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miércoles, 8 de julio de 2020

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DLXIV.- Amalia "Ojos verdes" y Rogelio Campos; avanzaron de regreso a casa arriando la yunta de bueyes, pero los ladrones que van tras ellos acortan distancia para asaltarlos....

Hola amigos : A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Amalia "Ojos verdes" y su amante el bandolero Rogelio Campos, partieron de la casa de su amiga Romelia ya casi anocheciendo con la yunta de bueyes recuperados de los ladrones de las lejanías azules; Rogelio como era un bandolero, conocía como piensan los ladrones que pierden lo robado, es quizá la peor humillación que les afecta; por esa razón Samuel "Cimarrón", quien era un viejo ladrón ya en retiro, no robaba directamente y lo hacía con ayuda de terceros, él estaba avergonzado que desde su potrero los legítimos dueños recuperaron la yunta de bueyes; era una situación apremiante, que para evitar las burlas de sus vecinos, contrató a nuevos rastreadores para seguir a los dueños y arrebatarles la yunta de bueyes, ya que él tenía compromiso de entrega a agricultores ecuatorianos que incluso ya pagaron por adelantado; los nuevos rastreadores ya llegaron hasta la casa de doña Romelia, pero fueron rechazados por los perros bravos....


Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Samuel "Cimarrón", quiso contratar de nuevo a los jóvenes ladrones quienes habían robado la yunta de bueyes, pero estos que fueron doblegados y amenazados por Rogelio Campos, no le dieron cara y huyeron; por lo que Samuel "Cimarrón" regresó a su casa y contrató a sus vecinos quienes eran fueron buenos seguidores y rastreadores incluso en noche de luna; ellos fueron: Heriberto Paúcar y Avilio Quispe, dos amigos inseparables y ladrones de reses; además estos malandros eran peleadores con puñaletas.
Esa misma tarde salieron desde su comarca caminando a pie, llegaron a la otra banda para encontrarse con los hermanos que habían robado la yunta, si los encontraron y conversaron, y el joven ladrón que se meaba en los pantalones, les advirtió:
--- Amigos, yo les aconsejo que no rastreen la yunta de bueyes, ya la han recuperado sus dueños, y uno de ellos tiene nuestras costumbres, es un temible peleador, que ustedes pueden ser vencidos y muertos, ellos no tienen compasión, a mi me amenazaron con matarme si les seguía...
Pero, Heriberto Paúcar, quien era famoso por pelear con puñaleta, y de carácter corajudo, le contestó:
--- Eres un maricón (Cobarde), ellos te ha chupado la sangre y te orinas de miedo, dime: ¿Hace cuánto tiempo estuvieron aquí?
El joven ladrón y meón, le contestó:
--- Ellos, desde que sacaron los toros del potrero de don Samuel, siempre han caminado, tienen toda la noche a su favor; seguro que deben estar llegando a la casa de don "Fortuna", por que él estuvo con ellos.
Heriberto Paúcar, escuchando la versión que narraba el joven meón, le volvió a preguntar:
--- Dime, so pedazo de mierda, maricón (cobarde) ¿Traicionaste a don Samuel? Al ofrecer tu apoyo para que ellos lleguen al potrero, que casi nadie lo conocía.
El joven meón, volvió a mojar el pantalón, temeroso que Heriberto lo pueda matar por cobarde y estado tembloroso, le contestó:
--- Si, fuimos con ellos, pero nosotros estuvimos maniatados sin poder mover los brazos y como nos amenazaron que nos iban a matar si no colaboramos con ellos, tuvimos que acompañarlos, nosotros pensábamos gritar cuando llegaríamos a la cercanía de la casa de don Samuel, pero ellos nos cubrieron la cabeza con un trapo cerrándonos la boca, que se quedó sin opción para poder gritar, así perdimos....
Heriberto, entendió que los dos hermanos eran unos cobardes y nada sacaría matándolos, simplemente perdió interés en ellos y junto a su compañero partieron siguiendo los rastros.
Pero, si tenían interés en la casa de don Fortunato Campos, por que éste ayudó a los dueños, y llegaron en la madrugada a esta casa, pero los perros bravos que como jauría se les iban encima no les dejaron acercarse a la casa, y como desde afuera observaron que no había ningún animal amarrado en las picotas, también perdieron interés en este punto y continuaron su camino..
