Mostrando entradas con la etiqueta Temperatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Temperatura. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de marzo de 2022

Antártida: Las plantas colonizan la Antártida por el cambio climático

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el calentamiento global y el cambio climático está provocando la proliferación de plantas en la Antártida, que un estudio efectuado por científicos de la universidad italiana de Insubria, han realizado el seguimiento de dos especies autóctonas que se han extendido con rapidez coincidiendo con el aumento de la temperatura. Para ello, ejecutaron una minuciosa investigación de las poblaciones de las especies Deschampsia antarctica y Colobanthus quitensis en la isla de Signy, en el archipiélago de las Orcadas del Sur. Descubrieron que la primera de ellas se había extendido hasta cinco veces más rápido entre 2009 y 2018 que entre las últimas cinco décadas (documentadas entre 1960 y 2009), mientras que la última había aumentado su presencia casi diez veces más en ese período..... ...siga leyendo...............


El calentamiento global está provocando una rápida expansión de ciertas plantas en la Antártida cuyo crecimiento está transformando los ecosistemas antárticos, cada vez más frágiles como consecuencia del aumento de la temperatura.

Floración en Georgia del Sur

La proliferación de distintas especies de plantas con flor nativas  podría alterar los ecosistemas antárticos. En la imagen, una colonia de pingüinos en la isla de Georgia del Sur, con un manto de vegetación de fondo. 

Foto: Istock

17 de febrero de 2022, 19:35 | Actualizado a 

En la Antártida, el aumento de la temperatura acelera todavía más la degradación de unos ecosistemas frágiles y amenazados. Y es que la fusión del hielo no solo provoca la desaparición paulatina del hábitat de las especies que allí habitan, como es el caso de los pingüinos, sino que de forma indirecta afectan a la proliferación de otras, como las plantas autóctonas, cuyo crecimiento puede poner en jaque a todo el ecosistema.

Un nuevo estudio liderado por un equipo científico de la universidad italiana de Insubria ha realizado un seguimiento de dos especies autóctonas que se han extendido muy rápidamente, coincidiendo con el aumento de la temperatura. Para ello, ejecutaron una minuciosa investigación de las poblaciones de las especies Deschampsia antarctica y Colobanthus quitensis en la isla de Signy, en el archipiélago de las Orcadas del Sur. Descubrieron que la primera de ellas se había extendido hasta cinco veces más rápido entre 2009 y 2018 que entre las últimas cinco décadas (documentadas entre 1960 y 2009), mientras que la última había aumentado su presencia casi diez veces más en ese período.

Estas plantas habían crecido cinco veces más en los últimos cinco años de lo que lo habían hecho en el último medio siglo.

​​Los científicos achacan este fenómeno al aumento de la temperatura del aire durante el verano antártico, que, a su vez, habría provocado uno de los mayores cambios en la vegetación del continente. Sin embargo, también se dieron cuenta de que existía otro vínculo: descenso del número de focas en la isla, que, al pisar las plantas, dificultan su floración. Aunque hasta la fecha se desconoce qué ha podido causar el descenso de las poblaciones de estas focas, la principal hipótesis es que esté relacionado con el descenso del alimento disponible.

Desgraciadamente, los investigadores esperan que en las próximas décadas la Antártida siga calentándose, lo que supondrá la aparición de más zonas libres de hielo, con lo que el escenario documentado en Singy podría ser una muestra de lo que puede ocurrir en el resto del continente antártico. “Nuestros hallazgos apoyan la hipótesis de que el futuro calentamiento provocará cambios significativos en estos frágiles ecosistemas antárticos”, sentencian los científicos en el artículo, publicado en la revista Current Biology.

Viaje a las entrañas del Glaciar Denman: el lugar más profundo de la Tierra

MÁS INFORMACIÓN

LAS ENTRAÑAS DEL GLACIAR DENMAN

Thank you for watching

Cambios en el microbioma

¿Y cómo afecta la floración de estas plantas en el ecosistema antártico? En primer lugar, provocará cambios en la acidez del suelo, lo que podría repercutir en la composición química del mismo, con sus consecuentes implicaciones en el crecimiento de líquenes. En segundo lugar, podría afectar a la microbiota del lugar, como bacterias y hongos. Estos cambios, unidos a la desaparición del ‘permafrost’, la capa de hielo permanente congelado en el subsuelo, podría provocar una escalada de cambios en los ecosistemas antárticos que, según apuntan los científicos, acarrearon importantes consecuencias en todos los animales terrestres.

El cambio climático obliga a los pingüinos juanito a vivir más al sur

MÁS INFORMACIÓN

EL CAMBIO CLIMÁTICO OBLIGA A LOS PINGÜINOS JUANITO A VIVIR MÁS AL SUR

Un peligro latente: las especies invasoras

Las plantas de la Antártida están adaptadas a una estación de crecimiento muy corta y son capaces de realizar la fotosíntesis en condiciones muy adversas. Por ejemplo, con temperaturas inferiores a los 0 °C o con la presencia de grandes cantidades de nieve. Pero nada pueden hacer para competir con otras plantas no autóctonas que podrían invadir estos ecosistemas antes aislados. Incluso es posible, según alertan los investigadores, que puedan desaparecer en favor de las especies colonizadoras, lo que podría ocasionar pérdidas irremplazables.

La literatura científica cuenta con numerosos ejemplos de cómo una especie invasora puede acabar causando estragos en los ecosistemas antárticos. Por ejemplo, a mediados del pleistoceno (hace entre 10.000 y 12.000 años), el continente experimentó eventos de calentamiento que permitieron la migración espontánea de muchas especies, desde América del Sur hacia la Antártida, y viceversa. Los científicos creen que los actuales niveles de calentamiento atmosférico podrían ya haber desencadenado la migración de especies como musgos, líquenes, plantas e incluso algunos invertebrados, un hecho acelerado hoy por la actividad humana.

