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lunes, 14 de septiembre de 2020

ESO : Detectado un posible marcador de vida en Venus

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG.,  el Observatorio Austral Europeo ESO, nos informa del descubrimiento del gas llamado Fosfina, en las nubes del planeta Venus; que es una molécula poco común, ya que ese gas en la Tierra se fabrica en forma industrial o por microbios que prosperan en ambientes libres de oxígeno.
Los astrónomos han especulado durante décadas obre la existencia de microbios en las nubes altas de Venus; microbios que flotarían libres de la superficie abrasadora, pero que necesitarían de una alta tolerancia a la acidez.
El descubrimiento del gas de Fosfina, podría apuntar a tal vida "área" extraterrestre.
ESO.- narra : "............El equipo cree que su descubrimiento es significativo porque pueden descartar muchas formas alternativas de hacer fosfina, pero reconocen que confirmar la presencia de "vida" necesita de mucho más trabajo. Aunque las nubes altas de Venus tienen agradables temperaturas de hasta 30 grados centígrados, son increíblemente ácidas (alrededor del 90% es ácido sulfúrico), lo que plantea problemas importantes para cualquier microbio que intente sobrevivir en ese entorno....."

14 de Septiembre de 2020
Un equipo internacional de astrónomos ha anunciado hoy el descubrimiento de una molécula poco común, la fosfina, en las nubes de Venus. En la Tierra, este gas sólo se fabrica de forma industrial o por microbios que prosperan en ambientes libres de oxígeno. Los astrónomos han especulado durante décadas con la posible existencia de microbios en las nubes altas de Venus, microbios que flotarían libres de la superficie abrasadora pero que necesitarían de una muy alta tolerancia a la acidez. La detección de fosfina podría apuntar a tal vida "aérea" extraterrestre.

“Cuando obtuvimos los primeros indicios de fosfina en el espectro de Venus, ¡fue un shock!”, afirma la responsable del equipo, Jane Greaves, de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), quien vio por primera vez signos de fosfina en observaciones realizadas con el Telescopio James Clerk Maxwell (JCMT), operado por el Observatorio de Asia Oriental (East Asian Observatory), en Hawái. Confirmar su descubrimiento requería del uso de 45 de las antenas del conjunto ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), en Chile, un telescopio más sensible y del que ESO (Observatorio Europeo Austral) es socio. Ambas instalaciones observaron Venus a una longitud de onda de aproximadamente 1 milímetro, mucho más de lo que el ojo humano puede ver (solo los telescopios instalados a gran altitud pueden detectarlo de manera eficaz).
El equipo internacional, que incluye a investigadores de Reino Unido, Estados Unidos y Japón, estima que la fosfina existe en las nubes de Venus en una concentración muy pequeña, sólo una veintena de moléculas por cada mil millones. Tras sus observaciones, realizaron cálculos para ver si estas cantidades podían provenir de procesos naturales no biológicos en el planeta. Algunas ideas incluían luz solar, minerales lanzados hacia arriba desde la superficie, volcanes o relámpagos, pero ninguno de estos podría generar la cantidad suficiente. Se descubrió que estas fuentes no biológicas producían como máximo una diezmilésima parte de la cantidad de fosfina que veían los telescopios.
Según el equipo, para crear la cantidad observada de fosfina (que consiste en hidrógeno y fósforo) en Venus, los organismos terrestres sólo tendrían que trabajar, aproximadamente, al 10% de su productividad máxima. Se sabe que las bacterias de la tierra producen fosfina: toman fosfato de minerales o de material biológico, añaden hidrógeno y, en última instancia, expulsan la fosfina. Probablemente, cualquier organismo de Venus sería muy diferente a sus primos de la Tierra, pero también podrían ser la fuente de la fosfina detectada en la atmósfera.
Pese a que el descubrimiento de la fosfina en las nubes de Venus fue una sorpresa, los investigadores confían en su detección. “Para nuestro gran alivio, las condiciones eran buenas en ALMA para hacer observaciones de seguimiento, mientras que Venus estaba en un ángulo adecuado con respecto a la Tierra. Sin embargo, el procesamiento de los datos fue complicado, ya que ALMA no suele buscar efectos tan sutiles en objetos muy brillantes como Venus”, afirma Anita Richards, miembro del equipo del Centro Regional ALMA del Reino Unido y de la Universidad de Manchester. “Al final, descubrimos que ambos observatorios habían visto lo mismo: débil absorción en la longitud de onda correcta que se correspondía con gas fosfina, donde las moléculas son retroiluminadas por las nubes más cálidas que tienen debajo”, añade Greaves, quien dirigió el estudio publicado hoy en Nature Astronomy.
Otra miembro del equipo, Clara Sousa Silva, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE.UU.), ha investigado la fosfina como un gas de "biofirma" de vida que no usa el oxígeno en planetas alrededor de otras estrellas, ya que la química normal no profundiza en este tema. Ella comenta: “¡Encontrar fosfina en Venus fue un regalo inesperado! El descubrimiento plantea muchas preguntas, por ejemplo, cómo podrían sobrevivir algunos organismos. En la Tierra, algunos microbios pueden hacer frente hasta a un 5% de ácido en su entorno, pero las nubes de Venus están hechas de ácido casi en su totalidad”.
El equipo cree que su descubrimiento es significativo porque pueden descartar muchas formas alternativas de hacer fosfina, pero reconocen que confirmar la presencia de "vida" necesita de mucho más trabajo. Aunque las nubes altas de Venus tienen agradables temperaturas de hasta 30 grados centígrados, son increíblemente ácidas (alrededor del 90% es ácido sulfúrico), lo que plantea problemas importantes para cualquier microbio que intente sobrevivir en ese entorno.
Leonardo Testi, astrónomo de ESO y Director de Operaciones Europeas de ALMA, que no participó en el nuevo estudio, declara que “La producción no biológica de fosfina en Venus está excluida por nuestra comprensión actual de la química de la fosfina en las atmósferas de los planetas rocosos. Confirmar la existencia de vida en la atmósfera de Venus sería un gran avance para la astrobiología; por lo tanto, es esencial dar continuidad a este emocionante resultado con estudios teóricos y observacionales con el fin de excluir la posibilidad de que la fosfina en planetas rocosos también pueda tener un origen químico diferente al de la Tierra”.
Más observaciones de Venus y de planetas rocosos fuera de nuestro Sistema Solar, incluso con el próximo Telescopio Extremadamente Grande de ESO, pueden ayudar a recopilar pistas sobre cómo puede originarse en ellos la fosfina y contribuir a la búsqueda de signos de vida más allá de la Tierra.