Mientras tanto;  la pareja de los que iban con la yunta de bueyes: Amalia "Ojos verdes" la propietaria y su acompañante el bandolero Rogelio Campos, caminaron toda la noche y ya en la madrugada llegaron a las grandes laderas del Campo de Pastoreo Comunal, descansaron un buen rato, para que los bueyes recuperen las fuerzas comiendo pasto, ellos tendieron los ponchos sobre la grama que les sirvió como colchón y se recostaron para descansar.
Ellos, estaban muy agotados y rápidamente se durmieron y como los toros tenían soga larga, los amarraron a la punta del poncho de Rogelio, para que los despierte en caso que los animales se vayan o alguien intente llevarlos mientras ellos dormían, pero no pasó nada, todo estaba en completa paz a excepción de los animales que pastaban, como había abundante pasto los toros mordisqueaban todo el forraje  a su alrededor.
Ya casi amaneciendo se despertó Amalia "Ojos verdes", ella ya estaba muy descansada y con el cuerpo excitado se apegó al cuerpo de su amante, ellos se abrazaron, ella se subió la pollera y le ofreció su cuerpo, Rogelio aceptó bajándose el pantalón y empezó el coito al aire libre y con Luna menguante.
Luego de terminar las actividades sexuales de pareja, Amalia le dijo:
--- Don Rogelio, voy a subir a la peña para traer los remedios de las vacas (productos veterinarios) y las cosas que dejamos allí, usted cuide a la yunta de los bueyes.
Amalia "Ojos verdes", rápidamente subió la pendiente y se perdió en la oscuridad; su amante sentado, sostenía las sogas largas que desde los cachos (astas) sujetaban a los toros.
Después de unos minutos, regresó Amalia, un poco preocupada por su vaca coja que la dejó curada; y vaya con tanta suerte que el animal apareció en medio de otras reses y la observó que ya no cojeaba, se alistaron y partieron rumbo a casa; pero no olvidar que ellos se habían relajado por ser muy confiados y perdieron valioso tiempo que con tanto esfuerzo caminando lo habían ganado.
Por otro lado, los nuevos rastreadores Heriberto Paúcar y Avilio Quispe acortaban las distancias, la diferencia entre ambos grupos era de tan solo 02 horas, ellos los calculaban por los rastros, pero esta distancia se reducía más, por que Amalia y Rogelio que estaban muy acaramelados entre abrazos y besos caminaban demasiado lento al compás de los bueyes que por naturaleza caminan lento.
El camino aún era largo para llegar a casa, por lo que siendo aproximadamente las 10:00 horas de la mañana, la pareja tenía hambre y Amalia "Ojos verdes" siempre diligente y muy activa, le propuso a su pareja lo siguiente:
--- Don Rogelio, aún faltan unas horas para llegar a la casa y tengo hambre y seguro que usted también, por lo que le propongo que se haga cargo de mi yunta de bueyes y yo me adelanto a la casa, para preparar el almuerzo, de tal manera que justo cuando usted haya llegado la comida estará lista.
A Rogelio, le pareció muy razonable la proposición de su pareja y aceptó preguntándole:
--- Doña Amalia, no recuerdo bien el camino: ¿Hay callejones antes de llegar a la casa?
Amalia, un poco preocupada por la pregunta, le contestó:
--- Don Rogelio: ¿Por qué me pregunta eso? Pues, le contesto si hay dos callejones profundos antes de llegar a la pampa y desde allí es pura ladera hasta llegar a la casa.
Rogelio con amplia intuición, sabía que a ellos los estaban rastreando y tenía que estar prevenido para evitar una trampa que le puedan tender los otros ladrones; él solo le contestó algo diferente para no alarmarla y dijo:
--- Doña Amalia, era una simple curiosidad, por que en los callejones siempre hay animales cansados o gente descansando.
Amalia, no le dio mayor importancia a la respuesta y se fue caminando a paso largo a su casa, por que las tripas pedían comida.
Heriberto Paúcar y Avilio Quispe, habían avanzado muy rápido, se acercaban cada vez más y la ventaja era de unos minutos, ellos como buenos rastreadores tomaban medida de los rastros que era la mejor referencia y comenzaron a preparar el terreno para un asalto a los dueños de los toros y fue Heriberto, quien preguntó a Avilio:
--- Avilio, tu que conoces estos lugares como la palma de tus manos, dime: ¿Hay callejones más adelante sobre este camino?
Avilio, que efectivamente conocía la ruta, que siempre la trotaba montado en su caballo alazán, le contestó:
--- Si, amigo Heriberto, estamos a tan solo unos 20 minutos y encontraremos un callejón profundo con paredes altas y estrecho, que solo permite el paso de un jinete o toros en fila de uno, claro que no es muy largo..
