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Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos informa sobre como fracasó la: Operación Valquiria, que era el complot para asesinar a Adolf Hitler, este atentado sucedió un 20 de julio de 1,944, con el que se intentaba terminar la Segunda Guerra Mundial; Adolf Hitler al salir ileso alardeaba que era indestructible.
NATIONAL GEOGRAPHIC.- narra: "..."Aquí fue. Aquí, junto a esta mesa, estaba yo de pie. Así me hallaba,
con el brazo derecho apoyado en la mesa, mirando el mapa, cuando de
pronto el tablero de la mesa fue lanzado contra mí y me empujó hacia
arriba el brazo derecho. Aquí, a mis propios pies, estalló la bomba".
Con estas palabras, Adolf Hitler alardeaba de haber salvado la
vida, sentado en un cajón colocado del revés, en un edificio
completamente devastado tras una enorme explosión. Frente a él,
un Mussolini asombrado escuchaba aquel 20 de julio de 1944 las
explicaciones del Führer tras haber salido ileso de un atentado contra
él que ha pasado a la historia como Operación Valkiria..."
El 20 de julio de 1944, en la "inexpugnable" Guarida del Lobo, Hitler
salió ileso de un atentado liderado por altos mandos militares con el
que se pretendía acabar con la guerra, pero una serie de catastróficos
errores acabaron con los conjurados ante el pelotón de fusilamiento.
Josep Gavaldà
24 de septiembre de 2020
Así quedó la sala de reuniones donde estalló la
bomba que había colocado Claus von Stauffenberg con el objetivo de
matar a Adolf Hitler.
Foto: CC
"Aquí fue. Aquí, junto a esta mesa, estaba yo de pie. Así me hallaba,
con el brazo derecho apoyado en la mesa, mirando el mapa, cuando de
pronto el tablero de la mesa fue lanzado contra mí y me empujó hacia
arriba el brazo derecho. Aquí, a mis propios pies, estalló la bomba".
Con estas palabras, Adolf Hitler alardeaba de haber salvado la
vida, sentado en un cajón colocado del revés, en un edificio
completamente devastado tras una enorme explosión. Frente a él,
un Mussolini asombrado escuchaba aquel 20 de julio de 1944 las
explicaciones del Führer tras haber salido ileso de un atentado contra
él que ha pasado a la historia como Operación Valkiria.
¡Hitler es un peligro!
El impulsor de la fallida Operación Valkiria fue el conde Claus
Schenk von Stauffenberg, un militar que abogaba por que fuese una élite
intelectual quien dirigiese los destinos de la sociedad alemana.
Al ser ascendido a teniente coronel, Von Stauffenberg fue trasladado al
Afrika Korps, el cuerpo de élite comandado por el mariscal Erwin
Rommel. En una misión, el vehículo en el que viajaba Von Stauffenberg
fue alcanzado por un cazabombardero británico. Las consecuencias del
accidente fueron terribles para el militar: perdió el ojo izquierdo,
parte del brazo derecho y dos dedos de la mano izquierda. Tras
su recuperación, y dado que ya no podía utilizar armas, fue relegado a
funciones burocráticas bajo el mando del general Friedrich Olbricht, en
realidad un opositor como él.
Friedrich Olbricht en una imagen tomada en 1938.
Foto: CC
En una misión en África, el vehículo en el que viajaba
Von Stauffenberg fue alcanzado por un cazabombardero británico. El
accidente le causó graves heridas: perdió el ojo izquierdo, parte del
brazo derecho y dos dedos de la mano izquierda.
Aunque
con el transcurso de la guerra los territorios conquistados por el
ejército alemán iban disminuyendo cada vez más de prisa, la
oposición estaba cada vez más desmoralizada al ver a Hitler salir
indemne atentado tras atentado (se cree que sufrió más de cuarenta). El
Führer se había convertido a ojos de Stauffenberg (y de otros como él)
en un peligro para Alemania. Tenía que ser eliminado y tras su
muerte era necesario construir una "democracia a la alemana". El tiempo
apremiaba y se hacía necesario actuar con determinación y, lo más
importante, no podía haber más fallos o de lo contrario no tendrían nada
que ofrecer a los aliados.
Para que su plan de matar a Hitler tuviera éxito, los conjurados debían jugarse el todo por el todo. En el operativo jugaría un papel fundamental la sociedad civil la cual, una vez alcanzado el objetivo, sería indispensable a la hora de formar un gobierno que encontrase una salida pactada del conflicto, mientras que los militares se harían cargo del atentado propiamente dicho
y del posterior control del Reich. El problema era cómo conseguirlo.
Para ello adaptaron un operativo ya existente, creado por los nazis,
llamado Plan Valquiria. Dicho plan estaba ideado para movilizar al
Ejército de Reserva en caso de que fuera necesario reprimir disturbios
ocasionados por los millones de trabajadores forzados que existían en
Alemania. Pero, en el nuevo plan ideado por Von Stauffenberg y
los suyos, estas tropas se emplearían para neutralizar a las muchas
unidades adictas al régimen que aún habían en Alemania, en especial las
SS y la Gestapo.
