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jueves, 7 de septiembre de 2023

ESO: Por primera vez se detecta desde la Tierra una misteriosa mancha oscura en Neptuno

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el Observatorio Europeo Austral ESO., nos informa que gracias al telescopio Very Large Telescope (VLT)., la Comunidad Astronómica ha podido observar, en la atmósfera de Neptuno, una gran mancha de color oscuro, y a su lado un inesperado punto brillante más pequeño.
Para la Comunidad astronómica, es la primera vez que se observa una mancha oscura en este planeta, desde la Tierra, por lo que estos fenómenos son un misterio, y estos descubrimientos constituyen una nueva pista sobre su naturaleza y origen...............  ..siga leyendo.............

24 de Agosto de 2023

Gracias al Very Large Telescope (VLT) de ESO, la comunidad astronómica ha podido observar, en la atmósfera de Neptuno, una gran mancha oscura y, a su lado, un inesperado punto brillante más pequeño. Es la primera vez que, con un telescopio terrestre, se observa una mancha oscura en el planeta. Estos fenómenos ocasionales detectados en el fondo azul de la atmósfera de Neptuno son un misterio para la comunidad astronómica y estos nuevos resultados proporcionan más pistas sobre su naturaleza y origen.


Las grandes manchas son fenómenos comunes en las atmósferas de los planetas gigantes, como la famosa Gran Mancha Roja de Júpiter, la más icónica. La primera vez que se descubrió una mancha oscura en Neptuno fue en 1989 gracias a las observaciones de la Voyager 2 de la NASA. Esta mancha despareció unos años más tarde. "Desde el primer descubrimiento de una mancha oscura siempre me he preguntado qué son estos esquivos fenómenos oscuros de corta duración", declara Patrick Irwin, profesor de la Universidad de Oxford en el Reino Unido e investigador principal del estudio publicado hoy en Nature Astronomy.

Irwin y su equipo utilizaron datos del VLT de ESO para descartar la posibilidad de que las manchas oscuras fueran causadas por un "claro" en las nubes. Por el contrario, las nuevas observaciones indican que estas manchas oscuras son probablemente el resultado de partículas de aire que se oscurecen a medida que los hielos y las nubes se mezclan en la atmósfera, y estarían situadas en una capa que habría bajo la principal capa visible de neblina de Neptuno.

Llegar a esta conclusión no fue tarea fácil, ya que las manchas oscuras no son características permanentes de la atmósfera de Neptuno y la comunidad astronómica nunca había podido estudiarlas con suficiente detalle hasta ahora. La oportunidad surgió después de que el Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA descubriera varias manchas oscuras en la atmósfera de Neptuno, incluida una en el hemisferio norte del planeta detectada por primera vez en 2018. Irwin y su equipo inmediatamente se pusieron a trabajar, estudiándolo desde tierra con un instrumento idóneo para estas desafiantes observaciones.

Utilizando el Multi Unit Spectroscopic Explorer (MUSE), del VLT, el equipo pudo dividir la luz solar reflejada por Neptuno y su mancha en sus colores o longitudes de onda, y obtener un espectro 3D [1]. Esto implicaba que podrían estudiar la mancha con más detalle, algo que no se había hecho hasta el momento. "Estoy absolutamente encantado de haber podido, no solo hacer la primera detección de una mancha oscura desde tierra, sino también de haber podido registrar por primera vez un espectro de reflexión de estas características", afirma Irwin.

Dado que diferentes longitudes de onda ofrecen información sobre distintas profundidades en la atmósfera de Neptuno, tener un espectro permitió al equipo determinar mejor la altura a la que se encuentra la mancha oscura en la atmósfera del planeta. El espectro también proporcionó información sobre la composición química de las diferentes capas de la atmósfera, lo cual dio pistas sobre por qué la mancha parecía oscura.

Las observaciones también ofrecieron un resultado sorpresa. "En el proceso descubrimos un raro tipo de nube brillante profunda que nunca antes se había identificado, incluso desde el espacio", declara Michael Wong, coautor del estudio e investigador de la Universidad de California (Berkeley, EE.UU.). Este raro tipo de nube apareció como un punto brillante justo al lado del punto oscuro principal, de mayor tamaño. Los datos del VLT muestran que la nueva "nube brillante profunda" estaba al mismo nivel de la atmósfera que la mancha oscura principal. Esto significa que es un tipo de fenómeno completamente nuevo en comparación con las pequeñas nubes "compañeras" de hielo de metano, observadas anteriormente a gran altitud.

Ahora, con la ayuda del VLT de ESO, es posible que la comunidad astronómica estudie características como estas manchas desde la Tierra. "Es asombroso impulso en la capacidad de la humanidad para observar el cosmos. Al principio, solo podíamos detectar estos puntos enviando allí una nave espacial, como la Voyager. Luego tuvimos la capacidad de distinguirlos de forma remota con el Hubble. Finalmente, la tecnología ha avanzado para permitir hacerlo desde la superficie terrestre", concluye Wong, antes de agregar, bromeando: "¡Esto podría dejarme sin trabajo como observador del Hubble!".


Notas

[1] MUSE es un espectrógrafo 3D que permite a la comunidad astronómica observar la totalidad de un objeto astronómico, como Neptuno, de una sola vez. En cada píxel, el instrumento mide la intensidad de la luz en función de su color o longitud de onda. Los datos resultantes forman un conjunto 3D en el que cada píxel de la imagen tiene un espectro completo de luz. En total, MUSE mide más de 3500 colores. El instrumento está diseñado para aprovechar la óptica adaptativa, que corrige las turbulencias de la atmósfera de la Tierra, lo que da como resultado imágenes más nítidas de lo que se obtendrían si no se aplicara esta técnica. Sin esta combinación de características, estudiar una mancha oscura de Neptuno desde la superficie terrestre no habría sido posible.

Información adicional

Este trabajo de investigación se presenta en el artículo científico titulado “Cloud structure of dark spots and storms in Neptune’s atmosphere”, que aparece en la revista Nature Astronomy (doi: 10.1038/s41550-023-02047-0).

