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********** Blog Fundado el 03 de Enero del 2008 **********
Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., hoy 15 de Febrero, se celebra el Día Internacional contra el Cáncer Infantil; una fecha que nos recuerda la lucha constante contra el flagelo que ataca a 1,800 niños y adolescentes menores de 18 años en el Perú, y más 400,000 en todo el mundo; tal como lo recomienda la Organización Mundial de la Salud - OMS., hay que prevenir, que es obligación de los padres ayudar a detectar con tiempo para curar el mal, se calcula que en el Perú la curación es variable entre el 30 al 70%, según el tipo del flagelo.
El Ministerio de Salud - MINSA., junto al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas - INEN, desarrollan una política de prevención; pero, no es suficiente han aumentado los casos de cáncer a los niños, siendo la leucemia el más común en el ataque infantil, seguido de tumores cerebrales y los linfomas............... siga leyendo...............
Un 15 de febrero como todos los años se conmemora el Día Mundial del Cáncer Infantil, creado por la Organización Internacional Infantil (funciona en 90 países), con el fin de sensibilizar al público cómo los niños y adolescentes enfrentan esta enfermedad.
El 15 de febrero se celebra el Día Internacional Contra el Cáncer Infantil. Dicha conmemoración fue creada en Luxemburgo en el año 2001 por la Organización Internacional de Cáncer Infantil con el fin de sensibilizar y concientizar al mundo con el cáncer que padecen los niños, mejorando así su diagnóstico temprano y acceso a un tratamiento oportuno.
En el Perú se estima que al menos 1800 niños y adolescentes menores de 18 años serán diagnosticados anualmente de cáncer. En menores de 15 años, la leucemia es el cáncer más común (la tercera parte del total de casos), seguido de los tumores cerebrales y linfomas. La tasa de curación en Perú es altamente variable, entre el 30-70% según el tipo de cáncer.
Para llegar a curar a tantos niños, es necesario MEJORAR EL DIAGNÓSTICO TEMPRANO mediante la concientización a la población general y la capacitación de profesionales de la salud que los atiende. Para ello, el Ministerio de Salud ha capacitado a más de 9000 profesionales de salud de atención primaria mediante cursos de diagnóstico precoz de cáncer infantil, esfuerzo dirigido a mejorar la oportunidad del diagnóstico de los niños que padecen cáncer y que este pueda ser reconocido y tratado a tiempo.
Mensajes dirigidos a padres de familia sobre signos y síntomas de alerta de cáncer infantil:
Si tu niña, niño o adolescente presenta estos síntomas y signos:
* Dolor persistente en huesos, articulaciones y abdomen.
* Fiebre sin causa aparente y por varios días.
* Moretones o sangrado de nariz o encías.
* Crecimiento tumoral o de ganglios en cuello, axilas e ingle.
* Palidez, fatiga, cansancio y anemia súbita.
* Pérdida de peso y sudoración abundante.
* Dolor de cabeza, mareos y vómitos al despertar y por varios días.
* Estrabismo (bizco) o luz blanca en uno o ambos ojos.
* Puntos rojos en la piel y picazón en el cuerpo.
* Infecciones prolongadas (digestivas, respiratorias, de piel, etc.).
Acude rápidamente al establecimiento de salud para descartar cáncer infantil.
Consejos para promover estilos de vida saludable en los niños:
Mamá, papá el Ministerio de salud te brinda estas recomendaciones:
Recuerda incluir alimentos ricos en hierro (sangrecita, hígado o bazo) en la dieta de tu hijo.
Protégelos del sol, aplícales bloqueador, en especial en épocas de verano.
Bríndales una alimentación balanceada rica en frutas y verduras, y reduce el consumo de azúcar, sal y grasas saturadas.
El deporte es importante para mantenerlos sanos y fuertes.
Cumple con su control de crecimiento y desarrollo y llévalos siempre al centro de salud más cercano.
Recuerda que su higiene bucal es muy importante.
El dormir al menos 8 horas por día les permite recuperar las energías necesarias para estudiar y jugar.
Recuerda hidratarlos siempre.
Porque: DIAGNOSTICAR, ES UNA FORMA DE AMAR
¡Decide prevenir, vive sin cáncer!
Para mayor información llama gratis al 113 Salud.
Cáncer infantil es curable hasta en 80% de los casos si hay diagnóstico y tratamiento oportuno:
Especialistas advierten que padres deben estar alertas ante dolores persistentes en los huesos o cuadros de fiebre sin causa aparente
En el marco de la campaña “Diagnosticar es una forma de amar”, especialistas del Ministerio de Salud (Minsa) y del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) advirtieron que, en el Perú, cada año se registran 1800 casos nuevos de cáncer en niños y adolescentes menores de 18 años. Lamentablemente, el 70% de los casos diagnosticados llegan a su tratamiento en estadios avanzados.
Según explicó la doctora Liliana Vásquez, oncóloga pediatra de la Dirección de Prevención y Control de Cáncer del Minsa, cuando un caso de cáncer infantil se diagnostica en un estadio temprano, las posibilidades de curarse superan el 80%, si se cumple con todo el tratamiento.
“El cáncer en los niños existe y es curable, pero siempre y cuando se detecte a tiempo. El Ministerio de Salud, a través del Fissal cubre todo el tratamiento, el diagnóstico y la recuperación de estos niños”, aseguró. Además, desde el año pasado, el Perú es el primer país en América Latina en ingresar a la Iniciativa Mundial para el Cáncer Infantil de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Por su parte, el doctor Juan García León, director ejecutivo del departamento de oncología pediátrica del INEN, aseguró que esta institución recibe 800 pacientes pediátricos cada año y que el diagnóstico temprano se ha vuelto fundamental para incrementar las posibilidades de vida de los pacientes años después de iniciado el tratamiento.
“A parte del tratamiento que le damos al niño, se sigue con el apoyo psicológico y emocional. Para eso, contamos con el apoyo de las voluntarias de Aprendo Contigo”, puntualizó.
Señales de alarma
La doctora Vásquez recomendó que los padres deben estar alertas frente a síntomas como un dolor persistente en huesos y articulaciones, moretones sin causa aparente o cuadros de fiebre por varios días, y llevar al niño o niña rápidamente al médico para descartar cáncer.
“Si el niño tiene fiebre mayor a siete días, dolores de cabeza que no pasan durante la noche. Si hay infecciones que no mejoran. Es necesario llevarlo con el especialista o el centro de salud más cercano para descartar cáncer”, advirtió.
Por el Día Internacional de la lucha contra el Cáncer Infantil, el Minsa, a través de la Dirección Ejecutiva de Prevención y Control del Cáncer (DPCAN), organizará, el sábado 15 de febrero, la feria lúdica informativa “Vive sin cáncer”, desde las 2 p.m. hasta las 6 p.m. en el Campo de Marte.
* Se calcula que cada año padecen cáncer unos 400 000 niños y adolescentes de entre 0 y 19 años. [1, 2]
* Los tipos de cáncer infantil más comunes son las leucemias, los cánceres cerebrales, los linfomas y tumores sólidos como el neuroblastoma y los tumores de Wilms. [1,2]
* En los países de ingresos altos, donde en general hay acceso a servicios de atención integral, más del 80% de los niños afectados de cáncer se curan, pero en los países de ingresos bajos o medianos se curan menos del 30%. [2,3]
* Por lo general, el cáncer infantil no se puede prevenir ni detectar por cribado.
* La mayoría de los cánceres infantiles se pueden curar con medicamentos genéricos u otros tipos de tratamiento, como cirugía y radioterapia. Estos tratamientos pueden ser eficaces en relación con el costo en todos los lugares, con independencia del nivel de ingresos. [2]
* En los países de ingresos bajos o medianos, las defunciones evitables por cáncer infantil obedecen a la falta de diagnóstico, a diagnósticos incorrectos o tardíos, a las dificultades para acceder a la atención sanitaria, al abandono del tratamiento, a problemas de toxicidad o a recidivas. [2,3]
* Solo un 29% de los países de ingresos bajos declara que su población tiene generalmente a su disposición medicamentos contra el cáncer, frente a un 96% de los países de ingresos altos. [4]
* Para impulsar la continua mejora de la calidad de la atención y fundamentar la adopción de decisiones sobre políticas, es indispensable contar con sistemas de datos sobre el cáncer infantil.
La magnitud del problema
* El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en la niñez y la adolescencia. La probabilidad de que un niño sobreviva a un diagnóstico de cáncer depende del país en el que viva: en los países de ingresos altos, más del 80% de los niños afectados de cáncer se curan, pero en muchos países de ingresos bajos o medianos se curan menos del 30% [2,3].
Esas menores tasas de supervivencia en los países de ingresos bajos o medianos pueden explicarse por un diagnóstico tardío, la incapacidad para efectuar un diagnóstico preciso, la falta de acceso a tratamientos, el abandono de las pautas terapéuticas, la muerte por toxicidad (efectos secundarios de la medicación) y recidivas evitables. La mejora del acceso a la atención oncológica infantil, en particular a tecnologías y fármacos esenciales, resulta muy rentable, es viable y puede mejorar las tasas de supervivencia en todo tipo de contextos [4].
Causas del cáncer en los niños
El cáncer afecta a personas de todas las edades y puede surgir en cualquier parte del cuerpo. Empieza con un cambio genético en una sola célula, que luego prolifera hasta dar lugar a una masa (o tumor) que invade otras partes del organismo y, en ausencia de tratamiento, va causando daños hasta provocar la muerte. A diferencia de lo que ocurre con el cáncer en los adultos, se desconocen las causas de la inmensa mayoría de los casos de cáncer infantil. Se han realizado muchos estudios para tratar de determinarlas, pero a esas edades hay muy pocos cánceres causados por factores ambientales o ligados al modo de vida. Las medidas de prevención del cáncer en los niños deben centrarse en los comportamientos que impedirán que más adelante, cuando sean adultos, sufran cánceres prevenibles.
Algunas infecciones crónicas, como las debidas al VIH, el virus de Epstein-Barr o al parásito del paludismo, constituyen factores de riesgo de cáncer infantil. Estos factores tienen especial relevancia en los países de ingresos bajos o medianos. Hay otras infecciones que pueden elevar la probabilidad de que los niños padezcan cáncer en la edad adulta, por lo que es importante vacunarlos (contra la hepatitis B para prevenir el cáncer hepático y contra el virus del papiloma humano para prevenir el cáncer cervicouterino) y aplicar otras medidas como la detección precoz o el tratamiento de infecciones crónicas que pueden desembocar en cáncer.
Según se desprende de los datos actuales, alrededor de un 10% de los niños que padecen cáncer tienen una predisposición de carácter genético [5]. Es necesario investigar más a fondo para conocer los factores que influyen en la aparición de cáncer en los niños.
Cómo mejorar el desenlace clínico de los cánceres infantiles
Dado que en general no es posible prevenir el cáncer en los niños, la estrategia más eficaz para reducir la carga de morbilidad y mejorar la evolución clínica es centrarse en un diagnóstico precoz y correcto, seguido de un tratamiento eficaz y científicamente contrastado que se acompañe de medidas de apoyo personalizado.
Diagnóstico precoz
Cuando el cáncer es detectado en una fase temprana, es más probable que responda a un tratamiento eficaz, lo que eleva la probabilidad de supervivencia, disminuye el sufrimiento y, a menudo, exige un tratamiento más económico y menos intensivo. Es posible mejorar considerablemente la vida de los niños con cáncer si la enfermedad se detecta pronto y se evitan retrasos en el tratamiento. Es fundamental establecer correctamente el diagnóstico, porque cada tipo de cáncer requiere una pauta terapéutica distinta que puede incluir cirugía, radioterapia y quimioterapia.