Información adicional

Este trabajo de investigación se ha publicado en el artículo científico “Phosphine Gas in the Cloud Decks of Venus” en la revista Nature Astronomy.
El equipo está formado por Jane S. Greaves (Escuela de Física & Astronomía, Universidad de Cardiff, Reino Unido [Cardiff]); Anita M. S. Richards (Centro de Astrofísica Jodrell Bank, La Universidad de Manchester, RU); William Bains (Departamento de estudios de la Tierra, Atmósfera y Ciencias Planetarias, Instituto Tecnológico de Massachusetts, EE.UU. [MIT]); Paul Rimmer (Departamento de ciencias de la Tierra y Centro Cavendish de Astrofísica, Universidad de Cambridge y Laboratorio MRC de Biología Molecular, Cambridge, RU); Hideo Sagawa (Departamento de Astrofísica y Ciencias Atmosféricas, Universidad Kyoto Sangyo, Japón); David L. Clements (Departamento de Física, Imperial College de Londres, RU [Imperial]); Sara Seager (MIT); Janusz J. Petkowski (MIT); Clara Sousa-Silva (MIT); Sukrit Ranjan (MIT); Emily Drabek-Maunder (Cardiff y Real Observatorio de Greenwich, Londres, RU); Helen J. Fraser (Escuela de Ciencias Físicas, La Universidad Abierta, Milton Keynes, RU); Annabel Cartwright (Cardiff); Ingo Mueller-Wodarg (Imperial); Zhuchang Zhan (MIT); Per Friberg (EAO/JCMT); Iain Coulson (EAO/JCMT); E’lisa Lee (EAO/JCMT) y Jim Hoge (EAO/JCMT).
Algunos de los miembros del equipo publicaron en agosto de 2020, en la revista Astrobiology, un artículo que acompaña a este, titulado “The Venusian Lower Atmosphere Haze as a Depot for Desiccated Microbial Life: A Proposed Life Cycle for Persistence of the Venusian Aerial Biosphere”. En enero de 2020, otro estudio relacionado y realizado por algunos de los autores, "Phosphine as a Biosignature Gas in Exoplanet Atmospheres", se publicó también en la revista Astrobiology.
ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con dieciséis países miembros: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con Chile, país anfitrión, y Australia como aliado estratégico. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope junto con su interferómetro VLTI (Very Large Telescope Interferometer), el más avanzado del mundo, así como dos telescopios de rastreo: VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía), que trabaja en el infrarrojo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT), que rastrea en luz visible. ESO también es socio de dos instalaciones en Chajnantor, APEX y ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Finalmente, en Cerro Armazones, cerca de Paranal, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), de 39 metros, que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
El conjunto ALMA, (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) es una instalación astronómica internacional fruto de la colaboración entre ESO, la Fundación Nacional para la Ciencia de EE.UU. (NSF, National Science Foundation) y los Institutos Nacionales de Ciencias Naturales de Japón (NINS, National Institutes of Natural Sciences) en cooperación con la República de Chile. ALMA está financiado por ESO en nombre de sus países miembros; por la NSF en cooperación con el Consejo Nacional de Investigación de Canadá (NRC, National Research Council) y el Consejo Nacional de Ciencias de Taiwán (NSC, National Science Council), y por el NINS en cooperación con la Academia Sínica (AS) de Taiwán y el Instituto de Astronomía y Ciencias Espaciales de Corea (KASI, Korea Astronomy and Space Science Institute). La construcción y operaciones de ALMA están lideradas por ESO en nombre de sus países miembros; por el Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO, National Radio Astronomy Observatory), gestionado por Associated Universities, Inc.(AUI), en América del Norte; y por el Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ, National Astronomical Observatory of Japan) en Asia Oriental. El Observatorio Conjunto ALMA (Joint ALMA Observatory, JAO) proporciona al proyecto la unificación tanto del liderazgo como de la gestión de la construcción, puesta a punto y operaciones de ALMA.
Con un diámetro de 15 m (50 pies), el Telescopio James Clerk Maxwell (JCMT) es el telescopio astronómico de un solo plato más grande del mundo diseñado específicamente para operar en la región de longitud de onda submilimétrica del espectro electromagnético. El JCMT se utiliza para estudiar nuestro Sistema Solar, el polvo y el gas interestelar y circunestelar, estrellas evolucionadas y galaxias distantes. Está situado en la reserva científica de Maunakea, en Hawái, a una altitud de 4092m (13 425 pies). La operación del JCMT está a cargo del Observatorio de Asia Oriental en nombre de NAOJ; ASIAA; KASI; CAMS, así como del Programa Clave Nacional de I+D de China. El STFC y las universidades participantes del Reino Unido y Canadá proporcionan apoyo financiero adicional.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.
El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

