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sábado, 24 de enero de 2009

FLORENCIO DE LA SIERRA...........CAPÍTULO IX . LA DANZA DE LAS SERPIENTES . POEMAS : XII , XIII , XIV , XV

Hola amigos del blog: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG... continuamos describiendo la obra literaria del gran poeta ayabaquino Florencio de la Sierra en LA DANZA DE LAS SERPIENTES, ahora leamos los Poemas : XII, XIII, XIV , XV , una maravillosa secuencia de hechos, donde nos expresa el duro trance de la batalla en donde la madres abandonadas ven que sus hijos huyen, y con enfermos que acuden al médico quien busca salvar hasta el último aliento, pero hace la salvedad al referirse al "médico golondrina" quién no le interesa la vida del enfermo, haciendo todo lo contrario ¡¡¡cuál carnicero los envía a la sepultura!!!, tan cruel es este médico que hasta las enfermeras lo detestan, esto es un expresión figurativa como referencia al gamonal que explota a sus trabajadores hasta el último aliento de su vida. El poeta, luego sigue con el sepulturero y éste es quien se beneficia con los muertos, el mismo que coloca una lápida y graba la leyenda del último Adiós.

Firmaba todos sus poemas con el seudónimo de Florencio de la Sierra, pero en realidad era el profesor FLORENTINO GALVEZ SAAVEDRA, nacido el 14-03-1903, Publicó entre otros libros de poesía: “Aúllan los perros” (1951) con portada del artista plástico Essquerriloff, “Capullos de Rocío” (1959) con portada de César Calvo de Araujo, y “La Danza de las Serpientes” (1963) con portada de Raúl Vizcarra. Murió en Lima en 1964. Su existencia real fue después de 61 años vividos en su tierra natal, Lima, Piura, Bolivia y Chile. Foto: Cedida por Rosa Hortencia Morocho Sánchez.

Leer su Biografía:
http://piuraenlambayeque.blogspot.com/2009/01/florencio-de-la-sierraun-poeta.html

Aquí en la imagen observamos la portada del libro de poemas: La Danza de las Serpientes, se imprimió en la Imprenta Editorial Fidel Ramirez Lazo e Hijos; Jr. Belgrano - Pueblo Libre - Lima -Perú; publicado el 31 de diciembre de 1963, por el poeta Florentino Gálvez Saavedra, más conocido con el seudónimo de Florencio de la Sierra.
Imagen de archivo del Blog: A Vuelo de un Quinde.


El poeta admira a César Vallejo haciendo una alocución de su triste muerte en París en un Jueves Santo y evocando al vida de un Gran Bate que muere en un triste silencio , en una hermosa composición mezcla la naturaleza y sus elementos como el sol, la luna, la lluvia, las enredaderas y lianas y todos llega a la divina virgen del agua. Finalmente el poeta busca a donde expresar sus canciones, empieza desde la naturaleza como la abeja busca el pétalo de la flor, él en concierto en páramos, valles, neblinas y pajarillos llega al mañana que crece con cantiga de gentiles. Leamos:

--------------- XII ---------------

ENTONCES: más cercano me siento
del afán de las madres abandonadas,
de los hijos que huyen como ráfagas
del torbellino quemante de la batalla.

No puedo alejarme del aliento del médico,
es el mejor vigía del día y de la noche,
permanece como lucero de centinela
del alarido de tanto enfermo...

No me refiero al " médico golondrina"
que no le importa cercenar
el último suspiro del enfermo,
porque como averno está ardiendo la perfidia,
prender las garras al fruto
a los bienes del futuro difunto.

Si dudáis de la triste anatema
que de epitafio dejó la noche
al " médico golondrina "
concurrid a las clínicas
donde el oxígeno
no tiene olor a romero
sino a doliente carnicero.

"El médico golondrina "
Es pájaro de mal agüero,
las enfermeras detestan
al visturí del vil carnicero.

--------------- XIII -----------

JAMAS puedo olvidar al sepulturero.
Acaso este hombre es ateo !
Perdón. Yo jamás pienso así de él,
porque cuando entre lágrimas y suspiros
sobre la lápida del silencio
graba la leyenda del último adiós,
mañana otro camarada del oficio
sobre el mármol de la eternidad
trazará las huellas de su nombre,
donde por la lejanía de su ausencia
han de revolotear,
las hermanas golondrinas.

---------------- XIV -------------

EN las páginas silentes y solitarias
del libro de apuntes que me ofrece
el guardián de la madrugada,
voy formando el testimonio de las palabras,
el recuerdo universal de César Vallejo,
cual visión panteísta,
a cada instante como lampo
llega a señalarme como una estrella,
la posada de los Cinco Continentes.

Este lucero que de cerca me sigue,
se aleja con la misma sombra
de un lúgubre Jueves Santo
cuando en la morada de París,
sin incienso se fue,
y se fue con cirios de estrellas
al huerto donde florece el silencio.

Para hoy con la eufonía del viento,
en la acústica virgiliana de la lluvia:
Allí donde solo florece
la siembra de orquideas y juncos,
crecen al conjuro del sol y la luna,
Allí, donde enredaderas y lianas
arrullan a miríadas de trinos.
Allí, donde leyendas milenarias
hablan del coloquio del hombre
con el lenguaje virgen del agua,
llego a ofrecer el aguacero
pastoril de mis versos,
--ellos no producen el sabor
de una lenteja diaria,
el aliento de una gota de agua--
para el ánfora del silencio
las estrellas se sirvan
del rocío de mi alma.


-------------- XV ------------

ENTONCES: ¡ Señor !
Como el afán de las abejas te busco
en el árbol cargado de canciones,
y te busco en el pétalo mañanero de la flor,
allí donde las plantas florecen
la canción íntima del trovador.

Y te busco en al sonrisa
traviesa de los niños
de los páramos y los valles,
y te busco en el retoño
cuajado de neblinas,
en el concierto de los pajarillos.
Allí, donde la mañana crece
con la cantiga de los gentiles.

Estimados amigos, cada vez estamos disfrutando más y más de esta bella creación literaria del poeta Florencio de la Sierra, ruego a ustedes hacer llegar sus opiniones.
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
ayabaca@gmail.com
ayabaca@hotmail.com
ayabaca@yahoo.com

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