El coronel Claus von Stauffenberg fue el encargado de acercarse el
máximo posible a la silla de Hitler para colocar el maletín con la bomba
dentro que debía matar al Führer. Aquí en una imagen de 1941.
Foto: CC
La sociedad civil ayudaría a formar un gobierno que
encontrase una salida pactada del conflicto, mientras que los militares
se harían cargo del atentado propiamente dicho y del posterior control
del Reich.
Las líneas generales de la conspiración se expusieron a algunos altos mandos.
Sus respuestas fueron dispares. Mientras Erich von Manstein, autor de
la conquista de Francia en 1940 y de muchas otras victorias durante la
Operación Barbarroja y en el Frente Oriental, afirmó indignado: "Los
mariscales de campo prusianos no se amotinan", Günther von Kluge,
especialista en la táctica militar conocida como Guerra Relámpago (Blitzkrieg), procuró pasar inadvertido. A
día de hoy se debate si el mariscal Rommel participó o no en la
operación. Pero a pesar de los desacuerdos entre los distintos miembros
del complot, la decisión ya estaba tomada y la conspiración seguía
adelante. Esta frase del propio Stauffenberg resulta bastante
elocuente: "Puesto que los generales no han hecho nada hasta ahora,
tendrán que entrar en acción los coroneles".
Fecha clave: 20 de julio de 1944. Lugar: la Guarida del Lobo, uno de los cuarteles generales del Führer en Prusia. El
lugar de la reunión con Hitler había cambiado. El calor era sofocante
en el refugio subterráneo donde se iba a llevar a cabo la reunión, por
lo que se cambió por un barracón de madera en el exterior. Hitler debatía con sus oficiales la desesperante situación del ejército alemán en el Este cuando hizo acto de presencia Von Stauffenberg,
que iba acompañado de su ayudante de campo, el teniente Werner von
Haeften. Von Stauffenberg alegó un problema de sordera para poder
sentarse junto al Führer. Minutos antes, había intentado
preparar en una sala privada dos explosivos que llevaría en su maletín,
pero con las prisas solo tuvo tiempo de activar uno de ellos. Con
el temporizador del artefacto activado en diez minutos, Stauffenberg,
ya junto al Führer, dejó su cartera con el explosivo en el suelo y la
empujó con el pie hasta situarla a los pies del líder nazi.
Después, con la excusa de que tenía que hacer una llamada urgente, Von
Stauffenberg abandonó la cabaña y junto a su asistente emprendió la
huida en un coche oficial.
A las 12:42 el artefacto estalló, y solo el aplomo del militar
permitió a él y a su acompañante salvar los controles hasta llegar al
aeródromo, convencidos de que Hitler había muerto. Pero lo que desconocía el coronel es que en su ausencia alguien había movido la cartera que contenía la bomba,
situándola de manera que la gruesa pata de madera en la que estaba
apoyada actuó como pantalla, enviando la onda expansiva hacia el lado
contrario al que ocupaba Hitler.
Tras su huida, Von
Stauffenberg no podía saber que en su ausencia alguien había movido la
cartera que contenía la bomba situándola en una posición en la que la
gruesa pata de madera en la que estaba apoyada actuaría como pantalla.
Siguiendo con el plan acordado, el
general Fritz Erich Fellgiebel, jefe de la oficina de cifrado, bloqueó
cualquier comunicación con el resto del Reich, pero la recepción de un
mensaje confuso y lleno de medias palabras provocó entre los
conspiradores una sensación de desasosiego por lo que
decidieron esperar la absoluta confirmación de la muerte del Führer.
Pero eso no pasaría hasta que que llegara Stauffenberg, con lo que se
perdió un tiempo precioso. La verdad es que Hitler tan solo había
sufrido unos rasguños. Transcurridos los primeros minutos en los
que se pensó que la explosión había sido causada por una bomba de la
aviación, la ausencia de Von Stauffenberg lo convirtió en el principal
sospechoso. Los nervios de Fellgiebel le obligaron a
restablecer las comunicaciones para no delatarse. El complot recibía un
nuevo contratiempo.
"Después de librarme
hoy de este peligro de muerte tan inmediato, estoy más convencido que
nunca que mi destino consiste en llevar a cabo felizmente nuestra gran
causa común", le comentaría Hitler a Mussolini en su posterior reunión. Con
esa seguridad, el Fhürer dio órdenes precisas para aplastar el golpe
que ya estaba en marcha en Berlín y castigar a los culpables de la
conspiración. La verdad es que estos no se lo pusieron nada
difícil. A pesar de que Von Stauffenberg hizo lo imposible para
reconducir la situación, a última hora de la tarde, el régimen nazi, en
la persona del ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, informó de que
el Führer aún vivía. Las posibilidades de que la conspiración triunfase se habían desvanecido por completo.
Hitler muestra orgulloso a Mussolini el aspecto de la sala de la
Guarida del Lobo tras sufrir el atentado de la Operación Valkiria.
Foto: CC
A última hora de la tarde el régimen
nazi en la persona del ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, informó
de que el Führer aún vivía.