El equipo está firmado por Patrick G. J. Irwin (Universidad de Oxford, Reino Unido [Oxford]); Jack Dobinson (Oxford); Arjuna James (Oxford); Michael H. Wong (Universidad de California, EE.UU. [Berkeley]); Leigh N. Fletcher (Universidad de Leicester, Reino Unido [Leicester]); Michael T. Roman (Leicester); Nicholas A. Teanby (Universidad de Bristol, Reino Unido); Daniel Toledo (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, España); Glenn S. Orton (Laboratorio de Propulsión a Chorro, EE.UU.); Santiago Pérez-Hoyos (Universidad del País Vasco, España [UPV/EHU]); Agustín Sánchez Lavega (UPV/EHU); Lawrence Sromovsky (Universidad de Wisconsin, EE.UU.); Amy Simon (División de Exploración del Sistema Solar, Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA, EE.UU.); Raúl Morales-Juberias (Instituto de Tecnología de Nuevo Méjico, EE.UU.); Imke de Pater (Berkeley); y Statia L. Cook (Universidad de Columbia, EE.UU.).

El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. ESO opera tres sitios de observación: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), y telescopios de rastreo como VISTA. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera ALMA, una instalación que observa los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.

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Mancha oscura de Neptuno observada con el instrumento MUSE, instalado en el Very Large Telescope de ESO
Mancha oscura de Neptuno observada con el instrumento MUSE, instalado en el Very Large Telescope de ESO
Vista natural de Neptuno tomada por el instrumento MUSE, instalado en el VLT
Vista natural de Neptuno tomada por el instrumento MUSE, instalado en el VLT

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Misteriosa mancha oscura de Neptuno detectada desde la Tierra (ESOcast 265 Light)
Misteriosa mancha oscura de Neptuno detectada desde la Tierra (ESOcast 265 Light)
Escaneado a través de diferentes colores de Neptuno con MUSE
Escaneado a través de diferentes colores de Neptuno con MUSE
Mancha oscura de Neptuno observada con el instrumento MUSE, instalado en el VLT
Mancha oscura de Neptuno observada con el instrumento MUSE, instalado en el VLT

Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso2314.

ESO
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

martes, 12 de abril de 2022

ESO : Un telescopio de ESO capta sorprendentes cambios en la temperatura de Neptuno

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el Observatorio Europeo Austral - ESO, nos informa que el telescopio conocido como Very Large Telescope (VLT), ha captado sorprendentes cambios en la temperatura del planeta Neptuno, que siguieron un estudio durante 17 años y encontraron una sorprendente caída de las temperaturas globales del planeta, seguida de un impresionante calentamiento en su polo sur. ....."Al igual que la Tierra, Neptuno experimenta estaciones mientras orbita alrededor del Sol. Sin embargo, una temporada de Neptuno dura alrededor de 40 años, y un año de Neptuno dura 165 años terrestres. El hemisferio sur de Neptuno lleva en verano desde 2005, y los astrónomos estaban ansiosos por ver cómo cambiaban las temperaturas después del solsticio de verano del sur...."  ...siga leyendo.....................


11 de Abril de 2022

Un equipo internacional de astrónomos ha utilizado telescopios terrestres, incluido el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (VLT de ESO), para medir las temperaturas atmosféricas de Neptuno durante un período de 17 años. Encontraron una sorprendente caída en las temperaturas globales de Neptuno seguida de un impresionante calentamiento en su polo sur.


"Este cambio fue inesperado", afirma Michael Roman, investigador postdoctoral asociado en la Universidad de Leicester, Reino Unido, y autor principal del estudio publicado hoy en The Planetary Science Journal"Dado que hemos estado observando Neptuno durante el inicio de su verano austral, esperábamos que las temperaturas se hicieran lentamente más cálidas, no más frías".

Al igual que la Tierra, Neptuno experimenta estaciones mientras orbita alrededor del Sol. Sin embargo, una temporada de Neptuno dura alrededor de 40 años, y un año de Neptuno dura 165 años terrestres. El hemisferio sur de Neptuno lleva en verano desde 2005, y los astrónomos estaban ansiosos por ver cómo cambiaban las temperaturas después del solsticio de verano del sur.

Los astrónomos observaron casi 100 imágenes térmicas infrarrojas de Neptuno, captadas durante un período de 17 años, para reconstruir las tendencias generales en la temperatura del planeta con un detalle sin precedentes.

Estos datos mostraron que, a pesar del inicio del verano austral, la mayor parte del planeta se había enfriado gradualmente en las últimas dos décadas. La temperatura promedio mundial de Neptuno se redujo en 8 ° C entre 2003 y 2018.

El equipo se sorprendió al descubrir en sus observaciones de los últimos dos años un impresionante calentamiento del polo sur de Neptuno: las temperaturas aumentaron rápidamente 11 ° C entre 2018 y 2020. Aunque el vórtice polar cálido de Neptuno se conoce desde hace muchos años, nunca se ha observado previamente un calentamiento polar tan rápido en el planeta.

"Nuestros datos cubren menos de la mitad de una temporada de Neptuno, por lo que nadie esperaba ver cambios grandes y rápidos", dice el coautor Glenn Orton, investigador senior del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de Caltech, en los Estados Unidos.

El equipo midió la temperatura de Neptuno utilizando cámaras térmicas que funcionan midiendo la luz infrarroja emitida por objetos astronómicos. Para su análisis, el equipo combinó todas las imágenes existentes de Neptuno recopiladas en las últimas dos décadas por telescopios terrestres. Estudiaron la luz infrarroja emitida desde una capa de la atmósfera de Neptuno llamada estratosfera. Esto permitió al equipo construir una imagen de la temperatura de Neptuno y sus variaciones durante parte de su verano austral.