Enlaces

Contactos

José Miguel Mas Hesse
Centro de Astrobiología (INTA-CSIC)
Madrid, España
Tlf.: (+34) 918131196
Correo electrónico: mm@cab.inta-csic.es

Jane Greaves (study author)
Cardiff University
Cardiff, UK
Correo electrónico: GreavesJ1@cardiff.ac.uk

Anita Richards (study author)
UK ALMA Regional Centre and University of Manchester
Manchester, UK
Correo electrónico: a.m.s.richards@manchester.ac.uk

Clara Sousa Silva (study author)
Massachusetts Institute of Technology
Cambridge, USA
Tlf.: +1 617 253 6283
Correo electrónico: cssilva@mit.edu

Leonardo Testi (contact for independent comment on the study)
European Southern Observatory
Garching bei München, Germany
Tlf.: +49 89 3200 6541
Correo electrónico: ltesti@eso.org

Dave Clements (study author)
Imperial College
London, UK
Correo electrónico: d.clements@imperial.ac.uk

Paul Rimmer (study author)
University of Cambridge
Cambridge, UK
Correo electrónico: pbr27@cam.ac.uk

William Bains (study author)
Massachusetts Institute of Technology
Cambridge, USA
Correo electrónico: bains@mit.edu

Bárbara Ferreira
ESO Public Information Officer
Garching bei München, Germany
Tlf.: +49 89 3200 6670
Móvil: +49 151 241 664 00
Correo electrónico: pio@eso.org

Imágenes

Se detecta fosfina en la atmósfera de Venus
Se detecta fosfina en la atmósfera de Venus
Venus vista por ALMA
Venus vista por ALMA
Representación artística de Venus
Representación artística de Venus
Representación artística de la atmósfera y la superficie de Venus
Representación artística de la atmósfera y la superficie de Venus
Representación artística de la atmósfera y la superficie de Venus (sin anotaciones)
Representación artística de la atmósfera y la superficie de Venus (sin anotaciones)
Firmas de fosfina en el espectro de Venus
Firmas de fosfina en el espectro de Venus

Videos

ESOcast 230 Light: Posibles pistas de vida detectadas en las nubes de Venus
ESOcast 230 Light: Posibles pistas de vida detectadas en las nubes de Venus
Animación: acercándonos a Venus
Animación: acercándonos a Venus
Animación: volando hacia Venus
Animación: volando hacia Venus

Ver también


Esta es una traducción de la nota de prensa de ESO eso2015.
ESO
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 21 de agosto de 2016

NASA en español : Un Nuevo Estudio Sugiere que Venus Pudo Haber Sido Habitable

https://www.lanasa.net/news/newsnasa/un-nuevo-estudio-sugiere-que-venus-pudo-haber-sido-habitable/

11.08.16.- Venus podría haber tenido un océano de agua líquida poco profundo y temperaturas en la superficie habitables hace millones de años en su historia temprana, de acuerdo con modelos realizados por ordenador del antiguo clima del planeta por científicos del Instituto de Estudios Espaciales Goddard (GISS) de la NASA en Nueva York.
Los resultados, publicados esta semana en la revista Geophysical Research Letters, se obtuvieron con un modelo similar al tipo utilizado para predecir el futuro cambio climático en la Tierra.
"Muchas de las mismas herramientas que utilizamos para modelar el cambio climático en la Tierra se pueden adaptar para estudiar los climas en otros planetas, del pasado y del presente," dijo Michael Way, un investigador en el GISS y autor principal del artículo. "Estos resultados muestran que el antiguo Venus podría haber sido un lugar muy diferente de lo que es hoy en día." 
Venus hoy es un mundo infernal. Tiene una atmósfera de dióxido de carbono 90 veces más gruesa que la de la Tierra. Casi no hay vapor de agua. Las temperaturas alcanzan 462 ºC en su superficie. 
Los científicos siempre han teorizado que Venus se formó a partir de ingredientes similares a los de la Tierra, pero siguió un camino evolutivo diferente. Las mediciones realizadas por la misión de la NASA Pioneer a Venus en la década de lo 80 sugirieron por primera vez que Venus originalmente pudo haber tenido un océano. Sin embargo, Venus está más cerca del Sol que la Tierra y recibe mucha más la luz del sol. Como resultado, las moléculas de vapor de agua fueron descompuestas por la radiación ultravioleta, y el hidrógeno se escapó al espacio. Sin agua que quede en la superficie, el dióxido de carbono se acumula en la atmósfera, lo que lleva a un efecto invernadero que creó las condiciones actuales.
Estudios previos han demostrado que la rapidez en que un planeta gira sobre su eje afecta si se tiene un clima habitable. Un día en Venus es de 117 días terrestres. Hasta hace poco, se suponía que era necesaria una atmósfera gruesa como la del Venus actual para que el planeta tuviese una velocidad de rotación lenta como la de hoy en día. Sin embargo, la investigación más reciente ha demostrado que una delgada atmósfera como la de la Tierra moderna podría haber producido el mismo resultado. Eso significa que un antiguo Venus con una atmósfera similar a la de la Tierra podría haber tenido la misma velocidad de rotación que tiene hoy.
Otro factor que afecta al clima de un planeta es la topografía. El equipo GISS propuso que el antiguo Venus tenía el terreno más seco en general que el de la Tierra, especialmente en los trópicos. Esto limita la cantidad de agua evaporada de los océanos y, como resultado, el efecto invernadero por vapor de agua. Este tipo de superficie parece ideal para hacer un planeta habitable; parece tener suficiente agua para albergar vida, con terreno suficiente para reducir la sensibilidad del planeta a los cambios de la luz solar.