Uno de los conjurados, el general Friedrich Fromm,
comandante del Ejército de Reserva en Berlín, se desdijo en cuanto se
enteró de que Hitler seguía con vida. Se negó a ayudar a sus cómplices y
fue encerrado en una habitación del Bendlerblock, mientras los
generales Beck y Von Witzleben intentaban tomar el mando del Ejército de
Reserva. Pero aquella misma noche, Fromm fue liberado por algunos de sus hombres y de inmediato ordenó la detención de todos los conjurados.
Durante la reyerta se produjo un tiroteo en el que Von Stauffenberg
resultó herido. A pesar de que muchos aprovecharon la confusión para
huir, los principales líderes del golpe de Estado fueron conducidos hasta el patio donde fueron fusilados de inmediato. Con este acto, Fromm quería borrar cualquier duda de connivencia con los arrestados. Stauffenberg murió al grito de "¡Viva la Santa Alemania!". Al general Beck se le permitió el suicidio, pero tras dos intentos fallidos fue rematado por un oficial.
Mientras tanto, Heinrich
Himmler, recién nombrado jefe del Ejército de Reserva, aterrizaba en
Berlín y su primera medida fue la detención del propio Fromm y su
posterior condena a la horca. En las siguientes horas se apresó
a casi todos los conjurados que aún quedaban en libertad. El golpe
había fracasado en Berlín. Los más de 5.000 detenidos en aquellas
semanas dan fe de que el atentado fue utilizado por el régimen para
proceder contra cualquier opositor y mandar un claro mensaje a la
población. Con el fracaso de la Operación Valquiria acababa
cualquier posibilidad de eliminar a Hitler y, con ello, de terminar con
la guerra.
Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la Revista National Geographic, nos alcanza una amplia información de lo que aún persiste con la historia del Nazismo, esta vez se hecho un reportaje de las habilidades de pintor; que fue un tiempo Adolfo Hitler, justamente ha entrado en subasta una pintura a una joven francesa llamada Charlotte Lobjoie, quien presuntamente fue su amante; que la pintó Hitler cuando él, sirvió en Francia en la Primera Guerra Mundial.
Asimismo, informamos de la casa que tuvo Hitler en Austria, que hay un dilema en repararla o demolerla.
También hay una amplia información del campo de concentración de Auschwitz, que aún genera temores donde se acumularon hasta 100,000 prisioneros para su exterminación.
Igualmente un informe de la propaganda Nazi, que tuvo un protagonismo primordial, durante el régimen Nazi.
En 1916, cuando Hitler sirvió en Francia durante la Primera Guerra Mundial, pintó un retrato al óleo de una mujer llamada Charlotte Lobjoie, quien supuestamente fue su amante.
'Retrato de una chica'
Retrato de una chica (¿1916?), pintura al óleo atribuida a Adolf Hitler. Su firma aparece arriba a la izquierda. En el cuadro, pintado por Hitler en Fournes-en-Weppes o en Wavrin, en el norte de Francia, aparece una mujer en un entorno rural, con un pañuelo rojo sobre la cabeza, una horca sobre el hombro derecho y una blusa abierta con sus pechos parcialmente descubiertos.
Foto: Auktionshaus Weidler
Parte posterior
Parte posterior del lienzo atribuido a Adolf Hitler.
Foto: Auktionshaus Weidler
Biografía de Hitler
El Retrato de una chica ha sido atribuido al dictador, entre otros por Werner Maser, un historiador alemán y un reconocido biógrafo de Adolf Hitler.
Foto: Auktionshaus Weidler
Charlotte Lobjoie
El cuadro de Charlotte Lobjoie y una fotografía de ella, quien supuestamente fue la amante de Hitler durante la Primera Guerra Mundial.
Foto: Auktionshaus Weidler
Obra mediática
La televisión japonesa se interesó por el cuadro, que fue exhibido en galerías de arte de Japón.
Foto: Auktionshaus Weidler
Inspección del cuadro
Inspección del cuadro por un experto.
Foto: Auktionshaus Weidler
Carta de Sotheby's
La casa de subastas Sotheby's realizó una propuesta para vender la obra, pero en su momento los propietarios no la quisieron vender.
Foto: Auktionshaus Weidler
Alec Forssmann
17 de abril de 2018
Subastada en Alemania una obra atribuida a Hitler: el retrato de su amante
En su juventud, Adolf Hitler (1889-1945) quería convertirse en un artista profesional, pero fue rechazado en dos ocasiones (en 1907 y en 1908) por la Academia de Bellas Artes de Viena; hasta entonces había dibujado muchos paisajes y edificios, pero pocas cabezas o personas. Pintó postales de Viena y frecuentó los cafés de artistas de Múnich con la ambición de convertirse en un artista profesional, pero acabó siendo el líder de la Alemania nazi que se casó con Eva Braun y con la que se suicidó en el Führerbunker de Berlín a finales de abril de 1945. Mucho antes de llegar al poder, en 1916, cuando sirvió en Francia durante la Primera Guerra Mundial, pintó un retrato al óleo de una mujer llamada Charlotte Lobjoie, quien supuestamente fue su amante; el hijo de esta, Jean-Marie Loret (1918-1985), decía ser el hijo ilegítimo de Adolf Hitler.
Son muchas las obras falsas de Hitler que corren por ahí. El Retrato de una chica ha sido atribuido al dictador, entre otros por Werner Maser, un historiador alemán y un reconocido biógrafo de Adolf Hitler. El cuadro, comprado por un magnate industrial en 1967, fue subastado el pasado sábado por un precio inicial de 60.000 euros.