Debido a que Neptuno está a unos 4.500 millones de kilómetros de distancia y es muy frío ( con una temperatura promedio que alcanza alrededor de -220 ° C) medir su temperatura desde la Tierra no es una tarea fácil. "Este tipo de estudio solo es posible con imágenes infrarrojas sensibles de grandes telescopios como el VLT, que pueden observar Neptuno claramente, y estas solo han estado disponibles durante los últimos 20 años más o menos", afirma el coautor Leigh Fletcher, profesor de la Universidad de Leicester.

Alrededor de un tercio de todas las imágenes obtenidas provienen del instrumento VISIR (VLT Imager and Spectrometer for mid-InfraRed), instalado en el VLT de ESO, en el desierto de Atacama (Chile). Debido al tamaño y la altitud del espejo del telescopio, tiene una gran resolución y una alta calidad en los datos obtenidos, ofreciendo las imágenes más claras de Neptuno. El equipo también utilizó datos del Telescopio Espacial Spitzer de la NASA e imágenes tomadas con el telescopio Gemini Sur, en Chile, así como con del Telescopio Subaru, el Telescopio Keck y el telescopio Gemini Norte, todos en Hawái.

Dado que las variaciones de temperatura de Neptuno fueron tan inesperadas, el equipo aún no sabe qué podría haberlas causado. Podrían deberse a cambios en la química estratosférica de Neptuno, o a patrones climáticos aleatorios, o incluso al ciclo solar. Se necesitarán más observaciones en los próximos años para explorar las causas que generan estas fluctuaciones. Los futuros telescopios terrestres, como el Extremely Large Telescope (ELT) de ESO, podrían observar cambios de temperatura como estos con mayor detalle, mientras que el Telescopio Espacial James Webb de la NASA/ESA/CSA, proporcionará nuevos mapas sin precedentes de la química y la temperatura en la atmósfera de Neptuno.

"Creo que Neptuno es, en sí mismo, muy intrigante para muchos de nosotros porque todavía sabemos muy poco sobre él", dice Roman."Todo esto indica que la imagen que teníamos de la atmósfera de Neptuno y de cómo cambia con el tiempo es más complicada de lo que imaginábamos".


Información adicional

Esta investigación fue presentada en el artículo "Sub-Seasonal Variation in Neptune's Mid-Infrared Emission", publicado hoy en la revista The Planetary Science Journal (doi:10.3847/PSJ/ac5aa4).

El equipo está compuesto por M. T. Roman y L. N. Fletcher (Escuela de Física y Astronomía, Universidad de Leicester, Reino Unido); G. S. Orton (Laboratorio de Propulsión a Chorro/Instituto de Tecnología de California, California, EE.UU.); T. K. Greathouse (Instituto de Investigación del Suroeste, San Antonio, TX, EE.UU.); J. I. Moses (Instituto de Ciencias Espaciales, Boulder, CO, EE.UU.); N. Rowe-Gurney (Departamento de Física y Astronomía, Universidad Howard, Washington DC, Estados Unidos; Laboratorio de Astroquímica, NASA/GSFC, Greenbelt, MD, USA; Centro de Investigación y Exploración en Ciencias Espaciales y Tecnología, NASA/GSFC, Greenbelt, MD, EE.UU.); P. G. J. Irwin (Universidad de Oxford, Física Atmosférica, Oceánica y Planetaria, Departamento de Física, Laboratorio Clarendon, Oxford, Reino Unido); A. Antuñano (UPV/EHU, Escuela de Ingeniería de Bilbao, España); J. Sinclair Laboratorio de Propulsión a Chorro/Instituto de Tecnología de California, California, EE.UU.); Y. Kasaba (Centro de Investigación Atmósférica y de Plasma Planetario, Escuela de Grado de Ciencias, Universidad Tohoku, Japón); T. Fujiyoshi (Telescopio Subaru, Observatorio Astronómico Nacional de Japón, HI, EE.UU.); I. de Pater (Deparatmento de Astronomía, Universidad de California en Berkeley, CA, EE.UU.); y H.B. Hammel (Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía, Washington DC, EE.UU.).

El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone a disposición de la comunidad científica mundial los medios necesarios para desvelar los secretos del Universo en beneficio de todos. Diseñamos, construimos y operamos observatorios de vanguardia basados en tierra -utilizados por la comunidad astronómica para abordar preguntas emocionantes y difundir la fascinación por la astronomía- y promovemos la colaboración internacional en astronomía. Establecida como organización intergubernamental en 1962, hoy ESO cuenta con el apoyo de 16 Estados Miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza), junto con Chile, país anfitrión, y con Australia como socio estratégico. La sede de ESO y su planetario y centro de visitantes, el ESO Supernova, se encuentran cerca de Múnich (Alemania), mientras que el desierto chileno de Atacama, un lugar maravilloso con condiciones únicas para observar el cielo, alberga nuestros telescopios. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), así como dos telescopios de rastreo: VISTA, que trabaja en el infrarrojo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT), que rastrea en luz visible. También en Paranal, ESO albergará y operará el Cherenkov Telescope Array South, el observatorio de rayos gamma más grande y sensible del mundo. En Chajnantor, junto con socios internacionales, ESO opera APEX y ALMA, dos instalaciones que observan los cielos en el rango milimétrico y submilimétrico. En Cerro Armazones, cerca de Paranal, estamos construyendo "el ojo más grande del mundo para mirar el cielo": el Telescopio Extremadamente Grande de ESO (ELT, Extremely Large Telescope). Desde nuestras oficinas en Santiago (Chile), apoyamos el desarrollo de nuestras operaciones en el país y nos comprometemos con los socios chilenos y con la sociedad chilena.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

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Imágenes térmicas de Neptuno captadas entre 2006 y 2020
Imágenes térmicas de Neptuno captadas entre 2006 y 2020
Imágenes térmicas de Neptuno captadas entre 2006 y 2020 (otro formato)
Imágenes térmicas de Neptuno captadas entre 2006 y 2020 (otro formato)
Neptuno desde el VLT y el Hubble
Neptuno desde el VLT y el Hubble

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Evolución de las imágenes térmicas de Neptuno
Evolución de las imágenes térmicas de Neptuno

Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso2206.


