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viernes, 20 de septiembre de 2019

SOCIEDAD : SALUD .- NATIONAL GEOGRAPHIC.- La tragedia del suicidio en datos = Un suicidio cada 40 segundos.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., una de causas que van en aumento de muertes humanas es el: Suicidio, que según la Organización Mundial de la Salud OMS, cada 40 segundos alguien muere en el mundo por autoiliminación, que equivale a unos 800,000 muertes.
Organización Mundial de la Salud.-  narra : "Anualmente, cerca de 800,000 personas se quitan la vida y muchas más intentan hacerlo. Cada suicidio es una tragedia que afecta a familias, comunidades y países y tiene efectos duraderos para los allegados del suicida. El suicidio se puede producir a cualquier edad, y en 2016 fue la segunda causa principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años en todo el mundo.
El suicidio no solo se produce en los países de altos ingresos, sino que es un fenómeno global que afecta a todas las regiones del mundo. De hecho, en 2016, más del 79% de los suicidios en todo el mundo tuvieron lugar en países de ingresos bajos y medianos.
El suicidio es un grave problema de salud pública; no obstante, es prevenible mediante intervenciones oportunas, basadas en datos fidedignos y a menudo de bajo coste. Para que las respuestas nacionales sean eficaces se requiere una estrategia de prevención del suicidio multisectorial e integral....."

https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/tragedia-suicidio-datos_14692

Cada año unas 800.000 personas se quitan la vida. La OMS alerta sobre la necesidad de tomar medidas contra esta tragedia, la primera causa de muerte no natural en España


SUICIDIO
Foto: iStock
Redacción
Cada vez son más los países que cuentan con estrategias nacionales destinadas a la prevención del suicidio, una lacra que sega la vida cada año a casi un millón de personas y que todavía hoy es un tratado como un tema tabú entre la población.

Un suicidio cada 40 segundos

"A pesar de los progresos, cada 40 segundos alguien se suicida en el mundo" (lo que supone cerca de 800.000 personas al año), señala el Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus. Cada muerte es una tragedia para familia, amigos y compañeros. Ahora bien, los suicidios pueden prevenirse, por eso la organización sanitaria lleva años alertando y recomendando a todos los países para que incorporen de forma sostenida en sus programas nacionales de salud y se lleven a cabo estrategias de eficacia probada para la prevención del suicidio.
Un 79% de todos los suicidios en todo el mundo sucedieron en países con ingresos medios medianos o bajos
Y es que según los datos oficiales, el suicidio no solo tiene lugar en países con una alta renta per cápita, sino que es un fenómeno internacional que se extiende a todas las zonas del mundo. De hecho, según dichos parámetros, un 79% de todos los suicidios en todo el mundo sucedieron en países con ingresos medios medianos o bajos.

Segunda causa de muerte entre los jóvenes

Las estadísticas oficiales han confirmado que el suicidio es la segunda causa de muerte, después de los accidentes de tráfico, entre los jóvenes de 15 a 29 años. En la franja de edad entre los 15 a 19 años, se ha convertido en la segunda causa de muerte entre las niñas (después de las muertes derivadas de la maternidad) y la tercera entre los niños (después de los accidentes de tráfico y las trifulcas violentas). Datos muy alarmantes que han obligado a tomar medidas al respecto.
Según reza la OMS “las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas. Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales; y los reclusos".

Primera causa de muerte en España

Según el último barómetro sobre “defunciones por causa de muerte en España" publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2017, el último año del que se tienen datos, se produjo un total de 3.679, un 3, 1% más que el año anterior, lo que lo sitúa como la primera causa de muerte no natural. Según los datos, se situaría como la primera causa externa de muerte entre los hombres, con 2.718 fallecidos-, seguida de las caídas accidentales (1.603) y los accidentes de tráfico (1.507)-, y la tercera entre las mujeres (961 mujeres fallecidas), por detrás de las caídas accidentales (1.454) y del "ahogamiento, sumersión y sofocación" (1.450).