"La pintura viene acompañada de numerosos documentos que prueban que fue exhibida en galerías de arte de Japón, correspondencia con el doctor Priesack, una copia de una propuesta de Sotheby's para vender la obra (en su momento los propietarios no la quisieron vender) y material de audio", explica la casa de subastas Auktionshaus Weidler (Núremberg) a National Geographic. En el cuadro, pintado por Hitler en Fournes-en-Weppes o en Wavrin, en el norte de Francia, aparece una mujer en un entorno rural, con un pañuelo rojo sobre la cabeza, una horca sobre el hombro derecho y una blusa abierta con sus pechos parcialmente descubiertos.
La casa natal de Hitler será remodelada completamente y no derribada
El ministro del Interior austríaco primero afirmó su intención de derribarla, pero después dijo que sería remodelada completamente hasta que fuera irreconocible.
Hitler de niño
Adolf Hitler en la escuela superior a los 14 años de edad, alrededor de 1904, cuando ya no vivía en Braunau am Inn. Hitler es el último a la derecha en la fila superior.
Foto: AP Photo / Gtres
Casa natal de Hitler
La casa natal de Adolf Hitler en Braunau am Inn, un municipio austríaco situado justo en la frontera con Alemania.
Foto: Kyodo via AP Images / Gtres
"Nunca más el fascismo"
La piedra de granito situada frente al inmueble reza lo siguiente: "Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más el fascismo. Millones de muertos nos lo recuerdan".
Foto: Kerstin Joensson / AP Photo / Gtres
Casa natal de Hitler
Adolf Hitler nació en una de las habitaciones de la planta superior durante la tarde del 20 de abril de 1889.
Foto: Kerstin Joensson, file / AP Photo / Gtres
Centro para discapacitados
Fotografía de marzo de 1983 que muestra el cartel que había en la puerta principal de la casa natal de Hitler. Durante un tiempo acogió un centro de día para personas con discapacidad.
Foto: AP Photo / ph / stf / Gtres
Alois Hitler, el padre de Adolf Hitler
El padre de Adolf Hitler (1837-1903) fue un funcionario de aduanas austríaco famoso por ser el padre del dictador más conocido de la historia. La imagen es de 1901, dos años antes de morir por un infarto de miocardio.
Foto: Creative Commons
Hitler posando
El canciller Adolf Hitler posando en una fotografía de 1939.
Foto: AP Photo / Gtres
Klara Hitler, la madre de Adolf Hitler
Klara Pölzl (1860 - 1907) era el nombre de soltera de la madre de Adolf Hitler. Murió de cáncer de mama a los 47 años.
Foto: Creative Commons
Alec Forssmann
23 de octubre de 2016
La casa natal de Hitler será remodelada completamente y no derribada
Parece una vivienda corriente del centro de Europa, pero en este edificio de Braunau am Inn, una ciudad austríaca en la frontera con Alemania, nació Adolf Hitler durante la tarde del 20 de abril de 1889. Klara Hitler, la esposa de Alois, un funcionario de aduanas, dio a luz al cuarto hijo del matrimonio, el primero que sobrevivió a la infancia, en la planta superior de una posada denominada Gasthof des Josef Pommer. La fachada del edificio fue adornada con esvásticas cuando Adolf Hitler alcanzó el poder y la calle fue rebautizada como Adolf Hitler Straße. En abril de 1989, cien años después del nacimiento de Hitler, se colocó frente a la casa un monumento de piedra procedente de una cantera del campo de concentración de Mauthausen, cerca de Linz, en Austria. Contiene la siguiente inscripción: "Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más el fascismo. Millones de muertos nos lo recuerdan".
El edificio ubicado en el número quince de la Salzburger Vorstadt sigue perteneciendo a la familia Pommer, concretamente a Gerlinde Pommer. El Gobierno austríaco ha intentado comprar el inmueble desde 1984, pero la propietaria se ha negado a venderlo durante décadas. "El Gobierno austríaco asumió su alquiler y la señora Pommer ha recibido cada año 50.023 euros", asegura The New York Times. A lo largo de los años, el edificio ha acogido una muestra documental sobre los campos de concentración nazis, una biblioteca pública, una escuela técnica, un centro para discapacitados...
Las autoridades austríacas han intentado evitar a toda costa que se convirtiera en un sitio de culto o de peregrinación para neonazis. Wolfgang Sobotka, el ministro del Interior austríaco, ha expresado esta semana su intención de derribar la casa natal de Hitler una vez que se complete su expropiación, pues la vivienda se encuentra vacía desde 2011. Un día después matizó sus palabras afirmando que la casa sería remodelada a fondo hasta que no fuera reconocible. "Varios miembros de una comisión encargada por el Gobierno para tratar el futuro del edificio dijeron que destruirlo para evitar el flujo de admiradores del dictador nazi daría la impresión de que tratan de eliminar una parte de la historia de Austria", ha anunciado recientemente The Associated Press.
Birkenau fue construido justo un año después que Auschwitz, en 1941. Fue el segundo campo de concentración del complejo y también el más grande. Albergó hasta 100.000 presos y fue utilizado para los exterminios en masa.