ESO
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

lunes, 2 de octubre de 2017

ASTRONOMÍA : NASA .- Long Way From Home .- Largo camino desde casa .- Voyager 1 y Voyager 2 ...........

https://www.nasa.gov/multimedia/imagegallery/image_feature_2041a.HTML
https://www.lanasa.net/
https://www.nasa.gov/sites/default/files/thumbnails/image/pia17462_3.jpg

Satélite Voyager 1, en plena trayectoria en su largo viaje a través del Sistema Solar, después de 40 años, dejó el sistema Solar y se internó en el Sistema Interestelar, única nave que vuela en el espacio sideral.
NASA


Earth and moon photographed by Voyager spacecraft
This picture of a crescent-shaped Earth and Moon - the first of its kind ever taken by a spacecraft - was recorded Sept. 18, 1977, by NASA's Voyager 1 when it was 7.25 million miles (11.66 million kilometers) from Earth.
The Moon is at the top of the picture and beyond the Earth as viewed by Voyager. In view on the Earth are eastern Asia, the western Pacific Ocean and part of the Arctic. Voyager 1 was directly above Mt. Everest (on the night side of the planet at 25 degrees north latitude) when the picture was taken. The photo was made from three images taken through color filters, then processed by the Image Processing Lab at the Jet Propulsion Laboratory (JPL). Because the Earth is many times brighter than the Moon, the Moon was artificially brightened by a factor of three relative to the Earth by computer enhancement so that both bodies would show clearly in the prints.
August 20, 1977,
on September 5, 1977, en route to
and
JPL manages the Voyager misión.
Image Credit: NASA
Last Updated: Sept. 18, 2017
Editor: NASA Content Administrator
  

Las Naves Espaciales Voyager Cumplen 40 Años Viajando por el Espacio

 
01.08.17.- Las naves espaciales más longevas y lejanas de la Humanidad, las Voyager 1 y 2, alcanzan 40 años de operación y exploración en agosto y septiembre. A pesar de su gran distancia, continúan comunicándose con la NASA diariamente, todavía estudiando la frontera final.
Su historia no sólo ha afectado a generaciones de científicos e ingenieros actuales y futuros, sino también a la cultura de la Tierra, incluyendo el cine, el arte y la música. Cada nave lleva un disco dorado de los sonidos, imágenes y mensajes de la Tierra. Dado que estas naves podrían perdurar miles de millones de años, estas cápsulas del tiempo podrían algún día ser las únicas huellas de la civilización humana.
"Creo que pocas misiones pueden igualar los logros de las Voyager durante sus cuatro décadas de exploración", dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas (SMD) de la NASA. "Nos han educado en las maravillas desconocidas del universo y verdaderamente han inspirado a la humanidad para continuar explorando nuestro sistema solar y más allá".
Las Voyager han establecido numerosos récords en sus viajes sin precedentes. En 2012, la Voyager 1, lanzada el 5 de septiembre de 1977, se convirtió en la única nave espacial en entrar en el espacio interestelar. Voyager 2, lanzada el 20 de agosto de 1977, es la única nave espacial que ha volado por los cuatro planetas exteriores: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Sus numerosos encuentros planetarios incluyen el descubrimiento de los primeros volcanes activos más allá de la Tierra, en la luna de Júpiter Io; evidencias de un océano subterráneo en la luna de Júpiter Europa; la atmósfera más parecida a la Tierra en el sistema solar, en la luna Titán de Saturno; la luna helada Miranda en Urano; y géiseres fríos y helados en la luna Tritón de Neptuno.
A pesar de que han dejado a los planetas muy atrás y que ninguna de ellas se acercará remotamente a otra estrella durante 40.000 años, las dos sondas aún envían observaciones sobre las condiciones en que disminuye la influencia de nuestro Sol y empieza el espacio interestelar.
La Voyager 1, ahora a casi 21.000 millones de kilómetros de la Tierra, viaja a través del espacio interestelar hacia el norte fuera del plano de los planetas. La sonda ha informado a los investigadores que los rayos cósmicos, núcleos atómicos acelerados a casi la velocidad de la luz, son cuatro veces más abundantes en el espacio interestelar que en las proximidades de la Tierra. Esto significa que la heliosfera, el volumen burbujeante que contiene los planetas de nuestro sistema solar y el viento solar, actúa efectivamente como un escudo de radiación para los planetas. Voyager 1 también sugirió que el campo magnético del medio interestelar local se envuelve alrededor de la heliosfera.
La Voyager 2, ahora a casi 18.000 millones de kilómetros de la Tierra, viaja hacia el sur y se espera que entre en el espacio interestelar en los próximos años. Las diferentes ubicaciones de las dos Voyagers permiten a los científicos comparar ahora dos regiones del espacio donde la heliosfera interactúa con el medio interestelar circundante usando instrumentos que miden partículas cargadas, campos magnéticos, ondas de radio de baja frecuencia y plasma de viento solar. Una vez que Voyager 2 cruce en el medio interestelar, también será capaz de muestrear el medio de dos lugares diferentes simultáneamente.
"Ninguno de nosotros sabía, cuando las lanzamos hace 40 años, que hoy seguirían funcionando y continuando en este viaje pionero", dijo Ed Stone, científico del proyecto Voyager en Caltech en Pasadena, California. "La cosa más emocionante que encuentren en los próximos cinco años es probable que sea algo que no sabíamos que estaba ahí fuera para ser descubierto".
Al prepararse para el ambiente de radiación en Júpiter, el más duro de todos los planetas de nuestro sistema solar, estas naves espacial estaban bien equipadas para sus viajes posteriores. Ambas Voyager llevan sistemas redundantes que permiten que la nave espacial cambie a los sistemas de reserva de forma autónoma cuando sea necesario, así como fuentes de alimentación duraderas. Cada Voyager tiene tres generadores termoeléctricos de radioisótopos, dispositivos que usan la energía calorífica generada por la desintegración del plutonio-238, y sólo la mitad de ella desaparecerá después de 88 años.
El espacio está casi vacío, por lo que no están en un nivel significativo de riesgo de bombardeo por objetos grandes. Sin embargo, el espacio espacial interestelar de la Voyager 1 no es un vacío completo. Está lleno de nubes de material diluido que quedan de estrellas que explotaron como supernovas hace millones de años. Este material no representa un peligro para la nave espacial, pero es una parte clave del ambiente que la misión Voyager está ayudando a los científicos a estudiar y caracterizar.
Debido a que la energía de las Voyager disminuye en cuatro vatios al año, los ingenieros están aprendiendo cómo operarlas bajo restricciones de potencia cada vez más estrictas. Y para maximizar la vida útil, también tienen que consultar documentos escritos hace decenios que describen comandos y software, además de la experiencia de los ex ingenieros de las Voyager.
"La tecnología tiene muchas generaciones de antigüedad, y se necesita a alguien con experiencia de diseño de los años 1970 para entender cómo funciona la nave espacial y qué actualizaciones se pueden hacer para que puedan seguir operando hoy y en el futuro", dijo Suzanne Dodd, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena.
Los miembros del equipo estiman que tendrán que apagar el último instrumento científico para el año 2030. Sin embargo, incluso después de que la nave espacial se mantenga en silencio, continuarán en sus trayectorias a su velocidad actual de más de 48.280 kilómetros por hora, completando una órbita dentro de la Vía Láctea cada 225 millones de años.