Un diagnóstico precoz tiene tres componentes [6]:
conocimiento de los síntomas por parte de las familias y los profesionales de la atención primaria de salud;
precisión y puntualidad en la evaluación clínica, el diagnóstico y la determinación del estadio de la enfermedad (es decir, la medida en que el cáncer está extendido);
inicio rápido del tratamiento.
El diagnóstico precoz es importante en todos los entornos y, en muchos casos, aumenta la supervivencia. Países de todos los niveles económicos han implantado con éxito programas para promover un diagnóstico precoz y correcto, a menudo mediante iniciativas de colaboración del gobierno con la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y asociaciones de padres, con especial protagonismo de estas últimas. El cáncer infantil se acompaña de una serie de síntomas de alerta (como fiebre, cefalea intensa y persistente, dolores óseos o pérdida de peso) que pueden ser detectados por las familias y por profesionales de la atención primaria de salud debidamente formados [6].
En cambio, el cribado no suele ser de ayuda para detectar el cáncer en la niñez, si bien en ciertos casos, en poblaciones que presenten un riesgo elevado, es una posibilidad que cabe contemplar. Por ejemplo, algunos cánceres oculares infantiles pueden deberse a una mutación hereditaria, por lo que, si se detecta esa mutación o enfermedad en la familia de un niño con retinoblastoma, se puede ofrecer asesoramiento genético y hacer un seguimiento de todos los hermanos practicándoles desde muy pequeños exámenes oftálmicos periódicos. Las causas genéticas solo tienen importancia en una pequeña proporción de los casos de cáncer infantil. No hay pruebas sólidas que avalen la realización de programas de cribado dirigidos al conjunto de la población infantil.
Tratamiento
Es fundamental contar con un diagnóstico correcto para poder prescribir un tratamiento adecuado para el tipo de cáncer y su grado de extensión. Los tratamientos habituales son la quimioterapia, la cirugía y/o la radioterapia. Además, es preciso prestar especial atención a la continuidad del desarrollo físico y cognitivo del niño y a su estado nutricional, labor que exige la intervención de un equipo multidisciplinario específico. En el mundo hay un acceso desigual y poco equitativo a diagnósticos eficaces, medicamentos esenciales, pruebas de anatomía patológica, hemoderivados, radioterapia, tecnología y atención psicosocial y asistencia paliativa.
No obstante, la curación del cáncer infantil es posible en más del 80% de los casos, cuando el niño puede recibir atención oncológica. Como tratamiento farmacológico, por ejemplo, se suelen prescribir medicamentos genéricos de bajo costo que figuran en la Lista Modelo OMS de Medicamentos Pediátricos Esenciales. Cuando un niño acaba un tratamiento se le debe hacer un seguimiento permanente para detectar recidivas y posibles efectos tóxicos del tratamiento a largo plazo.
Cuidados paliativos
La asistencia paliativa alivia los síntomas provocados por el cáncer y mejora la calidad de vida de pacientes y familiares. Aunque no se consigue curar a todos los niños con cáncer, siempre se puede aliviar su sufrimiento. Los cuidados paliativos pediátricos, considerados un elemento básico de la atención integral, se ponen en marcha cuando se diagnostica la enfermedad y se dispensan siempre, independientemente de que el niño reciba o no un tratamiento con finalidad curativa.
Se pueden instituir programas de cuidados paliativos que se dispensen fuera de los centros de salud, también a domicilio, para proporcionar analgesia y prestar apoyo psicosocial a los pacientes y familiares. Hay que procurar suficiente morfina de administración oral y otros analgésicos para tratar los dolores oncológicos de moderados a intensos, que afectan a más del 80% de los enfermos de cáncer en fase terminal.
Respuesta de la OMS
La OMS, con apoyo del St. Jude Children's Research Hospital, puso en marcha en 2018 la Iniciativa Mundial contra el Cáncer Infantil, que ofrece a los gobiernos pautas y asistencia técnica para ayudarlos a establecer y mantener programas de calidad contra el cáncer infantil [4] y tiene por objetivo lograr para 2030 una tasa de supervivencia de, como mínimo, el 60% de los niños con cáncer, lo que supone prácticamente duplicar el porcentaje actual y salvar un millón más de vidas en los próximos diez años.
Para secundar la aplicación de la Iniciativa Mundial se han elaborado el marco CureAll («Curarlos a todos») y el paquete de recursos técnicos que lo acompaña. Este paquete ayuda a los gobiernos y demás partes interesadas a evaluar sus medios de acción disponibles, fijar prioridades, fundamentar las inversiones, elaborar protocolos terapéuticos científicamente contrastados y seguir de cerca los progresos realizados. Además, se ha creado un portal de internet por medio del cual los países y asociados pueden compartir información y conocimientos técnicos.
En diciembre de 2021, la OMS y el St Jude Children’s Research Hospital pusieron en marcha la Plataforma Mundial por el Acceso a Medicamentos contra el Cáncer Infantil, primera iniciativa de este tipo, que sirve para procurar un suministro ininterrumpido de medicamentos contra el cáncer infantil de calidad garantizada, acompañado de la prestación de un apoyo integral que va de la selección a la administración de los medicamentos con arreglo a las mejores normas posibles de atención.
La OMS y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) colaboran con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y otros asociados y organizaciones de las Naciones Unidas para:
* lograr un mayor compromiso político con la lucha contra el cáncer infantil;
* respaldar a los gobiernos en la creación de centros oncológicos y sucursales regionales de gran calidad que garanticen diagnósticos precoces y precisos y tratamientos eficaces;
* elaborar normas y herramientas que ayuden a planificar y poner en práctica intervenciones de diagnóstico precoz, tratamiento, cuidados paliativos y atención de los supervivientes;
* mejorar el acceso a medicamentos y tecnologías esenciales;
* ayudar a los gobiernos para que las familias de niños con cáncer no sufran dificultades económicas ni aislamiento social como consecuencia de la atención oncológica.
La Iniciativa Mundial contra el Cáncer Infantil se enmarca en la aplicación de la resolución WHA70.12 de la Asamblea Mundial de la Salud (Prevención y control del cáncer en el contexto de un enfoque integrado), centrada en la reducción de la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles y en el logro de la cobertura sanitaria universal.
Referencias
1.- Steliarova-Foucher E, Colombet M, Ries LAG, et al. International incidence of childhood cancer, 2001-10: a population-based registry study. Lancet Oncol. 2017, 2017;18(6):719-731.
2.- Organización Mundial de la Salud, 2021. CureAll framework: WHO global initiative for childhood cancer: increasing access, advancing quality, saving lives. Organización Mundial de la Salud. https://apps.who.int/iris/handle/10665/347370.
3.- Lam CG, Howard SC, Bouffet E, Pritchard-Jones K. Science and health for all children with cancer. Science. 15 marzo 2019; 363(6432):1182-1186. 2020. doi: 10.1126/science.abe5901. PMID: 30872518.
4.- Organización Mundial de la Salud, 2020. Assessing national capacity for the prevention and control of noncommunicable diseases: report of the 2019 global survey. Organización Mundial de la Salud. https://apps.who.int/iris/handle/10665/331452.
5.- Zhang J, Walsh MF, Wu G, Edmonson MN, Gruber TA, et al. Germline Mutations in Predisposition Genes in Pediatric Cancer. N Engl J Med. 10 diciembre 2015; 373(24):2336-2346.
6.- Organización Panamericana de la Salud, 2014. Early diagnosis of childhood cancer. Organización Panamericana de la Salud. https://iris.paho.org/handle/10665.2/34850
Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas - INEN
INEN: PUBLICA ESTUDIO QUE PERMITIRÁ DESARROLLAR ESTRATEGIAS PARA ENFRENTAR EL CÁNCER
INEN publica estudio que permitirá desarrollar Registro de Cáncer de Lima Metropolitana contiene información relevante sobre la incidencia y mortalidad de esta enfermedad
(AG. 03/02/2022).-
Con el objetivo de contribuir en el manejo de cáncer en nuestro país, el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) viene efectuando diversos trabajos científicos académicos, como la reciente publicación del Registro de Cáncer de Lima Metropolitana.
Este registro es un estudio de base poblacional que recoge información realizada por los especialistas del Departamento de Epidemiologia y Estadística del INEN con la colaboración de las Instituciones de salud de Lima y Callao, lo que incluye hospitales del Ministerio de Salud (MINSA), EsSalud, Fuerzas Armadas y Policiales, clínicas, consultorios médicos y centros especializados que han brindado el acceso a la información.
En su sexta edición, que expone los datos correspondientes al periodo 2013 – 2015, se recopila, analiza e interpreta los datos de los diversos tipos de cáncer registrados en la población, mostrando su incidencia, frecuencia y mortalidad que servirán como referencia a profesionales de la salud, implementación de estrategias para la reducción de las estadísticas por cáncer avanzado; así como, continuar con las investigaciones y difusión sobre la enfermedad.
Cabe indicar, que esta publicación sobre datos estadísticos cumple con el más alto estándar de calidad de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC), siendo incluida por su información relevante en la prestigiosa publicación “Incidencia de Cáncer en Cinco Continentes”, distribuida a nivel internacional.
Atenciones en el INEN durante la pandemia
Es importante mencionar que durante el 2021, el INEN registró un promedio de 17,500 nuevos casos de cáncer entre varones y mujeres, cifra que aumentó en un 40%, en comparación a la estadística 2020, siendo la mayoría de los pacientes del interior del país.
Asimismo, el año pasado a pesar de las inconvenientes ocasionados por la pandemia, se realizaron un promedio de 362 mil atenciones en consultorios externos, 4 mil 700 cirugías mayores, 46 mil 600 quimioterapias y 67 mil radioterapias.
Con respecto a las atenciones para diagnósticos y controles de la enfermedad se atendieron en el Departamento de Patología 4 millones 500 mil pruebas mientras que en el Departamento de Radiodiagnóstico 154 mil exámenes, lo cual refleja el esfuerzo del personal médico, asistencial y administrativo, quienes laboran con compromiso y dedicación en nuestra institución.
Actualmente, los pacientes entre nuevos y continuadores que visitan esta institución especializada, el 57% corresponden a Lima y Callao y el 43% a provincia.
Día Mundial Contra el Cáncer
El Día Mundial Contra el Cáncer se celebra todos los años el 4 de febrero, efeméride que tiene como objetivo concientizar a la población en general en relación al cáncer a través de acciones que permitan un mayor alcance y conocimiento sobre esta enfermedad; así como, la promoción de la adopción de conductas y estilos de vida saludable como medida de prevención
Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., una de causas que van en aumento de muertes humanas es el: Suicidio, que según la Organización Mundial de la Salud OMS, cada 40 segundos alguien muere en el mundo por autoiliminación, que equivale a unos 800,000 muertes.
Organización Mundial de la Salud.- narra : "Anualmente, cerca de 800,000 personas se quitan la vida y muchas más intentan hacerlo. Cada
suicidio es una tragedia que afecta a familias, comunidades y países y
tiene efectos duraderos para los allegados del suicida. El suicidio se
puede producir a cualquier edad, y en 2016 fue la segunda causa
principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años en todo el
mundo.
El suicidio no solo se produce en los países de altos
ingresos, sino que es un fenómeno global que afecta a todas las regiones
del mundo. De hecho, en 2016, más del 79% de los suicidios en todo el
mundo tuvieron lugar en países de ingresos bajos y medianos.
El
suicidio es un grave problema de salud pública; no obstante, es
prevenible mediante intervenciones oportunas, basadas en datos
fidedignos y a menudo de bajo coste. Para que las respuestas nacionales
sean eficaces se requiere una estrategia de prevención del suicidio
multisectorial e integral....."
Cada año unas 800.000 personas se quitan la
vida. La OMS alerta sobre la necesidad de tomar medidas contra esta
tragedia, la primera causa de muerte no natural en España
SUICIDIO
Foto: iStock
Redacción
Cada vez son más los países que cuentan con estrategias nacionales destinadas a la prevención del suicidio,
una lacra que sega la vida cada año a casi un millón de personas y que
todavía hoy es un tratado como un tema tabú entre la población.