Entrada a Auschwitz I
La entrada principal a Auschwitz recibía a los prisioneros con el lema Arbeit macht frei (el trabajo te hace libre), un eslogan utilizado por el Gobierno de Weimar y rescatado por el régimen nazi.
Foto: AgeFotostock
Pabellones de Auschwitz
En estos pabellones, o bloques, se encontraban algunas de las habitaciones donde vivían hacinados los prisioneros, los baños, la sala de castigo, celdas y el centro administrativo. En ellas también vivían algunas familias de las SS. Actualmente en ellos se encuentran las pertenencias de las víctimas, mobiliario y las fichas de algunos de los prisioneros.
Foto: AgeFotostock
Entrada Birkenau
La entrada principal a Birkenau es una de las imágenes más reproducidas de Auschwitz. Era la más grande de los tres campos de concentración, ya que por ella entraban los trenes directamente con los prisioneros.
Foto: AgeFotostock
Una cárcel gigantesca
Todo el recinto estaba vallado para evitar que los presos pudiesen escapar. Algunos de ellos aprovecharon las descargas eléctricas para suicidarse.
Foto: AgeFotostock
Ruinas de las cámaras de gas
En Birkenau había cuatro crematorios con cámara de gas que fueron destruidos por el régimen nazi antes de la llegada del ejército soviético, el 27 de enero de 1945.
Foto: AgeFotostock
El muro de los fusilamientos
Este muro, donde fueron asesinados miles de prisioneros, se encuentra situado en Auschwitz I. Actualmente se encuentra tal y como lo dejó el régimen nazi, aunque en él en vez de cuerpos, pueden verse flores y velas.
Foto: AgeFotostock
Auschwitz-Birkenau memorial
El memorial por el más de un millón de víctimas que perdieron la vida en Auschwitz se encuentra en Birkenau. En él se hace alusión a los prisioneros de todos los países.
Foto: AgeFotostock
Nosotros los trabajadores hemos despertado
Este cartel de las elecciones de julio de 1932 muestra al trabajador alemán iluminado a través del nacionalsocialismo e imponiéndose sobre sus oponentes. Se lee: "Nosotros, los trabajadores, hemos despertado. Estamos votando al nacionalsocialismo "
Foto: US Holocaust Memorial Museum
El judío errante
Cartel de la película Der ewige Jude, dirigida por Fritz Hippler en1940.
Como parte de su ataque a los judíos en tiempos de guerra, el Ministerio de Propaganda recurrió a las películas como medio para difundir mensajes antisemitas. Der ewige Jude, dirigida por el jefe de la División de Cine del Ministerio de Propaganda, fue considerada como un "documental sobre el mundo judío" que pretendía desenmascarar la supuesta influencia perniciosa de la "raza parásita judía" en la sociedad alemana. A pesar de los esfuerzos de Goebbels para promocionarlo, la película fue un fracaso de taquilla.
Foto: US Holocaust Memorial Museum, courtesy of Museum für Deutsche Geschichte
Hitler - Cartel de las elecciones alemanas de 1932
Las técnicas modernas de propaganda -incluidas imágenes fuertes y mensajes simples- ayudaron a que Adolf Hitler, nacido en Austria, fuera un extremista poco conocido en Alemania, y uno de los principales candidatos a la presidencia del país en 1932.
Foto: US Holocaust Memorial Museum/photo by Heinrich Hoffmann
El pueblo votará al nacionalsocialismo
Cartel electoral del año 1932 del Partido Nazi alemán.
Foto: Library of Congress, Prints and Photographs División
El portador del estandarte
The Standard Bearer es una de las casi 10.000 obras de arte de propaganda nazi y militar alemán de las que el ejército de EE. UU. se apoderó después de la guerra. Esta y otras 400 obras de arte de la era nazi que aún se consideran cargadas políticamente permanecen hoy bajo la custodia del ejército estadounidense.
Foto: US Army Center of Military History
"Estado de decepción": el poder de la propaganda nazi
"La propaganda es un arma verdaderamente terrible en manos de un experto". Adolf Hitler, Mein Kampf, 1924.
"Adolf Hitler fue un ávido estudiante de la propaganda de los Aliados en la Primera Guerra Mundial, sus rivales socialistas y comunistas, el Partido Fascista italiano, así como la publicidad moderna", dice el comisario de la exposición State of Deception: The Power of Nazi Propaganda, que muestra el Holocaust Memorial Museumde los Estados Unidos, Steven Luckert . "Basándose en estos modelos, comercializó con éxito el Partido Nazi, su ideología y él mismo al pueblo alemán".
La exposición revela cómo, poco después de la Primera Guerra Mundial, el Partido Nazi comenzó a transformarse de un oscuro y extremista grupo opositor, en el mayor partido político de la Alemania democrática. Hitler desde el principio reconoció cómo la propaganda, combinada con el uso del terror, podría ayudar a su partido radical a obtener apoyo masivo y los votos de los alemanes.