Image Credit: NASA/JPL-Caltech

Cassini, Voyager e IBEX Ofrecen una Nueva Imagen de la Interacción del Sol con la Galaxia

 
25.04.17.- Nuevo datos de la misión Cassini, junto con mediciones de las dos naves espaciales Voyager e IBEX de la NASA sugieren que nuestro Sol y los planetas están rodeados por un gigante sistema de campo magnético desde el Sol, con forma casi esférica, lo que pone en duda la opinión alternativa de que los campos magnéticos solares se arrastran detrás del Sol en forma de una larga cola de cometa.
El Sol libera un flujo constante de material solar magnético - llamado viento solar - que llena el sistema solar interior, y que se extiende más allá de la órbita de Neptuno. Este viento solar crea una burbuja, de unos 37 millones de kilómetros de ancho, llamada heliosfera. Todo nuestro sistema solar, incluyendo la heliosfera, se mueve a través del espacio interestelar. La imagen predominante de la heliosfera era una estructura con forma de cometa, con una cabeza redondeada y una cola extendida. Pero los nuevos datos que cubren todo un ciclo de 11 años de actividad solar muestran que tal vez no sea así: la heliosfera puede ser redondeada en ambos extremos, haciendo que su forma sea casi esférica.
"En lugar de una prolongada cola parecida a un cometa, esta burbuja irregular de la heliosfera se debe al fuerte campo magnético interestelar - mucho más fuerte de lo que se esperaba en el pasado - combinada con el hecho de que la relación entre la presión de partículas y la presión magnética dentro de la heliosfera es alta," dijo Kostas Dialynas, científico espacial en la Academia de Atenas en Grecia y autor principal del estudio.
Un instrumento de Cassini, que ha estado explorando el sistema de Saturno durante más de una década, ha dado a los científicos nuevas pistas cruciales sobre la forma del final de la heliosfera, a menudo llamada heliocola. Cuando las partículas cargadas del sistema solar interno alcanzan el límite de la heliosfera, a veces se someten a una serie de intercambios de carga con átomos de gas neutro del medio interestelar, cayendo y recuperando electrones a medida que viajan a través de esta vasta región límite. Algunas de estas partículas se tornan hacia atrás, hacia el sistema solar interno, como átomos neutros de movimiento rápido, que pueden ser medidos por Cassini.
“El instrumento Cassini fue diseñado a imagen de los iones que se encuentran atrapados en la magnetosfera de Saturno,” dijo Tom Krimigis, director de los instrumento de las misiones Voyager y Cassini de la NASA con sede en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins en Laurel, Maryland, y uno de los autores del estudio. “Nunca pensamos que íbamos a ver lo que estamos viendo y ser capaces de imaginar los límites de la heliosfera”.
Debido a que estas partículas se mueven a una pequeña fracción de la velocidad de la luz, sus viajes desde el Sol hasta el borde de la heliosfera y vuelta tardan años. Así que cuando el número de partículas que vienen del Sol cambia - normalmente como resultado de su ciclo de actividad de 11 año s- tardan años antes de que esto se refleje en la cantidad de átomos neutros que vuelven al sistema solar.
Las nuevas medidas de Cassini de estos átomos neutrales revelaron algo inesperado: las partículas provenientes de la cola de la heliosfera reflejan los cambios en el ciclo solar casi exactamente tan rápido como los que vienen del extremo de la heliosfera.
“Si la cola de la heliosfera se extendiese como un cometa, es de esperar que los patrones del ciclo solar se mostrarían mucho más tarde en los átomos neutros medidos”, dijo Krimigis.
Pero debido a que los patrones de la actividad solar se muestran tan rápidamente en las partículas de la cola como en las de la nariz, eso implica que la cola está a la misma distancia de nosotros que la nariz. Esto significa que la cola larga, similar a un cometa, que los científicos imaginaron, puede no existir en absoluto, en su lugar la heliosfera puede ser casi redonda y simétrica.
Una heliosfera redondeada podría provenir de una combinación de factores. Los datos de la Voyager 1 muestran que el campo magnético interestelar más allá de la heliosfera es más fuerte de lo que se pensaba anteriormente, lo que significa que podría interactuar con el viento solar en los bordes de la heliosfera y compactar la cola de la heliosfera.
La estructura de la heliosfera juega un papel importante en cómo las partículas del espacio interestelar - llamadas rayos cósmicos - alcanzan el sistema solar interno, donde están la Tierra y los otros planetas.