Heriberto, detuvo la marcha y le dijo:
--- Avilio, si los rastros están frescos, ya estamos a pocos metros de la yunta de bueyes, vamos a salirnos del camino y andaremos por los flancos utilizando los potreros hasta llegar al callejón y allí los asaltaremos a los que llevan la yunta de bueyes............
Continuaremos.............
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 14 de junio de 2020

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DLXI.- Rogelio Campos, doblegó a dos jóvenes ladrones y con su ayuda recuperaron la yunta de bueyes de Amalia "Ojos verdes"..

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Amalia "Ojos verdes", le habían robado una yunta de bueyes del campo de pastoreo comunal, ella iba a recuperarlos hacia las lejanías azules en compañía del bandolero y amante Rogelio Campos y Fortunato Campos (Fortuna), quien era el esposo de su amiga Romelia, el trecho era largo donde residían los ladrones de reses; que justamente uno de ello llamado Samuel "Cimarrón", quien tuvo la visita de agricultores ecuatorianos quienes necesitaban una yunta de toros peruanos; él, encomendó el "trabajo" (robar) a un par de jóvenes, quienes robaron la yunta de bueyes que pertenecían a Amalia "Ojos verdes"; los rastreadores llegaron al patio de la casa donde residían los jóvenes ladrones, que era una loma antes de la casa de Samuel "Cimarrón".....

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.


Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Los viajeros rastreadores de la yunta de bueyes: Amalia "Ojos verdes", su acompañante y amante Rogelio Campos y el señor Fortunato (Fortuna) Campos, esposo de la amiga Romelia, siendo las 18:00 horas del día llegaron al patio de la casa de los jóvenes que se robaron la yunta de bueyes; quienes al ver a los transeúntes desconocidos, intentaron huir y corrieron a la parte trasera de su casa, pero Rogelio Campos que conocía estas tretas, alertó a don Fortunato (Fortuna) Campos para evitar la fuga de los jóvenes ladrones, ambos corrieron en direcciones opuestas hacia la parte posterior de la casa donde se habían escondidos los jóvenes y fueron atrapados.
Entonces, Rogelio Campos, quien era un temible bandolero en actividad, los agarró del cuello y empujándolos hacia adelante al patio, para amarrarles las manos con sogas que llevaba en su bolsico, al llegar los jóvenes delincuentes se hincaron pidiendo clemencia, ya que ellos creían que iban a ser asesinados; pero en realidad, aún en esa juventud estos eran criminales muy avezados que no tuvieron compasión al asesinar a don Concepción Huamán, que les impidió robar la yunta de bueyes..
Rogelio Campos, que quería reponer su imagen y simpatías de Amalia "Ojos verdes",  muy mellada por ser descubierto él como un ladrón más; insultando a los jóvenes ladrones, les inquirió:
--- Ladrones desgraciados y asesinos crueles, se robaron una yunta de bueyes, matando a don Concepción Huamán, por que él no les ayudó a robar, ahora van a morir igual por cobardes..
Tal vez, hubo un momento de arrepentimiento, o más bien terror, por que el de mas edad de los jóvenes se meó arrodillado por el miedo que sentía y terminó como un miserable cobarde, se declaró culpable delatando a todos así:
--- Si, nosotros fuimos al Campo de Pastoreo Comunal, por la yunta de bueyes que nos encargó mi padrino Samuel "Cimarrón", pero el guardián no quiso ayudarnos y para que no  nos delate lo maté; los toros los entregamos en la otra banda al padrino Samuel, él tiene los animales, a nosotros nos dio nuestro pago, y ya no sabemos nada más de la vida de los toros....
Amalia "Ojos verdes", llorando por la angustia y dolor que le produjo al escuchar al ladrón y asesino de la muerte de su amigo Concepción Huamán, se acercó al ladrón y le dio dos fuertes cachetadas insultándolo y reclamándole así:
--- Miserable asesino y cobarde te has hecho las aguas (mear sobre el pantalón) por el terror que sientes que sufrirás el mismo castigo, pero yo no me ensuciaré las manos...
Entonces, intervino Rogelio Campos, quien si sabía como se trata a los ladrones, sacó la chaveta (puñaleta)de la vaina y con el puntiagudo filo le puso al cuello del llorón y le dijo:
--- Declara miserable ladrón: ¿Dónde dejaron la yunta de bueyes? No te creo que no lo tengan ustedes; y piensas que ya nos engañaste al echar a tu padrino Samuel, para salvar tu pellejo, dime la verdad donde encontramos a los bueyes....