Organizó los recursos del estado para consolidar el poder y promover implacablemente su visión de una Alemania "utópica y racialmente pura" que necesitaba defenderse de aquellos que la destruirían
Personalmente adaptó el símbolo antiguo de la esvástica y los colores de rojo, negro y blanco para crear la bandera del movimiento. Al hacerlo, Hitler estableció una poderosa identidad visual que ha marcado al Partido Nazi desde entonces.
Después de tomar el poder, el Partido Nazi asumió todas las comunicaciones en Alemania. Organizó los recursos del estado para consolidar el poder y promover implacablemente su visión de una Alemania "utópica y racialmente pura" que necesitaba defenderse de aquellos que la destruirían. Los judíos fueron elegidos como los principales enemigos, pero otros, incluidos los romaníes, los homosexuales, los testigos de Jehová y las personas con discapacidades mentales y físicas, también fueron retratadas como amenazas a la "comunidad nacional".
Alemania racionalizó la expansión territorial de Alemania como defensa propia frente al resto del mundo
Mientras Alemania empujaba al mundo a la guerra, la propaganda nazi racionalizó la expansión territorial de Alemania como defensa propia. Los judíos fueron representados como agentes de enfermedad y corrupción. Las acciones de los nazis en su contra, en Alemania y en los países ocupados, se promovieron como medidas necesarias para proteger a la población en general.
Con piezas raramente vistas con anterioridad, State of Deception: The Power of Nazi Propaganda ofrece un rico entorno que ilustra vívidamente el insidioso atractivo de gran parte de la propaganda nazi. La exhibición podrá visitarse desde el 25 de enero hasta el 13 de mayo de 2018, en el Centro de Visitantes del Parlamento Europeo, en Bélgica. La información también está disponible en la plataforma multimedia de la institución.
Imagen de portada de un panfleto político del Partido Nazi de la campaña electoral de Hitler en 1932.
Foto: Josef Berchtold / US Holocaust Memorial Museum, courtesy of Randall Bytwerk
Julius Streicher
En la imagen, el acusado del Tribunal Militar Internacional -TMI-, Julius Streicher, editor de Der Stürmer, durante el juicio de Nuremberg. En su convicción, el TMI dictaminó que Streicher sabía de los asesinatos en masa de los judíos de Europa y que sus artículos en Der Stürmer pidiendo la "aniquilación de la raza judía" eran una incitación directa al asesinato y constituían un "crimen contra la humanidad". El veredicto de Streicher continúa moviendo el debate legal de cuándo la propaganda del odio se convierte en una incitación al genocidio.
Foto: US Holocaust Memorial Museum/National Archives and Records Administration
VINNITSA
La propaganda antisemita nazi con frecuencia vinculaba a los judíos con los temores de sus audiencias alemanas y extranjeras. Este cartel, exhibido en la Unión Soviética ocupada por los alemanes para fomentar el fervor antisoviético y antisemita, usa el estereotipo del sanguinario "comisario bolchevique judío" para asociar "el judío" con el asesinato de más de 9.000 ciudadanos soviéticos en Vinnitsa, Ucrania, una atrocidad cometida por la policía secreta de Stalin en 1937-38. Las fuerzas alemanas descubrieron la masacre en mayo de 1943.
Foto: Library of Congress, Prints and Photographs División
"Detrás de los poderes enemigos: el judío"
Durante la Segunda Guerra Mundial, los propagandistas nazis frecuentemente describieron a "el judío" como un conspirador que tramaba la dominación mundial actuando tras los bastidores de las naciones en guerra con Alemania. Esta caricatura representa al "financiero judío" que manipula a los Aliados, Gran Bretaña, los Estados Unidos y la Unión Soviética.
Foto: US Holocaust Memorial Museum, gift of Helmut Eschwege / Artista: Hanisch, 1942
1940
En el inicio de la ocupación alemana de Francia, Hitler visitó París y quiso subir a la torre Eiffel, pero los trabajadores sabotearon los ascensores y sólo pudo fotografiarse en la explanada del Campo de Marte.
Foto: Bpk / Scala / Firenze
Hitler y Himmler
Adolf Hitler felicita a Heinrich Himmler, en una fotografía que fue portada del Illustrierter Beobachter en octubre de 1943.
Foto: AP Photo / Gtres
Това би могла да очаква ЕВРОПА отъ болшевизма [This is what can be expected if Europe succumbs to Bolshevism], 1944
En numerosas ocasiones los mapas de propaganda mostraban a los líderes de los bandos contrarios representados por arañas. En este caso es Adolf Hitler el que extiende sus patas por toda Europa.
Foto: The Map House / Anon
Castillo de Ksiaz
El castillo de Ksiaz en Walbrzych, al suroeste de Polonia. En 1944, el castillo de Ksiaz formó parte del Proyecto Riese, un proyecto de construcción de la Alemania nazi que incluyó la creación de un complejo subterráneo bajo el castillo para construir una fábrica de armamento, un sistema de búnkeres e incluso se ha hablado de un cuartel general para Hitler, pero la función de estos túneles no está del todo clara.
Foto: Czarek Sokolowski / AP Photo / Gtres
Adolf Hitler inaugura los Juegos Olímpicos
Adolf Hitler inaugura los Juegos de la XI Olimpiada ante 100.000 espectadores en el Estadio Olímpico de Berlín, el 1 de agosto de 1936.