“Estos datos de las naves Voyager 1 y 2, Cassini y IBEX ofrecen a la comunidad científica un golpe de suerte para el estudio de los confines del viento solar”, dijo Arik Posner, científico del programa Voyager e IBEX de la NASA en Washington, DC. “A medida que continuamos recopilando datos de los bordes de la heliosfera, estos datos nos ayudarán a comprender mejor el límite interestelar que ayuda a proteger el ambiente terrestre de los dañinos rayos cósmicos."
 
Los nuevos datos de las misiones Cassini, Voyager e IBEX de la NASA muestran que la heliosfera - la burbuja de influencia magnética del Sol que rodea el sistema solar interior - puede ser mucho más compacta y redondeada de lo que se pensaba. Image Credit: Dialynas, et al. (izquierda.); NASA (derecha.)


Crean el Mapa Geológico Más Detallado de la Luna Más Grande del Sistema Solar


12.02.14.- Un grupo de científicos dirigido por Geoffrey Collins del Wheaton College ha producido el primer mapa geológico mundial de Ganímedes, la séptima luna de Júpiter. El mapa combina las mejores imágenes obtenidas durante los sobrevuelos realizados por las naves espaciales Voyager 1 y 2 de la NASA (1979) y el orbitador Galileo (de 1995 a 2003) y ahora es publicado por el Servicio Geológico de EE.UU. como un mapa global. Técnicamente ilustra el variado carácter geológico de la superficie de Ganímedes y es el primer mapa global geológico de esta helada luna. El mapa geológico de Ganimedes está disponible para su descarga en: http://www.jpl.nasa.gov/spaceimages/details.php?id=pia17902
"Este mapa ilustra la increíble variedad de características geológicas de Ganimedes y ayuda a poner orden en este aparente caos de su superficie compleja", dijo Robert Pappalardo del Laboratorio Jet Propulsion de la NASA en Pasadena, California. "Este mapa está ayudando a los científicos planetarios a descifrar la evolución de este mundo helado y ayudará en las próximas observaciones de naves espaciales". La misión de Exploración a las Lunas Heladas de Júpiter de la Agencia Espacial Europea está programada para estar en órbita alrededor de Ganímedes en 2032. La NASA contribuirá en la aportación de un instrumento y hardware para dos instrumentos de la misión de la ESA.
Mapa geológico de Ganímedes
Recreación del mapa geológico global de Ganimedes a partir de datos combinados con las mejores imágenes de las naves espaciales Voyager 1 y 2 y el orbitador Galileo de la NASA.
Image Credit: USGS Astrogeology Science Center/Wheaton/ASU/NASA/JPL-Caltech

Desde su descubrimiento en enero de 1610 por el astrónomo Galileo Galilei, Ganímedes ha sido el centro de observaciones reiteradas, primero por telescopios con base terrestre y más tarde por misiones de sobrevuelo y naves espaciales en órbita alrededor de Júpiter. Estos estudios muestran un mundo helado complejo cuya superficie se caracteriza por el contraste entre sus dos principales tipos de terreno: las muy antiguas regiones oscuras, muy altas y con cráteres, y las regiones más claras, algo más jóvenes (pero todavía muy antiguas) marcadas con una extensa serie de surcos y crestas.
Según los científicos que han construido este mapa, tres grandes periodos geológicos han sido identificados en Ganímedes que implican el dominio de la formación de cráteres de impacto, posteriormente la agitación tectónica seguida de un descenso de la actividad geológica. El mapa, que muestra características de la superficie, tales como surcos, ranuras y cráteres de impacto, permite a los científicos descifrar periodos geológicos distintos para un objeto en el sistema solar exterior por primera vez.
"El mapa muy detallado y colorido confirmó una serie de hipótesis científicas pendientes en relación con la historia geológica de Ganímedes, y también desmintió otras", dijo Baerbel Lucchitta, científico emérito del Servicio Geológico de EE.UU. en Flagstaff, Arizona, que ha estado involucrado con la cartografía geológica de Ganímedes desde 1980. "Por ejemplo, las imágenes más detalladas de Galileo mostraron que el criovolcanismo, o la creación de volcanes que manan agua y hielo, es muy raro en Ganímedes." El mapa geológico global de Ganímedes permitirá a los investigadores comparar los caracteres geológicos de otras lunas satélite heladas, porque casi cualquier tipo de característica que se encuentra en otros satélites helados tiene una característica similar en algún lugar de Ganímedes.
"La superficie de Ganímedes es más de la mitad del tamaño de toda la superficie terrestre de la Tierra, por lo que existe una gran diversidad de lugares para elegir", dijo Collins. "Ganímedes también muestra características que son antiguas junto con otras mucho más recientemente formadas, añadiendo la diversidad histórica, además de la diversidad geográfica." Los astrónomos aficionados podrán observar a Ganímedes (con prismáticos) en el cielo nocturno este mes, cuando Júpiter esté en oposición y sea fácilmente visible.
 
NASA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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domingo, 17 de mayo de 2015

NASA : Kepler Observes Neptune Dance with Its Moons.- Observatorio Espacial Kepler observa una especie de danza del planeta Neptuno con sus satélites Tritón y Nereida....


Seventy days worth of solar system observations from NASA's Kepler spacecraft, taken during its reinvented "K2" mission, are highlighted in this sped-up movie. The planet Neptune appears on day 15, followed by its moon Triton, which looks small and faint. Keen-eyed observers can also spot Neptune's tiny moon Nereid at day 24. Neptune is not moving backward but appears to do so because of the changing position of the Kepler spacecraft as it orbits around the sun.
Credits: NASA Ames/SETI Institute/J. Rowe
Last Updated: May 17, 2015
Editor: Michele Johnson
Setenta días el valor de las observaciones del sistema solar de la nave espacial Kepler de la NASA, tomada durante su misión "K2" reinventado, se destacan en esta acelerada película. El planeta Neptuno aparece en el día 15, seguido de su luna Tritón, que parece pequeño y débil. Observadores-Keen ojos también pueden detectar pequeña luna Nereida de Neptuno en el día 24. Neptuno no se está moviendo hacia atrás, pero parece hacerlo debido a la posición cambiante de la nave espacial Kepler a medida que orbita alrededor del sol.
More information:

Kepler Observes Neptune Dance with Its Moons

Nave espacial Kepler de la NASA, conocido por su destreza de búsqueda de planetas de otras estrellas, también está estudiando objetos del sistema solar. En su nueva misión K2, Neptuno y dos de sus lunas, Tritón y Nereida, se han fotografiado. La película muestra 70 días de observación ininterrumpida haciendo de este uno de los estudios más continuas de un objeto del sistema solar exterior.