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Suicidio

2 de septiembre de 2019

Datos y cifras

  • Cerca de 800 000 personas se suicidan cada año.
  • Por cada suicidio, hay muchas más tentativas de suicidio cada año. Entre la población en general, un intento de suicidio no consumado es el factor individual de riesgo más importante.
  • El suicidio es la segunda causa principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años.
  • El 79% de todos los suicidios se produce en países de ingresos bajos y medianos.
  • La ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y las armas de fuego son algunos de los métodos más comunes de suicidio en todo el mundo.

Introducción

Anualmente, cerca de 800,000 personas se quitan la vida y muchas más intentan hacerlo. Cada suicidio es una tragedia que afecta a familias, comunidades y países y tiene efectos duraderos para los allegados del suicida. El suicidio se puede producir a cualquier edad, y en 2016 fue la segunda causa principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años en todo el mundo.
El suicidio no solo se produce en los países de altos ingresos, sino que es un fenómeno global que afecta a todas las regiones del mundo. De hecho, en 2016, más del 79% de los suicidios en todo el mundo tuvieron lugar en países de ingresos bajos y medianos.
El suicidio es un grave problema de salud pública; no obstante, es prevenible mediante intervenciones oportunas, basadas en datos fidedignos y a menudo de bajo coste. Para que las respuestas nacionales sean eficaces se requiere una estrategia de prevención del suicidio multisectorial e integral.

¿Quién está en peligro?

Si bien el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales (en particular los trastornos relacionados con la depresión y el consumo de alcohol) está bien documentado en los países de altos ingresos, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros, las rupturas de relaciones o los dolores y enfermedades crónicos.
Además, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas. Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales; y los reclusos. Con diferencia, el principal factor de riesgo de suicidio es un intento previo de suicidio.

Métodos de suicidio

Se estima que alrededor de un 20% de todos los suicidios se cometen por autointoxicación con plaguicidas, y la mayoría de ellos tiene lugar en zonas rurales agrícolas de países de ingresos bajos y medianos. Otros métodos comunes de suicidio son el ahorcamiento y las armas de fuego.
El conocimiento de los métodos de suicidio más comunes es importante para elaborar estrategias de prevención basadas en medidas de eficacia probada, entre ellas la restricción del acceso a los medios de suicidio.

Prevención y control

Los suicidios son prevenibles. Existen algunas medidas que se pueden adoptar entre la población, los grupos de población y las personas para prevenir el suicidio y los intentos de cometerlo. Esas medidas incluyen:
  • restricción del acceso a los medios de suicidio (por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego y ciertos medicamentos);
  • información responsable por parte de los medios de comunicación;
  • las intervenciones escolares;
  • introducción de políticas orientadas a reducir el consumo nocivo de alcohol;
  • identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional agudo;
  • capacitación de personal sanitario no especializado, en la evaluación y gestión de conductas suicidas;
  • seguimiento de la atención dispensada a personas que intentaron suicidarse y prestación de apoyo comunitario.
El suicidio es un problema complejo y, consiguientemente, las actividades de prevención exigen la coordinación y colaboración de múltiples sectores de la sociedad, incluidos los de salud, educación, trabajo, agricultura, comercio, justicia, derecho, defensa, política y medios de comunicación. Esas actividades deben ser amplias e integradas, dado que ningún enfoque individual por separado puede tener efecto en una cuestión tan compleja como el suicidio.

Desafíos y obstáculos

Estigma y tabú

El estigma, particularmente en torno a los trastornos mentales y el suicidio, disuade de buscar ayuda a muchas personas que piensan en quitarse la vida o han tratado de hacerlo y, por lo tanto, no reciben la ayuda que necesitan. La prevención del suicidio no se ha abordado apropiadamente debido a la falta de sensibilización respecto del suicidio como problema de salud pública principal y al tabú existente en muchas sociedades para examinarlo abiertamente. En la actualidad, unos pocos países han incluido la prevención del suicidio entre sus prioridades sanitarias, y solo 38 países han notificado que cuentan con una estrategia nacional de prevención del suicidio.
Es importante aumentar la sensibilidad de la comunidad y superar el tabú para que los países avancen en la prevención del suicidio.

Calidad de los datos

En todo el mundo es insuficiente la disponibilidad y calidad de los datos sobre el suicidio y los intentos de suicidio. Solo 80 Estados Miembros disponen de datos de registro civil de buena calidad que se pueden utilizar directamente para estimar tasas de suicidio. La calidad insuficiente de los datos sobre mortalidad no es un problema exclusivo del suicidio, pero dada la sensibilidad de este fenómeno y la ilegalidad de las conductas suicidas en algunos países es probable que la subnotificación y la clasificación errónea de casos sea un problema más significativo en lo que respecta al suicidio que a otras causas de defunción.
Las estrategias eficaces de prevención del suicidio requieren un fortalecimiento de la vigilancia y el seguimiento de los suicidios y los intentos de suicidio. Las diferencias transnacionales en los patrones de suicidio y los cambios en las tasas, características y métodos de suicidio ponen de relieve la necesidad de que cada país mejore la integridad, calidad y oportunidad de sus datos concernientes al suicidio. Esto incluye el registro civil de suicidios, los registros hospitalarios de intentos de suicidio, y los estudios representativos a escala nacional que recopilen información sobre intentos de suicidio autonotificados.

Respuesta de la OMS

La OMS reconoce que el suicidio es una prioridad de salud pública. El primer informe mundial de la OMS sobre el suicidio, «Prevención del suicidio: un imperativo global», publicado en 2014, procura aumentar la sensibilización respecto de la importancia del suicidio y los intentos de suicidio para la salud pública, y otorgar a la prevención del suicidio alta prioridad en la agenda mundial de salud pública. También procura alentar y apoyar a los países para que desarrollen o fortalezcan estrategias integrales de prevención del suicidio en el marco de un enfoque multisectorial de la salud pública.
El suicidio es una de las condiciones prioritarias del Programa de acción para superar la brecha en salud mental establecido por la OMS en 2008, que proporciona orientación técnica basada en pruebas científicas con miras a ampliar la prestación de servicios y atención de problemas de salud mental, neurológicos y abuso de sustancias. En el Plan de acción sobre salud mental 2013-2020 los Estados Miembros de la OMS se comprometieron a trabajar para alcanzar la meta mundial de reducir las tasas nacionales de suicidios en un 10% para 2020.
Además, la tasa de mortalidad por suicidio es un indicador de la meta 3.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: «De aquí a 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante su prevención y tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar».

Algunos países han progresado en la prevención del suicidio, pero no es suficiente

En los cinco años transcurridos desde la publicación del primer informe mundial de la OMS sobre el suicidio ha aumentado el número de países que cuentan con estrategias nacionales para la prevención del suicidio, según señala la Organización Mundial de la Salud en los preparativos del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se celebra el 10 de septiembre. Sin embargo, son tan solo 38 países, un número demasiado reducido, por lo que los gobiernos deben comprometerse a establecer tales estrategias.
«Pese a los progresos, cada 40 segundos alguien se suicida», señala el Director General de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus. «Cada muerte es una tragedia para familia, amigos y colegas. Ahora bien, los suicidios pueden prevenirse. Hacemos un llamamiento a todos los países para que incorporen de forma sostenida en sus programas nacionales de salud y formación estrategias de eficacia probada para la prevención del suicidio».

La tasa más elevada de suicidios se da en los países de ingresos altos. El suicidio es la segunda causa de muerte entre la juventud

La tasa de suicidios estandarizada por edad[1] correspondiente a 2016[2] fue de 10,5 por 100 000 habitantes. Ahora bien, la variación fue enorme de un país a otro: desde 5 suicidios por 100 000 habitantes a más de 30. Pese a que el 79% de los suicidios de todo el mundo se registraron en los países de ingresos bajos y medianos, la tasa más elevada (de 11,5 por 100 000 habitantes) correspondió a los países de ingresos altos, en los que, además, se suicidan casi tres veces más hombres que mujeres, frente a los países de ingresos bajos y medianos, en los que la tasa está más igualada.
El suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años, después de los accidentes de tránsito. En los adolescentes de 15 a 19 años, el suicidio es la segunda causa de muerte entre las niñas (después de las afecciones maternas) y la tercera entre los niños (después de los accidentes de tránsito y la violencia interpersonal). 
Los métodos de suicidio más utilizados son el ahorcamiento, la intoxicación voluntaria por plaguicidas y las armas de fuego. Las intervenciones que han resultado ser más eficaces en la reducción de los suicidios son la restricción del acceso a los medios de suicidio; la sensibilización de los medios de comunicación para que informen sobre los suicidios de forma responsable; la puesta en marcha entre los jóvenes de programas de aptitudes para la vida que les permitan hacer frente a las dificultades cotidianas; y la detección temprana, gestión y seguimiento de las personas en riesgo de suicidio.

Reglamentación de los plaguicidas: una estrategia poco utilizada pero muy eficaz

La intervención con mayor potencial inmediato para reducir el número de suicidios es la restricción del acceso a los plaguicidas que se utilizan para la intoxicación voluntaria. La elevada toxicidad de muchos plaguicidas significa que muchos intentos de suicidio con frecuencia desembocan en la muerte, especialmente cuando no existen antídotos o no hay servicios médicos cerca.
Como se indica en la publicación que la OMS presenta hoy, Prevención del suicidio: Manual para las autoridades de registro y reglamentación de los plaguicidas, existe un corpus creciente de datos internacionales de los que se desprende que las reglamentaciones para prohibir el uso de plaguicidas muy peligrosos pueden reducir las tasas nacionales de suicidio. El país mejor estudiado es Sri Lanka, donde una serie de prohibiciones redujeron la tasa de suicidios en un 70% y, según las estimaciones, permitieron salvar las vidas de 93 000 personas entre 1995 y 2015. En la República de Corea –donde el paraquat fue la causa de la mayoría de los suicidios por plaguicidas en la década de 2000– la prohibición de ese herbicida en 2011-2012 hizo que las muertes por intoxicación con plaguicidas se redujeran a la mitad entre 2011 y 2013.  

Es necesario mejorar la calidad de los datos

El registro oportuno y la vigilancia periódica de las tasas de suicidio en el ámbito nacional son los cimientos de las estrategias nacionales eficaces para la prevención del suicidio. Sin embargo, solo 80 de los 183 Estados Miembros de la OMS para los que se publicaron estimaciones en 2016 disponían de registros civiles con datos de buena calidad. La mayoría de los países sin datos de calidad eran países de ingresos bajos y medianos. La mejora de la vigilancia permitirá establecer estrategias más efectivas para la prevención del suicidio y notificar de forma más exacta los progresos hacia el logro de las metas mundiales.

Nota:

El 10 de septiembre, la OMS presenta, en colaboración con sus asociados mundiales, la Federación Mundial de Salud Mental, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y United for Global Mental Health, la campaña 40 segundos para actuar. La campaña culminará el 10 de octubre, el Día Mundial de la Salud Mental, que este año también trata de la prevención del suicidio. 


[1] Se supone una única distribución estandarizada de la población por edad en todos los países para poder efectuar comparaciones.
[2] Organización Mundial de la Salud (2018): Global Health Estimates 2016: Deaths by cause, age, sex, by country and by region, 2000-2016. Organización Mundial de la Salud, Ginebra.
Organización Mundial de la Salud - OMS.

Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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