“En 2030 el clima de la Tierra podría parecerse al que experimentó el planeta en períodos más cálidos, como los registrados a mediados del mioceno”, sentencia el artículo científico. Un calentamiento que, explica, podría beneficiar a algunas o muchas especies terrestres nativas aisladas, pero que también provocará un mayor riesgo que podría tener consecuencias: una pérdida de biodiversidad irreversible, y cambios drásticos en ecosistemas frágiles y únicos.

Focas de Weddell, las nuevas aliadas para estudiar los océanos en la Antártida

MÁS INFORMACIÓN

FOCAS DE WEDDELL, LAS NUEVAS ALIADAS PARA EL ESTUDIO DE LOS OCÉANOS EN LA ANTÁRTIDA

  • ¿Te gusta la historia? ¿Eres un amante de la fotografía? ¿Quieres estar al día de los últimos avances científicos? ¿Te encanta viajar? ¡Apúntate gratis a nuestras newsletter National Geographic!

NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 20 de febrero de 2022

MEDIO AMBIENTE: Océanos vistos desde el espacio

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG.,  como sabemos las cuencas oceánicas contienen más del 90% de toda el agua que existe en La Tierra, representan cerca del 70% de la superficie terrestre; por esa razón la ciencia estudia el desarrollo del movimientos de los océanos desde el espacio, por lo que invitamos a leer una colección de 10 fotografías, que nos darán ideas claras de la importancia de los océanos, y crear conciencia sobre la importancia de su preservación, hoy venida a menos por la contaminación por la mano del hombre..... ...siga leyendo........


Las cuencas oceánicas contienen más del 90% de toda el agua que existe en la Tierra y representan cerca del 70% de la superficie terrestre. Pero, a pesar de su ubicuidad e importancia, a veces no les prestamos la suficiente atención. Las imágenes obtenidas desde el espacio nos ayudan a ponderar mejor la importancia de los océanos y a tomar conciencia sobre la importancia de su preservación.

08 de junio de 2020, 16:29 | Actualizado a 

Los océanos regulan la temperatura de todo el planeta, nos proveen de una parte importante del oxígeno que respiramos, actúan como sumidero de carbono y contienen más del 90% de toda el agua del planeta. Toda forma de vida de la Tierra, incluida la nuestra, depende de estas enormes masas de agua a las que no siempre dedicamos la atención merecida, y cuya protección es vital para nuestra supervivencia. 

El agua del océano no es estática, sino que está en continuo movimiento debido a la la acción combinada del viento y  las mareas provocadas por la conjugación de la acción gravitatoria de la Tierra, el Sol y la Luna. Por otro lado, las corrientes actúan como una 'cinta transportadora' mundial que conduce energía (calor), materia orgánica y organismos de una parte a otra de las cuencas, como la sangre que corre por nuestras venas. Cualquier cambio el movimiento de esas grandes masas de agua tiene un impacto directo en el clima y consecuencias sobre los ecosistemas marinos. Las imágenes captadas por los satélites ayudan a la comunidad científica a conocer mejor esas dinámicas oceánicas en aras de su preservación. Aquí te dejamos algunas de ellas:

La gran canica azul
El astronauta de la ESA Thomas Pesquet describió con estas palabras la impresión que tuvo al ver la Tierra desde el espacio. "Nuestro planeta es principalmente azul y blanco, pero nunca te cansas de ver el paso de las nubes desde el espacio". Pesquet tomó esta instantánea desde la Estación Espacial Internacional hacia donde partió el 17 de noviembre de 2016 para realizar investigaciones científicas. La imagen fue captada y publicada el día 1 de diciembre de 2016 desde uno de los habitáculos de la ISS. 
Foto: ESA

Corrientes de aguas heladas
Los investigadores del proyecto Estimación de la Distribución y el Clima del Océano de la NASA (ECCO por sus siglas en inglés) obtuvieron esta imagen que simula la distribución del agua en estado líquido y sólido cerca de la Antártida . La instantánea, desarrollada por el Centro Espacial Goddard de la agencia espacial, captura el movimiento de decenas de miles de corrientes oceánicas, lo que permite a los científicos visualizar de una forma clara y precisa cómo se mueven las grandes masas de agua del océano. En esta instantánea se muestra la velocidad de las corrientes superficiales en la Corriente Circumpolar Antártica, al sur del océano Índico. Los datos obtenidos por este proyecto se emplean para estudiar el papel de los océanos en el ciclo del carbono y ahondar sobre los las consecuencias que el cambio climático tiene en la salud de sus ecosistemas. 

Foto: NASA

Olas en aguas del estrecho de Lombok, Indonesia
El 1 de noviembre de 2016 el satélite Aqua de la NASA sobrevolaba las aguas de Indonesia, donde captó imágenes espectaculares de los los paisajes oceánicos del archipiélago. El Espectrorradiómetro de imágenes de media resolución (MODIS,por sus siglas en inglés), obtuvo esta fotografía en color real en la que se aprecian las olas en el estrecho de  Lombok. En la imagen puede apreciarse cómo un banco de nubes cubre parte de la provincia de Java Oriental, en la parte izquierda de la composición, con un sol brillante que proyecta las sombras de las nubes en el mar. 

La superficie del océano aparece de un color plateado debido al efecto óptico causado por el reflejo de la luz solar en el sensor del satélite. Aun así, las imágenes del MODIS permiten apreciar algunos detalles normalmente ocultos a la vista, como las olas creadas por las corrientes mrinas. Se trata de olas internas, formadas por el movimiento de las masas de agua bajo las distintas capas oceánicas, un acontecimiento que sucede, por ejemplo, cuando el flujo de una marea discurre por una zona irregular del lecho marino o se topa con crestas u otros obstáculos.  El estrecho de Lombok, un paso angosto situado entre las islas de Bali, al oeste y de Lombok, al este, permite la entrada de corrientes oceánicas desde el océano Pacífico hasta el Índico. Allí, el fondo marino es irregular, y consta de dos canales principales de distinta profundidad. Debido a la acción de las corrientes y al intercambio de agua entre las distintas capas oceánicas, la zona es muy susceptible a la formación de mareas intensas, que a su vez dan lugar a olas como las que aparecen en la imagen.