Way y sus colegas del GISS simularon las condiciones de un hipotético Venus en sus comienzos con una atmósfera similar a la de la Tierra, un día tan largo como el día actual de Venus, y un océano poco profundo en consonancia con los primeros datos de la nave espacial Pioneer. Los investigadores añadieron información sobre la topografía de Venus a partir de mediciones de radar tomadas por la misión Magallanes de la NASA en la década de los 90, y llenaron las tierras bajas con agua dejando las tierras altas expuestas como continentes venusianos. El estudio también tuvo en cuenta un antiguo sol que era hasta un 30 por ciento más débil. Aun así, el antiguo Venus todavía recibía un 40 por ciento más de luz solar que la Tierra hoy en día.
"En la simulación del modelo de GISS, el lento giro de Venus expone su lado diurno al sol durante casi dos meses a la vez," dijo el co-autor y científico de GISS Anthony Del Genio. "Esto calienta la superficie y produce lluvia que crea una gruesa capa de nubes, que actúa como un paraguas para proteger a la superficie de la mayor parte del calentamiento solar. El resultado es temperaturas climáticas medias que son en realidad unos pocos grados más frías que hoy en día en la Tierra ".

Venus podría haber tenido un océano de agua líquida poco profundo y temperaturas en la superficie habitables para un máximo de 2 mil millones de años en su historia temprana, de acuerdo con modelos realizados por ordenador del antiguo clima del planeta por científicos del Instituto de Estudios Espaciales Goddard (GISS) de la NASA en Nueva York. Image Credit: NASA
NASA en español
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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domingo, 24 de enero de 2016

NASA : Cinco Planetas Juntos al Amanecer, o ¿Quizás Seis?

Hola amigos:  A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., Desde ahora y hasta aproximadamente el 20 de febrero, los más madrugadores tendrán una buena oportunidad de ver cinco planetas simultáneamente en el cielo antes del amanecer: Mercurio, Venus, Saturno, Marte y Júpiter y si miras al suelo seis, la Tierra.
 Cinco Planetas Juntos al Amanecer, o ¿Quizás Seis?
“Estos planetas son visibles a simple vista“. Pero si dispones de binoculares o un telescopio, la vista va a ser mejor aún....
Durante la noche entre el 27 de enero y el 28, la luna pasará desde la derecha de Júpiter a la izquierda de Júpiter.
Luego, el 1 de febrero, la luna será visible cerca de Marte, seguido por una aparición cerca de Saturno el 3 de febrero. El 6 de febrero, la Luna, Mercurio y el deslumbrante Venus aparecerán en una formación triangular antes del amanecer.
Si se te pasa la oportunidad de verlos este mes, los cinco estarán de regreso nuevamente en el cielo al atardecer a finales de julio hasta mediados de agosto.
Image Credit: NASA / NASANET

El espectáculo de los 5 planetas que se podrán ver alineados a simple vista.-
   
La Tierra desde la Luna
Image copyright Thinkstock
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                                    Los planetas se verán entre la Luna y el horizonte de la Tierra
Los aficionados a la astronomía tendrán a partir de esta semana la oportunidad de deleitarse con la alineación de cinco planetas.
Se trata de un evento inusual que empezará este miércoles y durará exactamente un mes, hasta el 20 de febrero.
Por primera vez en 10 años Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno podrán ser apreciados a simple vista, en fila y simultáneamente, entre el horizonte y la Luna.
 
 
Tomando en cuenta que la traslación alrededor del Sol de cada planeta es distinta, verlos alineados es un fenómeno digno de ser apreciado.
De acuerdo con el especialista Alan Duffy, de la Universidad Swinburne de Melbourne, Australia, los planetas que se podrán distinguir con mayor facilidad serán Venus y Júpiter.
Ciudad
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                                    Los expertos recomiendan alejarse de zonas urbanas para poder verlo.
"El gran reto será Mercurio", le dice Duffy a Australian Geographic.
Esto se debe a que el planeta estará muy pegado al horizonte, por lo que cualquier cosa lo podrá tapar. Además, sólo aparecerá muy entrada la madrugada.
Las horas y los tiempos en que cada planeta se podrá ver en el cielo variarán según la ubicación en la Tierra.
 
 

El orden de la fila

Júpiter
Image copyright AFP
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                                    El primero en salir será Júpiter.
El primero en salir será Júpiter. Debido a su brillo, será fácil de ver, incluso en zonas urbanas.
El planeta rojo, Marte, le seguirá; y más abajo se asomará Saturno, muy seguido de Venus.
El último será Mercurio.
Expertos tanto del hemisferio norte como del sur coinciden que el mejor momento para ver a los cinco alienados será justo antes del amanecer.
El sitio Sky.org recomienda que entre el 27 de enero y el 6 de febrero las personas de todo el mundo pueden utilizar la Luna como guía.
Cielo
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                                    El lugar de observación tiene que estar despojado de árboles y con un cielo oscuro.
Los planetas estarán entre el satélite natural y el horizonte de la Tierra.
Alan Duffy aconseja buscar un horizonte muy despejado y un cielo lo suficiente oscuro. Un escenario casi imposible en zonas urbanas.
Una vez encontrado el lugar para sentarse a observar, solo hay que cruzar los dedos para que uno de estos días el cielo donde te encuentres esté despejado.

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domingo, 4 de octubre de 2015

NASA : NASA Selecciona Nuevas Misiones Espaciales

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., hemos recibido información de la Agencia Espacial NASA, sobre la selección de nuevas misiones para volar durante el 2020, según tiene las propuestas de estudiar el planeta Venus, objetos cercanos a La Tierra y los asteroides.
Los invito a leer  abajo adjunta.....