El joven ladrón y meón, le siguió chorreando el pantalón y sollozando y con palabras entrecortadas, declaró:
--- Señor no nos mate, nosotros los llevaremos al potrero donde suele echar el padrino Samuel a las reses robadas, como ya va a oscurecer nadie se dará cuenta, tenemos que bajar a la hoyada profunda y subir a la otra banda, y creo que a media noche ya habremos recuperado a la yunta, pero por favor no nos maten, es toda la verdad.
El joven llorón que no se descartaba que estaba simulando para impresionar y conmover a sus captores, él siguió sollozando y con sus declaraciones que obligaron a los viajeros intercambiar opiniones en aceptar o rechazar la declaración del ladrón.
Fue Rogelio Campos, nuevamente quien dada su vasta experiencia en estos menesteres y después de ponerse de acuerdo con Amalia y don Fortuna, les dijo:
--- Pues, aceptamos la ayuda de ustedes, sabemos que es un riesgo para nosotros, pero como la noche es oscura y no conocemos el camino, serán ustedes los que nos guiarán, pero irán amarrados los brazos para contener un ataque...ustedes no son de fiar.....
El joven llorón se puso de pie y junto con su hermano y aún sollozando aceptó las condiciones que les impusieron, y ellos mismos cooperaron para que los amarren por la cintura y de inmediato salieron rumbo al potrero de Samuel "Cimarrón", ellos bajaron rápidamente hasta la hoyada profunda que les demandó unos 40 minutos, al llegar bebieron agua y en seguida emprendieron la subida cuesta arriba que en partes era empinada.
Seguramente, siendo las 23:00 horas de la noche llegaron trabajosamente a una ladera que se perdía en la oscuridad de la noche, los jóvenes amarrados avanzaban adelante y les pisaba los talones Rogelio Campos con sus chavetas (puñaletas) desenvainadas y estar listo para cualquier eventualidad, pero nada sucedió, caminaron unos 500 metros y el joven llorón se detuvo y junto a Rogelio, le dijo:
--- Señor arriba a unos 100 metros está la casa de mi padrino Samuel "Cimarrón", él ya es muy viejo y se acuesta muy temprano, si usted quiere puede ir en este momento y allí matarlo sin que él, pueda defenderse.
Rogelio Campos, escuchando las expresiones de traición del ahijado del joven ladrón, se le removió todo su cuerpo, pensando que ellos estaban expuestos en manos de ladrones sin piedad, quienes podrían llamar  a sus compinches y asesinarlos  a todos; pero aparentando calma y demostrando que todo estaba controlado, le contestó:
--- No te puedo creer que eres un miserable traidor, al darme todos los datos para poder matar a tu padrino, para tu desgracia y desilusión no quiero ser  un miserable asesino, dejemos a tu padrino descansar en sus sueños y vamos rápido al potrero...
Pero, el ladrón también pensaba con zafar el cuerpo, ya que al lado del potrero del padrino Samuel, vivían unos ladrones también viejos, pero que eran asesinos chaveteros y se dijo: "Si llegamos al potrero, estos (Rogelio, Fortunato y Amalia) estarán entretenidos laceando a la yunta de toros, por lo que gritaré pidiendo ayuda y seguro que se despertarán los vecinos y juntos los mataremos...."
Pero, el ladrón no contaba con la astucia y la lectura de sus pensamientos, que le estaba haciendo (Fortuna), quien a la vez en voz baja le dijo a Rogelio:
--- Amigo, estos ladrones nos van a tender una trampa, vamos a amarrarles las manos y con los pañuelos tapamos sus cabezas cerrándoles la boca para que no puedan gritar.
Rogelio, que también tenía un presentimiento parecido, sintió alivio el aporte de don Fortuna, por lo que del rebozo de Amalia sacó los pañuelos grandes, y las sogas y con ellos maniataron a los jóvenes ladrones dejando libres solo los pies para que caminen y tan solo con el movimiento de la cabeza contestaban las preguntas, hasta que llegaron a la puerta de entrada del potrero de Samuel "Cimarrón"..
Amalia "Ojos verdes", ingresó al potrero y como buena ganadera con su olfato distinguió que muy cerca estaba su yunta, quien caminó muy ligero y no tardó en ubicarlos, les llamó por su nombre, los animales sólo levantaron la cabeza y se dejaron lacear, ella los haló hasta donde estaban los hombres y emocionada les dijo:
--- Tengo el honor de presentarles estos amigos: "El negro" y "El pata linda".