Foto: NASA

Golfo de California
El destello de la luz del sol se refleja en las aguas del Pacífico en esta imagen del Golfo de California tomada desde la Estación Espacial Internacional. La península homónima, situada en el nordeste de México, penetra en el océano Pacífico, formando una territorio de unos 1.259 kilómetros de longitud. Las aguas del Golfo, también llamado mar de Cortés o mar Bermejo, provocan algunas de las mayores mareas del mundo, aunque atesoran al mismo tiempo una elevada concentración de microorganismos que convierten a sus ecosistemas en un dechado de biodiversidad. 

Foto: NASA

Iceberg en la plataforma de hielo Pine Island
En septiembre de 2017 un iceberg de 300 kilómetros cuadrados se desprendió en la plataforma de hielo Pine Island, situado en la Antártida Occidental. Solo unas semanas después, aquel bloque de hielo, bautizado con el nombre de  B-44 se desintegró en unos 20 fragmentos. El satélite Landsat 8 Earth-orbiting de la NASA tomó esta imagen de una de una región relativamente cálida frente al glaciar que podría haber causado la ruptura de aquel fragmento. Las mediciones estimaron que el iceberg se elevaba unos 49 metros sobre la línea de flotación. A aquél siguieron muchos otros icebergs, y es que el glaciar de Pine Island tiene el triste título de ser el que más rápido retrocede de toda la Antártida. Este timeplapse de la NASA permite ver a simple vista las dimensiones de esta tragedia ecológica. 

Foto: NASA

Deshielo del Ártico
La capa de hielo marino en el Océano Ártico se enfrenta a un adelgazamiento nunca antes documentado. En 2019, alcanzó su extensión máxima en 14,78 millones de kilómetros cuadrados, la séptima más reducida desde 1981. El año 2020  la situación es todavía peor, pues las temperaturas elevadas registradas esta primavera han acelerado todavía más el deshielo, reduciendo la capa de hielo a niveles mínimos en los últimos 40 años. La iniciativa IceBridge de la NASA ayuda a los científicos a documentar la evolución de la banquisa a partir de imágenes obtenidas vía satélite.

Este gran charco de agua derretida sobre el hielo marino fue capturado por las cámaras de la NASA en un sobrevuelo sobre el Mar de Beaufort el 14 de julio de 2016. A partir de estas imágenes los científicos elaboraron un mapa con  extensión, frecuencia y profundidad de charcas de fusión como estas con el fin de  estos para ayudar a calcular las extensiones máxima y mínima de la banquisa. 

NASA/Operation IceBridge

Un mar de nutrientes
Dos fuertes corrientes oceánicas desatadas cerca de la costa argentina desataron una colorida mezcla de nutrientes y algas microscópicas flotando en aguas del océano Atlántico. Se debía a una floración masiva de fitoplancton que tuvo lugar el 21 de diciembre de 2010. Los científicos usaron siete bandas espectrales distintas para resaltar las diferencias entre las distintas comunidades de plancton que habitaban en esta franja del océano. 

Foto: NASA


Archipiélago de Vanuatu
El satélite Sentilen-2A de la ESA  captó en 2016 esta imagen de las islas Ambrym, en primer término, y Pentecostés, en la parte superior, del archipiélago de Vanuatu, situado en el Pacífico Sur, a unos 1.700 kilómetros al este de Australia. Si observamos la imagen de cerca podremos apreciar las olas rompiendo en la costa de la isla, un acontecimiento más apreciable en las costas orientales. Esta característica es común en aquellas islas azotadas por los vientos alisios, que en el hemisferio sur soplan desde el sudeste hacia el noroeste. Los colores rojizos y pardos que destacan en la parte central de la isla corresponden a lagos de lava que se cuelan entre las nubes. El humo procedente de los dos conos activos se dispersa hacia el oeste en dirección al océano. 

Foto: ESA

 
Corriente del Golfo
La Corriente del Golfo se emplaza en el denominado giro del Atlántico Norte, un sistema de distintas corrientes que desplaza ingentes cantidades de agua en el sentido de las agujas del reloj. Durante su recorrido, su temperatura desciende gradualmente a medida que libera calor a la atmósfera, elevando un aire cálido responsable del clima templado de muchos de los países por los que discurre. La observación de la Tierra desde el espacio nos ayuda a entender en mayor medida las características de este fenómeno.

En esta imagen tomada por Radiometro de Luz Infrarroja del satélite Suomi de la NASA, las aguas circulan en capas paralelas que cortan las turbulentas aguas de la parte occidental del Atlántico Norte. La corriente, distinguible aquí por el fitoplancton pigmentado que arrastra a su paso, pasa por toda la cuenca de esta parte del océano, desde la Patagonia Argentina hasta Cabo Cod, en el norte de Estados Unidos. 
 
Foto: NASA

Floración de fitoplancton en el mar de Bering
El generador de imágenes Operational Land Imager (OLI, por sus siglas en inglés), captó esta vista de una floración de fitoplancton cerca de las islas Pribilof. 
La zona de color azul claro y verde lechoso la presencia de vastas poblaciones de fitoplancton microscópico, alimento para nutridas poblaciones de peces y aves de la región. Las floraciones en el Mar de Bering aumentan significativamente en primavera, a medida que la fusión del hielo arrastra nutrientes hasta la capa superficial de lo océano, pero decae drásticamente en verano, como consecuencia del aumento de las temperaturas. En otoño, las tormentas pueden devolver nutrientes a la superficie y las aguas más frías favorecen de nuevo la floración. 
 