Foto: Berliner Verlag / Archiv / picture-alliance / dpa / AP Images / Gtres
Adolf Hitler y sus secuaces
Adolf Hitler y otros altos cargos nazis durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. Hitler estaba acompañado por Rudolf Hess, Joseph Goebbels y Hermann Göring. La mujer de la cámara a la derecha es Leni Riefenstahl.
El holocausto nazi en Auschwitz, recordar para no repetir
Un escalofrío recorre todo el cuerpo al pasar por la puerta principal de Auschwitz I, el principal campo de concentración al que le prosiguieron otros tres hasta completar el complejo. El eslogan, que todavía se conserva de su puerta principal, Arbeit macht frei (el trabajo te hace libre), heredado del Gobierno de Weimar, poco tendría que ver con los sucesos que allí se vivieron desde su apertura en mayo de 1940, hasta su liberación el 27 de enero de 1945.
Auschwitz I sigue prácticamente igual que como se lo encontró el ejército soviético. Sus fríos pabellones de ladrillo visto son uno de los museos más importantes de la humanidad. Aquí la historia sigue viva, se siente, por lo que pocos son los viajeros que logran recorrerlos sin lágrimas en los ojos. En este campo hubo capacidad para hasta 20.000 prisioneros, la mayoría de ellos polacos, soviéticos, alemanes, homosexuales y judíos. Algunas caras hoy ocupan las paredes, todos ellos acompañados de su nombre, fecha del ingreso y de su ejecución.
En las salas de los edificios principales se han conservado enseres, como las maletas con las que llegaban los prisioneros, zapatos, muletas, el pelo que se les cortó cuando ingresaron en el campo, ropa y algunas otras pertenencias. Según vamos avanzando, la historia se encrudece.
En el pabellón 11 es donde se encontraba la prisión. Cuatro celdas de un metro cuadrado donde se metían hasta a cinco personas a la vez. También donde se realizaban las pruebas con el gas Zyklon B, un pesticida compuesto de cianuro que acabó con la vida de miles de presos. Otras pruebas fueron realizadas en el bloque 10, como la esterilización de las mujeres o el famoso experimento con gemelos, realizado por el enfermizo doctor Josef Mengele.
Un infierno con más de 100.000 prisioneros
Auschwitz I sirvió como lugar administrativo y en él también vivieron algunas de las familias de las SS. El segundo de los campos, Auschwitz II -Birkenau, construido un año más tarde, es el más grande de los tres. Su fachada, retratada en numerosas imágenes y películas sobre el Holocausto, es bastante mayor que el del primer campo. Por allí entraban directamente los trenes cargados de prisioneros. Actualmente, una línea en el suelo indica donde se bajaban los prisioneros antes de ir o directamente a la cámara de gas, o las barracas donde los alojaban.
Este campo de concentración llegó a albergar a más de 100.000 prisioneros aunque, al contrario de los otros dos, este estaba destinado para exterminarlos. Cuando llegó el ejército ucraniano ya no quedaba prácticamente nada, pues las SS se encargaron de derribar los crematorios, cámaras de gas y de llevarse a los supervivientes. Aquí es donde tuvo lugar el exterminio a gran escala, ya que en cada una de esas cámaras cabían más de 2.000 prisioneros. Aunque hoy de ellas no queda nada, el suelo donde estas se encontraban aún está teñido de negro. Un memorial justo al final del camino recuerda a las víctimas que perecieron allí. Las visitas a Auschwitz están centradas en estos dos campos. El tercero, Auschwitz III-Monowitz, era un campo de trabajo industrial.
Estamos ante uno de los museos de historia más duros del mundo, aunque de visita imprescindible. Como cita uno de los carteles situados en uno de los pabellones de la entrada: Quien no recuerda la historia está expuesto a vivirla de nuevo, de George Santayana. Aquí murieron más de un millón cien mil personas.
En septiembre de 2015 el ejército polaco empezó a examinar la zona donde dos vecinos de la ciudad minera de Walbrzych aseguran que se encuentra enterrado un tren nazi repleto de oro, joyas y piedras preciosas supuestamente abandonado poco antes del fin de la Segunda Guerra Mundial. Las autoridades de este país creen que podría encontrarse en algún punto entre el kilómetro 61 y 67 de la vía férrea que va desde Wroclaw hasta Walbrzych.
Foto: AFP Photo / Piotr Hawalej
El tren del oro nazi
Unos soldados se preparan para inspeccionar el tramo de vía entre Wrocalw y Walbrych donde se cree podría estar enterrado el “tren del oro nazi”.
Foto: AFP Photo / Piotr Hawalej
El mapa del tren del tesoro nazi
En el mapa se puede observar la distancia entre Wroclaw (Breslavia) y Walbrzyc, unos 85 kilómetros. Actualmente se tarda poco más de una hora en recorrer dicho trayecto en tren.