NASA Selecciona Nuevas Misiones Espaciales


01.10.15.- La NASA ha seleccionado cinco proyectos de investigación científica para perfeccionar durante el próximo año como un primer paso para elegir entre ellas una o dos misiones para volar en 2020. Las propuestas presentadas estudiarán Venus, objetos cercanos a la Tierra y una variedad de asteroides.
 Cada equipo de investigación dispondrá de 3 millones de dólares para llevar a cabo los estudios de diseño de concepto y análisis. Después de una revisión detallada y evaluación de los estudios de concepto, la NASA hará la selección final en Septiembre de 2016. Cualquier misión seleccionada tendrá un coste de aproximadamente 500 millones de dólares, sin incluir la financiación de vehículos de lanzamiento o el coste de las operaciones post-lanzamiento.
"Las investigaciones seleccionadas tienen el potencial de revelar mucho sobre la formación de nuestro sistema solar y sus procesos dinámicos", dijo John Grunsfeld, astronauta y administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA en Washington. "Misiones dinámicas y emocionantes como estas prometen desentrañar los misterios de nuestro sistema solar e inspirar a las futuras generaciones de exploradores. Es un momento increíble para la ciencia, y la NASA está liderando el camino."
El programa Discovery de la NASA solicitó propuestas de investigaciones de vuelo espacial en Noviembre de 2014. Un panel de la NASA y otros científicos e ingenieros examinaron 27 presentaciones.
 Concepto artístico de la nave espacial de la misión VERITAS
 Concepto artístico de la nave espacial de la misión VERITAS cuyo objetivo será realizar una topografía global de Venus en alta resolución. Image Credit: NASA/JPL-Caltech
 
Las misiones planetarias asociadas con JPL que fueron diseñadas para seguir estudios de concepto de diseño son:
VERITAS (Venus Emissivity, Radio Science, InSAR, Topography, and Spectroscopy mission).
Esta misión realizará una topografía global de Venus en alta resolución, y producirá los primeros mapas de deformación y composición de la superficie del planeta.
Psique
Exploraría el origen de los núcleos planetarios mediante una visita al asteroide metálico Psique. Este asteroide es probablemente superviviente de un violento golpe con otro objeto que le despojó de las capas rocosas externas de un protoplaneta.
NEOCam
Se trata de una cámara espacial que descubriría 10 veces más objetos cercanos a la Tierra que todos los NEOs conocidos hasta la fecha. También comenzaría a caracterizarlos.
DAVINCI (Deep Atmosphere Venus Investigation of Noble gases, Chemistry, and Imaging)
Estudiaría la composición química de la atmósfera de Venus durante un descenso de 63 minutos. El objetivo es responder a preguntas científicas que se han considerado de alta prioridad durante muchos años, como si hay volcanes activos hoy en la superficie de Venus y la forma en que la superficie interactúa con la atmósfera del planeta.
Lucy
Esta misión realizaría el primer reconocimiento de los asteroides troyanos de Júpiter, objetos de los que se piensa que contienen pistas vitales para descifrar la historia del sistema solar.
NASA en español.
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jueves, 13 de marzo de 2014

ESA : Gloria en Venus


Gloria en Venus

Gloria en Venus

13 marzo 2014
La sonda Venus Express de la ESA fotografió una 'gloria', un fenómeno óptico similar al arcoíris, en la atmósfera de Venus, logrando así la primera imagen completa de una gloria en otro planeta
Los arcoíris y las glorias aparecen cuando los rayos de luz inciden sobre una nube de diminutas gotas - de agua, en el caso de la Tierra. Los primeros forman un gran arco que abarca una fracción considerable del cielo, mientras que las glorias suelen ser mucho más pequeñas y están formadas por una serie de anillos concéntricos de colores.
Las glorias sólo son visibles cuando el observador se sitúa entre el Sol y la nube de partículas que está reflejando los rayos de luz. En la Tierra se pueden ver desde el aire, rodeando a la sombra del avión sobre las nubes, o desde la cima de una montaña en un día nublado.
Detalles de la gloria en Venus
Las glorias necesitan dos condiciones para formarse: las partículas de la nube tienen que ser esféricas, lo que normalmente significa que se encuentren en estado líquido, y ser todas de un tamaño similar.
Se piensa que la atmósfera de Venus contiene gotas con una alta concentración de ácido sulfúrico. Para poder determinar las características de estas partículas, los científicos planearon fotografiar una gloria cuando el Sol se encontrase justo detrás de la sonda Venus Express.
Y lo lograron. En estas imágenes se puede ver una gloria de 1.200 kilómetros de diámetro sobre las nubes de Venus, a 70 kilómetros sobre la superficie del planeta. Este fenómeno óptico fue fotografiado el día 24 de julio de 2011, cuando la sonda se encontraba a una distancia de 6.000 kilómetros.
Comparación de la gloria en Venus con una de la Tierra
A partir de estas imágenes los científicos han calculado que las partículas de la nube tienen un diámetro de 1.2 micras, aproximadamente la quinta parte del espesor de un cabello humano.
El hecho de que la gloria tenga un diámetro de 1.200 kilómetros implica que las partículas en la cumbre de las nubes son uniformes al menos en una región de ese tamaño.
El brillo de los anillos de esta gloria no se corresponde con el que cabría esperar en nubes formadas sólo de ácido sulfúrico mezclado con agua, lo que sugiere que podría haber otro compuesto químico en acción.
Una hipótesis sugiere que se podría tratar del 'Absorbente UV', un componente desconocido de la atmósfera de Venus, responsable de las misteriosas manchas oscuras que se pueden observar sobre las cumbres de las nubes en las longitudes de onda del ultravioleta. Los científicos tendrán que estudiar este fenómeno en más profundidad antes de sacar conclusiones.