Ella soltó una carcajada de la emoción que sentía recuperar a sus animales, pero hubo silencio total de los demás, y nadie le acompañó en la carcajada; en el ambiente había tensión, pero con la yunta recuperada, Rogelio empujó  a los jóvenes a salir del potrero controlándolos con las sogas y con la ayuda de don Fortuna; Amalia haló a su yunta de regreso a casa.................
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 7 de junio de 2020

La Casa de la Loma tiene un Fantasma : Capítulo DLX.- Amalia "Ojos verdes", quien en compañía de su amante Rogelio Campos y su amigo Fortunato Campos quien era esposo de su amiga Romelia, avanzaron para recuperar la yunta de bueyes....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Amalia "Ojos verdes" y su acompañante el temible y a la vez romántico bandolero Rogelio Campos, llegaron a la casa de la señora Romelia, pidiendo les prepare comida; pero momentos después que retornó el esposo de la dueña de casa, reconoció a Rogelio Campos como el asaltante que junto a otros facinerosos los asaltaron quitándoles todo el dinero, que era fruto de las ventas de reses a comerciantes ecuatorianos, el dueño de casa muy enfadado y armado con un machete trató de atacar a Rogelio Campos, pero éste, aplicando su habilidad de peleador, fácilmente lo desarmó; y lo tumbó al suelo,  pero hubo un cambio de actitudes y los enemigos se perdonaron y con las paces en apogeo la señora Romelia sirvió la comida para todos..

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

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Doña Romelia, salió de la cocina con dos mates bien servidos de comida, uno para Rogelio Campos que lo había perdido y el otro para su esposo que les hará compañía y les dijo:
--- Amiga Amalia, no sabe lo feliz que me siento que mi esposo y su acompañante don Rogelio, hayan hecho las paces, por que olvidar ofensas pasadas es lograr la paz para el alma; sírvanse que yo regresaré a la cocina atender a mis hijos.
El dueño de casa, que estaba conversando con Amalia sobre la pérdida de la yunta de bueyes, que se presumía los habían llevado a las lejanías de los cerros azules, donde habitan los ladrones de ganado (reses) y se ofreció como colaborador, diciéndole:
--- Doña Amalia, en honor a la amistad que tengo con su señor padre, le ofrezco mi apoyo en acompañarlos después de comer; por que el día se acaba rápido y se tiene que ganar el tiempo antes que la yunta de bueyes tengan un nuevo dueño o sean llevados al matadero; yo conozco el camino y tendremos que enderezar entrando en potreros para evitar las curvas y bajadas del camino real.
Amalia, quien se servía el almuerzo, le contestó:
--- Gracias Señor... será una valiosa ayuda para nosotros y tratar de recuperar mis bueyes, a propósito: ¿Cuál es su gracia? (nombre).
El dueño de casa sonriente, le contestó:
--- Mi esposa me llama "Fortuna", mi nombre es Fortunato Campos, pero de los Campos que somos  agricultores, por si acaso....
La expresión de don "Fortuna", fue un pequeño golpe al hígado para Rogelio Campos, pero todo pasó desapercibido y siguieron conversando y Amalia, quien se dio cuenta de la indirecta, le contestó:
--- Gracias don "Fortuna", siempre hay muchos Campos en todos sitios, como también hay: Huamán, Paúcar, Quispe; los apellidos se repiten, pero muy pocas veces son familias....
Los tres personajes siguieron comiendo, hasta que salió de nuevo la señora Romelia, con dos jarros llenos de líquidos, era un jugo de limones con agua endulzado con chancaca y les ofreció a su amiga Amalia y a Rogelio, y de paso le preguntó a su esposo si deseaba limonada o café, él le contestó que prefería café, por que tenía que salir...
Doña Romelia, le preguntó:
--- ¿Dónde irás Fortuna?
Él, le contestó:
--- Tengo que acompañar a los amigos para tratar de llegar hoy mismo a las lejanías azules.
Doña Romelia, se sonrió sobre el cambio de carácter y actitud de su esposo y lo animó así:
--- Muy bien Fortuna, así te ganarás el Cielo ayudando al prójimo cuando más lo necesita.
Doña Romelia, se alejó a la cocina a preparar el café para su marido, y a la vez poner fiambre para los viajeros, por que no se sabe, si ellos podrán lograr alguna ayuda en esas lejanías llenas de ladrones de reses.