NASA's Kepler spacecraft, known for its planet-hunting prowess of other stars, is also studying solar system objects. In its new K2 mission, Neptune and two of its moons, Triton and Nereid, have been imaged. The movie illustrates 70 days of uninterrupted observation making this one of the longer continuous studies of an outer solar system object.

The movie, based on 101,580 images taken from November 2014 through January 2015 during K2's Campaign 3, reveals the perpetual clockwork of our solar system. The 70-day timespan is compressed into 34 seconds with the number of days noted in the top right corner.

Neptune appears on day 15 but does not travel alone in the video. The small faint object closely orbiting is its large moon Triton, which circles Neptune every 5.8 days. Appearing from the left at day 24, keen-eyed observers can also spot the tiny moon Nereid in its slow 360-day orbit around the planet. A few fast-moving asteroids make cameo appearances in the movie, showing up as streaks across the K2 field of view. The red dots are a few of the stars K2 examines in its search for transiting planets outside of our solar system.

Neptune's atmosphere reflects sunlight creating a bright appearance. The reflected light floods a number of pixels of the spacecraft's on board camera, producing the bright spikes extending above and below the planet. The celestial bodies in the stitched-together images are colored red to represent the wavelength response of the spacecraft's camera. In reality, Neptune is deep blue in color and its moons and the speeding asteroids are light grey while the background stars appear white from a distance.

Relative orbit speeds explain the interesting motion of Neptune and its moons beginning at day 42. Inner planets like Earth orbit more quickly than outer planets like Neptune. In the movie, Neptune’s apparent motion relative to the stationary stars is mostly due to the circular 372-day orbit of the Kepler spacecraft around the sun. If you look at distant objects and move your head back and forth, you will notice that objects close to you will also appear to move back and forth, relative to objects far away. The same concept is producing the apparent motion of Neptune.

While NASA’s Kepler spacecraft is known for its discoveries of planets around other stars, an international team of astronomers plans to use these data to track Neptune’s weather and probe the planet’s internal structure by studying subtle brightness fluctuations that can only be observed with K2.

NASA's Ames Research Center in Moffett Field, California, manages the Kepler and K2 missions for NASA’s Science Mission Directorate. NASA's Jet Propulsion Laboratory in Pasadena, California, managed Kepler mission development. Ball Aerospace & Technologies Corp. operates the flight system with support from the Laboratory for Atmospheric and Space Physics at the University of Colorado in Boulder.
NASA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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miércoles, 7 de julio de 2010

ASTRONOMÍA: SATÉLITE "TRITÓN" ES HELADO Y CONTIENE NITRÓGENO

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., la exploración al espacio siempre nos depara muchas informaciones que nos hacen sentir ilusionados para seguir husmeando la composición de los diferentes cuerpos celestes. Justamente la Sonda Espacial Voyager 2, tomó una fotografía del Satélite "Tritón" que gira alrededor del planeta Neptuno., y encontró nitrógeno helado. Aquí en la imagen observamos una vista del Satélite "Tritón" que gira alrededor del Planeta Neptuno. Fuente: NASA.
TRITÓN UN HELADO SATÉLITE QUE GIRA ALREDEDOR DEL PLANETA NEPTUNO:
La fotografía que apreciamos arriba por tomada por la Sonda Espacial "Voyager 2" en 1,989 durante un vuelo alrededor del sistema del Plante Neptuno.

Este color que es un mosaico de una coloración global, el color fue sintetizado por una alta resolución ; las imágenes fueron tomadas a base de filtros de colora naranja, violeta y ultravioleta; estas imágenes fueron desarrolladas en rojo, verde y azul y combinadas permitió crear este versión del satélite.

Con un porcentaje del 22% es más pequeño que la Luna de nuestra La tierra; Tritón es un gran satélite del Planeta Neptuno y es un los pocos cuerpos celestes del Sistema Solar que tiene una atmósfera dominada de nitrógeno; los otros cuerpos del Sistema Solar son La Tierra y el Satélite Titán que gira alrededor del Planeta Saturno.

Tritón es tan helado que el nitrógeno esta condensado y duro , haciéndolo como el satélite del Sistema Solar como el que tiene sobre su superficie nitrógeno helado, en los polos también hay metano helado.

Versión de la NASA
In English:

ICY TRITON:

Taken in 1989 by Voyager 2 during its flyby of the Neptune system, this is a global color mosaic of Triton. The color was synthesized by combining high-resolution images taken through orange, violet and ultraviolet filters; these images were displayed as red, green, and blue images and combined to create this color version.

With a radius about 22 percent smaller than Earth's moon, Triton is the largest satellite of Neptune and is one of the few bodies in the solar system known to have a nitrogen-dominated atmosphere. The others are Earth and Saturn's giant moon, Titan.

Triton is so cold that most of its nitrogen is condensed as frost, making it the only satellite in the solar system known to have a surface made mainly of nitrogen ice. The pinkish deposits constitute a vast south polar cap believed to contain methane ice, which would have reacted under sunlight to form pink or red compounds. The dark streaks overlying these pink ices are believed to be an icy and perhaps carbonaceous dust deposited from huge geyser-like plumes, some of which were found to be active during the Voyager 2 flyby.

The bluish-green band visible in this image extends all the way around Triton near the equator; it may consist of relatively fresh nitrogen frost deposits. The greenish areas includes what is called the cantaloupe terrain, whose origin is unknown, and a set of "cryovolcanic" landscapes apparently produced by icy-cold liquids (now frozen) erupted from Triton's interior.
NASA.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
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domingo, 18 de abril de 2010

ASTRONOMÍA: EL CIELO VERANIEGO DE " TRITÓN" CONTIENE METANO Y MONÓXIDO DE CARBONO

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., nuestro sistema solar es muy rico en la cantidad de satélites que tienen nuestros planetas , por ejemplo Neptuno uno de sus satélites : Tritón : Según el primer análisis infrarrojo realizado en la atmósfera de Tritón, luna de Neptuno, es pleno verano en su hemisferio sur. Utilizando el Very Large Telescope de ESO, el equipo de observación europeo descubrió monóxido de carbono y realizó la primera detección terrestre de metano en la delgada atmósfera de Tritón. Estas observaciones revelaron que esta fina atmósfera varía de acuerdo a la estación, aumentando su grosor cuando se calienta.


De las 13 lunas de Neptuno, Tritón es por lejos la más grande y, con 2.700 kilómetros de diámetro (tres cuartos el tamaño de la Luna de la Tierra), es la séptima luna más grande en todo el Sistema Solar. Desde su descubrimiento en 1846, Tritón ha fascinado a los astrónomos gracias a su actividad geológica; por la gran cantidad de tipos de hielos superficiales diferentes: como el nitrógeno congelado, el agua y el hielo seco (dióxido de carbono congelado), y por su movimiento retrógrado único. Fuente: Nasa en español
El Cielo Veraniego de Tritón Contiene Metano y Monóxido de Carbono:
Según el primer análisis infrarrojo realizado en la atmósfera de Tritón, luna de Neptuno, es pleno verano en su hemisferio sur. Utilizando el Very Large Telescope de ESO, el equipo de observación europeo descubrió monóxido de carbono y realizó la primera detección terrestre de metano en la delgada atmósfera de Tritón. Estas observaciones revelaron que esta fina atmósfera varía de acuerdo a la estación, aumentando su grosor cuando se calienta.
Hemos encontrado evidencia verdadera de que el Sol, aún desde tan lejos, hace sentir su presencia sobre Tritón. Esta luna glacial en realidad tiene estaciones tal como las tenemos en la Tierra, pero cambian mucho más lento”, dice Emmanuel Lellouch, autor principal del estudio que da cuenta de estos resultados en Astronomy & Astrophysics.
En Tritón, donde la temperatura promedio de la superficie es cercana a los - 235 grados Celsius, actualmente es verano en el hemisferio sur e invierno en el norte. A medida que el hemisferio sur de Tritón se calienta, una delgada capa de nitrógeno líquido, metano y monóxido de carbono se sublima en gas en la superficie de Tritón, engrosando la atmósfera glacial a medida que la estación progresa durante la órbita de 165 años de Neptuno alrededor del Sol. Una estación en Tritón dura al menos 40 años, y Tritón pasó el solsticio austral de verano en el año 2000.
En base a la cantidad de gas medido, Lellouch y sus colegas estiman que la presión atmosférica de Tritón puede haberse multiplicado por cuatro comparado con las medidas hechas por Voyager 2 en 1989, cuando aún era primavera en la luna gigante. La presión atmosférica de Tritón está ahora entre los 40 a 65 microbares, es decir, es 20.000 veces menor que en la Tierra.
Se sabía que el monóxido de carbono estaba presente como hielo en la superficie, pero Lellouch y su equipo descubrieron que la capa superior de la superficie de Tritón está enriquecida con hielo de monóxido de carbono diez veces mayor al comparado con las capas más profundas y que es su “película” externa la que alimenta la atmósfera. Mientras la mayor parte de la atmósfera de Tritón es nitrógeno (similar a la Tierra), el metano en la atmósfera -detectado en primera instancia por Voyager 2 y confirmado ahora gracias a este estudio desde la Tierra- juega también un papel importante. “Los modelos climáticos y atmosféricos de Tritón ahora deben ser revisados, ahora que hemos encontrado monóxido de carbono y que hemos medido nuevamente el metano”, dice la coautora Catherine de Bergh.
Observar la atmósfera de Tritón, que está unas 30 veces más lejos del Sol que la Tierra, no es fácil. En los años 80, los astrónomos teorizaron que la atmósfera de la luna de Neptuno podía ser tan gruesa como la de Marte (7 milibares). No fue hasta que el Voyager 2 pasó por el planeta, en 1989, que la atmósfera de nitrógeno y metano, a una presión real de 14 microbares -70.000 veces menos densa que la atmósfera de la Tierra- fue medida. Desde entonces, las observaciones terrestres han sido limitadas. Las observaciones de ocultaciones estelares (un fenómeno que ocurre cuando un cuerpo del Sistema Solar pasa en frente de una estrella y bloquea su luz) indicaban que la presión de la superficie de Tritón estaba aumentando en la década de los 90. Se necesitó el desarrollo del CRIRES (Cryogenic High-Resolution Infrared Echelle Spectrograph) un espectrógrafo de alta resolución en infrarrojo cercano instalado en el Very Large Telescope (VLT) para proporcionar al equipo la oportunidad de llevar a cabo un estudio mucho más detallado de la atmósfera de Tritón. “Necesitábamos la sensibilidad y capacidad de CRIRES para tomar espectros muy detallados que nos permitan ver en la muy tenue atmósfera”, dice el coautor Ulli Käufl. Las observaciones son parte de una campaña que también incluye el estudio de Plutón.
Plutón, a menudo considerado un primo de Tritón con condiciones similares, está recibiendo un renovado interés a la luz del descubrimiento de monóxido de carbono, y los astrónomos están compitiendo por encontrar esta sustancia química en el planeta enano aún más distante.
Este es solo el primer paso para los astrónomos que usan el CRIRES para entender la física de los cuerpos distantes en el Sistema Solar. “Ahora podemos empezar a monitorear la atmósfera y aprender mucho sobre la evolución estacional de Tritón con el paso de las décadas”, dice Lellouch.
© ESO
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