NASA/Landsat 8


NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

viernes, 5 de enero de 2018

MEDIO AMBIENTE: CIENCIA .- DESIERTOS.- NATIONAL GEOGRAPHIC .- Abocados a un mundo más seco .- 5 lugares naturales que parecen un infierno.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., nuestro querido planeta La Tierra, avanza a la desertificación, más de un cuarta parte de la tierra firme, podría convertirse en el lugar muy seco si el calentamiento global avanza o alanza un límite de 2°C.
Sin embargo, la buena noticia quizá, es que limitar el calentamiento global a menos de 1,5 ºC reduciría drásticamente la fracción de la superficie de la Tierra susceptible de sufrir tales cambios.
La Revista National Geographc, ha elaborado este informe que la damos a continuación para su lectura.

http://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/desertificacion-abocados-mundo-mas-seco_12226
http://www.nationalgeographic.com.es/viajes/5-lugares-naturales-que-parecen-un-infierno_10005
Más de una cuarta parte de la tierra firme de nuestro planeta podría convertirse en un lugar significativamente más seco si el calentamiento global alcanza un límite de 2 ºC.

Bardenas Reales, Navarra. España
Héctor Rodríguez
4 de enero de 2018
 
Se trata de los resultados arrojados por una nueva investigación de un equipo internacional. Un incremento superior a 2 ºC en la temperatura actual global podría causar cambios drásticos en la parte continental de la Tierra, haciendo del mundo un lugar más seco, acentuando las amenazas de la sequía e incendios forestales, reduciendo las áreas aptas para el cultivo, y pudiendo producir una nueva oleada de los llamados refugiados climáticos, los cuales según los datos de la Organización de las Naciones Unidas ascendieron en 2016 a los 22,4 millones de personas desplazadas por causas climáticas.
Kiribati, contra viento y marea: como combatir el cambio climático
Más información

Kiribati, contra viento y marea: como combatir el cambio climático

La buena noticia quizá, es que limitar el calentamiento global a menos de 1,5 ºC reduciría drásticamente la fracción de la superficie de la Tierra susceptible de sufrir tales cambios. Los hallazgos, publicados hoy en Nature Climate Change, son el resultado de una colaboración internacional liderada por la Universidad del Sur de Ciencia y Tecnología -SUSTech- en Shenzhen, China y la Universidad del Este de Anglia - UEA- que pone la problemática en perspectiva.
Limitar el calentamiento global a menos de 1,5 ºC reduciría drásticamente la fracción de la superficie de la Tierra susceptible de sufrir tales cambios
La aridez es una medida de la sequedad de la superficie de la tierra, obtenida al combinar la precipitación y la evaporación. Y en este sentido, el equipo encargado de la investigación comparó las proyecciones de 27 modelos climáticos globales para identificar las áreas del mundo donde la aridez podría variar sustancialmente en comparación con los registros históricos, dados los casos de producirse un incremento en la temperatura de entre 1,5 y 2 ºC.
España: el desierto que avanza
Más información

España: el desierto que avanza

"La aridificación es una amenaza grave porque puede afectar críticamente áreas como la agricultura, la calidad del agua y la biodiversidad", afirma e Doctor. Chang-Eui Park, de SusTech, uno de los autores del estudio. "Según nuestros modelos, en un escenario con un incremento entre los 1,5 y los 2 ºC, el 15% de las zonas semiáridas experimentarían una transformación hacia condiciones similares a los climas áridos' actuales.
"Nuestra investigación predice que la aridificación emergería alrededor del 20-30 % de la superficie terrestre mundial cuando el cambio de temperatura media global alcance los 2 ° C. Pero dos tercios de las regiones afectadas podrían evitar áridificación si el calentamiento se limitase a 1.5 ºC ", apunta por otra parte el doctor. Manoj Joshi de la Facultad de Ciencias Ambientales de la UEA.
El mundo ya se ha calentado en 1 ºC por encima de lo que debería considerarse la tendencia climática global
El mundo ya se ha calentado en 1 ºC por encima de lo que debería considerarse la tendencia climática global, sin embargo con reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 ° C o 2 ° C, podría reducirse la probabilidad de que una gran parte de estos territorios amenazados se convirtieran en zonas difícilmente habitables.
Los héroes olvidados
Más información

Los héroes olvidados

Durante el transcurso del siglo XX, la severidad de la sequía ha ido en aumento en el Mediterráneo, el sur de África y la costa este de Australia, y del mismo modo las zonas semiáridas de México, Brasil, y también del sur de África y Australia, zonas en las que la desertificación viene ganando terreno desde hace mucho tiempo. Se tratan estas, de las áreas del mundo que más se beneficiarían de mantener el calentamiento global por debajo de los 1,5 °C, por tratarse además, del lugar donde habita más del 20% de la población mundial.
Noticias relacionadas:
 
5 lugares naturales que parecen un infierno

Maravillosas creaciones de la naturaleza cuyo aspecto e historia da miedo

 
Puerta del infierno de Darvaza, Turkmenistán
Este gran agujero en medio del desierto de Turkmenistán lleva más de 40 años desprendiendo fuego. El lugar está situado sobre una cueva de gas natural por lo que el fuego se extinguirá cuando se terminen las reservas de combustible allí almacenadas.
flydime
 
Monte Osore, Japón
El entorno volcánico del monte Osore de Japón cuenta con un aspecto infernal. Las rocas llenas de lava, carbonizadas y el río que pasa por sus alrededores han inspirado a los locales a poner figuras de brujas a su entrada para que salven a los niños de los diablos. 

La puerta de Plutón de Hierápolis
En Pamukkale, Turquía, se encuentra la puerta de Plutón, como la conocían los grecorromanos. Es considerada la entrada al infierno debido a que emite unos gases tóxicos que asfixian a todas las aves que se acercan. 

Volcán Masaya, Nicaragua
El volcán Masaya de Nicaragua fue considerado como la puerta del infierno para los colonos españoles. Los indígenas decían haberse enterado de la llegada de estos por la bruja que habitaba el volcán. Los españoles consideraron que aquella bruja era el demonio y para ahuyentarlo levantaron una cruz en la zona.

Ironshore del infierno, Gran Caimán
Llamado también como "Hell"  (infierno en castellano), Ironshore del infierno es una de las principales atracciones turísticas de Gran Caimán. Esta formación rocosa se creó hace millones de años de forma natural y hoy su aspecto demoníaco se ha acentuado con la colocación de pequeños diablos entre las piedras. 
Burtonpe

Welcome to Hell, Gran Caimán
Tienda de souvenirs "Welcome to hell" ("Bienvenido al infierno" en castellano) situada en el Ironshore del infierno de West Bay, Gran Caimán. Justo al lado está la oficina de correos desde donde se pueden enviar postales con el sello del infierno.   
Maxws2
9 de enero de 2016

En Gran Caimán el infierno es negro, como las rocas puntiagudas que lo componen o los diablillos que hay camuflados entre ellas. Es el Ironshore del infierno o Hell, como lo llaman sus locales, un área que ocupa un tamaño equivalente a medio estadio de fútbol y cuyo origen es totalmente natural. Este conjunto rocoso se formó hace millones de años, cuando la isla se quedó por debajo del nivel del mar. Con la bajada del agua, los sedimentos marinos quedaron al descubierto y fueron erosionándose con el tiempo. El sol, el aire y los restos de algas fueron los responsables de otorgarle ese color negro tan característico.

Pero el Ironshore del infierno, lejos de asustar a sus vecinos, se han convertido en el centro de interés de West Bay. Una tienda de souvenirs nos da la bienvenida “Welcome to hell”, mientras que en su oficina de correos los turistas tienen la oportunidad de enviar postales con el sello del infierno. Bajar hasta las rocas está prohibido, pero se ha habilitado una ruta desde donde se ve todo el conjunto sin que haya riesgo de alterar esta espeluznante maravilla.

En otros lugares del mundo, el infierno es rojo y quema. Es el caso de Turkmenistán y su particular puerta del infierno: la cueva de Darvaza. Este cráter, situado en medio del desierto, arde sin interrupción desde hace más de 40 años. Los motivos no están del todo claro, aunque según parece unos geólogos soviéticos prendieron fuego a un escape de emisiones tóxicas de un pozo del desierto sin darse cuenta que debajo se encontraba una enorme cueva subterránea llena de gas natural. Esto ocurrió en 1971 y a pesar de los intentos por apagarlo, todavía hoy sigue activo, con temperaturas en su interior que rondan los 400ºC.

Otras puertas del infierno están en Turquía, Japón o Nicaragua. La primera de ellas se encuentra en Pamukkale, más concretamente en la ciudad bíblica de Hierápolis, Patrimonio de la Humanidad. Aquí recibió el nombre de Puerta de Plutón por los grecorromanos, ya que este era el dios de los muertos y del inframundo. En 2012, un grupo de científicos de la Universidad de Salento comprobó que los gases que emanaban de esa cueva, y que provenían de la actividad tectónica de la zona, eran muy tóxicos, lo que provocaba que las aves que se acercaban murieran asfixiadas. Hoy, la puerta continúa cerrada al público, aunque en ella aún se conservan las inscripciones que hacen alusión al inframundo.

Los volcanes, así como las zonas que les rodean, siempre han tenido un aspecto similar al que entendemos por infierno. No es de extrañar que muchos de ellos estén asociados a este tipo e historias. En Japón, la orografía del monte Osore (también conocido como el monte del miedo) es un buen ejemplo de ello. Las rocas de lava negra, algunas rocas carbonizadas y horadadas así como como las continuas emanaciones de gases tóxicos le han dado durante años la denominación de infierno. De hecho, los japoneses han colocado a su entrada una bruja que supuestamente salva a los niños del demonio.

Por su parte, en el volcán Masaya, en Nicaragua, antiguamente las tribus de los alrededores iban a consultar sus miedos a la bruja que lo custodiaba. Según la leyenda, esta les predijo la llegada de los españoles, por lo que para los colonos fue considerado como la puerta del infierno y la bruja, el demonio. De ahí a que un fraile español, Francisco de Bobadilla, levantase junto a él una cruz para acabar con él.
Noticias relacionadas:
NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui


jueves, 6 de julio de 2017

MEDIO AMBIENTE : EL CALOR .- NATIONAL GEOGRAPHIC .- El calor podría acabar con nosotros....

http://www.ngenespanol.com/naturaleza/ecosistemas/15/12/17/calentamiento-global-calor-temperatura-clima-contaminacion-emisiones/

En mayo, las temperaturas ascendieron a 48.8ºC en India, matando a más de 2,300 personas, y fundiendo el asfalto de esta calle en Nueva Delhi. Foto: Harish Tyagi, EPA

Autor: Cheryl Katz Fecha: 2015-12-18

Un nuevo informe sugiere que si no reducimos las emisiones de gases de invernadero, para 2060, el aumento de temperatura y humedad resultante del calentamiento global podría exponer a cientos de millones de personas, en todo el mundo, a un estrés térmico por calor potencialmente mortal.
 
La mayor exposición ocurrirá en las regiones populosas tropicales, como India, el sureste de Asia, Medio Oriente y África. Y, según el estudio, hasta 30 millones de habitantes del noreste de Estados Unidos podrían verse expuestos a un calor que podría ser letal para niños, ancianos, y enfermos, al menos una vez al año.
 
Interactivo: Amazonía Amenazada
 
Este es el primer estudio que analiza el futuro estrés térmico por calor sobre una base global, dice Ethan Coffel, candidato doctoral en ciencias atmosféricas de la Universidad de Columbia, quien presentó los resultados el lunes en San Francisco, durante el congreso de la Unión Geofísica Estadounidense. Coffel y sus colegas utilizaron modelos climáticos y proyecciones poblacionales para calcular cuántas personas podrían encarar condiciones peligrosas de calor en 2060, suponiendo que las emisiones de gases de invernadero sigan aumentando marcadamente como hasta ahora.
 
Los hallazgos se fundamentan en pronósticos de temperatura de “bulbo húmedo”, método que consiste en envolver el bulbo del termómetro con una tela húmeda. Mientras que las lecturas termométricas estándar miden la temperatura del aire, las mediciones de bulbo húmedo registran la temperatura de una superficie húmeda que se ha enfriado todo lo posible por evaporación.

 

Foto: SHAHZAIB AKBER, EPA
Dicha lectura depende tanto del calor como de la humedad del aire circundante. En general, es mucho más baja que la temperatura de bulbo seco, y es un mejor indicador del calor húmedo, el cual resulta más intolerable a los humanos y otros animales grandes.
 
La temperatura interna del cuerpo humano es de unos 37 grados centígrados, mientras que la piel humana suele tener una temperatura de 35ºC. Cuando la temperatura de bulbo húmedo del aire supera ese nivel, es físicamente imposible que el cuerpo despida su calor metabólico y se enfríe, sobre todo mediante la evaporación de sudor. Hasta un individuo en buena condición física podría morir con semejante calor en apenas seis horas.
 
Hoy día, la temperatura de bulbo húmedo no supera los 31ºC, aun en los rincones más calurosos y bochornosos del planeta (la temperatura de bulbo seco más alta jamás registrada es de 56.7ºC).
 
Sin embargo, un estudio de investigadores de MIT publicado en octubre halló que, para 2100, en las ciudades del Golfo Pérsico, como Abu Dabi o Dubái, el umbral de supervivencia humana de 35ºC podría superarse ocasionalmente; de nueva cuenta, en el supuesto de que las emisiones de gases de invernadero sigan aumentando como hasta ahora.
 
Donde se cruzan el calor, la humedad y las personas
 
En la práctica, las temperaturas de bulbo húmedo inferiores al umbral de 35ºC son peligrosas para niños, ancianos e individuos con problemas cardiacos o pulmonares; y también para cualquiera que trabaje en exteriores. Según Coffel y sus colegas, para la década de 2060, unas 250 millones de personas podrían experimentar 33ºC, al menos una vez al año; y hasta 700 millones podrían estar expuestos a 32ºC. Esas condiciones serían mortales para muchos.
 
“Una gran parte del mundo está muy densamente poblada y potencialmente en riesgo”, dice Coffel. “Son poblaciones que, en este momento, trabajan en exteriores y tienen poco acceso al aire acondicionado. Es difícil funcionar en exteriores con esas temperaturas”.
 
En sus conclusiones, el estudio de MIT citó el ejemplo de La Meca donde, durante este siglo, cabe esperar temperaturas de bulbo húmedo de 32ºC o 33ºC, las cuales podrían coincidir ocasionalmente con el Hajj, cuando millones de peregrinos rezan al aire libre durante todo el día.
 
No obstante, conforme la creciente temperatura aumente la humedad atmosférica, sobre todo cerca de los océanos cada vez más calientes, los periodos de calor y humedad extremos serán más frecuentes e intensos en muchas partes del mundo. Y según los investigadores de Columbia, incluso los residentes de ciudades como Nueva York y Londres podrían experimentar temperaturas muy próximas a los límites que sus cuerpos pueden tolerar.
 
“Las temperaturas oceánicas locales pueden ser un factor muy importante para el alcance de esos incidentes de gran calor y humedad elevada”, dice el coautor Radley Horton, de Columbia. “¿A qué distancia, tierra adentro de la costa, encontraremos estos fenómenos mortíferos de alta temperatura y humedad? ¿Determinarán en dónde pueden vivir las personas?”.
 
Bryan Jones, becario postdoctoral de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, quien también estudia la exposición futura al calor, pero no fue parte del estudio de Columbia, dijo que sus “proyecciones de exposición al estrés térmico por calor parecen muy razonables. De hecho, podrían ser conservadoras, dependiendo de cómo estén distribuidas las poblaciones de África Occidental, India y el sureste de Asia en las próximas décadas”.
 
El calor ya es un gran asesino
 
El calor mata más personas que cualquier otra forma de clima extremo. En la última década, olas de calor que alcanzaron temperaturas de bulbo húmedo de 29ºC a 31ºC causaron decenas de miles de muertes en Europa, Rusia y Medio Oriente.
 
El verano pasado, más de 2,300 personas murieron por el calor extremo en India, donde la temperatura del aire alcanzó los 50ºC. Este año, la elevada humedad y temperaturas que escalaron a 43.3ºC, también resultaron mortíferas en Egipto. Y fue necesario interrumpir el trabajo durante varios días del verano en Irak, mientras los termómetros oscilaban alrededor de la marca de 50ºC.
 
El aire acondicionado protege a quienes tienen acceso a los aparatos y pueden costearlo. La diseminación de incidentes de estrés térmico por calor elevado seguramente aumentará la demanda, comenta Horton. Pero los aparatos de aire acondicionado no son muy eficaces en condiciones húmedas, y mientras la electricidad utilizada para operarlos se genere con combustibles fósiles, solo agravarán al problema subyacente.
 
En opinión de Coffel, la otra estrategia para enfrentar el calor peligroso es “reorganiza tu sociedad, evitando trabajar en exteriores o dando a tus empleados el día libre cuando haga calor”.
 
Ni el aire acondicionado ni quedarse dentro de casa es una opción para los animales grandes, que son tan afectados por el aumento del calor y la humedad como los humanos. El impacto en ellos es un “comodín”, dice Horton. Muy poco se ha investigado al respecto.
National Geographic
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

lunes, 3 de julio de 2017

NATIONAL GEOGRAPHIC : MEDIO AMBIENTE .- ¿Qué es el calentamiento global?

http://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente/que-es-el-calentamiento-global#
http://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente/2017/04/la-antartida-esta-cubierta-de-mas-agua-de-deshielo-de-la-que-pensábamos

  Por Redacción National Geographic
5 de septiembre de 2010
Los glaciares se están derritiendo, el nivel del mar aumenta, las selvas se están secando y la fauna y la flora lucha para seguir este ritmo. Cada vez es más evidente que los humanos han causado la mayor parte del calentamiento del siglo pasado, mediante la emisión de gases que retienen el calor, para potenciar nuestra vida moderna. Llamamos gases de invernadero y sus niveles son cada vez más altos, ahora y en los últimos 65.000 años.
 
Llamamos al resultado calentamiento global pero está provocando una serie de cambios en el clima de la Tierra o patrones meteorológicos a largo plazo que varían según el lugar. Conforme la Tierra gira cada día, este nuevo calor gira a su vez recogiendo la humedad de los océanos, aumentando aquí y asentándose allá. Está cambiando el ritmo del clima al que todos los seres vivos nos hemos acostumbrado.
 
¿Qué haremos para ralentizar este calentamiento? ¿Cómo vamos a sobrellevar los cambios que ya hemos puesto en marcha? Mientras intentamos entenderlo, la faz de la Tierra tal y como la conocemos, sus costas, bosques, haciendas y montañas nevadas están en vilo.
 
Efecto invernadero
El “efecto invernadero” es el calentamiento que se produce cuando ciertos gases de la atmósfera de la Tierra retienen el calor. Estos gases dejan pasar la luz pero mantienen el calor como las paredes de cristal de un invernadero.

En primer lugar, la luz solar brilla en la superficie terrestre, donde es absorbida y, a continuación, vuelve a la atmósfera en forma de calor. En la atmósfera, los gases de invernadero retienen parte de este calor y el resto se escapa al espacio. Cuantos más gases de invernadero, más calor es retenido.

Los científicos conocen el efecto invernadero desde 1824, cuando Joseph Fourier calculó que la Tierra sería más fría si no hubiera atmósfera. Este efecto invernadero es lo que hace que el clima en la Tierra sea apto para la vida. Sin él, la superficie de la Tierra sería unos 60 grados Fahrenheit más fría. En 1895, el químico suizo Svante Arrhenius descubrió que los humanos podrían aumentar el efecto invernadero produciendo dióxido de carbono, un gas de invernadero. Inició 100 años de investigación climática que nos ha proporcionado una sofisticada comprensión del calentamiento global.

Los niveles de gases de efecto invernadero (GEI) han aumentado y descendido durante la historia de la Tierra pero han sido bastante constantes durante los últimos miles de años. Las temperaturas medias globales se han mantenido bastante constantes también durante este periodo de tiempo hasta hace poco. A través de la combustión de combustibles fósiles y otras emisiones de GEI, los humanos están aumentando el efecto invernadero y calentando la Tierra.

Los científicos a menudo utilizan el término “cambio climático” en lugar de calentamiento global. Esto es porque, dado que la temperatura media de la Tierra aumenta, los vientos y las corrientes oceánicas mueven el calor alrededor del globo de modo que pueden enfriar algunas zonas, calentar otras y cambiar la cantidad de lluvia y de nieve que cae. Como resultado, el clima cambia de manera diferente en diferentes áreas.

¿No son naturales los cambios de temperatura?
La temperatura media global y las concentraciones de dióxido de carbono (uno de los principales gases de invernadero) han fluctuado en un ciclo de cientos de miles de años conforme ha ido variando la posición de la Tierra respecto del sol. Como resultado, se han producido las diferentes edades de hielo.

Sin embargo, durante miles de años, las emisiones de GEI a la atmósfera se han compensado por los GEI que se absorben de forma natural. Por lo tanto, las concentraciones de GEI y la temperatura han sido bastante estables. Esta estabilidad ha permitido que la civilización humana se haya desarrollado en un clima consistente.

En ocasiones, otros factores tienen una influencia breve sobre la temperatura global. Las erupciones volcánicas, por ejemplo, emiten partículas que enfrían temporalmente la superficie de la Tierra. No obstante, éstas no tienen un efecto que dure más de unos cuantos años. Otros ciclos, como El Niño, también se producen de manera breve y en ciclos predecibles.

Ahora los humanos han aumentado la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera más de un tercio desde la revolución industrial. Estos cambios tan significativos se han producido históricamente en el trascurso de miles de años pero ahora se producen en tan solo unas décadas.

¿Por qué es preocupante?
El rápido aumento de los gases de invernadero es un problema porque está cambiando el clima tan rápido que algunos seres vivos no pueden adaptarse. Igualmente, un clima nuevo y más impredecible impone desafíos únicos para todo tipo de vida.

Históricamente, el clima de la Tierra ha oscilado entre temperaturas como las que tenemos en la actualidad y temperaturas tan frías que grandes capas de hielo cubrían la mayor parte de Norteamérica y Europa. La diferencia entre las temperaturas globales medias y durante las edades de hielo tan solo es de 9 grados Fahrenheit y estas oscilaciones se produjeron lentamente, durante el trascurso de cientos de miles de años.

En la actualidad, con las concentraciones de gases de invernadero aumentando, las capas de hielo que permanecen en la Tierra (como Groenlandia y la Antártida) también comienzan a derretirse. Esta agua sobrante podría hacer que aumente considerablemente el nivel del mar.

Conforme sube el mercurio, el clima puede cambiar de forma inesperada. Además del aumento del nivel del mar, las condiciones meteorológicas pueden pasar a ser más extremas. Esto implica tormentas mayores y más intensas, más lluvia seguida de sequías más prolongadas e intensas (un desafío para los cultivos), cambios en los ámbitos en los que pueden vivir los animales y pérdida del suministro de agua que históricamente provenía de los glaciares.

Los científicos ya están observando que algunos de estos cambios ocurren más rápido de lo que esperaban. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático, once de los doce años más calurosos desde que se tienen registros se produjeron entre 1995 y 2006.

De hecho, el año 2015 fue el año más cálido desde que existen registros, que arrancaron en 1880. Así lo corroboró la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y la NASA en su informe anual. Además, el mes de diciembre de 2015 fue el más cálido de los últimos 136 años.

Durante el pasado año la "temperatura promedio global" de las superficies terrestre y oceánica estuvo 0,9 grados Celsius por encima del promedio del siglo XX, alcanzando los 13,9 grados centígrados. Aún más, diez de los doce meses de 2015 registraron temperaturas récord.

La mayor parte del calentamiento global se ha dado en los últimos 35 años, coincidiendo con el aumento de la emisión de gases de efecto invernadero por parte del hombre, según ha señalado la NASA.
 