Después de terminar de comer y beber la limonada, "Fortuna" recogió los mates y los jarros y se fue a la cocina, donde encontró a su esposa preparando fiambre, que ya había llenado en talegas,colocando 04 mates llenos de la misma comida que habían almorzado, pero esta vez incluía los sabrosos chicharrones que se podía comer como comida fría.
Ahora, vamos adelantar de: ¿Quiénes robaron la yunta de bueyes? Sucede que un viejo ladrón de reses llamado: Samuel "Cimarrón"; días atrás fue visitado por agricultores ecuatorianos y le pidieron una yunta de bueyes peruanos, por que eran los mejores animales para el barbecho y aradura de terrenos, incluso le dieron un adelanto en dinero; ellos luego de hacer el "arreglo" regresaron a su tierra y anticipando que volverán dentro de 15 días para hacer realidad el "arreglo de la compra" de la yunta de bueyes....
Samuel "Cimarrón", convocó a 02 jóvenes ladrones, quienes siempre le hacían "trabajos especiales" y les encomendó ir al Campo Comunal de Pastoreo y buscar una yunta de bueyes y les ofreció un buen pago por el "trabajo"; los propios (ladrones de reses) aceptaron el "trabajo" y salieron a la hora de la oración (18:00 horas), de aquel día, caminaron toda la noche y al amanecer llegaron a la casa del ahora finado Concepción Campos, al encontrarlo le pidieron apoyo para identificar una yunta de bueyes, y como él conocía que si había y pertenecía a Amalia "Ojos verdes".
Don Concepción, se negó ayudar, sabiendo que ellos eran ladrones y además él cuidaba de esa yunta; ante la negativa los ladrones y para no ser descubiertos mataron a don Concepción y se quedaron por 04 días junto al cadáver, y como ya se descomponía y avanzaba la putrefacción, estos facinerosos abandonaron la casa; pero ya ellos habían identificado la yunta de bueyes, pero no podían robarlos por que habían llegado ganaderos y pernoctaban en el mismo campo rodeando sus animales, hasta que todos se fueron y recién los mal hechores cogieron la yunta de bueyes que coincidió con las 24 horas antes que Amalia "Ojos verdes" llegue al campo de pastoreo.
Los jóvenes ladrones no tuvieron problemas en conducir la yunta de bueyes, por que eran animales mansos y acostumbrados al arreo, les tomó 10 horas llegar a la casa de Samuel "Cimarrón", quien al observar a los hermosos y cuidados animales les dio una buena tajada de dinero que era parte del adelanto de los ecuatorianos. los ladrones jóvenes con la recompensa en el bolsillo, se ausentaron de la casa de Samuel "Cimarrón" y regresaron a su vivienda, que justamente estaba ubicada en una loma antes de las lejanías azules, y que todo viajero siempre al cruzar el camino se topará con el patio de la casa.
Samuel "Cimarrón", llevó la yunta de bueyes a un potrero y los soltó allí, hasta esperar el regreso de los agricultores ecuatorianos....
Regresemos, a la casa de doña Romelia; ella muy afanosa les preparó el fiambre, amarró los mates dentro de las talegas y salió junto a su esposo para afuera, allí estaban Amalia y Rogelio y les dijo:
--- Amiga Amalia, le encargo estas talegas es comida para ustedes, seguro que por esas lejanías no les darán ni agua al saber que van a recuperar el ganado robado.
Amalia, recibió las talegas y las guardó en su bolsico y le agradeció la generosidad, contestándole:
--- Muchas gracias amiga Romelia, ya nos vamos por que el tiempo está en nuestra contra.
Los tres personajes, partieron rumbo a las lejanías azules, lo encabeza don "Fortuna", quien iba cortando camino, por que era conocedor del trayecto, y vaya que avanzaban rápidamente, que hubiese sido imposible si lo hacían tan sólo Amalia y Rogelio.
Ya estamos llegando a las 18:00 horas (Hora de la Oración 6:00 p.m.); los viajeros llegaron justo al patio de la casa donde vivían los jóvenes ladrones que habían robado la yunta de bueyes; quienes al ver llegar a los transeúntes desconocidos, quisieron huir, pero Rogelio muy conocedor de estas conductas de ladrones por ser él uno de ellos, le gritó a don "Fortuna", así:
--- Don "Fortuna", vamos a cazar a esos pendejos (ladrones), ellos están tratando de huir, seguro que son ellos quienes robaron la yunta de los bueyes........................