A finales de la Segunda Guerra Mundial, mientras las tropas del Tercer Reich emprendían su retirada ante el avance del Ejército Rojo,los nazis escondieron bajo tierra, en algún lugar entre las poblaciones polacas de Wroclaw (Breslavia) y Walbrzych –entonces parte del territorio alemán–, un tren de más de 100 metros de longitud supuestamente cargado de oro, joyas, piedras preciosas y obras de arte. Del tren nunca más se supo… hasta el pasado mes de agosto, cuando dos vecinos de la ciudad minera de Walbrzych aseguraron haber dado con el lugar donde está enterrado el famoso “tren del oro nazi”. Piotr Koper y Andreas Richter propusieron que se excavara la zona y a cambio se les recompensara con el 10% del tesoro por el hecho de haberlo descubierto y en reconocimiento de la larga labor de investigación.
Aunque nadie encontró nada, la noticia caló en el Gobierno polaco, que a finales del mes de septiembre desplegó un equipo de zapadores del ejército dispuesto a comprobar si había minas en la zona que delatasen la presencia del supuesto tren. Los soldados se desplegaron entre el kilómetro 61 y 67 de la ruta ferroviaria que va de Wroclaw a Walbrzych, donde se sospecha podría encontrarse el preciado tren. La determinación del Ejecutivo de Polonia, cuyo viceprimer ministro de Cultura, Piotr Zuchowski, llegó a asegurar que “estaba convencido al 99 %” de que el tren se hallaba enterrado en algún lugar de aquella zona”, despertó el interés de los medios de comunicación internacionales.
Para acabar con la incerteza, Polonia ha decidido dar un paso más. A finales de 2015 un equipo de ingenieros mineros realizó una prospección no invasiva para rastrear la zona donde supuestamente se encuentra el tren. Los expertos utilizaron aparatos de medida y detectores pero no estaban autorizados a cavar ni perforar el terreno. Parece que el misterioso "tren del oro nazi" sigue siendo una incógnita sin resolver.
Descubren unos diarios inéditos de Heinrich Himmler en un archivo ruso
Los nuevos documentos ofrecen detalles escalofriantes sobre los quehaceres diarios de Himmler, el sombrío jefe de las SS y el responsable directo del Holocausto
Heinrich Himmler
Heinrich Himmler, uno de los principales dirigentes del Partido Nazi, quien fue jefe de las SS y responsable directo del Holocausto. Himmler fue un personaje sombrío, un fanático del misticismo ario, que se suicidó al ingerir una cápsula de cianuro en mayo de 1945, evitando ser juzgado por sus crímenes de guerra.
Foto: AP Photo / Gtres
Hitler y Himmler
Adolf Hitler felicita a Heinrich Himmler, en una fotografía que fue portada del Illustrierter Beobachter en octubre de 1943.
Foto: AP Photo / Gtres
Redacción
5 de agosto de 2016
Descubren unos diarios inéditos de Heinrich Himmler en un archivo ruso
El documento cayó en manos del Ejército Rojo a finales de la Segunda Guerra Mundial y, como tantos otros informes, acabó olvidado en un archivo ruso. Durante casi setenta años ha pasado desapercibido, clasificado como Dnevnik (diario) y arrinconado en un archivo militar ruso en Podolsk, una ciudad industrial ubicada al sur de Moscú. Hasta que fue descubierto en 2013.
Nikolaus Katzer, director del Instituto Histórico Alemán en Moscú, lo ha descrito como "un documento estremecedor de una importancia histórica excepcional". Se trata de los diarios oficiales de Heinrich Himmler, uno de los principales dirigentes del Partido Nazi, quien fue jefe de las SS y responsable directo del Holocausto. Himmler fue un personaje sombrío, un fanático del misticismo ario, que se suicidó al ingerir una cápsula de cianuro en mayo de 1945, evitando ser juzgado por sus crímenes de guerra.
Los diarios oficiales de Himmler, de unas mil páginas, fueron mecanografiados por ayudantes del jerarca nazi en los años 1937-1938 y 1944-1945. Los documentos ofrecen detalles escalofriantes sobre los quehaceres diarios de Himmler y ayudan a completar su diario de 1941-1942, publicado en 1999. El nuevo documento se publicará en dos volúmenes a finales de 2017, pero de momento el diario alemán Bild publicará extractos del mismo.
Los documentos revelan el ajetreo diario que vivía Himmler: reuniones con burócratas, con generales de las SS, con líderes extranjeros como Benito Mussolini y visitas a los campos de concentración, entre ellos Auschwitz, Sobibor y Buchenwald. Una de las notas, publicada en Bild, hace referencia a un discurso que hizo Himmler antes líderes de la SS en la ciudad ocupada de Poznan: "Entre nosotros podemos hablar de ello abiertamente, pero nunca lo hablaremos en público. Me refiero a la evacuación de judíos, la extinción del pueblo judío".
De una banalidad insultante, las notas cuentan que Himmler recibió un masaje antes de ordenar la ejecución de diez polacos. También instó a las SS a entrenar a perros para mantener separados a los prisioneros de Auschwitz. Los documentos describen al jefe nazi jugando a las cartas, contemplando el firmamento o viendo una película. "Himmler era un monstruo de las contradicciones. Por un lado fue un despiadado ejecutor que pronunció sentencias de muerte y que planeó el Holocausto. Por otro lado fue un meticuloso cuidador para la élite de las SS, para su familia, amigos y conocidos", afirma Matthias Uhl, historiador y director de este proyecto de investigación sobre los diarios de Himmler, según recoge International Business Times.
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