La Antártida está cubierta de más agua de deshielo de la que pensábamos

Aunque las implicaciones del aumento del nivel del mar no están del todo claras, un nuevo estudio podría ayudar a los científicos a entender mejor los efectos del clima sobre el continente.
      Viernes, 21 Abril
 
 
ver galería
Una red sorprendentemente vasta de canales atraviesa las plataformas de hielo de la Antártida, las lenguas flotantes de hielo que emanan de las costas del continente.

Se ha tenido conocimiento durante décadas que las inundaciones estacionales por causa del agua del deshielo se dan en todo el continente, como parte del ciclo natural de la Antártida. Pero ahora, los científicos las han catalogado de forma sistemática, revelando que son mayores de lo que ellos mismos pensaban.

En algunos casos, estos sistemas alcanzan niveles difíciles de comprender. Por una parte, la barrera de hielo Amery, de la Antártida oriental, tiene torrentes que transportan el agua del deshielo hasta 120 kilómetros, lo que alimenta las lagunas sobre la superficie de la plataforma de hielo que pueden llegar a medir 80 kilómetros de largo. La superficie de su laguna más grande puede crecer en un solo día el equivalente a 400 campos de fútbol gracias a este drenaje.

Los hallazgos, publicados el miércoles en la revista Nature, aportan una información vital sobre el agua de deshielo de la Antártida. El modelo general era que esta simplemente se acumulaba allí donde se derretía. Sin embargo, es todavía pronto para afirmar si estos sistemas de agua de deshielo, un total de 700, contribuyen o perjudican al equilibrio de las plataformas de hielo del continente. Esta es una pregunta arriesgada, debido al papel potencial que juegan estas plataformas en el aumento del nivel del mar.

Para saber más: Efectos del cambio climático en la Antártida

La descomposición de una capa de hielo no afecta directamente al nivel del mar: por naturaleza, una plataforma de hielo ya se encuentra flotando sobre el agua. Sin embargo, el climatólogo de la Universidad de Massachusetts-Amherst Rob DeConto señaló que algunas de estas capas de hielo actúan como muros de contención, impidiendo que las capas de hielo que se encuentran tras ellas se desplacen hacia el mar. La pérdida de dichas plataformas de hielo aceleraría el flujo del hielo de la tierra al agua, convirtiéndose en un grifo que elevaría el nivel del mar.

«Sería como si un portero dejase entrar a oleadas [de gente] en un concierto o en un bar», añade la coautora del estudio Robin Bell, glacióloga en el Observatorio terrestre Lamont-Doherty, de la Universidad de Columbia. «De algún modo actúan como guardianes: si las quitas, habrá más hielo en el océano».

El agua de deshielo puede amenazar la estabilidad de las plataformas de hielo cargándolas de peso y ampliando sus grietas internas. En los días previos la repentina desintegración de la barrera de hielo Larsen en 2002, por ejemplo, las lagunas de agua de deshielo cubrieron su superficie y ejercieron presión. Otra parte de la misma barrera de hielo, Larsen C, podría ceder en cuestión de semanas o meses.

En uno de sus dos recientes estudios, Bell y su coautor Jonathan Kingslake advierten de que el drenaje a gran escala podría intensificar la amenaza que supone el agua de deshielo, ya que permite que este agua se desplace de forma más efectiva, especialmente si el cambio climático continúa a un ritmo tan rápido.

«Esto es importante, ya que la cantidad de agua de deshielo que se forma en un lugar dado no ocurre simplemente en función de la cantidad de agua derretida; también tiene que ver con el hecho de que el agua se desplaza hacia dentro durante largas distancias», explica Kingslake, quien también es glaciólogo en el Observatorio terrestre Lamont-Doherty.

Por otra parte, el segundo estudio de Bell y Kingslakesugiere que estas redes fluviales podrían estar manteniendo la estabilidadde al menos una barrera de hielo, drenando de manera eficiente el agua de deshielo de la superficie de la misma.

En la parte más baja del continente, según Bell, este curso fluvial podría transportar tanta agua como el río Potomac en Estados Unidos.
Sigue leyendo: La Antártida recupera su hielo
Un avión de la Operación IceBridge de la NASA observa más hielo en las aguas de las costas de la Antártida occidental.

Tierra (todavía) desconocida

Bell añade que este tipo de estudio de todo un continente ha sido posible gracias a décadas de datos de imágenes por satélite tomadas por un avión militar. Para su análisis de la barrera de hielo Nansen, Bell empleó revistas de hace siglos sobre el Equipo Norte, un contingente de la desafortunada expedición Terra Nova de Sir Robert Scott, que no se arriesgó a visitar el Polo Norte.

Noticia relacionada: Récord de temperatura en la Antártida

«Tomaron muchas medidas preventivas, pero después se quedaron atrapados y tuvieron que pasar el invierno en una cueva. Eso es todo lo que [la gente] recuerda sobre ellos», afirma Bell. «Poder utilizar la ciencia de estas personas y darles el crédito que se merecen por lo que hicieron... me hace muy feliz».

Sin embargo, Bell y Kingslake, al igual que otros expertos, ponen énfasis sobre el hecho de que hay mucho que desconocemos sobre la Antártida, un lugar imponente para los científicos y su instrumental a partes iguales.

«Nos encontramos en una situación en la que tenemosuna capa de hielo que podría añadir aproximadamente 5,5 metros al nivel del mar, y desconocemos la topografía del lecho marino subyacente», explica Helen Fricker, glacióloga en la Institución de Oceanografía Scripps, quien ha estudiado las corrientes de agua de deshielo de la barrera Amery. «Llegar hasta allí y cartografiarla supone una ardua tarea».

«Estamos intentando entender este enorme continente, pero solo tenemos unas cuantas herramientas... lo estamos haciendo lo mejor que podemos», añadió. «Es como intentar preparar una comida para cincuenta personas con solo un cuchillo para untar».
También te puede interesar:
El cambio climático amenaza la supervivencia de los pingüinos en la Antártida
Descubren un volcán activo bajo la Antártida
 
Información de :
National Geographic
 
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

Mi lista de blogs