Continuaremos........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 24 de mayo de 2020

La Casa de la Loma tiene un Fantasma: Capítulo DLVIII.- Amalia "Ojos verdes"; siente tremenda decepción, al descubrir que su acompañante Rogelio Campos, era un vulgar bandolero.....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con la historia de La Casa de la Loma tiene un Fantasma, y como informamos en el capítulo anterior; Amalia "Ojos verdes" y su acompañante y amante el bandolero  Rogelio Campos, estaban viajando a lejanas tierras, donde se presumía, estén una yunta de bueyes, que le fueron robados a Amalia; en el trayecto después de superar un desnivel del camino y cruzar una extensa pampa, ellos tratan de llegar a una casa para pedir que les preparen comida...

Aquí en la imagen observamos una típica casa en la Comunidad Campesina de Socchabamba, Ayabaca, Piura, Perú; es una construcción de adobe con techo de tejas rojas y a dos aguas, sobre el techo distinguimos un fantasma que viene a ser el "El Rey de las Tinieblas" : Satanás, seguido de vampiros y una siniestra sombra negra que rodea al misterioso personaje satánico, para comprender la narrativa de la obra literaria: "LA CASA DE LA LOMA TIENE UN FANTASMA", esta imagen será nuestro símbolo de identificación y el logotipo en creación, impresión y distribución literaria. Con reconocimiento de derechos de autor, con Partida Registral Nº 00393-2010, Asiento 01, con fecha 27 de marzo de 2010 por INDECOPI.

Este es el símbolo de Marca Perú, que distingue para todos los productos elaborados por peruanos.

Amalia "Ojos verdes", siempre tomando la delantera junto a su acompañante Rogelio Campos, estaban llegando a la casa  ubicada al final de la pampa y cuando estaban a corta distancia, Amalia, llamó:
--- Señora, Señora, Señora....
Repitió por tres veces la palabra Señora y fue escuchada no precisamente por la señora, sino por perros bravos que en número de tres les salieron al encuentro a los transeúntes para morderlos por ser extraños; pero les hicieron frente los perros flacos  del finado Concepción Huamán que los acompañaban, y se trenzaron en completa pelea de perros, que puso en alerta a la dueña de casa, quien con una vara larga en la mano salió para calmar a sus perros bravos.
La dueña de casa, gritó a sus perros con estas palabras:
--- Zape perros.. zape perros... zape perros....
Los animales se desprendieron de los perros visitantes y obedecieron a su ama, regresando con el rabo entre las piernas al patio de la casa, pero uno de ellos cojeaba por que fue mordido por uno de los perros flacos que demostraron ser buenos acompañantes.
Después de la calma, y como Amalia "Ojos verdes" y la dueña de casa se conocían, no precisamente en esta casa, sino cuando ambas estuvieron en la Ciudad y fue Amalia quien saludó a su amiga, así:
--- Buenas tardes amiga Romelia, que gusto saludarla, no sabía que vivía en esta casa.
La dueña de casa muy sonriente le contestó:
--- Buenas tardes doña Amalia, el gusto es mío volver a verla, desde esa ocasión que nos conocimos; pues, pase a la chosita (palabra de humildad y modestia).
Romelia, también saludó al acompañante Rogelio Campos, así:
--- Gusto señor en saludarlo, oh pero su rostro me es conocido, creo que se apellida Campos, pero no recuerdo en donde lo he visto, pero pase a la chosita.
Con la bienvenida de la dueña de casa, Amalia y Rogelio pasaron a la casa y les tendieron una jerga sobre el poyo y se sentaron, a un costado se sentó la dueña de casa, quien había estado muy atareada en la cocina y llegaba el aroma exquisito a carne asada, que se les hizo agua la boca a los recién llegados, y fue la anfitriona, quien inició la conversación, así:
--- Pues, ¡¡¡ Que milagros doña Amalia que le trae por estos lares !!! No creo que sólo sea un paseo en compañía de su esposo...
Amalia, tomó aire y reposadamente le contestó:
--- Doña Romelia, estuve en el campo de pastoreo y se me ha extraviado una yunta de bueyes, creo que fue robada por los mañosos (ladrones de vacas) de las lejanías de los cerros azules, por que los he rastreado y todo mi indica que la yunta se fue arreada a esa comarca.
Doña Romelia, acompañando el sentimiento de pérdida de su amiga, le contestó:
--- Cuanto lo siento amiga; últimamente los mañosos (ladrones) no nos dejan criar animales, de la noche a la mañana se llevan manadas de reses y andan armados hasta los dientes; dicen que los chimbas (ecuatorianos) les venden armas y en pago los cambian con los animales robados, y usted dice que ha perdido su yunta de bueyes, esos toros son los más solicitados por los chimbas.