Más información

“Glory on Venus Cloud Tops and the Unknown UV Absorber”, de W.J. Markiewicz et al, ha sido aceptado para su publicación en Icarus.
Para más información:
Markus Bauer 


ESA Science and Robotic Exploration Communication Officer

 


Tel: +31 71 565 6799 


Mob: +31 61 594 3 954 


Email: markus.bauer@esa.int
 



Wojciech Markiewicz
Max Planck Institute for Solar System Research, Germany
markiewicz@mps.mpg.de
Håkan Svedhem 


ESA Venus Express project scientist 


Email: hakan.svedhem@esa.int 

ESA
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jueves, 6 de febrero de 2014

NASA : Mariner 10's First Close-Up Photo of Venus


Mariner 10's First Close-Up Photo of Venus
On Feb. 5, 1974, NASA's Mariner 10 mission took this first close-up photo of Venus.

Made using an ultraviolet filter in its imaging system, the photo has been color-enhanced to bring out Venus's cloudy atmosphere as the human eye would see it. Venus is perpetually blanketed by a thick veil of clouds high in carbon dioxide and its surface temperature approaches 900 degrees Fahrenheit.

Launched on Nov. 3, 1973 atop an Atlas-Centaur rocket, Mariner 10 flew by Venus in 1974.

Image Credit: NASA


Mariner 10

NSSDC/COSPAR ID: 1973-085A

Description

Mariner 10 was the seventh successful launch in the Mariner series and the first spacecraft to visit Mercury. It was also the first spacecraft to use the gravitational pull of one planet (Venus) to reach another (Mercury), and the first spacecraft mission to visit two planets. The spacecraft flew by Mercury three times in a retrograde heliocentric orbit and returned images and data on the planet. Mariner 10 returned the first-ever close-up images of Venus and Mercury. The primary scientific objectives of the mission were to measure Mercury's environment, atmosphere, surface, and body characteristics and to make similar investigations of Venus. Secondary objectives were to perform experiments in the interplanetary medium and to obtain experience with a dual-planet gravity-assist mission.

Spacecraft and Subsystems

The spacecraft structure was an eight-sided forger magnesium framework with eight electronics compartments. It measured 1.39 m diagonally and 0.457 m in depth. Two solar panels, each 2.69 m long and 0.97 m wide, were attached at the top, supporting 5.1 sq m of solar cell area. Fully deployed the spacecraft measured 8.0 m across the solar panels and 3.7 m from the top of the low-gain antenna to the bottom of the heat shield. A scan platform with two degrees of freedom was mounted on the anti-sunward face. A 5.8 m long hinged magnetometer boom extended from one of the octagonal sides of the body. Total launch mass was 502.9 kg, of this 29 kg were propellant and attitude control gas. The total mass of instruments onboard was 79.4 kg.
The rocket engine was a 222-N liquid monopropellant hydrazine motor situated below a spherical propellant tank which was mounted in the center of the framework. The nozzle protruded through a sunshade. Two sets of three pairs of orthogonal reaction nitrogen gas jets, mounted on the tips of the solar panels, were used to stabilize the spacecraft on three axes. Command and control were the responsibility of an on-board computer with a 512-word memory augmented by ground commands
Mariner 10 carried a motor driven high-gain dish antenna, a 1.37 m diameter aluminum honeycomb-disk parabolic reflector, which was mounted on a boom on the side of the spacecraft. A low-gain omnidirectional antenna was mounted at the end of a 2.85 m boom extending from the anti-solar face of the spacecraft. Feeds enabled the spacecraft to transmit at S- and X-band frequencies; data could be transmitted at a maximum rate of 117.6 kilobits/s. The spacecraft carried a Canopus star tracker, located on the upper ring structure of the octagonal satellite, and acquisition sun sensors on the tips of the solar panels. The interior of the spacecraft was insulated with multilayer thermal blankets at top and bottom. The sunshade was deployed after launch to protect the spacecraft on the solar-oriented side. Louvered sides on five of the eight electronics compartments also helped control the interior temperatures.
Instruments on-board the spacecraft measured the atmospheric, surface, and physical characteristics of Mercury and Venus. Experiments included television photography, magnetic field, plasma, infrared radiometry, ultraviolet spectroscopy, and radio science detectors. An experimental X-band, high-frequency transmitter was flown for the first time on this spacecraft.

Mission Profile

Mariner 10 (also known as Mariner Venus Mercury 1973) was placed in a parking orbit after launch for approximately 25 minutes, then placed in orbit around the Sun en route to Venus. The protective cover of the sunward-facing electrostatic analyzers did not open fully after launch, and these instruments, part of the Scanning Electrostatic Analyzer and Electron Spectrometer experiment, could not be used. It was also discovered that the heaters for the television cameras had failed, so the cameras were left on to prevent low temperatures from damaging the optics.
A trajectory correction maneuver was made 10 days after launch. Immediately following this maneuver the star-tracker locked onto a bright flake of paint which had come off the spacecraft and lost lock on the guide star Canopus. An automated safety protocol recovered Canopus, but the problem of flaking paint recurred throughout the mission. The on-board computer also experienced unscheduled resets occasionally, which would necessitate reconfiguring the clock sequence and subsystems. Periodic problems with the high-gain antenna also occurred during the cruise. In January 1974 Mariner 10 made ultraviolet observations of Comet Kohoutek and another mid-course correction was made on 21 January. The spacecraft passed Venus on 05 February 1974, at a closest range of 5768 km at 17:01 UT and returned the first close-up images of Venus. This also marked the first time a spacecraft used a gravity assist from one planet to help it reach another.
En route to Mercury an attitude control anomaly occurred for the second time, using up attitude control gas. Some new procedures were used from that point on to orient the spacecraft, including Sun-line maneuvers and the use of solar wind on the solar panels to orient the spacecraft. Mariner 10 crossed the orbit of Mercury on 29 March 1974, at 20:46 UT, at a distance of about 704 km from the surface. A second encounter with Mercury, when more photographs were taken, occurred on 21 September 1974, at an altitude of 48,069 km. Unfortunately the lighted hemisphere was almost the same as the first encounter, so a large portion of the planet remained unimaged. A third and last Mercury encounter at an altitude of 327 km, with additional photography of about 300 frames and magnetic field measurements occurred on 16 March 1975. Engineering tests were continued until 24 March 1975, when the supply of attitude-control gas was depleted and the mission was terminated.
Mariner 10 results showed a Hadley-type circulation existed in Venus' atmosphere and showed that Venus had at best a weak magnetic field, and the ionosphere interacted with the solar wind to form a bow shock. At Mercury, it was confirmed that Mercury had no atmosphere and a cratered, dormant Moon-like surface was shown in the images. Mercury was shown to have a small magnetic field and a relatively large iron-rich core. Total research, development, launch, and support costs for the Mariner series of spacecraft (Mariners 1 through 10) was approximately $554 million. The total cost of the Mariner 10 mission was roughly $100 million.

Alternate Names

  • Mariner-J
  • Mariner Venus/Mercury 73
  • 06919

Facts in Brief

Launch Date: 1973-11-03
Launch Vehicle: Atlas-Centaur
Launch Site: Cape Canaveral, United States
Mass: 473.9 kg

Funding Agency

  • NASA-Office of Space Science Applications (United States)

Disciplines

  • Astronomy
  • Planetary Science
  • Space Physics

Additional Information

Questions or comments about this spacecraft can be directed to: Dr. David R. Williams.

Selected References

Dunne, J. A., Mariner 10 Mercury encounter, Science, 185, No. 4146, 141-142, July 1974.
Dunne, J. A., Mariner 10 Venus encounter, Science, 183, No. 4131, 1289-1291, Mar. 1974.
Dunne, J. A., and E. Burgess, Voyage of Mariner 10 - missions to Venus and Mercury, JPL, Calif. Inst. Technol., NASA-SP-424, Pasadena, CA, 1978.
Bourke, R. D., and J. G. Beerer, Mariner mission to Venus and Mercury in 1973, Astronaut. Aeronaut., 9, No. 1, 52, Jan. 1971.
Hooke, A. J., The 1973 Mariner mission to Venus and Mercury, part one, Spaceflight, 16, No. 1, 25-34, Jan. 1974.
Hooke, A. J., The 1973 Mariner mission to Venus and Mercury, part two, Spaceflight, 16, No. 2, 46-54, Feb. 1974.
Shirley, D. L., The Mariner 10 mission to Venus and Mercury, Acta Astronaut., 53, No. 4-10, 375-385, 2003.
Murray, B., and E. Burgess, Flight to Mercury, Columbia Univ. Press, New York, 1977.
Mariner 10 diagramLabelled Diagram of Mariner 10

Other Mariner 10 Information/Data at NSSDC

Mariner 10 images of Mercury (Catalog of Spaceborne Imaging)
Mariner 10 images of Mercury (NSSDC Photo Gallery)
Mariner 10 heliospheric data

Related Information/Data at NSSDC

NSSDC Mercury Page
NSSDC Venus Page
MESSENGER mission to Mercury
Bepi-Colombo mission to Mercury

Other Sources of Mariner 10 Information/Data

The Voyage of Mariner 10: Mission to Venus and Mercury (NASA History Office)
Atlas of Mercury (NASA History Office)

NASA

Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

martes, 5 de febrero de 2013

NASA - Mariner 10's Portrait of Venus


http://nssdc.gsfc.nasa.gov/image/spacecraft/mariner10.gif
Mariner 10
NASA

Other Mariner 10 Information/Data at NSSDC

Mariner 10 images of Mercury (Catalog of Spaceborne Imaging)
Mariner 10 images of Mercury (NSSDC Photo Gallery)
Retrieve heliospheric data from NSSDC's anonymous FTP site

Related Information/Data at NSSDC

NSSDC Mercury Page
NSSDC Venus Page
MESSENGER mission to Mercury
Bepi-Colombo mission to Mercury

Other Sources of Mariner 10 Information/Data

The Voyage of Mariner 10: Mission to Venus and Mercury (NASA History Office)
Atlas of Mercury (NASA History Office)
Mariner 10 Mercury Image Project (Northwestern Univ.)
Mariner 10

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Mariner 10

On Nov. 3, 1973, the Mariner Venus/Mercury 1973 spacecraft, also known as Mariner 10, was launched from NASA's Kennedy Space Center, becoming the first spacecraft designed to use gravity assist. Three months after launch it flew by Venus, changed speed and trajectory, then crossed Mercury's orbit in March 1974.

This photo identifies the spacecraft's science instruments, which were used to study the atmospheric, surface and physical characteristics of Venus and Mercury. This was the sixth in the series of Mariner spacecraft that explored the inner planets beginning in 1962.

Image Credit: NASA/JPL

Description

Mariner 10 was the seventh successful launch in the Mariner series and the first spacecraft to visit Mercury. It was also the first spacecraft to use the gravitational pull of one planet (Venus) to reach another (Mercury), and the first spacecraft mission to visit two planets. The spacecraft flew by Mercury three times in a retrograde heliocentric orbit and returned images and data on the planet. Mariner 10 returned the first-ever close-up images of Venus and Mercury. The primary scientific objectives of the mission were to measure Mercury's environment, atmosphere, surface, and body characteristics and to make similar investigations of Venus. Secondary objectives were to perform experiments in the interplanetary medium and to obtain experience with a dual-planet gravity-assist mission.

Spacecraft and Subsystems

The spacecraft structure was an eight-sided forger magnesium framework with eight electronics compartments. It measured 1.39 m diagonally and 0.457 m in depth. Two solar panels, each 2.69 m long and 0.97 m wide, were attached at the top, supporting 5.1 sq m of solar cell area. Fully deployed the spacecraft measured 8.0 m across the solar panels and 3.7 m from the top of the low-gain antenna to the bottom of the heat shield. A scan platform with two degrees of freedom was mounted on the anti-sunward face. A 5.8 m long hinged magnetometer boom extended from one of the octagonal sides of the body. Total launch mass was 502.9 kg, of this 29 kg were propellant and attitude control gas. The total mass of instruments onboard was 79.4 kg.
The rocket engine was a 222-N liquid monopropellant hydrazine motor situated below a spherical propellant tank which was mounted in the center of the framework. The nozzle protruded through a sunshade. Two sets of three pairs of orthogonal reaction nitrogen gas jets, mounted on the tips of the solar panels, were used to stabilize the spacecraft on three axes. Command and control were the responsibility of an on-board computer with a 512-word memory augmented by ground commands
Mariner 10 carried a motor driven high-gain dish antenna, a 1.37 m diameter aluminum honeycomb-disk parabolic reflector, which was mounted on a boom on the side of the spacecraft. A low-gain omnidirectional antenna was mounted at the end of a 2.85 m boom extending from the anti-solar face of the spacecraft. Feeds enabled the spacecraft to transmit at S- and X-band frequencies; data could be transmitted at a maximum rate of 117.6 kilobits/s. The spacecraft carried a Canopus star tracker, located on the upper ring structure of the octagonal satellite, and acquisition sun sensors on the tips of the solar panels. The interior of the spacecraft was insulated with multilayer thermal blankets at top and bottom. The sunshade was deployed after launch to protect the spacecraft on the solar-oriented side. Louvered sides on five of the eight electronics compartments also helped control the interior temperatures.
Instruments on-board the spacecraft measured the atmospheric, surface, and physical characteristics of Mercury and Venus. Experiments included television photography, magnetic field, plasma, infrared radiometry, ultraviolet spectroscopy, and radio science detectors. An experimental X-band, high-frequency transmitter was flown for the first time on this spacecraft.

Mission Profile

Mariner 10 (also known as Mariner Venus Mercury 1973) was placed in a parking orbit after launch for approximately 25 minutes, then placed in orbit around the Sun en route to Venus. The protective cover of the sunward-facing electrostatic analyzers did not open fully after launch, and these instruments, part of the Scanning Electrostatic Analyzer and Electron Spectrometer experiment, could not be used. It was also discovered that the heaters for the television cameras had failed, so the cameras were left on to prevent low temperatures from damaging the optics.
A trajectory correction maneuver was made 10 days after launch. Immediately following this maneuver the star-tracker locked onto a bright flake of paint which had come off the spacecraft and lost lock on the guide star Canopus. An automated safety protocol recovered Canopus, but the problem of flaking paint recurred throughout the mission. The on-board computer also experienced unscheduled resets occasionally, which would necessitate reconfiguring the clock sequence and subsystems. Periodic problems with the high-gain antenna also occurred during the cruise. In January 1974 Mariner 10 made ultraviolet observations of Comet Kohoutek and another mid-course correction was made on 21 January. The spacecraft passed Venus on 05 February 1974, at a closest range of 5768 km at 17:01 UT and returned the first close-up images of Venus. This also marked the first time a spacecraft used a gravity assist from one planet to help it reach another.
En route to Mercury an attitude control anomaly occurred for the second time, using up attitude control gas. Some new procedures were used from that point on to orient the spacecraft, including Sun-line maneuvers and the use of solar wind on the solar panels to orient the spacecraft. Mariner 10 crossed the orbit of Mercury on 29 March 1974, at 20:46 UT, at a distance of about 704 km from the surface. A second encounter with Mercury, when more photographs were taken, occurred on 21 September 1974, at an altitude of 48,069 km. Unfortunately the lighted hemisphere was almost the same as the first encounter, so a large portion of the planet remained unimaged. A third and last Mercury encounter at an altitude of 327 km, with additional photography of about 300 frames and magnetic field measurements occurred on 16 March 1975. Engineering tests were continued until 24 March 1975, when the supply of attitude-control gas was depleted and the mission was terminated.
Mariner 10 results showed a Hadley-type circulation existed in Venus' atmosphere and showed that Venus had at best a weak magnetic field, and the ionosphere interacted with the solar wind to form a bow shock. At Mercury, it was confirmed that Mercury had no atmosphere and a cratered, dormant Moon-like surface was shown in the images. Mercury was shown to have a small magnetic field and a relatively large iron-rich core. Total research, development, launch, and support costs for the Mariner series of spacecraft (Mariners 1 through 10) was approximately $554 million. The total cost of the Mariner 10 mission was roughly $100 million
 Made using an ultraviolet filter in its imaging system, the photo has been color-enhanced to bring out Venus's cloudy atmosphere as the human eye would see it.

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NASA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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