Un suicidio cada 40 segundos
"A pesar de los progresos, cada 40 segundos alguien se suicida en el mundo" (lo que supone cerca de 800.000 personas al año), señala el Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus. Cada muerte es una tragedia para familia, amigos y compañeros. Ahora bien, los suicidios pueden prevenirse,
por eso la organización sanitaria lleva años alertando y recomendando a
todos los países para que incorporen de forma sostenida en sus
programas nacionales de salud y se lleven a cabo estrategias de eficacia
probada para la prevención del suicidio.
Un 79% de todos los suicidios en todo el mundo sucedieron en países con ingresos medios medianos o bajos
Y es que según los datos oficiales, el suicidio no solo tiene lugar
en países con una alta renta per cápita, sino que es un fenómeno
internacional que se extiende a todas las zonas del mundo. De hecho,
según dichos parámetros, un 79% de todos los suicidios en todo el mundo
sucedieron en países con ingresos medios medianos o bajos.
Segunda causa de muerte entre los jóvenes
Las estadísticas oficiales han confirmado que el suicidio es la
segunda causa de muerte, después de los accidentes de tráfico, entre los
jóvenes de 15 a 29 años. En la franja de edad entre los 15 a 19 años,
se ha convertido en la segunda causa de muerte entre las niñas (después
de las muertes derivadas de la maternidad) y la tercera entre los niños
(después de los accidentes de tráfico y las trifulcas violentas). Datos
muy alarmantes que han obligado a tomar medidas al respecto.
Según reza la OMS “las experiencias relacionadas con conflictos,
desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están
estrechamente ligadas a conductas suicidas. Las tasas de suicidio
también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de
discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades
indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales,
transexuales, intersexuales; y los reclusos".
Según el último barómetro sobre “defunciones por causa de muerte en España" publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE),
en 2017, el último año del que se tienen datos, se produjo un total de
3.679, un 3, 1% más que el año anterior, lo que lo sitúa como la primera
causa de muerte no natural. Según los datos, se situaría como la
primera causa externa de muerte entre los hombres, con 2.718
fallecidos-, seguida de las caídas accidentales (1.603) y los accidentes
de tráfico (1.507)-, y la tercera entre las mujeres (961 mujeres
fallecidas), por detrás de las caídas accidentales (1.454) y del
"ahogamiento, sumersión y sofocación" (1.450).
Por cada suicidio, hay muchas más tentativas de
suicidio cada año. Entre la población en general, un intento de suicidio
no consumado es el factor individual de riesgo más importante.
El suicidio es la segunda causa principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años.
El 79% de todos los suicidios se produce en países de ingresos bajos y medianos.
La ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y
las armas de fuego son algunos de los métodos más comunes de suicidio en
todo el mundo.
Introducción
Anualmente, cerca de 800,000 personas se quitan la vida y muchas más intentan hacerlo. Cada
suicidio es una tragedia que afecta a familias, comunidades y países y
tiene efectos duraderos para los allegados del suicida. El suicidio se
puede producir a cualquier edad, y en 2016 fue la segunda causa
principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años en todo el
mundo.
El suicidio no solo se produce en los países de altos
ingresos, sino que es un fenómeno global que afecta a todas las regiones
del mundo. De hecho, en 2016, más del 79% de los suicidios en todo el
mundo tuvieron lugar en países de ingresos bajos y medianos.
El
suicidio es un grave problema de salud pública; no obstante, es
prevenible mediante intervenciones oportunas, basadas en datos
fidedignos y a menudo de bajo coste. Para que las respuestas nacionales
sean eficaces se requiere una estrategia de prevención del suicidio
multisectorial e integral.
¿Quién está en peligro?
Si
bien el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales (en
particular los trastornos relacionados con la depresión y el consumo de
alcohol) está bien documentado en los países de altos ingresos, muchos
suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que
menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales
como los problemas financieros, las rupturas de relaciones o los dolores
y enfermedades crónicos.
Además, las experiencias relacionadas
con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de
aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas. Las tasas
de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de
discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades
indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales,
transexuales, intersexuales; y los reclusos. Con diferencia, el
principal factor de riesgo de suicidio es un intento previo de suicidio.
Métodos de suicidio
Se
estima que alrededor de un 20% de todos los suicidios se cometen por
autointoxicación con plaguicidas, y la mayoría de ellos tiene lugar en
zonas rurales agrícolas de países de ingresos bajos y medianos. Otros
métodos comunes de suicidio son el ahorcamiento y las armas de fuego.
El
conocimiento de los métodos de suicidio más comunes es importante para
elaborar estrategias de prevención basadas en medidas de eficacia
probada, entre ellas la restricción del acceso a los medios de suicidio.
Prevención y control
Los
suicidios son prevenibles. Existen algunas medidas que se pueden
adoptar entre la población, los grupos de población y las personas para
prevenir el suicidio y los intentos de cometerlo. Esas medidas incluyen:
restricción del acceso a los medios de suicidio (por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego y ciertos medicamentos);
información responsable por parte de los medios de comunicación;
las intervenciones escolares;
introducción de políticas orientadas a reducir el consumo nocivo de alcohol;
identificación
temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud
mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional
agudo;
capacitación de personal sanitario no especializado, en la evaluación y gestión de conductas suicidas;
seguimiento de la atención dispensada a personas que intentaron suicidarse y prestación de apoyo comunitario.
El
suicidio es un problema complejo y, consiguientemente, las actividades
de prevención exigen la coordinación y colaboración de múltiples
sectores de la sociedad, incluidos los de salud, educación, trabajo,
agricultura, comercio, justicia, derecho, defensa, política y medios de
comunicación. Esas actividades deben ser amplias e integradas, dado que
ningún enfoque individual por separado puede tener efecto en una
cuestión tan compleja como el suicidio.
Desafíos y obstáculos
Estigma y tabú
El
estigma, particularmente en torno a los trastornos mentales y el
suicidio, disuade de buscar ayuda a muchas personas que piensan en
quitarse la vida o han tratado de hacerlo y, por lo tanto, no reciben la
ayuda que necesitan. La prevención del suicidio no se ha abordado
apropiadamente debido a la falta de sensibilización respecto del
suicidio como problema de salud pública principal y al tabú existente en
muchas sociedades para examinarlo abiertamente. En la actualidad, unos
pocos países han incluido la prevención del suicidio entre sus
prioridades sanitarias, y solo 38 países han notificado que cuentan con
una estrategia nacional de prevención del suicidio.
Es importante
aumentar la sensibilidad de la comunidad y superar el tabú para que los
países avancen en la prevención del suicidio.
Calidad de los datos
En
todo el mundo es insuficiente la disponibilidad y calidad de los datos
sobre el suicidio y los intentos de suicidio. Solo 80 Estados Miembros
disponen de datos de registro civil de buena calidad que se pueden
utilizar directamente para estimar tasas de suicidio. La calidad
insuficiente de los datos sobre mortalidad no es un problema exclusivo
del suicidio, pero dada la sensibilidad de este fenómeno y la ilegalidad
de las conductas suicidas en algunos países es probable que la
subnotificación y la clasificación errónea de casos sea un problema más
significativo en lo que respecta al suicidio que a otras causas de
defunción.
Las estrategias eficaces de prevención del suicidio
requieren un fortalecimiento de la vigilancia y el seguimiento de los
suicidios y los intentos de suicidio. Las diferencias transnacionales en
los patrones de suicidio y los cambios en las tasas, características y
métodos de suicidio ponen de relieve la necesidad de que cada país
mejore la integridad, calidad y oportunidad de sus datos concernientes
al suicidio. Esto incluye el registro civil de suicidios, los registros
hospitalarios de intentos de suicidio, y los estudios representativos a
escala nacional que recopilen información sobre intentos de suicidio
autonotificados.
Respuesta de la OMS
La
OMS reconoce que el suicidio es una prioridad de salud pública. El
primer informe mundial de la OMS sobre el suicidio, «Prevención del
suicidio: un imperativo global», publicado en 2014, procura aumentar la
sensibilización respecto de la importancia del suicidio y los intentos
de suicidio para la salud pública, y otorgar a la prevención del
suicidio alta prioridad en la agenda mundial de salud pública. También
procura alentar y apoyar a los países para que desarrollen o fortalezcan
estrategias integrales de prevención del suicidio en el marco de un
enfoque multisectorial de la salud pública.
El suicidio es una de
las condiciones prioritarias del Programa de acción para superar la
brecha en salud mental establecido por la OMS en 2008, que proporciona
orientación técnica basada en pruebas científicas con miras a ampliar la
prestación de servicios y atención de problemas de salud mental,
neurológicos y abuso de sustancias. En el Plan de acción sobre salud
mental 2013-2020 los Estados Miembros de la OMS se comprometieron a
trabajar para alcanzar la meta mundial de reducir las tasas nacionales
de suicidios en un 10% para 2020.
Además, la tasa de mortalidad
por suicidio es un indicador de la meta 3.4 de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible: «De aquí a 2030, reducir en un tercio la
mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante su
prevención y tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar».
Algunos países han progresado en la prevención del suicidio, pero no es suficiente
En los cinco años transcurridos desde la publicación del primer
informe mundial de la OMS sobre el suicidio ha aumentado el número de
países que cuentan con estrategias nacionales para la prevención del
suicidio, según señala la Organización Mundial de la Salud en los
preparativos del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se
celebra el 10 de septiembre. Sin embargo, son tan solo 38 países, un
número demasiado reducido, por lo que los gobiernos deben comprometerse a
establecer tales estrategias.
«Pese a los progresos, cada 40 segundos alguien se suicida», señala
el Director General de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus. «Cada
muerte es una tragedia para familia, amigos y colegas. Ahora bien, los
suicidios pueden prevenirse. Hacemos un llamamiento a todos los países
para que incorporen de forma sostenida en sus programas nacionales de
salud y formación estrategias de eficacia probada para la prevención del
suicidio».
La tasa más elevada de suicidios se da en los países de
ingresos altos. El suicidio es la segunda causa de muerte entre la
juventud
La tasa de suicidios estandarizada por edad[1] correspondiente a 2016[2] fue
de 10,5 por 100 000 habitantes. Ahora bien, la variación fue enorme de
un país a otro: desde 5 suicidios por 100 000 habitantes a más de 30.
Pese a que el 79% de los suicidios de todo el mundo se registraron en
los países de ingresos bajos y medianos, la tasa más elevada (de 11,5
por 100 000 habitantes) correspondió a los países de ingresos altos, en
los que, además, se suicidan casi tres veces más hombres que mujeres,
frente a los países de ingresos bajos y medianos, en los que la tasa
está más igualada.
El suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a
29 años, después de los accidentes de tránsito. En los adolescentes de
15 a 19 años, el suicidio es la segunda causa de muerte entre las niñas
(después de las afecciones maternas) y la tercera entre los niños
(después de los accidentes de tránsito y la violencia interpersonal).
Los métodos de suicidio más utilizados son el ahorcamiento, la
intoxicación voluntaria por plaguicidas y las armas de fuego. Las
intervenciones que han resultado ser más eficaces en la reducción de los
suicidios son la restricción del acceso a los medios de suicidio; la
sensibilización de los medios de comunicación para que informen sobre
los suicidios de forma responsable; la puesta en marcha entre los
jóvenes de programas de aptitudes para la vida que les permitan hacer
frente a las dificultades cotidianas; y la detección temprana, gestión y
seguimiento de las personas en riesgo de suicidio.
Reglamentación de los plaguicidas: una estrategia poco utilizada pero muy eficaz
La intervención con mayor potencial inmediato para reducir el número
de suicidios es la restricción del acceso a los plaguicidas que se
utilizan para la intoxicación voluntaria. La elevada toxicidad de muchos
plaguicidas significa que muchos intentos de suicidio con frecuencia
desembocan en la muerte, especialmente cuando no existen antídotos o no
hay servicios médicos cerca.
Como se indica en la publicación que la OMS presenta hoy, Prevención del suicidio: Manual para las autoridades de registro y reglamentación de los plaguicidas,
existe un corpus creciente de datos internacionales de los que se
desprende que las reglamentaciones para prohibir el uso de plaguicidas
muy peligrosos pueden reducir las tasas nacionales de suicidio. El país
mejor estudiado es Sri Lanka, donde una serie de prohibiciones redujeron
la tasa de suicidios en un 70% y, según las estimaciones, permitieron
salvar las vidas de 93 000 personas entre 1995 y 2015. En la República
de Corea –donde el paraquat fue la causa de la mayoría de los suicidios
por plaguicidas en la década de 2000– la prohibición de ese herbicida en
2011-2012 hizo que las muertes por intoxicación con plaguicidas se
redujeran a la mitad entre 2011 y 2013.
Es necesario mejorar la calidad de los datos
El registro oportuno y la vigilancia periódica de las tasas de
suicidio en el ámbito nacional son los cimientos de las estrategias
nacionales eficaces para la prevención del suicidio. Sin embargo, solo
80 de los 183 Estados Miembros de la OMS para los que se publicaron
estimaciones en 2016 disponían de registros civiles con datos de buena
calidad. La mayoría de los países sin datos de calidad eran países de
ingresos bajos y medianos. La mejora de la vigilancia permitirá
establecer estrategias más efectivas para la prevención del suicidio y
notificar de forma más exacta los progresos hacia el logro de las metas
mundiales.
Nota:
El 10 de septiembre, la OMS presenta, en colaboración con sus
asociados mundiales, la Federación Mundial de Salud Mental, la
Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y United for
Global Mental Health, la campaña 40 segundos para actuar. La
campaña culminará el 10 de octubre, el Día Mundial de la Salud Mental,
que este año también trata de la prevención del suicidio.
[1] Se supone una única distribución estandarizada de la población
por edad en todos los países para poder efectuar comparaciones.
[2] Organización Mundial de la Salud (2018): Global Health Estimates 2016: Deaths by cause, age, sex, by country and by region, 2000-2016. Organización Mundial de la Salud, Ginebra.
Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., hoy 04 de febrero del 2019, celebramos el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha memorable auspiciada por la Organización Mundial de la Salud - OMS, de las Naciones Unidas; el flagelo del cáncer sigue siendo una de las principales causas de las muertes que afecta a la población humana mundial, en 2015 murieron 8,8 millones de personas; tal vez con la intención de afianzar la concientización en la población humana, haciendo conocer que el cáncer es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolable de células, que en muchos casos no muestra síntomas previos, es justamente una de las razones: detectar y prevenir en temprana fase y poder curar tan terrible y malévola enfermedad.
El cáncer es un proceso de crecimiento y
diseminación incontrolados de células. Puede aparecer prácticamente en
cualquier lugar del cuerpo. El tumor suele invadir el tejido circundante
y puede provocar metástasis en puntos distantes del organismo. Muchos
tipos de cáncer se podrían prevenir evitando la exposición a factores de
riesgo comunes como el humo de tabaco. Además, un porcentaje importante
de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o
quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.
La prevención y la detección temprana
son fundamentales para detener el alarmante aumento de la incidencia de
esta enfermedad. Más del 60% de los casos se concentran en África, Asia,
América Central y del Sur. Esas regiones registran el 70% de las
muertes a nivel global, principalmente por la falta de detección
temprana de la enfermedad y el acceso a tratamientos.
El cáncer es un proceso de crecimiento y diseminación
incontrolados de células. Puede aparecer prácticamente en cualquier
lugar del cuerpo. El tumor suele invadir el tejido circundante y puede
provocar metástasis en puntos distantes del organismo. Muchos tipos de
cáncer se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo
comunes como el humo de tabaco. Además, un porcentaje importante de
cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia,
especialmente si se detectan en una fase temprana.
Datos y cifras
El cáncer es la segunda causa de muerte en el
mundo; en 2015, ocasionó 8,8 millones de defunciones. Casi una de cada
seis defunciones en el mundo se debe a esta enfermedad.
Cerca del 70% de las muertes por cáncer se registran en países de ingresos medios y bajos.
Alrededor de un tercio de las muertes por cáncer
se debe a los cinco principales factores de riesgo conductuales y
dietéticos: índice de masa corporal elevado, ingesta reducida de frutas y
verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de
alcohol.
El tabaquismo es el principal factor de riesgo y ocasiona aproximadamente el 22% de las muertes por cáncer (2).
Las infecciones oncogénicas, entre ellas las
causadas por virus de las hepatitis o por papilomavirus humanos,
ocasionan el 25% de los casos de cáncer en los países de ingresos medios
y bajos (3).
La detección de cáncer en una fase avanzada y la
falta de diagnóstico y tratamiento son problemas frecuentes. En 2017,
solo el 26% de los países de ingresos bajos informaron de que la sanidad
pública contaba con servicios de patología para atender a la población
en general. Más del 90% de los países de ingresos altos ofrecen
tratamiento a los enfermos oncológicos, mientras que en los países de
ingresos bajos este porcentaje es inferior al 30%.
El impacto económico del cáncer es sustancial y
va en aumento. Según las estimaciones, el costo total atribuible a la
enfermedad en 2010 ascendió a US$ 1,16 billones (4).
Solo uno de cada cinco países de ingresos
medianos o bajos dispone de los datos necesarios para impulsar políticas
de lucha contra la enfermedad (5).
«Cáncer» es un término
genérico que designa un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a
cualquier parte del organismo; también se habla de «tumores malignos» o
«neoplasias malignas». Una característica definitoria del cáncer es la
multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de
sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo o
propagarse a otros órganos, un proceso que se denomina «metástasis». Las
metástasis son la principal causa de muerte por cáncer.
La magnitud del problema
El cáncer es la principal causa de muerte en todo el mundo. En
2015 se atribuyeron a esta enfermedad 8,8 millones de defunciones. Los
cinco tipos de cáncer que causan un mayor número de fallecimientos son
los siguientes:
Pulmonar (1,69 millones de defunciones)
Hepático (788 000 defunciones)
Colorrectal (774 000 defunciones)
Gástrico (754 000 defunciones)
Mamario (571 000 defunciones)
¿Cuáles son las causas del cáncer?
El cáncer se produce por la transformación de células normales en
células tumorales en un proceso en varias etapas que suele consistir en
la progresión de una lesión precancerosa a un tumor maligno. Estas
alteraciones son el resultado de la interacción entre los factores
genéticos del paciente y tres categorías de agentes externos, a saber:
carcinógenos físicos, como las radiaciones ultravioletas e ionizantes;
carcinógenos químicos, como el amianto, los componentes del humo
de tabaco, las aflatoxinas (contaminantes de los alimentos) y el
arsénico (contaminante del agua de bebida), y
carcinógenos biológicos, como determinados virus, bacterias y parásitos.
La OMS mantiene una clasificación de los agentes cancerígenos a
través de un órgano especializado, el Centro Internacional de
Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC).
El envejecimiento es otro factor fundamental en la aparición del
cáncer. La incidencia de esta enfermedad aumenta muchísimo con la edad,
muy probablemente porque se van acumulando factores de riesgo de
determinados tipos de cáncer. La acumulación general de factores de
riesgo se combina con la pérdida de eficacia de los mecanismos de
reparación celular que suele ocurrir con la edad.
Factores de riesgo de cáncer
El consumo de tabaco y de alcohol, la mala alimentación y la
inactividad física son los principales factores de riesgo de cáncer en
el mundo, y lo son también de otras enfermedades no transmisibles.
Algunas infecciones crónicas particularmente frecuentes en los
países de ingresos medios y bajos son también factores de riesgo de
contraer un cáncer. Cerca del 15% de los casos de cáncer diagnosticados
en 2012 se atribuyeron a infecciones, especialmente las causadas por
Helicobacter pylori, los papilomavirus humanos, los virus de la
hepatitis B y de la hepatitis C y el virus de Epstein-Barr3.
Los virus de la hepatitis B y de la hepatitis C y algunos tipos de
papilomavirus humanos aumentan el riesgo de contraer cáncer de hígado y
cáncer de cuello uterino, respectivamente. Asimismo, la infección por
el VIH aumenta considerablemente el riesgo de contraer determinados
tipos de cáncer, como el cervicouterino.
¿Cómo se puede reducir la carga de morbilidad por cáncer?
Entre el 30 y el 50% de los cánceres se pueden evitar. Para ello,
es necesario reducir los factores de riesgo y aplicar estrategias
preventivas de base científica. La prevención abarca también la
detección precoz de la enfermedad y el tratamiento de los pacientes. Si
se detectan a tiempo y se tratan adecuadamente, las posibilidades de
recuperación para muchos tipos de cáncer son excelentes.
Modificación y prevención de los factores de riesgo
La modificación o la prevención de los principales factores de
riesgo pueden reducir de forma significativa la carga de cáncer. Estos
factores de riesgo incluyen:
el consumo de tabaco (cigarrillos y tabaco sin humo);
el exceso de peso o la obesidad;
la mala alimentación en la que se ingieren cantidades insuficientes de frutas y hortalizas;
la inactividad física;
el consumo de bebidas alcohólicas;
las infecciones genitales por papilomavirus humanos;
las infecciones por los virus de las hepatitis u otras infecciones oncogénicas;
las radiaciones ionizantes y ultravioleta;
la contaminación del aire de las ciudades;
el humo generado en los hogares por la quema de combustibles sólidos.
El tabaquismo es el factor de riesgo de cáncer más importante y
ocasiona aproximadamente el 22% de las muertes por cáncer a nivel
mundial2.
Estrategias preventivas
Para prevenir el cáncer se pueden adoptar las siguientes medidas:
evitar en lo posible los factores de riesgo recién mencionados;
vacunarse contra los papilomavirus humanos y contra el virus de la hepatitis B;
controlar los riesgos profesionales;
reducir la exposición a la radiación ultravioleta;
reducir la exposición a la radiación ionizante (por motivos
profesionales o durante la realización de pruebas de diagnóstico por la
imagen).
La vacunación contra los papilomavirus humanos y contra el virus
de la hepatitis B podría prevenir 1 millón de casos de cáncer cada año3.
Detección temprana
La mortalidad por cáncer se puede reducir si los casos se detectan
y se tratan a tiempo. Las actividades de detección temprana tienen dos
componentes:
El diagnóstico temprano
Si el cáncer se diagnostica tempranamente, es más probable que el
tratamiento sea eficaz. La probabilidad de supervivencia aumenta, la
morbilidad se reduce y el tratamiento es más barato. El diagnóstico y
tratamiento precoces comportan mejoras notables en la vida de los
pacientes.
El diagnóstico temprano abarca tres pasos sucesivos, que se deben integrar y llevar a cabo oportunamente:
conciencia del posible problema de salud y acceso a la atención médica;
evaluación clínica, diagnóstico y estadificación;
acceso al tratamiento.
El diagnóstico temprano es útil en todas las situaciones para la
mayoría de tipos de cáncer. Cuando la enfermedad se diagnostica en una
fase avanzada, no siempre es posible administrar un tratamiento
curativo. No obstante, es posible elaborar programas que permitan
reducir los retrasos y los obstáculos que impiden proporcionar los
servicios de diagnóstico y tratamiento adecuados.
El cribado
El objetivo del cribado o detección sistemática es encontrar
anomalías indicativas de un cáncer o de una lesión precancerosa cuando
no ha producido síntomas, con el fin de diagnosticar y tratar
prontamente la enfermedad.
Los programas de cribado pueden ser muy eficaces para determinados
tipos de cáncer si seleccionan y utilizan las pruebas apropiadas, se
aplican paralelamente otras medidas en el contexto de la detección y se
garantiza la calidad de las intervenciones. En general, los programas de
cribado son intervenciones de salud pública mucho más complejas que el
diagnóstico temprano.
Estos son algunos ejemplos de métodos de cribado:
la inspección visual con ácido acético para detectar el cáncer cervicouterino en entornos con pocos recursos;
las pruebas de detección de los papilomavirus humanos que pueden causar cáncer cervicouterino;
la citología vaginal para el cribado del cáncer cervicouterino en entornos con ingresos medios y altos; y
la mamografía para el cribado del cáncer de mama en entornos con ingresos altos.
Tratamiento
El diagnóstico correcto del cáncer es esencial para poder
prescribir un tratamiento adecuado y eficaz, porque cada tipo de cáncer
requiere un protocolo específico que puede abarcar una o más
modalidades, tales como la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia.
El primer paso importante es determinar los objetivos del tratamiento o
los cuidados paliativos. Los servicios médicos ofrecidos deben ser
integrados y centrados en las personas. El objetivo principal es curar
el cáncer o prolongar en lo posible la vida del paciente. Otro objetivo
importante es mejorar la calidad de vida del enfermo, lo cual se puede
lograr ofreciéndole cuidados paliativos y apoyo psicosocial.
Posibilidades de curación de determinados tipos de cáncer cuando se detectan tempranamente
Algunos de los tipos de cáncer más frecuentes, como el de mama, el
cervicouterino, el bucal o el colorrectal, tienen tasas de curación
elevadas cuando se detectan pronto y se tratan de acuerdo con prácticas
correctas.
Posibilidades de curación de otros tipos de cáncer
Las tasas de curación de otros tipos de cáncer, como las leucemias
y los linfomas infantiles o los seminomas, también son elevadas si se
tratan adecuadamente, a pesar de que las células cancerosas se hayan
diseminado a otras partes del organismo.
Cuidados paliativos
La finalidad de los cuidados paliativos no es curar el cáncer,
sino aliviar los síntomas que causa y mejorar la calidad de vida de los
pacientes y de sus familias. Pueden ayudar a los enfermos a vivir más
confortablemente y son una necesidad humanitaria urgente para las
personas de todo el mundo aquejadas de cáncer o de otras enfermedades
crónicas mortales. Estos cuidados se necesitan sobre todo en los lugares
donde hay una gran proporción de pacientes cuya enfermedad se encuentra
en fase avanzada y que tienen pocas probabilidades de curarse.
Los cuidados paliativos pueden aliviar los problemas físicos,
psicosociales y espirituales de más del 90% de los enfermos con cáncer
avanzado.
Estrategias de cuidados paliativos
Las estrategias eficaces de salud pública que abarcan la atención
fuera de los centros de salud y en el propio hogar son esenciales para
ofrecer servicios de cuidados paliativos y de alivio del dolor que
puedan ayudar a los enfermos y a sus familias en los entornos con pocos
recursos.
El tratamiento del dolor moderado a intenso causado por el cáncer,
que aqueja a más del 80% de los enfermos oncológicos en fase terminal,
requiere obligatoriamente una mejora del acceso al tratamiento con
morfina por vía oral.
Respuesta de la OMS
En 2013, la OMS puso en marcha el Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020,
cuyo objetivo es reducir en un 25% la mortalidad prematura causada por
el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y las
enfermedades respiratorias crónicas de aquí a 2025.
La OMS y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el
Cáncer colaboran con otras organizaciones que forman parte del Equipo de
Tareas Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre la Prevención y
el Control de las Enfermedades No Transmisibles y con otros asociados,
con el fin de:
aumentar el compromiso político con la prevención y el tratamiento del cáncer;
coordinar y llevar a cabo investigaciones sobre las causas del cáncer y los mecanismos de la carcinogenia en el ser humano;
hacer un seguimiento de la carga de cáncer (como parte de la
labor de la Iniciativa mundial para la elaboración registros
oncológicos);
determinar cuáles son las estrategias prioritarias para prevenir y tratar el cáncer;
generar nuevos conocimientos y divulgar los existentes, con el
fin de facilitar la aplicación de métodos de tratamiento del cáncer
basados en datos científicos;
elaborar normas e instrumentos para orientar la planificación y
la ejecución de las intervenciones de prevención, diagnóstico temprano,
tratamiento, cuidados paliativos y atención a los supervivientes a la
enfermedad;
facilitar la formación de amplias redes mundiales, regionales y nacionales de asociados y expertos en el tratamiento del cáncer;
fortalecer los sistemas de salud locales y nacionales para que
presten servicios asistenciales y curativos a los enfermos oncológicos;
liderar la acción mundial y prestar asistencia técnica para
ayudar a los gobiernos y sus asociados a elaborar y mantener programas
sostenibles y de calidad contra el cáncer cervicouterino; y
prestar asistencia técnica para la transferencia rápida y eficaz de las prácticas óptimas a los países en desarrollo.
Prevención del cáncer
Al menos un tercio de todos los casos de
cáncer pueden prevenirse. La prevención constituye la estrategia a largo
plazo más costoeficaz para el control del cáncer.
Tabaco
El tabaquismo es el factor de riesgo evitable que por sí solo
provoca más muertes por cáncer en todo el mundo, ya que provoca
aproximadamente el 22% de las muertes anuales por esa causa. En 2004 se
atribuyeron al tabaquismo 1,6 millones de los 7,4 millones de muertes
por cáncer.
El humo de tabaco provoca muchos tipos de cáncer distintos, como
los de pulmón, esófago, laringe (cuerdas vocales), boca, garganta,
riñón, vejiga, páncreas, estómago y cuello del útero. Alrededor del 70%
de la carga de cáncer de pulmón puede achacarse al tabaquismo como única
causa. Se ha demostrado que el humo ajeno, también llamado «humo
ambiental», causa cáncer de pulmón en adultos no fumadores. El tabaco
sin humo (en forma de productos de tabaco orales, tabaco de mascar o en
polvo) provoca cáncer de boca, esófago y páncreas.
Plan de medidas MPOWER Recomendaciones de la OMS para implementar el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco
Falta de actividad física, factores alimentarios, obesidad y sobrepeso
Otro modo importante de afrontar la lucha contra el cáncer
consiste en modificar la alimentación. Existe un nexo entre el sobrepeso
y la obesidad, por un lado, y muchos tipos de cáncer, como el de
esófago, colon y recto, mama, endometrio y riñón, por el otro. Las
dietas ricas en frutas y hortalizas pueden tener un efecto de protección
contra muchos tipos de cáncer.
Por el contrario, el consumo excesivo de carnes rojas y en
conserva puede estar asociado a un mayor riesgo de contraer cáncer
colorrectal. Además, unos hábitos alimentarios saludables que previenen
el desarrollo de tipos de cáncer asociados al régimen alimentario
contribuyen también a reducir el riesgo de enfermedades
cardiovasculares.
Una actividad física regular y el mantenimiento de un peso
corporal saludable, junto a una dieta sana, reducirán considerablemente
el riesgo de contraer cáncer. Deberían ponerse en práctica políticas y
programas nacionales para promover una mayor conciencia y reducir la
exposición a los factores de riesgo, y para asegurarse de que las
personas reciban la información y el apoyo que necesitan para adoptar
estilos de vida saludables.
El consumo de alcohol es un factor de riesgo para muchos tipos de
cáncer, como los de boca, faringe, laringe, esófago, hígado, colon y
recto, y mama. El riesgo de cáncer aumenta con la cantidad de alcohol
consumida. El riesgo que supone beber en exceso para varios tipos de
cáncer (como los de la cavidad bucal, faringe, laringe y esófago)
aumenta notablemente si el bebedor también es un fumador empedernido.
La fracción atribuible al alcohol en el caso de determinados
tipos de cáncer relacionados con su consumo varía según se trate de
hombres o mujeres, sobre todo por las diferencias en el nivel medio de
consumo. Por ejemplo, el 22% de los casos de cáncer de boca y orofaringe
en los hombres son atribuibles al alcohol, mientras que en las mujeres
la carga de morbilidad atribuible a esa causa se reduce al 9%. En el
cáncer de esófago e hígado se registra una diferencia parecida basada en
el sexo (Rehm et al., 2004).
Los agentes infecciosos son la causa de casi el 22% de las
muertes por cáncer en los países en desarrollo y el 6% en los países
industrializados. Las hepatitis virales B y C provocan cáncer de hígado y
la infección por el virus del papiloma humano, cáncer del cuello del
útero; la bacteria Helicobacter pylori aumenta el riesgo de cáncer de
estómago.
En algunos países, la esquistosomiasis parasitaria aumenta el
riesgo de contraer cáncer de vejiga; en otros, el trematodo del hígado
aumenta el riesgo de colangiocarcinoma de las vías biliares. Entre las
medidas preventivas destacan la vacunación y la prevención de
infecciones e infestaciones.
La contaminación ambiental del aire, el agua y el suelo por
productos químicos carcinógenos causa entre el 1% y el 4% de todos los
casos de cáncer (CIIC/OMS, 2003). La exposición a productos químicos
carcinógenos presentes en el ambiente puede producirse a través del
consumo de agua o de la contaminación ambiental y en espacios cerrados.
En Bangladesh, entre el 5% y el 10% de las muertes por cáncer en una
región contaminada por arsénico fueron atribuibles a la exposición a esa
sustancia (Smith, Lingas y Rahman, 2000).
La exposición a agentes carcinógenos también puede producirse a
través de alimentos contaminados por sustancias químicas, como las
aflatoxinas o las dioxinas. La contaminación del aire de interiores
causada por fuegos de carbón duplica el riesgo de cáncer de pulmón,
especialmente entre las mujeres no fumadoras (Smith, Mehta y Feuz,
2004). En todo el mundo, la contaminación del aire de interiores por
fuegos de carbón domésticos causa aproximadamente el 1,5% de todas las
muertes por cáncer. El uso del carbón en los hogares está especialmente
extendido en Asia.
Más de 40 agentes, mezclas y circunstancias de exposición en el
ambiente laboral son cancerígenos para el hombre y están clasificados
como carcinógenos ocupacionales (Siemiatycki et al., 2004). La relación
causal entre los carcinógenos ocupacionales y el cáncer de pulmón,
vejiga, laringe y piel, la leucemia y el cáncer nasofaríngeo está bien
documentada. El mesotelioma (cáncer del revestimiento exterior del
pulmón o de la cavidad torácica) está determinado en gran medida por la
exposición al amianto por razones laborales.
Los cánceres de origen laboral se concentran en determinados
grupos de la población activa, para los que el riesgo de desarrollar una
forma particular de cáncer puede ser mucho mayor que para el resto de
la población. Aproximadamente entre el 20% y el 30% de los hombres y
entre el 5% y el 20% de las mujeres en edad de trabajar (es decir, de 15
a 64 años) pueden haber estado expuestos a carcinógenos pulmonares
durante su vida laboral, lo que representa alrededor del 10% de los
casos de cáncer de pulmón en todo el mundo. En torno al 2% de los casos
de leucemia en todo el mundo pueden atribuirse a la exposición en el
lugar de trabajo.
Radiaciones
Las radiaciones ionizantes son carcinogénicas para el hombre. Los
conocimientos disponibles sobre los riesgos que comportan las
radiaciones proceden principalmente de estudios epidemiológicos sobre
los sobrevivientes japoneses a la bomba atómica, así como de estudios de
cohortes expuestas a radiaciones médicas y en el ambiente de trabajo.
Las radiaciones ionizantes pueden provocar leucemia y varios tumores
sólidos, y los riesgos son mayores cuanto más joven es la persona
expuesta.
Se calcula que la exposición residencial al gas radón que emana
del suelo y de los materiales de construcción causa entre el 3% y el 14%
de todos los casos de cáncer de pulmón, lo que la convierte en la
segunda causa más importante de ese tipo de cáncer después del humo del
tabaco. Los niveles de radón en el hogar pueden reducirse mejorando la
ventilación y sellando los pisos y paredes. Las radiaciones ionizantes
son un instrumento indispensable de diagnóstico y terapia. Para
garantizar que los efectos benéficos de las radiaciones superen los
posibles riesgos, los procedimientos radiológicos médicos deben
prescribirse en los casos oportunos y realizarse correctamente, para
reducir dosis de radiación innecesarias, especialmente en los niños.
Las radiaciones ultravioleta, y en particular las solares, son
carcinógenas para el ser humano y provocan todos los principales tipos
de cáncer de piel, como el carcinoma basocelular, el carcinoma
espinocelular y el melanoma. En 2000 se diagnosticaron en el mundo más
de 200.000 casos de melanoma y se produjeron 65.000 muertes asociadas a
este tipo de cáncer. Evitar la exposición excesiva y utilizar filtro
solar y ropa de protección son medidas preventivas eficaces. Actualmente
los aparatos de bronceado que emiten rayos ultravioleta están
clasificados como carcinógenos para el ser humano por su asociación con
los cánceres oculares y de piel melanocíticos.
Los principales objetivos de un programa de diagnóstico y
tratamiento del cáncer son curar o prolongar considerablemente la vida
de los pacientes, y garantizar la mejor calidad de vida posible a
quienes sobreviven a la enfermedad.
Los programas de tratamiento más eficaces y eficientes son los que:
funcionan de forma continuada y equitativa;
están vinculados a sistemas de detección precoz;
respetan normas de atención basadas en datos probatorios y aplican un enfoque multidisciplinario.
Además, esos programas garantizan un tratamiento adecuado para
los tipos de cáncer que, si bien no se prestan a una detección precoz,
tienen un alto potencial de curación (como el seminoma metastásico y la
leucemia linfática aguda en los niños) o buenas probabilidades de que la
supervivencia se prolongue con una buena calidad de vida (como el
cáncer de mama y los linfomas en fase avanzada).
Diagnóstico
La primera fase fundamental en el tratamiento del cáncer es
establecer un diagnóstico basado en un examen patológico. Para
determinar la extensión del tumor hay que realizar una serie de pruebas.
La estadificación suele requerir recursos cuantiosos que pueden
resultar prohibitivos en entornos de escasos recursos, donde, debido a
un diagnóstico tardío, que a su vez es consecuencia del acceso
deficiente a la atención, en la mayor parte de los pacientes la
enfermedad se encuentra ya en fase avanzada.
Una vez establecidos en la medida de lo posible el diagnóstico y
el grado de extensión del tumor, hay que tomar una decisión sobre el
tratamiento más eficaz en un determinado entorno socioeconómico.
Principales modalidades de tratamiento
Para ello hay que seleccionar cuidadosamente una o varias
modalidades de tratamiento principales - cirugía, radioterapia y
tratamiento sistémico -, elección que debe basarse en pruebas
científicas sobre el mejor tratamiento existente teniendo presentes los
recursos disponibles.
Cuando el tumor está localizado y es de pequeño tamaño, es
probable que la cirugía, y a veces la radioterapia, alcancen muy buenos
resultados por sí solas. La quimioterapia por sí sola puede ser eficaz
para un pequeño número de tipos de cáncer, como las neoplasias
hematológicas (leucemias y linfomas), que por lo general puede
considerarse que están extendidas desde el principio.
Una modalidad de tratamiento combinado requiere la estrecha colaboración de todo el equipo de atención oncológica.
Los cuidados paliativos son una parte esencial
de la lucha contra el cáncer y pueden dispensarse de forma
relativamente sencilla y económica.
Los cuidados paliativos para niños son una especialidad en sí,
aunque están estrechamente relacionados con la asistencia paliativa para
adultos. Los cuidados paliativos para niños consisten en el cuidado
total activo del cuerpo, la mente y el espíritu del niño, y en la
prestación de apoyo a la familia. Comienzan cuando se diagnostica la
enfermedad y prosiguen al margen de si un niño recibe o no tratamiento
contra la enfermedad.
Los proveedores de asistencia sanitaria deben evaluar y aliviar
el sufrimiento físico, psicológico y social del niño. Para que los
cuidados paliativos sean eficaces es preciso aplicar un enfoque
multidisciplinario amplio que incluya a la familia y recurra a los
recursos disponibles en la comunidad; pueden ponerse en práctica con
eficacia incluso si los recursos son limitados, y dispensarse en centros
de atención terciaria, en centros de salud comunitarios e incluso en el
propio hogar.
Los cuidados paliativos mejoran la calidad de vida de los
pacientes y las familias que se enfrentan con enfermedades amenazantes
para la vida, mitigando el dolor y otros síntomas, y proporcionando
apoyo espiritual y psicológico desde el momento del diagnóstico hasta el
final de la vida y durante el duelo.
Los cuidados paliativos:
alivian el dolor y otros síntomas angustiantes;
afirman la vida y consideran la muerte como un proceso normal;
no intentan ni acelerar ni retrasar la muerte;
integran los aspectos psicológicos y espirituales del cuidado del paciente;
ofrecen un sistema de apoyo para ayudar a los pacientes a vivir tan activamente como sea posible hasta la muerte;
ofrecen un sistema de apoyo para ayudar a la familia a adaptarse durante la enfermedad del paciente y en su propio duelo;
utilizan un enfoque de equipo para responder a las necesidades de
los pacientes y sus familias, incluido el apoyo emocional en el duelo,
cuando esté indicado;
mejoran la calidad de vida, y pueden también influir positivamente en el curso de la enfermedad;
pueden dispensarse en una fase inicial de la enfermedad, junto
con otros tratamientos que pueden prolongar la vida, como la
quimioterapia o la radioterapia, e incluyen las investigaciones
necesarias para comprender y manejar mejor complicaciones clínicas
angustiosas.
En casi todo el mundo la mayoría de los pacientes con cáncer se
encuentran ya en una fase avanzada de la enfermedad cuando un
profesional de la medicina los visita por primera vez. Para ellos, la
única opción de tratamiento realista es el alivio del dolor y los
cuidados paliativos. Existen métodos paliativos eficaces para mejorar la
calidad de vida de los pacientes con cáncer.
La escalera de la OMS para aliviar el dolor canceroso es un
método relativamente barato y aun así eficaz para aliviar el dolor
causado por el cáncer en un 90% de los pacientes.
Acabar con el dolor en el cáncer [Cancer Pain Release] es
la publicación del programa mundial de comunicación de la Organización
Mundial de la Salud para mejorar el control del dolor en el cáncer y los
cuidados paliativos y de apoyo conexos. El objetivo de esa publicación
es mantener a un público mundial y multidisciplinario, formado por
profesionales sanitarios y funcionarios públicos, al corriente de la
información y las novedades importantes en el campo de la medicina
clínica, la educación y las políticas.
Carcinogenicidad del consumo de carne roja y de la carne procesada
Octubre de 2015
1. ¿Qué se considera carne roja?
Carne roja es toda la carne muscular de los mamíferos, incluyendo carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo y cabra.
2. ¿Qué se considera carne procesada?
La carne procesada se refiere a la carne que ha sido
transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el
ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. La
mayoría de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o carne de
res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves, menudencias o
subproductos cárnicos tales como la sangre.
Ejemplos de carnes procesadas incluyen frankfurters (perros
calientes/hot dogs/salchichas), jamón, salchichas, carne en conserva
(corned beef), y cecina o carne seca, así como carne en lata, y las
preparaciones y salsas a base de carne.
3. ¿Por qué el Centro Internacional de
Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) eligió para evaluar la carne roja
y la carne procesada?
Un comité asesor internacional que se reunió en 2014 recomendó
que la carne roja y la carne procesada fueran consideradas de alta
prioridad para su evaluación por el Programa de Monografías del CIIC.
Esta recomendación se basó en estudios epidemiológicos que sugerían que
los pequeños aumentos en el riesgo de varios tipos de cáncer podían
estar asociados con un alto consumo de carne roja o de carne procesada.
Aunque estos riesgos son pequeños, para la salud pública
podrían ser importantes dado que muchas personas en el mundo comen carne
y el consumo de carne está aumentando en los países de ingresos bajos y
medianos. Pese a que algunas agencias de salud ya recomiendan limitar
la ingesta de carne, estas recomendaciones están dirigidas
principalmente a reducir el riesgo de otras enfermedades. Con esto en
mente, es importante para el CIIC proporcionar evidencia científica
autorizada sobre los riesgos de cáncer asociados con el consumo de carne
roja y de carne procesada.
4. ¿Los métodos para cocinar la carne modifican el riesgo?
Los métodos de cocción a alta temperatura generan compuestos
que pueden contribuir al riesgo cancerígeno, pero su papel no está
todavía plenamente entendido.
5. ¿Cuáles son los métodos más seguros para cocinar la carne (por ejemplo, saltear, hervir, asar a la parrilla o barbacoa)?
Cocinar a altas temperaturas o con la comida en contacto
directo con una llama o una superficie caliente, como la barbacoa o el
sartén, produce más de ciertos tipos de químicos cancerígenos (como los
hidrocarburos aromáticos policíclicos y las aminas aromáticas
heterocíclicas). Sin embargo, no había suficientes datos para que el
Grupo de Trabajo del CIIC llegara a una conclusión sobre si el modo en
que la carne es cocinada afecta el riesgo de cáncer.
6. ¿Comer la carne cruda es más seguro?
No había datos para abordar esta pregunta en relación con el
riesgo de cáncer. Sin embargo, la pregunta separada sobre el riesgo de
infección por el consumo de carne cruda debe ser tenida en cuenta.
7. La carne roja ha sido clasificada como Grupo 2A, probablemente cancerígena para los seres humanos. ¿Qué significa esto?
En el caso de la carne roja, la clasificación se basa en evidencia limitada
procedente de estudios epidemiológicos que muestran una asociación
positiva entre el consumo de carne roja y el desarrollo de cáncer
colorrectal, así como una fuerte evidencia mecanicista.
La evidencia limitada significa que una asociación
positiva se ha observado entre la exposición al agente y el cáncer, pero
que no se pueden descartar otras explicaciones para las observaciones
(denominado técnicamente sesgo o confusión).
8. ¿La carne procesada fue clasificada como Grupo 1, cancerígeno para los seres humanos. ¿Qué significa esto?
Esta categoría se utiliza cuando hay suficiente evidencia
de carcinogenicidad en humanos. En otras palabras, hay pruebas
convincentes de que el agente causa cáncer. La evaluación se basa
generalmente en estudios epidemiológicos que muestran el desarrollo de
cáncer en humanos expuestos.
En el caso de la carne procesada, esta clasificación está basada en evidencia suficiente a partir de estudios epidemiológicos que muestran que el consumo de carne procesada provoca cáncer colorrectal.
9. ¿La carne procesada fue clasificada como
carcinógena para los humanos (Grupo 1). El consumo de tabaco y el
amianto son también clasificados como cancerígenos para los humanos
(Grupo 1). ¿Quiere decir que el consumo de carne procesada es tan
cancerígeno como el consumo de tabaco y el amianto?
No, se ha clasificado a la carne procesada en la misma
categoría que las causas de cáncer, como el consumo de tabaco y el
amianto (CIIC Grupo 1, carcinogénico para los humanos), pero esto no
quiere decir son igualmente peligrosos. Las clasificaciones del CIIC
describen la fuerza de la evidencia científica sobre un agente de ser
una causa de cáncer, más que de evaluar el nivel de riesgo.
10. ¿Qué tipos de cáncer están relacionados o asociados con el consumo de carne roja?
La evidencia más fuerte, aunque todavía limitada, de
asociación con el consumo de carne roja es para el cáncer colorrectal.
También hay evidencia de enlaces con cáncer de páncreas y cáncer de
próstata.
11. ¿Qué tipos de cáncer están relacionados o asociados con el consumo de carne procesada?
El Grupo de Trabajo del CIIC concluyó que el consumo de carne
procesada causa cáncer colorrectal. También se vio una asociación con el
cáncer de estómago, pero la evidencia no es concluyente.
12. ¿Cuántos casos de cáncer anuales pueden atribuirse al consumo de carne procesada y carne roja?
De acuerdo con las estimaciones más recientes del Proyecto
sobre la Carga Global de Enfermedad, una organización de investigación
académica independiente, cerca de 34.000 muertes por cáncer al año en
todo el mundo son atribuibles a dietas ricas en carne procesada.
Comer carne roja aún no se ha establecido como una causa de
cáncer. Sin embargo, si se demostrara que las asociaciones reportadas
son causales, el Proyecto sobre la Carga Global de Enfermedad ha
estimado que las dietas ricas en carnes rojas podrían ser responsables
de 50.000 muertes por cáncer al año en todo el mundo.
Estas cifras contrastan con el cerca del 1 millón de muertes
por cáncer al año en todo el mundo atribuibles al consumo de tabaco, las
600.000 por año debido al consumo de alcohol, y más de 200.000 muertes
anuales vinculadas con la contaminación del aire.
13. ¿Se puede cuantificar el riesgo de comer carne roja y carne procesada?
En los estudios revisados, el consumo de carne procesada se
asoció con pequeños aumentos en el riesgo de cáncer. En esos estudios,
el riesgo generalmente aumentó con la cantidad de carne consumida. Un
análisis de los datos de 10 estudios estima que cada porción de 50
gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de
cáncer colorrectal en aproximadamente un 18%.
El riesgo de cáncer relacionado con el consumo de carne roja
es más difícil de estimar debido a que la evidencia de que la carne roja
causa cáncer no es tan fuerte. Sin embargo, si se demostrara que la
asociación de la carne roja y el cáncer colorrectal es causal, los datos
de los mismos estudios sugieren que el riesgo de cáncer colorrectal
podría aumentar en un 17% por cada porción de 100 gramos de carne roja
consumida diariamente.
14. ¿Es mayor el riesgo en los niños, en los
adultos mayores, en las mujeres, o en los hombres? ¿Hay algunas personas
con mayor riesgo?
La información disponible no permitió obtener conclusiones sobre si los riesgos difieren entre los distintos grupos de personas.
15. ¿Qué pasa con las personas que han tenido cáncer de colon? ¿Deberían dejar de consumir carne roja?
La información disponible no permitió obtener conclusiones sobre los riesgos para las personas que ya han tenido cáncer.
16. ¿Debo dejar de comer carne?
Se sabe que comer carne tiene beneficios para la salud. Muchas
de las recomendaciones nacionales de salud aconsejan a las personas
limitar el consumo de carne procesada y carne roja, que están vinculados
a un mayor riesgo de muerte por enfermedades del corazón, diabetes y
otras enfermedades.
17. ¿Cuánta carne es seguro comer?
El riesgo aumenta con la cantidad de carne consumida, pero los
datos disponibles para la evaluación no permitieron concluir si existe
un nivel seguro.
18. ¿Qué hace que la carne roja y la carne procesada aumenten el riesgo de cáncer?
La carne se compone de varios componentes, como el hierro
hemo. La carne también puede contener sustancias químicas que se forman
durante el procesamiento de carne o su cocción. Por ejemplo, entre
productos químicos cancerígenos que se forman durante el procesamiento
de carne se incluyen compuestos N-nitroso e hidrocarburos aromáticos
policíclicos.
La cocción de la carne roja o carne procesada también produce
aminas aromáticas heterocíclicas, así como otros productos químicos
incluyendo hidrocarburos aromáticos policíclicos, que también se
encuentran en otros alimentos y en la contaminación del aire. Algunos de
estos productos químicos son carcinógenos conocidos o sospechosos, pero
pese a este conocimiento todavía no se comprende completamente cómo se
incrementa el riesgo de cáncer por la carne roja o la carne procesada.
19. ¿Se puede comparar el riesgo de comer carne roja con el riesgo de comer carne procesada?
Se han estimado riesgos similares para una porción típica, que
en promedio es menor para la carne procesada que para la carne roja.
Sin embargo, el consumo de carne roja no se ha establecido como una
causa de cáncer.
20. ¿Cuál es la recomendación de salud de la
OMS para prevenir el riesgo de cáncer asociado con el consumo de carne
roja y carne procesada?
El CIIC es una organización de investigación que evalúa la
evidencia disponible sobre las causas del cáncer, pero no hace
recomendaciones de salud como tal. Los gobiernos nacionales y la OMS son
los responsables de elaborar las directrices nutricionales. Esta
evaluación del CIIC refuerza la recomendación de 2002 de la OMS acerca
de que las personas que comen carne deben moderar el consumo de carne
procesada para reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
Algunas otras directrices sobre la dieta también recomiendan
limitar el consumo de carne roja o carne procesada, pero éstas se
centran principalmente en la reducción de la ingesta de grasa y sodio,
que son factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y la
obesidad. Las personas que están preocupadas por el cáncer podrían
considerar reducir su consumo de carne roja o carne procesada hasta que
se desarrollen directrices actualizadas relacionadas específicamente con
el cáncer.
21. ¿Hay que comer solo pollo y pescado?
Los riesgos de cáncer asociados con el consumo de aves de corral y el pescado no han sido evaluados.
22. ¿Deberíamos ser vegetarianos?
Las dietas vegetarianas y las dietas que incluyen carne tienen
diferentes ventajas y desventajas para la salud. Sin embargo, esta
evaluación no compara directamente los riesgos de salud en los
vegetarianos y en las personas que consumen carne. Ese tipo de
comparación es difícil debido a que estos grupos pueden ser diferentes
en otros aspectos además de en su consumo de carne.
23. ¿Hay un tipo de carne roja que sea más seguro?
Algunos estudios han investigado los riesgos de cáncer
asociados a los diferentes tipos de carne roja, como la carne de res y
cerdo, y con diferentes tipos de carnes procesadas, como el jamón y las
salchichas. Sin embargo, no hay suficiente información para decir si los
riesgos más altos o más bajos del cáncer están relacionados con comer
algún tipo de carne roja o de carne procesada en particular.
24. ¿Podría el método de conservación influir en el riesgo (por ejemplo, la salazón, la congelación, o la irradiación)?
Los diferentes métodos de conservación podría resultar en la
formación de carcinógenos (por ejemplo, compuestos de N-nitroso), pero
se desconoce si esto contribuye al riesgo de cáncer y en qué medida.
25. ¿Cuántos estudios se evaluaron?
El Grupo de Trabajo del CIIC consideró más de 800 estudios
diferentes sobre el cáncer en los seres humanos (algunos estudios
proporcionaron datos sobre los dos tipos de carne; en total más de 700
estudios epidemiológicos proporcionaron datos sobre la carne roja y más
de 400 sobre carne procesada).
26. ¿Cuántos expertos participaron en la evaluación?
El Grupo de Trabajo del CIIC se conformó con 22 expertos procedentes de 10 países.
27. ¿Qué acciones se considera que deben adoptar los gobiernos en función de estos resultados?
El CIIC es una organización de investigación que evalúa la
evidencia sobre las causas del cáncer, pero no hace recomendaciones de
salud como tal. Sin embargo, las monografías del CIIC se utilizan a
menudo como base para establecer las políticas nacionales e
internacionales, las directrices y las recomendaciones para minimizar
los riesgos de cáncer. Los gobiernos pueden decidir incluir esta nueva
información sobre el peligro de cáncer de la carne procesada en el
contexto de otros riesgos y beneficios para la salud al actualizar sus
recomendaciones dietéticas.
El acceso a alimentos inocuos y nutritivos en
cantidad suficiente es fundamental para mantener la vida y fomentar la
buena salud.
Los alimentos insalubres que contienen
bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas causan más de
200 enfermedades, que van desde la diarrea hasta el cáncer.
Se estima que cada año enferman en el mundo unos
600 millones de personas –casi 1 de cada 10 habitantes– por ingerir
alimentos contaminados y que 420 000 mueren por esta misma causa, con la
consiguiente pérdida de 33 millones de años de vida ajustados en
función de la discapacidad (AVAD).
Los niños menores de 5 años soportan un 40% de
la carga atribuible a las enfermedades de transmisión alimentaria, que
provocan cada año 125 000 defunciones en este grupo de edad.
Las infecciones diarreicas, que son las más
comúnmente asociadas al consumo de alimentos contaminados, hacen
enfermar cada año a unos 550 millones de personas y provocan 230 000
muertes.
La inocuidad de los alimentos, la nutrición y la
seguridad alimentaria están inextricablemente relacionadas. Los
alimentos insalubres generan un círculo vicioso de enfermedad y
malnutrición, que afecta especialmente a los lactantes, los niños
pequeños, los ancianos y los enfermos.
Al ejercer una presión excesiva en los sistemas
de atención de la salud, las enfermedades transmitidas por los alimentos
obstaculizan el desarrollo económico y social, y perjudican a las
economías nacionales, al turismo y al comercio.
En la actualidad, las cadenas de suministro de
alimentos atraviesan numerosas fronteras nacionales. La buena
colaboración entre los gobiernos, los productores y los consumidores
contribuye a garantizar la inocuidad de los alimentos.
Principales enfermedades trasmitidas por los alimentos y sus causas
Las enfermedades transmitidas por los alimentos son generalmente
de carácter infeccioso o tóxico y son causadas por bacterias, virus,
parásitos o sustancias químicas que penetran en el organismo a través
del agua o los alimentos contaminados.
Los patógenos de transmisión alimentaria pueden causar diarrea
grave o infecciones debilitantes, como la meningitis. La contaminación
por sustancias químicas puede provocar intoxicaciones agudas o
enfermedades de larga duración, como el cáncer. Las enfermedades
transmitidas por los alimentos pueden causar discapacidad persistente y
muerte. Algunos ejemplos de alimentos insalubres son los alimentos de
origen animal no cocinados, las frutas y hortalizas contaminadas con
heces y los mariscos crudos que contienen biotoxinas marinas.
Bacterias:
Salmonella, Campylobacter y Escherichia coli enterohemorrágica
figuran entre los patógenos de transmisión alimentaria más comunes que
afectan a millones de personas cada año, a veces con consecuencias
graves o mortales. Los síntomas son fiebre, dolores de cabeza, náuseas,
vómitos, dolores abdominales y diarrea. Los alimentos asociados con los
brotes de salmonelosis son, por ejemplo, los huevos, la carne de ave y
otros productos de origen animal. Los casos de infección por Campylobacter
de transmisión alimentaria son causados principalmente por la ingestión
de leche cruda, carne de ave cruda o poco cocinada y agua potable. Escherichia coli enterohemorrágica se asocia con el consumo de leche no pasteurizada, carne poco cocinada y fruta y hortalizas frescas.
La infección por Listeria provoca
abortos espontáneos y muerte neonatal. Si bien la frecuencia de la
enfermedad es relativamente baja, la gravedad de sus consecuencias, que
pueden llegar a ser mortales, sobre todo para los lactantes, los niños y
los ancianos, sitúa a la listeriosis entre las infecciones de
transmisión alimentaria más graves. Listeria se encuentra en los
productos lácteos no pasteurizados y en diversos alimentos preparados, y
puede crecer a temperaturas de refrigeración.
La infección por Vibrio cholerae se
transmite por la ingestión de agua o alimentos contaminados. Los
síntomas son, entre otros, dolores abdominales, vómitos y diarrea acuosa
profusa, que pueden dar lugar a deshidratación grave y provocar la
muerte. Los alimentos asociados con brotes de cólera son el arroz, las
hortalizas, las gachas de mijo y varios tipos de mariscos.
Los antimicrobianos, como los antibióticos, son esenciales para
tratar las infecciones causadas por las bacterias. Sin embargo, su
utilización excesiva o errónea en la medicina veterinaria y humana se ha
vinculado a la aparición y propagación de bacterias resistentes, que
hacen que los tratamientos de enfermedades infecciosas en los animales y
en el hombre dejen de ser eficaces. Las bacterias resistentes se
introducen en la cadena alimentaria a través de los animales (por
ejemplo, las salmonellas a través del pollo). La resistencia a
los antimicrobianos es una de las principales amenazas a las que se
enfrenta la medicina moderna.
Virus:
Los síntomas característicos de las infecciones causadas por
norovirus son las náuseas, los vómitos explosivos, la diarrea acuosa y
los dolores abdominales. El virus de la hepatitis A puede provocar
enfermedades hepáticas persistentes y se transmite en general por la
ingestión de mariscos crudos o poco cocinados o de productos crudos
contaminados. La manipulación de alimentos por personas infectadas suele
ser la fuente de la contaminación.
Parásitos:
Algunos parásitos, como los trematodos presentes en el pescado,
únicamente se transmiten a través de los alimentos. Otros, en cambio,
como Echinococcus spp o Taenia solium, pueden infectar a las personas a través de los alimentos o por contacto directo con los animales. Otros parásitos, como Ascaris, Cryptosporidium, Entamoeba histolytica o Giardi, se introducen en la cadena alimentaria a través del agua o el suelo, y pueden contaminar los productos frescos.
Priones:
Los priones son agentes infecciosos constituidos por proteínas que
se caracterizan por estar asociados a determinados tipos de
enfermedades neurodegenerativas. La encefalopatía espongiforme bovina
(EEB o “enfermedad de las vacas locas”) es una enfermedad por priones
que afecta al ganado y que se relaciona con la variante de la enfermedad
de Creutzfeldt-Jakob en el hombre. El consumo de productos cárnicos
procedentes de bovinos que contienen materiales especificados de riesgo,
como tejido cerebral, constituye la vía de transmisión más probable del
prion al hombre.
Sustancias químicas
Las sustancias que plantean más riesgos para la salud son las toxinas naturales y los contaminantes ambientales.
Las toxinas naturales abarcan las micotoxinas,
las biotoxinas marinas, los glucósidos cianogénicos y las toxinas
presentes en las setas venenosas. Los alimentos básicos como el maíz o
los cereales pueden contener elevados niveles de micotoxinas, como la
aflatoxina y la ocratoxina. Una exposición prolongada a esas toxinas
puede afectar al sistema inmunitario y al desarrollo normal, o causar
cáncer.
Los contaminantes orgánicos persistentes son
compuestos que se acumulan en el medio ambiente y en el organismo
humano. Los ejemplos más conocidos son las dioxinas y los bifenilos
policlorados, que son subproductos indeseados de los procesos
industriales y de la incineración de desechos. Se hallan en el medio
ambiente en todo el mundo y se acumulan en la cadena alimentaria animal.
Las dioxinas son compuestos muy tóxicos que pueden causar problemas
reproductivos y de desarrollo, dañar el sistema inmunitario, interferir
en el funcionamiento hormonal y causar cáncer.
Los metales pesados como el plomo, el cadmio y
el mercurio causan daños neurológicos y renales. La presencia de metales
pesados en los alimentos se debe principalmente a la contaminación del
aire, del agua y del suelo.
Carga de las enfermedades de transmisión alimentaria
La carga que las enfermedades de transmisión alimentaria imponen a
la salud pública, el bienestar social y la economía se ha subestimado a
menudo debido a la infranotificación y la dificultad para establecer
una relación de causalidad entre las contaminaciones de alimentos y las
enfermedades o muertes por ellas provocadas.
El informe Estimación de la carga mundial de las enfermedades de transmisión alimentaria
publicado en 2015 por la OMS es el primero en ofrecer estimaciones
completas sobre la carga de morbilidad causada por 31 agentes
contaminantes (bacterias, virus, parásitos, toxinas y productos
químicos) a nivel mundial y regional.
El mundo en evolución y la inocuidad de los alimentos
El suministro de alimentos inocuos fortalece las economías
nacionales, el comercio y el turismo, contribuye a la seguridad
alimentaria y nutricional, y sirve de fundamento para el desarrollo
sostenible.
La urbanización y los cambios en los hábitos de consumo, en
particular los viajes, han multiplicado el número de personas que
compran y comen alimentos preparados en lugares públicos. Dado que la
globalización ha potenciado la demanda de una mayor variedad de
alimentos, la cadena alimentaria mundial es cada vez más larga y
compleja.
Ante el crecimiento de la población mundial, la intensificación e
industrialización de la agricultura y la producción ganadera para
satisfacer la creciente demanda de alimentos plantean a la vez
oportunidades y dificultades para la inocuidad de los alimentos. Se
prevé que el cambio climático también incidirá en la inocuidad de los
alimentos, ya que los cambios de temperatura pueden modificar los
riesgos que amenazan la inocuidad de los alimentos relacionados con la
producción, almacenamiento y distribución de alimentos.
Estas dificultades suponen una mayor responsabilidad para los
productores y distribuidores de alimentos en lo que atañe a la inocuidad
de los alimentos. Los incidentes locales pueden transformarse
rápidamente en emergencias internacionales debido a la rapidez y el
alcance de la distribución de los productos. En los últimos diez años se
han registrado brotes de enfermedades graves transmitidas por los
alimentos en todos los continentes, a menudo amplificados por la
globalización del comercio.
Como ejemplo cabe citar la contaminación con melamina de leches
artificiales para lactantes en 2008 (que afectó a 300 000 lactantes y
niños pequeños, seis de los cuales murieron, solo en China) y el brote
en 2011 de Escherichia coli enterohemorrágica en Alemania,
relacionado con brotes de fenogreco contaminados, que afectó a ocho
países de Europa y de América del Norte y se saldó con 53 muertes e
importantes pérdidas económicas.
La inocuidad de los alimentos: una prioridad de salud pública
Los alimentos insalubres plantean amenazas para la salud a escala
mundial y ponen en peligro la vida de todos: los lactantes, los niños
pequeños, las embarazadas, las personas mayores y las personas con
enfermedades subyacentes son particularmente vulnerables. Las
enfermedades diarreicas afectan cada año a unos 220 millones de niños,
de los que 96 000 acaban muriendo.
Los alimentos insalubres generan un círculo vicioso de diarrea y
malnutrición que compromete el estado nutricional de los más
vulnerables. Cuando el suministro de alimentos es inseguro, las personas
tienden a adoptar dietas menos sanas y a consumir más “alimentos
insalubres” que contienen sustancias químicas, microbios y otros
peligros que ponen en riesgo la salud.
La Segunda Conferencia Internacional FAO/OMS sobre Nutrición
(ICN2), celebrada en Roma en noviembre de 2014, reiteró la importancia
de la inocuidad de los alimentos para lograr una mejor nutrición humana a
través de una alimentación sana y nutritiva. La mejora de la inocuidad
de los alimentos constituye pues un elemento clave para avanzar hacia la
consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Los gobiernos deben elevar la inocuidad de los alimentos al rango
de prioridad de salud pública, estableciendo y aplicando sistemas
eficaces en materia de inocuidad de los alimentos que permitan asegurar
que los productores y proveedores de productos alimenticios a lo largo
de toda la cadena alimentaria actúen de forma responsable y suministren
alimentos inocuos a los consumidores.
La contaminación de los alimentos puede producirse en cualquiera
de las etapas del proceso de fabricación o de distribución, aunque la
responsabilidad recae principalmente en el productor. Sin embargo, una
buena parte de las enfermedades transmitidas por los alimentos son
causadas por alimentos que han sido preparados o manipulados de forma
incorrecta en el hogar, en establecimientos que sirven comida o en los
mercados. No todos los manipuladores y consumidores de alimentos
entienden la importancia de adoptar prácticas higiénicas básicas al
comprar, vender y preparar alimentos para proteger su salud y la de la
población en general.
Todos podemos contribuir a garantizar que los alimentos sean
seguros. He aquí algunos ejemplos de medidas eficaces que podrían
adoptarse:
Los responsables de la formulación de políticas pueden:
crear y mantener sistemas e infraestructuras adecuados (por
ejemplo, laboratorios) para gestionar y hacer frente a los riesgos
relacionados con la inocuidad de los alimentos a lo largo de toda la
cadena alimentaria, en particular durante las emergencias;
fomentar la colaboración entre sectores como la salud pública,
la salud animal, la agricultura y otros, con el fin de mejorar la
comunicación y la actuación común;
integrar la inocuidad de los alimentos en las políticas y
programas más generales relativos a la alimentación (por ejemplo, la
seguridad en materia de alimentación y nutrición);
pensar en términos globales y actuar a escala local a fin de
garantizar que los alimentos producidos localmente sean inocuos a nivel
internacional.
Los manipuladores y consumidores de alimentos pueden:
cobrar conciencia de los alimentos que utilizan (leer las
etiquetas en los envases de los alimentos, elegir con conocimiento de
causa, familiarizarse con los peligros alimentarios más comunes);
manipular y preparar los alimentos de una manera segura en el
hogar o en el momento de su venta en restaurantes o en mercados locales,
poniendo en práctica las cinco claves para la inocuidad de los
alimentos, publicadas por la OMS;
cultivar frutas y hortalizas basándose en la publicación de la
OMS: cinco claves para cultivar frutas y hortalizas más seguras mediante
la disminución de la contaminación microbiana.
Respuesta de la OMS
El objetivo de la OMS es facilitar la prevención, detección y
capacidad de respuesta a la amenaza que constituyen los alimentos
insalubres para la salud pública a escala mundial. Uno de los resultados
que la OMS pretende conseguir a través de sus actividades es lograr que
los consumidores tengan confianza en sus administraciones y en el
suministro de alimentos seguros.
Para ello, la OMS ayuda a los Estados Miembros a fortalecer su
capacidad para prevenir, detectar y gestionar los riesgos de origen
alimentario mediante:
la realización de evaluaciones científicas independientes sobre
los riesgos microbiológicos y químicos, que constituyen el fundamento
del conjunto de normas, directrices y recomendaciones internacionales
sobre los alimentos que se conocen como el Codex Alimentarius, con el
fin de garantizar la inocuidad de los alimentos, sea cual sea su
procedencia;
la evaluación de la inocuidad de las nuevas tecnologías
utilizadas para la elaboración de alimentos, como la modificación
genética y la nanotecnología;
la asistencia para mejorar los sistemas nacionales y los marcos
jurídicos destinados a garantizar la inocuidad de los alimentos, y la
creación de infraestructura adecuada para la gestión de los riesgos
relacionados con la inocuidad de los alimentos. La Red Internacional de
Autoridades en materia de Inocuidad de los Alimentos (INFOSAN), creada
por la OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación
y la Agricultura (FAO), tiene por objeto agilizar el intercambio de
información en situaciones de emergencia relacionadas con la seguridad
de los alimentos;
la promoción de prácticas seguras para la manipulación de
alimentos a través de programas sistemáticos de prevención y
sensibilización sobre las enfermedades, y sobre la base de la
información de la publicación Cinco claves para la inocuidad de los alimentos de la OMS y de sus materiales de capacitación; y
la promoción de la inocuidad de los alimentos como componente
importante de la seguridad sanitaria y la integración de la inocuidad de
los alimentos en las políticas y programas nacionales con arreglo al
Reglamento Sanitario Internacional (RSI 2005).
La OMS colabora estrechamente con la FAO, con la Organización
Mundial de Sanidad Animal (OIE) y con otras organizaciones
internacionales para garantizar la inocuidad de los alimentos a lo largo
de toda la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo.
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