Amalia, sintió como una pegada dura las expresiones de su anfitriona, pero ella tenía razón, por que una yunta de bueyes cualquier agricultor la necesitaba y le contestó:
--- Doña Romelia, pues, estoy intentado recuperarlos; pero quiero pedirle un favor, nosotros estamos con hambre y quisiera que nos prepare un almuerzo y tal vez por allí le sobren unos huesos para estos perritos flacos que no son míos, fueron del finado Concepción Huamán, que lo asesinaron, y los animalitos se pegaron con nosotros.
Doña Romelia, que era una mujer generosa y justo estaba preparando el almuerzo para toda la familia, ya que su esposo y sus hijos no demorarían en llegar desde el campo donde fueron hacer tareas agrícolas, le contestó:
--- Con gusto le ofreceré mis pobrezas (signo de humildad y modestia) que estoy preparando, más bien iré a la cocina a bajar las ollas y alistar los mates, no demoran en llegar (regresar)  mi esposo y mis hijos.
Doña Romelia, pidiendo permiso se fue a la cocina, y los recién llegados se mostraron contentos por que ya iban almorzar, y efectivamente en pocos minutos llegó el dueño de casa con sus hijos, todos llevaban una lampa sobre el hombro, y al ver a los extraños sentados porque de lejos no los conocían, le llegó un recuerdo funesto a su mente, salieron sus perros al encuentro moviendo y meneando la cola halagaban al amo.
Entonces, Rogelio se puso de pie algo nervioso, pero sereno, lo mismo hizo Amalia, al ver que llegaban los dueños, fueron ellos quienes saludaron casi al unísono:
--- Buenas tardes señor....
El recién llegado mirando fijamente a Rogelio Campos, les contestó el saludo:
--- Buenas tardes señores, siéntense por favor....
Los huéspedes se sentaron, el dueño de casa con sus hijos entraron al interior de la casa y se dirigió a la cocina, y se escuchó un murmullo como casi una discusión entre los esposos, que fue escuchada por Rogelio y Amalia y ella le dijo:
--- Don Rogelio, creo que el esposo no quiere nuestra presencia, parece que le regañó a su esposa por habernos recibido en la casa.
Rogelio, algo recordaba que muchos años atrás hubo un asalto a un grupo de agricultores y les robaron el fruto de la venta de animales, pero él nunca fue el causante, todo se lo llevó el que hacía de jefe del grupo de asaltantes.
Hubo silencio, tanto en la cocina, como en la pareja de los recién llegados, hasta que salió el dueño de casa con un machete muy afilado en la mano derecha y dirigiéndose en tono desafiante a Rogelio Campos, le dijo:
--- Bandolero desgraciado: ¿Cómo te atreves venir a mi casa después de habernos asaltado en el vado del río? Y te llevaste nuestra alforja con todo el dinero que habíamos vendido  nuestros animales a los chimbas (ecuatorianos)...
Rogelio Campos, como impulsado desde su asiento se puso de pie en posición defensiva, pero él no tenía ninguna arma en sus manos (las chavetas estaban metidas en la alforja) y muy resuelto y sin bajar la cabeza, le contestó:
--- Si amigo, si fui uno de los asaltantes que les robamos a usted y otras personas, pero recuerde no fui yo quien les robó, fue el jefe del grupo y él se llevó toda la alforja suya, después hubo un pleito entre nosotros por ese robo, al final yo me abrí de ese grupo y salí sin un centavo en mi bolsillo.
Amalia "Ojos verdes", quien al escuchar la confesión de su acompañante, y comprobando sus sospechas, estaba asombrada y palideció su rostro por el terror que sentía y con lágrimas en los ojos verdes, por la tremenda decepción que sufrió, interrumpió y mirando a su acompañante llamándole la atención con reclamo, le dijo:
--- Pero:¿Por qué me mintió? Si usted se ha presentado como un ganadero muy acomodado (ricachón) le pregunto: ¿Por qué me engañó? Ya sospechaba yo como se enfrentó a Pancho "Mala sangre", por que usted y él, eran de la misma cofradía, que pena siento....que vergüenza Dios mío...
Amalia, dirigiéndose al dueño de casa, en tono de disculpa, le dijo:
--- Señor, siento mucho lo que usted me ha descubierto que mi acompañante era un mañoso (ladrón); yo nunca supe de su vida, hace poco lo conocí en la Ciudad, que pena Dios mío.......
Continuaremos.......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui