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domingo, 9 de abril de 2023

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXVI.- Todos los terrenos controlados por el joven líder Siekik, soportaban torrenciales lluvias, que aumentaron el volumen de agua en quebradas y ríos, que comenzaban a inundar los terrenos cultivados...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán, el nacimiento que se conoce como Señorío, que de su descubrimiento en julio del 1,987 por los arqueólogos: Walter Alva y Luis Chero Zurita, se le puso el nombre de: El Señor de Sipán; sin embargo, nosotros relatamos desde sus orígenes: allá en el año de 125 d.C., eran zonas inhóspitas llenas de tribus moches errantes, justamente sobresalió la tribu más adelantada bajo el liderazgo del joven Siekik, quien rodeado de lugartenientes tanto en las artes de la guerra como Chamokik; así como en la construcción y sabiduría con Monkik, quien era un políglota que dominaba hasta siete dialectos, que le permitió la comunicación verbal con las tribus vecinas, este superdotado hombre muy adelantado a su época, estaba construyendo la infraestructura de lo que sería el Gran Señorío "Señor de Sipán"... sigamos el relato.......


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder Siekik, gracias a sus dotes de guerrero, logró dominar a las tribus vecinas, que siempre fueron una amenaza permanente con invasiones para apoderarse de la producción agrícola que prosperaba en los terrenos controlados por Siekik.
Sin embargo, en lo que aún no había dominio total, era en la lucha contra la furia de los "Elementos de la Naturaleza"; por que ya se observaba en el firmamento el movimiento de nubes, y sobre todo tan sólo observar el suelo y las hormigas salían abandonando por millares a sus hormigueros y huían a partes más altas, era un indicio que la naturaleza mostraba que se avecinaban movimientos en los cielos que los líderes moches no llegaron a captar en su verdadera dimensión.
En la zona de los dominios de la vivienda, tal como se le conocía a la sede principal del Señorío en nacimiento, habían partes vulnerables a las inundaciones; incluso, gran parte en ese sector que era una larga planicie, que totalmente se inundará si regresa la estación de las lluvias copiosas, que ahora conocemos como "La Corriente del Niño", que justamente la padeció al inicio de la tribu, cuando aún vivía el señor Chonkik, este detalle no había sido de importancia para Monkik, fue un grave error.
Justamente, estamos en el año 148 d.C., han transcurrido 13 largos años; ya no existe el señor Chonkik, ni su esposa Mokumac, quienes fueron los padres de Siekik; todo indica que se aproxima una época nefasta contra los esfuerzos en la creación de la civilización con una agricultura adelantada; pero, lamentablemente expuesta a la furia de los elementos: torrenciales lluvias que nadie puede controlar.
La agricultura había logrado éxitos rotundos, con producción permanente y que nunca más existió hambre, se construyeron canales de regadío, pero las riberas de los ríos y las quebradas, estaban libres, sin ninguna obra de control que impida la inundación de los terrenos de cultivo, las corrientes de las aguas discurrían turbias y caudalosas, el volumen crecía más y más con el incrementos de las lluvias torrenciales en las partes altas; pero, aún no habían llegado las precipitaciones en la costa.
Las lluvias eran estacionales en las partes altas como la sierra y fácilmente se controlaba con el drenaje natural, donde el agua discurría por el cause natural, que en algunos casos no llegaban al mar y se perdían en le desierto; pero, todo esto cambiará si las lluvias se precipitan en la costa, las planicies de los desiertos no soportarían tanta agua que no podrían ser succionaba al interior y comenzarían a empozarse, formándose inmensas lagunas.
El Señorío en nacimiento, controlaba los terrenos que fueron de las tribus de Tankik, eran bajos y expuestos a inundaciones, los terrenos de Zankoc, que si eran más altos que la corriente rivereña del río; pero, no lo suficiente si aumentaba el volumen de la corriente del agua, y los terrenos que fueron de la tribu de Chamasachok, eran grandes extensiones atravesadas por dos quebradas, que si estaban controladas por canales.
El medio ambiente, había cambiado por completo, aumentó la temperatura con un calor infernal, probablemente de unos 32°C y que era peor ya que desaparecieron los vientos, sólo eran briznas que ayudaban al movimiento de la evaporación, ya se notaba la formación de nubes en el lejano horizonte; todos estos nuevos indicios era el aviso de que algo se avecinaba y no con buenas nuevas; que no fueron atisbados por el sabio Monkik, quien estaba tan preocupado en establecer la infraestructura básica en el naciente Señorío; tal vez, él no dio importancia a estos cambios en la temperatura, por que justamente la "Corriente del Niño", no se presentaba con mucha frecuencia y nadie preveía una época de lluvias en la costa, ya habían pasado 13 años sin lluvias, salvo esporádicas lloviznas ocasionales.
Volviendo al relato, el joven líder Siekik, regresaba de los terrenos de Zankoc con 160 guerreros y agricultores cargados de quipes de los productos comestibles como: maíz seco, frejoles, zapallos, maní para larga duración y también cargaban los perecibles como la yuca y los camotes que no permitían un largo almacenamiento.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Monkik, esperaba el regreso  del líder Siekik, para informarle, sobre la instalación de talleres y lo más importante viajar a la gran laguna azul El Mar (Océano Pacífico), para que ellos adquieran los productos marinos básicos para la alimentación, como el pescado, que para conservarlo, había que secarlo echándole sal.
Pero, la naturaleza tenía otros planes y les había reservado una sorpresa, ya que las nubes, que en un principio se asomaban en el lejano horizonte, ya se acercaron y cubrieron el firmamento, todo se oscureció, la furia de los elementos empezó con relámpagos, rayos y el estallido de truenos, que invadían el medio ambiente con sus ruidos, el estrépito era aterrador y cayeron las primeras gotas de la lluvia que levantaban polvo del suelo.
Los guerreros en el dominio de la vivienda, lo percibían como divertido, por que estiraron sus manos abiertas e intentaban atrapar a las gotas de la lluvia; pero, se precipitó una tormenta con lluvia torrencial que cambió el suelo absorbiendo en principio las primeras gotas y se saturó con la intensidad de la lluvia, que ahora los guerreros muy asustados buscaban refugio para protegerse y evitar que se mojen sus ropas.
Los relámpagos, rayos y truenos aturdían con espantosas explosiones en el aire, ya reinaba la confusión de los guerreros, ya que ellos nunca antes sufrieron algo parecido, entonces el sabio Monkik, completamente mojado llegó a la vivienda, observó el gran patio, y la llama estaba apagada, la sacerdotisa Chosinik, había desaparecido; él pensó que era un castigo de los dioses, cogió la porra y levantándola en alto se dirigió a la fogata y desde allí, levantando la cerviz invocó: 
--- " Oh dioses del firmamento, y me dirijo a tí dios de los rayos dorados (El Sol), por qué nos haz abandonado, tu poder ha sido tapado con nubes negras, que si puedes disolverlas y que cese la lluvia torrencial que nos está haciendo mucho daño".
Parece, que el dios de los rayos dorados (El Sol), escuchó la invocación de Monkik, por que misteriosamente amainó la torrencial lluvia, y desaparecieron las nubes y apareció el astro rey con sus poderosos rayos, aliviando la tristeza de los habitantes moches.
Monkik, regresó al corredor de la vivienda, allí encontró a la sacerdotisa temblorosa Chosinik, si le llamó la atención por abandonar su puesto de mantener el fuego en honor a los dioses, ella no respondió simplemente estaba aterrada por el ruido y fragor de los rayos.
Pero, parece que el dios de los rayos dorados, cambió de haberse manifestado juicioso controlando las lluvias, ahora, desapareció por que de nuevo se oscureció el medio ambiente y como la peor tormenta con estrépitos ruidos ensordecedores, cayó una lluvia ahora ya incontrolable, rápidamente se inundó el gran terraplén, donde se ponían los cimientos del Gran Templo, los artesanos abandonaron el trabajo buscando donde guarecerse de las lluvias; lo mismo sucedía en los terrenos de Zankoc, igual llovía en los terrenos de Chamasachok y con mayor intensidad en los terrenos de Tankik; los agricultores aterrados abandonaban los terrenos de cultivo buscando refugio, todo era lluvia tormentosa con explosiones, y truenos.
El medio ambiente se oscureció, siendo aproximadamente las 13:00 horas del día, eran las nubes cargadas de agua que buscaban descargar mediante la lluvia; se presume que la casi totalidad de los guerreros y agricultores nunca habían tenido una experiencia de soportar lluvias torrenciales, si conocían esporádicas garúas, pero jamás un diluvio, que empezaban empozarse por todos los lados, formando depósitos de agua.
El aguacero, era incontrolable, caían millones de gotas, que originaba terror en los guerreros y toda la población, ellos desconocían que el  calentamiento de la superficie del mar, favorecía a la evaporación hacia la atmósfera y se condensa en agua líquido formando nubes que desencadenarán las lluvias, de acuerdo a los cálculos actuales las lluvias se precipitaban  a 90 mm/m2., o sea 90 metros por metro cuadrado.
Estas precipitaciones, eran algo jamás visto por los jóvenes guerreros, que ya observaban las primeras inundaciones, el río y las quebradas estaban llenos de agua produciendo un ruido espantoso por el choque de la fuerza del agua contra las rocas, el agua discurría cuesta abajo con tanta fuerza que arrastraba árboles completos que los extraía de cuajo desde su base; también se observaba a venados, zorros y otras especies que fueron sorprendidos y arrastrados, todo era un desastre para todo el valle, de lo que hoy conocemos como Lambayeque.
La ruina fue catastrófica para el naciente Señorío, en primer lugar se arruinó la "industria del adobe", por que las lluvias deshicieron los bloques (ladrillos) en secado, lo mismo sucedió con los cimientos y  las paredes de la construcción del Gran Templo.
Todas las quebradas y riachuelos, que desembocan sus aguas impetuosas en lo que hoy conocemos como Río La Leche, que rebasó su capacidad invadiendo cementeras completas de cultivos de maíz, frejol, yuca y zapallo, todo estaba inundado, ya habían soportado cuatro días de lluvias, cuyas precipitaciones fueron noche y día.
La lluvia, encontró al joven líder Siekik en pleno desierto, él venía desde los terrenos de Zankoc, él y sus guerreros atravesaban las planicies para llegar a los terrenos de Tankik, todos se mojaron; pero, jamás se rindieron, siguieron caminando, que al llegar a los terrenos que antes estuvieron cultivados ahora eran lagunas de agua empozada.
Sin embargo, ninguna tragedia originaria por la furia de los elementos puede doblegar la férrea voluntad de un líder; quien no se rinde jamás ante el infortunio; el joven líder Siekik, sacando fuerzas dirigió las operaciones para desaguar las aguas estancadas junto a sus guerreros, ellos ahora convertidos en zapadores limpiando los caminos y cavando para desviar y desaguar el agua acumulada, era un esfuerzo titánico dirigir el agua a las quebradas; pero las precipitaciones eran inclementes no amainaban y si logró evacuar mucha agua.
Siekik, y sus guerreros trabajaban contra el tiempo, había que salvar los sembríos que todavía no habían sido inundados; como líder trabajaba hombro a hombro con ellos y ordenaba la dirección de la evacuación, pero las precipitaciones seguían con más fuerza, ellos chorreando sus ropas no cedían ante la inclemencia.
En los dominios de la vivienda, la lluvia continuaba sin ceder en su intensidad, el joven líder ordenó a sus guerreros seguir luchando y él fue por refuerzos, que al llegar encontró a Renkik, protegiéndose de la lluvia, Monkik se encontraba en el gran terraplén, haciendo todos los esfuerzos posibles para evacuar el agua, pero era un trabajo en vano, por que más llovía y llovía y seguía inundándose.
Siekik, conociendo donde se encontraba Monkik, fue por él, que al encontrarlo le dijo:
--- Monkik, los dioses nos han castigado, por que algo hemos hecho en contra de su voluntad y se vengaron inundándonos con lluvias; pero, esto no será permanente, tendremos que subir la ubicación de nuestra Gran templo, para rendir culto a los furiosos dioses.
Pero, para Monkik, era un desastre todo lo que sucedió con las inclementes lluvias, que sus precipitaciones duraron unos días más; lo lamentable que toda la creatividad se derrumbó, por que los muros y paredes cedieron.
Siekik, viendo a su sabio muy afligido, lo consoló y de nuevo le dijo:
--- Monkik, los dioses nos están probando nuestra voluntad y les demostraremos que el infortunio no nos vencerá, por que edificaremos su templo que es para ellos; pero, con otras características, ya que después que cesen las lluvias lo haremos todo de nuevo con la experiencia adquirida.
Pero, las fuerzas de la naturaleza seguían inclementes, por que de nuevo empezó una torrencial lluvia, ya eran las 18:00 horas de aquel fático día, era una lucha contra el desaliento, sacar fuerzas contra el abatimiento, levantar el cuerpo contra el desaliento, se tuvo que soportar la continua precipitación que recién amainó a las 05:00 horas de la madrugada, una hora más tarde el firmamento amaneció despegado, siendo las 06:30 horas el dios de los rayos dorados (El Sol) hizo su aparición por el Poniente (Este) y se mostró muy poderoso con rayos más calientes que nunca.
Al aumentar el calor de seguro estaba arriba de los 30°C, se observaba la evaporación de la humedad, las lagunas cedían espacio, ese era el trajín mientras había luz solar, por que en la noche empezaban de nuevo las torrenciales lluvias, caía tanta agua, que ya se formaban lagunas en las planicies; y comenzaron a llegar aves migratorias como flamencos que enterraban sus picos en las aguas para atrapar sus alimentos, también aparecieron millares de mosquitos (zancudos), que por las noches atacaban a los guerreros y el calor noche y día no cedía.
Entonces, Siekik demostrando que era un líder, que no se doblegaba ante la furia de los elementos, tomó la decisión de hacer frente a la naturaleza con todas sus fuerzas...............
Continuaremos........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 19 de diciembre de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo CIX.- Siekik y Chamokik; llegaron a los terrenos controlados por Kamokac, todo estaba completamente en orden y la joven hermosa estaba orando en el templo, para que los dioses le favorezcan con el hijo varón...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; en el asentamiento de la vivienda de los dominios del señor Chonkik, ahora liderado por su hijo Siekik; hubo duelo, por la muerte de la señora Mokumac, madre del líder Siekik, ella fue la pareja del líder fundador el señor Chonkik; la ceremonia del entierro fue impresionante, tal como correspondía a su alta investidura; después de la sepultura, el líder Siekik fue con su pareja Nassanchak al taller de los tejidos, quien hizo la presentación como nueva lideresa a su pareja Nassanchak, quien en adelante tomará el liderazgo en las confecciones de las ropas y la administración de la vivienda; el líder buscó a Renkik para averiguar como iba la construcción de las acequias...  ....sigamos el relato..............

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

La ceremonia del entierro, fue un acontecimiento de duelo dentro del naciente Señorío; Mokumac constituía la última persona viva que con su presencia significaba el respeto y el orden dentro de la vivienda, si bien esas funciones la asumirá Nassanchak, pero ella aún es muy joven que carece de experiencia que la suple con su agilidad en el trabajo; quien siendo la pareja oficial del líder Siekik, a ella le afectó mucho la muerte de su primera hija, parece que ya no hay entusiasmo por intentar procrear un nuevo vástago.
Siekik, asumía como un líder, la responsabilidad de dirigir el naciente Señorío, ahora huérfano de padre y madre, ya no tenía consejeros, él dependía de si mismo; él después de presentar a su pareja Nassanchak como la nueva lideresa de los telares, salió al corredor y se encontró con Renkik, a quien le preguntó sobre el avance de la construcción de las acequias en los terrenos pertenecientes a los dominios de la vivienda y el aludido, le contestó:
--- Oh Gran Líder, ya estamos avanzando, hemos encontrado suelo rocoso, que nos demanda mucho trabajo mover las rocas, lo importante que estamos logrando una enorme extensión de nuevas tierras y que nunca serán afectadas por las inundaciones; creo que por el color de la tierra y el olor del suelo de los terrenos se puede apreciar y precisar que serán fértiles.
Con la respuesta que le dio Renkik, que le pareció excelente; el joven líder Siekik fue a buscar a su lugarteniente Chamokik, que al encontrarlo le dijo:
--- Chamokik, tengo que regresar a los terrenos de Kamokac y tu me acompañarás, por que allí está tu pareja, reúne a un contingente de 100 guerreros, seguro que me quedaré algunos días, tu regresas de inmediato para custodiar esta vivienda, lo harás con parte de los guerreros cargados con quipes de productos comestibles, te sugiero que traigas a tu pareja, para que vivan juntos y el nacimiento de tu hijo los encuentre unidos.
Eran las palabras del líder Siekik; que esperaba escuchar Chamokik, quien ya había hecho planes para convivir con su pareja que estaba gestando y le contestó:
--- Oh Gran Líder, es bueno que me una a mi pareja, ya que ella está sola y necesita mi compañía.
En seguida, Chamokik, hizo la señal de sumisión y fue a reclutar a los 100 guerreros y regresó a Siekik informándole que ya seleccionó al contingente.
Siekik, con la información, él regresó a la vivienda, la cruzó desde adentro y fue a los talleres de tejidos, quien al encontrarse con su pareja Nassanchak, le dijo:
--- Nassanchak, en estos momentos estoy saliendo hasta los terrenos que fueron de Zankoc, ahora administrados por Kamokac, seguramente me demoraré algunos días, asume la responsabilidad y conducción de la vivienda, distribuye los productos para la preparación de los alimentos y que nunca se queden sin comer los vasallos, y naturalmente ordena que se produzcan la mayor cantidad de tejidos.
Él se despidió de su pareja y salió al gran patio, allí lo esperaba Chamokik y el contingente de los guerreros, además de los guardaespaldas asignados al joven líder y partieron, esta vez cruzaron por la parte bajo de los terrenos que fueron de Tankik, pero si tuvo información que las chacras habían sido rehabilitadas y que todo iba bien en los sembradíos y cosechas.
Salieron de estos terrenos y entraron a las planicies de los terrenos eriazos, parece que era una nueva ruta, caminaban siempre tomando las precauciones, por que por estas zonas merodeaban las tribus errantes que por esta oportunidad, no se veía a nadie, ya era de medio día y todo iba bien, no se sabe por que salió de día claro, ya que siempre el líder Siekik, era muy precavido saliendo al amanecer o al oscurecer.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

En el trayecto, iban juntos Seikik y Chamokik, y fue Siekik quien el dijo:
--- Chamokik, pienso que la joven hermosa, ya está cerca de parir, tengo que verla, ojalá todo salga bien.
Chamokik, le contestó:
--- Oh Gran Líder, ella está protegida por Kamokac, quien estaba interesado que todo lo vaya bien en este embarazo y hablando de esas cosas van nacer varios vástagos.
Ambos líderes se sonrieron y siguieron avanzando, que esta vez les permitía cortar camino, por que tomaron una nueva ruta, que sólo rozó los terrenos de Tankik.
Pero, esta nueva ruta era peligrosa, por que era frecuentada por tribus errantes, parece que ellos no habían previsto un ataque sorpresivo.
Ya habían avanzado un largo trecho, estaban por entrar a un callejón muy profundo elaborado por la erosión de los vientos, hubo un paro, fue Chamokik quien eligió a un grupo de 10 exploradores para entrar al callejón y observar que no hayan guerreros escondidos.
Los exploradores avanzaron y llegaron a las inmediaciones del callejón; se dividieron en dos grupos para escalar por los flancos y así siguieron, se tumbaron al suelo y rectando continuaron el avance, llegaron a la mitad del callejón y no detectaron a ningún ser humano ni animales; un poco más adelante notaron que salía humo, era sinónimo de la presencia de seres vivos.
El líder del grupo hizo un paro y con señales ordenó a los otros que estaban al otro lado hacer lo mismo, ellos miraron en todas las direcciones para no ser sorprendidos, pero no encontraron a nadie, hasta que descubrieron el fogón que estaba humeando, lo que demostraba que hubo presencia humana y que estuviera por allí o aquí, pero parece que se fueron.
Ciertamente; hubo el paso de alguna tribu errante, no tan numerosa, por que el fogón que les sirvió para cocinar sus alimentos no eran tan grande, o también habría sido un grupo de comerciantes, con esa información regresaron los exploradores que informaron a los líderes; quienes optaron por avanzar con la seguridad que no serían sorprendidos por un repentino ataque.
Tomando las precauciones, se ordenó que encabecen la avanzada los exploradores por ser conocedores del terreno y los siguieron los líderes y atrás el resto del contingente, ya el Sol alumbraba con toda su fuerza y había calor sofocante; aún así nadie detenía el avance del contingente, cruzaron el callejón y salieron a la última planicie para llegar a  los terrenos que hoy controlaba Kamokac, después de la larga ladera llegaron a la entrada del bosque, un lugar muy conocido por Siekik, donde se peleó y batió con tribus invasoras, ellos fueron recibidos por 20 centinelas.
Siekik, aprovechó el descanso para averiguar las novedades del Asentamiento, el que que hacía de líder del grupo de centinelas, le respondió:
--- Oh Gran Líder, todo está normal en el Asentamiento, la única novedad fue que parieron las nueve cocineras.
Siekik, observó los terrenos, completamente cultivados y los agricultores distribuidos trabajando, era la eficiencia demostrada en hechos que imponía Kamokac; después del descanso se reanudó la marcha, todos ingresaron a los terrenos cultivados tomando el sendero de paso para hombres, después de caminar un trecho llegaron al Asentamiento, allí estaba Kamokac, quien parecía que conocía la llegada de Siekik, y lo recibió como emotivas muestras de respeto y consideración, y el recién llegado le dijo:
--- Kamokac, hemos venido para dar una vuelta y sobre todo ver a la joven hermosa, por que ya se le acerca el tiempo de parir.
Kamokac, soltó una sonrisa y le contestó:
--- Oh Gran Líder, pues ha llegado en el momento oportuno, por que la joven hermosa ya se le acerca el parto, le cuento últimamente han aumentado los nacimientos; las nueve cocineras parieron todas hijos varones, ya tengo mi vástago que mama muy bien su leche, todas ellas fueron separadas de las cocinas hasta que sus hijos puedan comer alimentos y se les reemplazó por nuevas cocineras, ahora son una mano completa más una (15 mujeres).
Siekik, quería saber algo más de la joven hermosa y le preguntó:
--- Kamokac, y que más hay de la joven hermosa.
Kamokac, que tuvo algunos inconvenientes por los celos de la instructora que no le perdonaba la preñez de la joven, temiendo la vaya a matar, se vio en la necesidad de bajarla al campo, para así poder cuidar a la preñada, a esta última la destinó a trabajos suaves dentro de los talleres y le narró así:
--- Oh Gran Líder, su pareja está más hermosa que nunca, su barriga ha crecido tanto, que todos dicen que será un varón, ella está descansando en el templo venerando a los dioses para que el nacimiento se su hijo sea un varón que tanto usted lo quiere...................
Continuaremos.........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 12 de diciembre de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo CVIII.- La señora Mokumac, muere de la pena que sentía por su pareja el señor Chonkik, fue sepultada con una impresionante ceremonia por ser la madre del líder Siekik...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los : Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, tenía muchas tareas que cumplir dando nacimiento al Señorío, cuyo origen lo heredó de su padre el señor Chonkik; cuando él pensaba dar una visita a los terrenos que fueron de Zankoc, fue informado por su pareja Nassanchak, que su madre se había enfermado de nuevo; era la señora Mokumac, él fue de inmediato al dormitorio de la madre, le tocó la frente, estaba que ardía, él se dijo tiene calentura (fiebre elevada), salió a buscar a la sacerdotisa, quien conocía los efectos medicinales de las plantas para curarla.....  ...sigamos el relato......

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
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En aquellos tiempos del año 1 de nuestra era; se estaba viviendo una transformación en organizarse en comunidades las tribus errantes en el valle de Lambayeque, donde unas más adelantadas en el dominio de la naturaleza formaron asentamientos con el mismo dialecto que les permitía una comunicación fluida, la misma con la que compartían sus costumbres y avizoraban mejorar las condiciones de su vida.
Justamente, los orígenes del Señorío del Señor de Sipán, estuvieron involucrados en muchos años de desarrollo en la organización como una élite, que comenzaron según nuestra tesis en el año 125 d.C., con lo que pretendemos recrear, ya que no hay un dato arqueológico del origen de como se formó; estamos atravesando un mundo fascinante de imaginación, de llegar a lo desconocido con lo que pretende aportar con un "granito de arena", de como se dio el origen de este grandioso Señorío de la Cultura Moche y que ojalá lleguemos al mismo entierro del Gran Señor de Sipán que ya es historia conocida por aporte de la arqueología.
Continuando con el relato, el joven líder Siekik, muy preocupado por la salud de su madre Mokumac, que al rozarle la frente, él comprobó "calentura" (fiebre elevada), tuvo que salir del dormitorio y buscar a la sacerdotisa Chosinik, quien si conocía los efectos medicinales de las plantas; ella de inmediato reaccionó y como era diligente le respondió que tenía que verla para poder encontrar los remedios; era justamente lo que no podía suceder, por que la señora Mokumac consideraba como una intrusa a la sacerdotisa y nunca bebió alguna pócima que ella le preparó.
Siekik, conocedor de estos sentimientos encontrados de odio, se opuso a la visita de la sacerdotisa, por que no se lo permitirá su madre.
Entonces; la sacerdotisa sacó a relucir el carácter fuerte y le respondió:
--- Oh Gran Líder, si no veo a su madre no hay remedios.
Siekik, muy preocupado por la salud de su madre y con el tiempo en contra, le respondió:
--- Chosinik, mi madre tiene calentura, su frente está que arde.
La sacerdotisa, le respondió:
--- Oh Gran Líder, por la misma razón tengo que verla y le prometo que le prepararé los remedios.
Siekik, ya no pudo esperar tanta majadería, le dio la espalda a la sacerdotisa y regresó al dormitorio de su madre; en el trayecto justo en el corredor, él encontró llorando a su pareja Nassanchak y le dijo:
--- Su madre ha muerto.
Siekik, ingresó al dormitorio, vio que su madre yacía boca arriba, le tocó la frente, estaba complemente fría, le pasó la mano por la nariz, ya no respiraba, le abrió el ojo izquierdo, ya no había movimiento, ella había muerto.
Siekik, quien era un duro guerrero, que nunca dudó usar su porra para combatir a sus enemigos, quien al comprobar que su madre había muerto y le afloraron sentimientos de ternura y amor a su madre, le brotaron lágrimas de sus fuertes ojos, aceptando la orden de los dioses que recogieron el espíritu de su madre para llevarla a los reinos celestiales y se una a su pareja el señor Chonkik, quien ya se había adelantado en su partida, que fue la causa de la muerte de ella.
Siekik, se reincorporó y como líder endureció su corazón que estaba afectado por la aflicción, salió al corredor que se ya se encontraban los otros líderes Renkik y Chamokik, les ordenó preparar los funerales para el entierro de su madre.
Chamokik, le contestó:
--- Oh Gran Líder, sentimos mucho la muerte de Mokumac, ella fue una gran lideresa, me consta haberla visto trabajando en los talleres y manejaba la perfección los telares, nos dejará un vacío que nunca podremos llenar; asumo el trabajo de darle la última despedida de este mundo.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
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Siekik, conmovido escuchó atentamente las palabras de Chamokik, le puso la mano sobre el hombro en señal de agradecimiento, ya que en aquellos tiempos no se usaba el abrazo.
De inmediato, Chamokik, preparó la ceremonia que se le dará como una dignidad de alta investidura, por ser la madre del líder.
Nassanchak, su madre y sus hermanas quienes lloraban la partida, tomaron las acciones de preparar los restos mortales de Mokumac, cambiándole de ropa y maquillaron su rostro, aplicándole una fina capa de una pasta de achote rojo para resaltar los pómulos del rostro, todo su cuerpo fue limpiado con pócimas de flores silvestres y se le colocó sobre una tarima (un espacio del ataúd que servirá para levantar su cuerpo), se tenía que evitar la presencia de los insectos.
Renkik, quien fue el constructor del panteón, se encargó de cavar el hoyo donde descansarán los restos de la señora Mokumac.
Al día siguiente, era un día triste, se sentía en el ambiente ese dolor irreparable de la muerte de un ser querido y respetado, eran sentimientos de duelo, se dio inicio a la ceremonia fúnebre, muy similar a la que sucedió con el señor Chonkik, los restos mortales envueltos en mantas blancas, amarrados por la cintura fueron colocados sobre la tarima (ataúd), fue levantado y cargado por cuatro guerreros vestidos de blanco, ellos salieron desde el dormitorio, llegaron al corredor, ya se escuchaba el golpe muy lento y pausado del tambor, luego siguieron al patio, donde se había formado un callejón humano de guerreros, quienes al paso del ataúd inclinaban sus cabezas en señal de duelo, llegaron a la gran fogata donde fueron recibidos por Siekik y la sacerdotisa Chosinik.
La sacerdotisa inició la ceremonia, ordenó que el ataúd descanse sobre el atrio y le roció aromas, en seguida subió al atrio el joven líder Siekik, y desde allí tocó los restos mortales de su madre, se levantó y estiró los brazos hacia el firmamento (el Cielo) tratando de observar a los dioses invisibles y les invocó:
--- "Oh dioses del reino celestial, les ruego acoger a mi madre Mokumac, ella fue una gran mujer, pareja del señor Chonkik que se unirá con él, y que ustedes grandes dioses vigilen a nuestro Señorío, que con la intercesión de mis padres haremos grandes obras y que ya estamos construyendo el Gran Templo, donde los veneraremos; invoco dioses que nunca nos abandonen y que nosotros pondremos la fuerza de nuestros cuerpos para lograr la victoria.."
El joven líder Siekik, bajó los brazos, su rostro estaba mojado por las lágrimas que corrían por sus pómulos desde sus adoloridos ojos, pero nunca se quebrantó su imponente voz, demostrando así; que ni en los momentos más dolorosos dejará de ser el líder que siempre pondrá el pecho para defender su señorío de la invasión de las tribus vecinas.
En seguida, Siekik bajó del atrio, ordenó levantar el ataúd, los cuatro cargadores lo hicieron y lo llevaron al panteón, esta vez adelante iba Siekik acompañado de su pareja Nassanchak, detrás del cortejo del ataúd, iban Renkik y su familia, más atrás Chamokik y los 10 guerreros guardaespaldas del joven líder.
Cerca al panteón, hubo una parada, para pedir permiso a la tierra  que iba a ingresar un nuevo miembro, esa ceremonia era de Renkik, quien se adelantó e invocó con unas breves palabras, luego él se anticipó hasta el hoyo, allí esperó que llegue  el ataúd.
Los cargadores bajaron el ataúd, luego tomaron el cuerpo y lo entregaron a Renkik, quien estaba en el interior del hoyo; él suavemente colocó los restos mortales sobre una alfombra de flores y plantas silvestres, le cruzó las manos, luego pidió la tarima y comenzó a colocarla varios centímetros por encima de los restos mortales, empezando de la parte de la cabeza, luego salió y se tumbó al filo del hoyo con la ayuda de una palanca de madera colocó perfectamente la tarima que cubrió totalmente el ataúd y quedó listo  para echar la tierra y cubrir el cadáver.
Fue, el joven Siekik, quien dio el primer palanazo y lo hizo sucesivamente, hasta que le dio el turno a Renkik, luego lo hizo Chamokik, las mujeres no echaron tierra, hasta que finalmente se niveló con la superficie y así quedó sepultada la señora Mokumac.
Misteriosamente, desde una distancia, sobre un montículo se vio un búho que ululaba en día claro, probablemente era el búho de la suerte que también se unió a dar el último adiós a la señora Mokumac, quien sin hacer la sombra y con un perfil bajo hizo mucho para consolidar el nacimiento del Señorío.
Después de la ceremonia del sepelio, todos regresaron a cumplir sus tareas habituales; el joven líder Siekik ahora unido con su pareja Nassanchak, fueron al taller de los tejidos, allí todas las mujeres laboraban con esmero, al llegar las hizo interrumpir el trabajo y pararse y les dijo:
--- Mujeres, ha muerto la líder de los tejedores y desde ahora será mi pareja Nassanchak con quien trabajarán unidas; yo voy a los terrenos de Zankoc y a mi regreso traeré el algodón de colores para confeccionar la ropa para el asentamiento.
En seguida, él salió del taller, dejando a su pareja como la nueva lideresa; ya estando en el patio se encontró con Renkik y le preguntó:
--- Renkik, dime: ¿Cómo va la construcción de las acequias de los terrenos de los dominios de la vivienda?
Renkik, completamente entusiasmado se preparaba a contestar.........................
Continuaremos.........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 5 de diciembre de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo CVII.- Siekik, visitó el lugar donde peleó contra una tribu invasora, le informaron que los cadáveres de los enemigos, desaparecieron misteriosamente; después él pensaba visitar a los terrenos de Zankoc, pero, su madre Mokumac se enfermó de nuevo....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; Siekik, aplicando su experiencia, se defendió contra la invasión de una tribu desconocida que estaba arrasando con todas las cosechas de los terrenos que fueron de Tankik; cada vez era más frecuente las invasiones, por el hambre que reinaba en grandes zonas del valle de Lambayeque en aquellos tiempos, que habiendo excelentes terrenos fértiles no eran cultivados por algunas tribus que preferían la usurpación a quienes cultivaban con esmero tal como sucedía con los terrenos del dominio del señor Chonkik, ahora representado por su hijo Siekik; el joven líder esta vez fue cruel, no permitió auxiliar a heridos enemigos todos fueron ultimados y los cadáveres fueron levantados de los terrenos y expulsados a las zonas eriazas, igualmente dispuso vigilancia permanente, por que podrían regresar otras tribus invasoras........  ...sigamos el relato.......

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder Siekik, que por su mente pasaban: ideas, obras por hacer y dar nacimiento al esplendor del Señorío, que era una tarea reservada a los escogidos por designios de la naturaleza, ya que antes que su padre Chonkik y él nadie más tuvo la peregrina idea de formar una organización, ya que en el valle primaban la vida errante; ahora, ellos se volvieron sedentarios, que justamente por ese avance de organización humana, estaban expuestos a las invasiones de las tribus vecinas.
Aún con todas las dificultades propias del nacimiento de un Señorío, ya se dieron los primeros pasos con la construcción del gigantesco templo, que será algo parecido a una pirámide trunca; ya organizó el taller de orfebrería, ya está en la implementación del taller de metalurgia para la producción del cobre en productos de uso diario, aún faltaban muchas cosas más, que se iban implementando y que gran parte del tiempo lo invertía luchando y defendiéndose de las tribus invasoras que ya estaban empezando a respetarlo, ya que quien se atrevía a invadir corría el riesgo de perder todo, empezando por la vida de los invasores y sus terrenos de ubicación.
Siekik, nunca promovía invasiones, era un líder conciliador e implacable al mismo tiempo si se volvían como sus enemigos.
Sigamos el relato, Siekik después de lograr la victoria contra la tribu invasora, dispuso que parte de los guerreros apoyen a los agricultores en la reconstrucción de las chacras, que fueron saqueadas, era un duro trabajo, ya que los invasores destruyeron e incendiaron los terrenos cultivados; él, al mismo tiempo coordinó con Chamokik para establecer un contingente permanente de guerreros, que custodien los límites de los terrenos; ya que, tal como vino una tribu invasora, pueden hacer  lo mismo otros belicosos invasores.
Siekik, regresó a los dominios de la vivienda, fue en busca de Renkik, que lo encontró y le dijo:
--- Renkik, lo que fueron tus terrenos se inundaron con las copiosas lluvias; pues, elige a un grupo de vasallos, para ir a medir desde el río y construir acequias (canales) aprovechando que los terrenos están secos, tenemos que volverlos productivos y no dependiendo de la lluvia, sino de regadío.
Renkik, que para él
 eran sus viejos sueños aprovechar el agua, pero que no lo podía hacer por la carencia de mano de obra, le brillaron los ojos, sabiendo que por fin se cultivarían esos terrenos durante todo el año, le contestó:
--- Oh Gran Líder, es una vieja aspiración cultivar esos terrenos todo el tiempo, que nunca se hizo por falta de gente para construir los canales, tengo varios guerreros que conocen el arte de la construcción de acequias usando las curvas y pendientes de los terrenos.
Siekik, entusiasmado, por lo que estando junto a la vivienda sería aprovechado como un gran extensión de terrenos, que por seguridad salvarían al Asentamiento Humano de la dependencia de los terrenos ganados por la fuerza de las armas y podrían regresar a sus antiguos dueños y le contestó:
--- Renkik, ahora saldremos, de nuevo ve a la dispensa y saca las sogas más largas para medir el terreno.
Renkik, hizo la venia de sumisión y se fue, dentro de unos 30 minutos regresó ante Siekik y le dijo:
--- Oh Gran Líder, estoy con un contingente de 30 guerreros, quienes han construidos acequias en otros lugares.
Siekik, sonriendo le contestó:
--- Muy bien, ahora nos vamos a trazar los canales.
Todos acudieron y estando allí, hubo uno de los constructores de acequias que se adelantó y comenzó a observar la orografía del terreno que no era plana del todo, tenía pendientes con dirección al lecho del río y la otra parte era completamente llano expuesto a inundaciones.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El guerrero que hacía las veces de un "arquitecto" y de un "agrimensor"; él observó detenidamente el terreno y encontró el nivel para la construcción de una acequia madre(gran canal), que partiendo del río canalizaría el agua desde el borde del terreno y conduciría la corriente a nivel conservando el declive del terrenos y comprobó que el canal se construiría desde el vado del río que estaba muy retirado de los terrenos y que invadiría una gran extensión de terrenos eriazos.
Siekik, quien estaba allí siguiendo el trazado del canal, le pareció dichoso el aumento de los terrenos que el agua permitiría ganar una extensión para el cultivo.
Siekik, ordenó que se haga el canal, regresó a los terrenos que fueron de Tankik que no estaban cerca, el joven era un caminante que no se cansaba llegó y atravesó hasta llegar al terrenos que fue arrasado y desde allí observó al firmamento y descubrió que no habían muchos gallinazos revoleteando por el sector donde fueron tirados los cadáveres de la tribu invasora, el desierto no perjudica a nadie, pero ¿Qué pasó con los difuntos?
Él, ordenó investigar observado desde cierta distancia el lugar donde se amontonaron los cadáveres, quienes llegaron no encontraron nada, le informaron sobre la misteriosa desaparición, fue incrédulo y el mismo  caminó al lugar y comprobó que no estaban, preguntó a los centinelas si vieron que pasó con esos restos humanos, pero ninguno dio una respuesta afirmativa.
Pues, era un peligro, que de inmediato se dio cuenta Siekik, que estaba expuesto a un nuevo ataque, él mentalmente contó el número de guerreros y tan sólo eran los centinelas, ya que los defensores asignados estaban muy distantes.
Siekik, razonó que sus centinelas estaban cansados que no pudieron observar a nadie al mover los cadáveres, ordenó el cambio de todos ellos por nuevos y frescos guerreros que permanecerán de pie toda la noche, al día siguiente comprobó que nadie llegó, era una buena nueva para la vigilancia que no debía descuidarse, a la tercera noche, los centinelas detectaron que llegaron un numeroso grupo de mujeres vestidas con trajes largos, quienes rindieron culto con cánticos alrededor donde estuvieron los cadáveres, elevaron la voz de sus canciones que conforme llegaron desaparecieron.
Siekik al estar informado de esta extraña aparición de misteriosas mujeres y como todo volvió a la normalidad, él siguió observando la reconstrucción de los terrenos de cultivo y regresó a los dominios de la vivienda y fue hasta la sacerdotisa y le preguntó:
--- Chosinik, ¿Qué hacen las mujeres muy numerosas paseando por las planicies?
Chosinik, quien era conocida por invocar a los dioses sus asuntos personales, si tenía conocimiento que ambulaba una tribu que recogía cadáveres de hombres guerreros caídos en combate y los entregaban a una tribu haciendo un trueque con productos comestibles, quienes frecuentaban las planicies del desierto, y justamente por el lugar donde se arrojó esos restos humanos y le contestó:
--- Oh Gran Líder, si tengo conocimiento que hay tribus que hacen el trueque de sus productos con cadáveres, seguro que las mujeres rindieron culto a los que dejaron este mundo.
Siekik, con la respuesta de Chosinik, que no le produjo ningún encanto de ella, ya que no le explicó nada, le dijo:
--- Muchas gracias sacerdotisa por tu respuesta.
Siekik, luego de conversar con la sacerdotisa perdió interés en ese asunto, se fue a los terrenos donde se empezaría a construir los canales, allí los encontró en gran acción laboral, todos trabajando a ritmos acelerado, se había medido desde la entrada del río, se encontró con Renkik, quien el dijo:
--- Oh Gran Líder, vamos a ganar extensos terrenos que todo el dominio de la vivienda, al finalizar la construcción que nos demandará unos dos veces las manos llenas (20 días) y lo festejaremos  sembrando grandes extensiones de terrenos.
Siekik, era un líder que se mantenía en movimiento corporal, no podía estar tranquilo en un sólo lugar, fue hasta la tribu que elaboraba los bloque de arcilla (adobes), quienes tenían la particularidad de poner un sello, los encontró en pleno trabajo, quienes siendo unos 50 trabajadores avanzaban a ritmo acelerado, allí les preguntó si había un arte para hacer resistentes los adobes a la furia de los elementos como las torrenciales lluvias o las prolongadas sequías, por que en ambas situaciones los adobes sufrían deterioros irreparables; el que hacía de líder del grupo, le contestó:
--- Oh Gran Líder, celebro su inquietud en observar detalles sobre la consistencia de los bloques, nosotros si conocemos esos secretos por eso elaboramos los adobes teniendo en cuenta el pisado y la mezcla del barro tenga una resistencia que al levantar la masa no haya caída de residuos, eso se consigue pisando la tierra que tiene que ser de buena solidez y estos terrenos son los mejores tienen lo que llamamos la greda, que le haremos los mejores adobes para la construcción de su templo.
Siekik, muy feliz con la respuesta del trabajador, le pasó por la mente en regresar a los terrenos que fueron de Zankoc, para ir allí tenía doble motivo: dar una vuelta y visitar a la joven hermosa que podría parir el acariciado hijo varón.
Antes, fue la vivienda y se encontró con su pareja Nassanchak, quien le informó que visite a su madre la señora Mokumac, quien se encuentra nuevamente enferma, el joven líder quería demasiado a su madre y fue rápidamente a visitarla, la encontró postrada en su lecho, le pasó la mano por la frente y estaba demasiado caliente, él se dijo es Calentura (fiebre alta), salió en busca de la sacerdotisa, por que era la única que conocía los efectos medicinales de las plantas y curar a su madre........
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 21 de noviembre de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CV .- Siekik, había agradecido a los dioses su apoyo en el florecimiento de los cultivos; pero, parece que la desacertada intervención de la sacerdotisa si fue escuchada por los dioses y castigaron con una invasión de una tribu desconocida a los terrenos que fueron de Tankik...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, respiraba una tranquilidad en los dominios de la vivienda, ya que no se había observado ningún movimiento de las tribus vecinas, sobretodo las belicosas; era una paz que parecía ya se había logrado, por lo que el joven líder se dedicó atender y tratar de curar los males de la salud de su madre Mokumac; quien tenía su salud resquebrajada, debido sobretodo por la irreparable pérdida de su marido el señor Chonkik; aún así, ella se preocupaba que su nuera Nassanchak se empreñe de nuevo, dándole el hijo varón que tanto lo deseaba Siekik; sin embargo, parece que este sueño lo podrá conseguir de la joven hermosa de los terrenos que fueron de Zankoc...  ...sigamos el relato.................

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
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El joven líder Siekik, estaba muy empeñoso en construir el gran gran templo a los dioses; mientras tanto celebraba ceremonias de invocación en agradecimiento o pidiendo algo, él tenía la preocupación por la salud de su madre Mokumac, ya ordenó a la sacerdotisa que durante la noche se hará una invocación; que para estos actos religiosos se solía retrasar la última comida, que algunas veces era un festín, hoy no había nada especial y de acuerdo a lo establecido se convocó a todos los vasallos al gran patio.
Siendo las 18:00 horas de la noche, todos los vasallos se reunieron en el gran patio, junto a la fogata había un tabladillo, allí subía el joven líder, acompañado del sonido del golpe de los tambores que era lento y acompasado; fue impresionante ver llegar al joven líder caminando en un callejón de los vasallos que inclinaban sus cabezas al paso que avanzaba; él se había cambiado de vestimenta, ahora lucía un traje de una sola pieza como una bata que le cubría el cuerpo desde el cuello hasta los tobillos, era de color blanco púrpura, llevaba como cetro una porra de madera con cabeza dentada, era su arma favorita.
Siekik, llegó a la fogata, lo recibió la sacerdotisa Chosinik, quien le agregó un manto tejido muy corto, que le cubrió los hombros y parte del pecho, él subió al atrio (tabladillo), abriendo los brazos levantó la mirada hacia el firmamento y empezó la invocación, así:
--- "Oh Dioses de las alturas, estamos reunidos para agradecerles su ayuda en el florecimiento de los terrenos, tenemos buenas cosechas y esperamos siempre sea así; igualmente Oh Dioses les pido protección por la salud de Mokumac, quien es mi madre, ella sufre de la pena por la muerte del señor Chonkik, quien ahora está con ustedes, les suplico concederle unos tiempos más de vida".
Luego, el joven líder tomó asiento y subió la sacerdotisa, muy hermosa con amplias caderas; que así estaba establecido que ella continúe, hizo la venia de sumisión ante el joven líder, luego levantó su cabeza hacia el firmamento y con los brazos extendidos en esa dirección, invocó así:
--- "Oh Grandes Dioses de las Alturas, invoco a ustedes pidiendo el perdón por haber perdido a mi hija, que se fue a sus aposentos y como nuestro líder Siekik quiere tener un hijo varón, invoco a ustedes concederme el honor de ser la madre, que esta vez seré la esmerada cuidadora de tan noble ser, que venga al mundo por designio de ustedes".
El joven líder, se puso de pie con gesto adusto, mostrando su total desacuerdo con la invocación de la sacerdotisa y como faltaba la siguiente invocación, él dijo:
--- "Oh Grandes Dioses, no es urgente para mi tener un heredero varón, dejo a la voluntad y bondad de ustedes, destinar el tiempo para ese fin; tengo pareja y ella es Nassanchak, quien es la única que puede darme un hijo varón; igualmente ahora dioses les ruego concedernos lluvias para los terrenos que fueron de la tribu Chamasachok, que la necesitamos para la próxima siembra, esta petición espero sea concedida".
Después de la invocación, Siekik se bajó del tabladillo, regresó por el callejón de humanos y fue al corredor; todo parece indicar que la sacerdotisa no midió el descaro de ofrecerse como la destinada para ser la madre del probable hijo varón, ya que ni siquiera el joven líder la observó al pasar junto a ella, él estaba muy enojado por semejante atrevimiento.
Entre los presentes a la ceremonia, estaba su pareja Nassanchak y los otros líderes, la única que no asistió fue Mokumac, por razones de su salud; tal vez fue mejor así, por que ella habría escuchado a la sacerdotisa, a quien ella no le tenía ningún afecto.
En cambio a Nassanchak, no le importaba que su pareja Siekik se haya acostado con otras mujeres, ella era consciente que su pareja tenía muchos días que ausentarse de la vivienda y buscaría la compañía de una mujer para pasar las noches; pero, si habían  otras personas que si les afectaba y ellos eran los padres de Nassanchak y la señora Mokumac quien si odiaba a la sacerdotisa, que la creía como una intrusa en la vivienda.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
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En seguida se sirvió la segunda comida, donde Siekik no estuvo en el corredor, donde solía comer junto a los otros líderes como Chamokik y Renkik; él fue al dormitorio de su madre Mokumac, que la encontró más alegre con una sonrisa a flor de labios, ya que ella estaba dichosa al escuchar que su hijo mentó ante los dioses que tenía una pareja y ella será la única que le dará el hijo varón.
Mamá e hijo comieron la cena, era una bendición de los dioses que ella recuperó el apetito; luego el joven líder salió con los mates vacíos, se encontró en el corredor con Renkik, y éste último le dijo:
--- Oh Gran Líder, le agradezco que haya establecido el respeto de los vasallos, por que usted es el líder y sólo así será escuchado por los dioses para la venida de su hijo varón que ellos darán su venia a la única portadora que es Nassanchak.
Siekik, apreciaba sobremanera a Renkik, quien además de ser el padre de su pareja, era un fiel servidor, que siempre lo vio como el Gran Capitán de los guerreros, al entrenarlos que en tiempos de paz, ellos trabajaban en labores de engrandecimiento a los dominios de la vivienda, le respondió:
--- Renkik, no descuides a los guerreros, estamos muy tranquilos, pero me da mala espina, casi estoy seguro que las tribus invasoras están en movimientos, creyendo que nos descuidamos (bajar la guardia) ordena que los centinelas estén siempre vigilantes, ha pasado mucho tiempo de paz, me parece que algo se nos viene y no sé en que terrenos seremos invadidos. (su "tercer ojo" y "sexto sentido" le anticipaban siempre los hechos venideros).
Siekik, le dio una palmada en la espalda a Renikik y se dirigió a la fogata, allí aún estaba la sacerdotisa, quien al llegar le dijo:
--- Sacerdotisa, tienes que pedir perdón a los dioses, por ofrecerte como la única madre del hijo varón que necesito, tu sabes que Nassanchak es la única mujer destinada a esa fin, y si ella no puede, se respetará los designios de los dioses, espero que nunca más invoques tus deseos que no los comparto, de lo contrario regresarás a los telares.
Y cuando Chosinik, le iba a responder, llegó un agitado y cansado centinela, quien al ver al líder le dijo:
--- Oh Gran Líder, vengo desde los terrenos que fueron de Tankik, por que han sido invadidos por una tribu desconocida, ellos dominaron a los guerreros vigilantes y están saqueando los productos, sin que los agricultores puedan defender, esos invasores han comenzando con los terrenos que están en las planicies después de la vivienda donde vivió el líder Tankik.
Era una noticia alarmante y Siekik aún tranquilo, le preguntó:
--- Guerrero, puedes decirme: ¿Cuántos hombres son los que entraron?
El guerrero aún cansado le respondió moviendo las dos manos por seis veces, era una suma de por lo menos 60 invasores y todos armados.
Siekik, pidió que le acompañe el guerrero y fueron casi corriendo a buscar a Chamokik, que al encontrarlo, le dijo:
--- Chamokik, éste guerrero informa que una tribu invasora ha entrado a los terrenos de Tankik y están saqueando los productos de cosecha, prepara a los guerreros que caminen de noche, tenemos que ir a pelear y rechazarlos.
Chamokik, se comunicó con Renkik, quien recién se había acostado y le preguntó por guerreros que caminan de noche con facilidad, el Capitán y entrenador se levantó fue al campamento y comenzó a llamar a los guerreros, quienes al saber de la emergencia todos se pusieron de pie y se alistaron algo más de 100 guerreros y se les entregó las armas y con ellos fue hasta Siekik, quien esta vez se puso una coraza de cuero reforzada con filamentos de cobre resistente a las flechas.
Prácticamente toda la población de la vivienda se puso de pie, alistando a los guerreros, quienes ya estaban formados y listos para salir.
Siekik, con la experiencia acumulada, ordenó a Chamokik seleccionar a 10 guerreros exploradores, que debían salir del inmediato, indicándoles que se acerquen a los invasores, usando la técnica de arrastrar sus cuerpos (rampando) que no lo enfrenten, con lo que ellos vean retrocedan dándonos la ubicación exacta.
Renkik, quien si conocía a los mejores exploradores, los seleccionó, les agregaron más armas cortas y se les indicó lo que tenían que observar, para luego informar y se les despachó; los restantes incluidos los líderes salieron caminando rápido sin dirigir palabra alguna, todos debían avanzar en completo silencio.
Los exploradores, quienes caminaban en dirección a los terrenos, se dividieron caminando en dos grupos de cinco hombres y lo hicieron por los bordes del camino, ellos llegaron a la parte delantera de los terrenos invadidos, todo estaba tranquilo, cruzaron la vivienda que fue de Tankik, que estaba abandonada, avanzaron hacia las pampas  y desde su ubicación observaron alarmados que había fuego y se notaba el movimiento de la gente.
Los exploradores siguieron caminando y se encontraron  con aterrados agricultores que se habían encaramado y como hablaban el mismo dialecto, les preguntaron sobre los invasores, ellos les informaron que habían tomado los terrenos  más grandes del cultivo del maíz y que ya lo saquearon y le prendieron fuego y que parte de los productos "cosechados por los invasores", ya estaban huyendo en dirección a las planicies, y que habían matado a tres agricultores que resistieron el ataque y que ya estaban entrando a los cultivos del maní, camote y yucas...................
Continuaremos....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 14 de noviembre de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CIV.- Siekik, por primera vez, estaba tranquilo dentro de los dominios de la vivienda, sin que haya movimientos de las tribus vecinas con una invasión; mientras tanto sus mujeres hacen planes para buscar el hijo varón que él quiere....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, visitó los terrenos que fueron de la tribu Chamasachok, ahora a cargo del líder políglota Monkik, quien transformó los terrenos antes descuidados en productivos y con grandes cosechas; era maravilloso, observar el avance agrícola, el líder Siekik conversó con Monkik, ratificándolo seguir trabajando allí, quien al regresar fue despedido con festín de carne de venado y se asentó con chicha de jora, era un regreso generoso con 20 guerreros cargados de productos comestibles ...  ...sigamos el relato..................


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
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El festín de comida, que le brindó Monkik al joven líder Siekik, duró hasta pasadas las 22:00 horas de la noche, que se asentó con chicha de jora, donde todos bebieron sin exagerar la dosis para no afectar ni perder el sentido común.
El líder Siekik, y sus vasallos se despidieron quienes al salir encontraron un callejón humano de guerreros, que a medida que pasaba el líder, ellos bajaban la cabeza en señal de sumisión.
Siekik, junto con Chamokik, regresaron a la vivienda con 20 guerreros cargados de productos comestibles y los restantes que resguardaban, además de 10 guerreros guarda espaldas, se tenía que asumir todas las medidas de seguridad, en vista que las tribus vecinas, eran belicosas, que constantemente estaban a la expectativa para invadir; también se cargaron quipes con ollas y cántaros, y después de un largo trecho llegaron a la vivienda al amanecer; era una estrategia caminar por las noches para no despertar la codicia de las tribus vecinas.
Como el retorno fue después de 28 días, si hubo novedades, comenzando por las hijas del joven líder, primero fue la hija de la sacerdotisa que se enfermó y siendo ella conocedora del uso de las plantas para curar enfermedades, no encontró ningún remedio y tampoco recibió apoyo de las otras mujeres, que la consideraban como una intrusa, la criatura se le murió; fue un duro golpe emocional para la mujer, que descuidó la fogata y se apagó el fuego, condenado por los dioses; tuvo que ser encendido por el líder Renkik por la madrugada, quien pasó por el lugar de descanso de la mujer y la encontró llorando por la pena que sentía haber perdido a su hija.
El líder Renkik, no actuó ni a favor ni en contra, ya que sentía en carne propia, que su hija tenga que convivir con esta traidora y así lo pensaba: él, su esposa, pero a Nassanchak le importaba un bledo.
Pero, las desgracias no vienen solas, por que la hija de Nassanchak, también se enfermó, que le dieron atención con todos los remedios disponibles, pero cada día se agravaba su salud, tampoco lactaba, perdía peso y fallecía al cuarto día.
Como en aquellos tiempos, no se conocía la existencia  de las epidemias, es muy probable que estas dos niñas hayan muerto por efectos de una enfermedad contagiosa y que sólo atacaba a bebés, no se descarta que haya sido una dolencia a los pulmones, por que ambas bebés tosían como si estuviesen los pulmones muy atrofiados.
Siekik, enterado por la pérdida de sus dos hijas, si sintió emociones sentimentales, sin embargo todo fue pasajero y la vida continuó sin mayores preocupaciones.
A la siguiente noche, se enfermó su madre Mokumac, quien ya había llegado a los 40 años de vida, ella se había envejecido por la constante pena de haber perdido a su esposo el señor Chonkik.
Se tuvo que recurrir a la sacerdotisa Chosinik, para que señalen los remedios para curarle, ella pidió ingresar al dormitorio para tocar su cuerpo y poder curar sus dolencias, algo que era inaceptable para la señora Mokumac.
En esos momento llegó Siekik y encontró a la sacerdotisa, que ya se había repuesto de la pérdida de su hija y se había transformado en una mujer hermosa tal como lo fue antes del parto, le habían crecido las caderas haciéndola provocativa, el joven líder le miró con disimulo las atractivas nalgas y fue ella quien le dijo:
--- Oh Gran Líder, su mamá está enferma, pero no acepta que la visite para saber que remedio hacer, si antes no toco el cuerpo, quisiera que usted me autorice para ir al dormitorio de la señora Mokumac.
Siekik, entendió que era cuestión de celos, por que su madre nunca aceptó, que él se haya acostado con la sacerdotisa, algo que tampoco lo aprobó el finado señor Chonkik y le dijo:
--- Chosinik, deja a mi madre sola, ella nunca aceptará tu presencia, entraré yo y tocaré su cuerpo, para saber en que parte le duele, luego te comunicaré para que prepares los remedios; aún que estoy seguro, que ella siente pena por  la muerte de señor Chonkik.
Recién la sacerdotisa, entendió que la enfermedad de Mokumac, era por pena y si tenía esas infusiones, ella alistó un espacio en el costado de la fogata, fue al chorro de agua llenó una olla con agua y la paró, para hervir plantas medicinales relajantes, para que ella beba y pueda dormir, que era lo que tenia que hacer la señora Mokumac.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Después que la sacerdotisa, preparó los remedios, los sirvió en un pocillo y esperó en el corredor que el joven líder Siekik salga del dormitorio de su madre, que si detectó calentura en la cabeza (fiebre).
Cuando Siekik, salió del dormitorio de su madre, encontró en el corredor a la sacerdotisa con el pocillo lleno de remedios; ella al verlo le hizo una sonrisa y le dijo:
--- Oh Gran Líder, aquí tiene un pocillo lleno de remedios para su madre.
Él, le contestó que su madre tenía calentura y sudor en la frente, justo eran los remedios que ella le preparó y le contestó:
--- Oh Gran Líder, lo que le pasa a  su madre Mokumac, es un ataque de pena, por coincidencia le he preparado los remedios que van calmar ese dolor.
Entonces, Siekik pensó en la sacerdotisa, que ya tenía tiempo suficiente desde que parió y le dijo:
--- Chosinik, vamos hacer una ceremonia invocando a los dioses por la salud de mi madre y agradecerles por habernos ayudado en los terrenos que ahora son productivos.
La sacerdotisa, que también quería una nueva oportunidad para tener otro hijo y que sea varón, tal como el joven líder lo quería y gracias a su rápida recuperación tanto emocional como física, le contestó:
--- Oh Gran Líder, me sorprende su capacidad de fervor a los dioses, por los logros alcanzados por usted, gracias a su capacidad combativa, que seguramente los reinos celestiales quieren verlo siempre alegre y que muy pronto obtendrá el hijo varón que tanto lo desea, tal vez elija a mi cuerpo que está listo para engendrar ese varón que algún día será su sucesor.
Siekik, entendió perfectamente las palabras de zalamería de la sacerdotisa y con la franqueza que se ofreció para acostarse con él, sabiendo que él tenía su pareja, pero ella quería su segunda vez, pero él ya no caerá en la trampa, ya que no era digno de un líder tener dos mujeres bajo un mismo techo y optó por no contestar a la seducción de la sacerdotisa, y sólo le contestó:
--- Chosinik, hoy haremos la comida invocando a los dioses su protección.
Dio media vuelta, dejando en los labios de la seductiva sacerdotisa alguna expresión más, que él no quería escuchar.
Era el camino correcto, ya que ella fue una concubina y por esa razón no tenía en su mente el respecto a las personas.
Siekik, regresó al dormitorio de su madre con el remedio que le preparó Chosinik; era una infusión, que podría ayudar en algo la recuperación de la salud y le dijo:
--- Madre, bebe estos remedios que pueden ayudarte en tu mejoría, son plantas hervidas.
Pero, la señora Mokumac, rápidamente entendió que los preparó Chosinik y lo consideraba como un veneno, lo recibió para no desairar a su hijo y sostuvo el pocillo en la mano derecha y le dijo:
--- Hijo, llama a Nassanchak, quiero conversar con ella.
Siekik, obedeció la orden de su madre y se dirigió al taller de tejidos, a buscar a su pareja Nassanchak y cuando la encontró, le dijo:
--- Nassanchak, mi madre quiere verte en este momento.
Nassanchak, soltó su telar de cintura, que estaba tejiendo y se encaminó al dormitorio de su suegra, quien al llegar, ella le preguntó:
--- Nassanchak: ¿Tu preparaste este remedio?
Nassanchak, conocía las vasijas que usaba Chosinik y le contestó:
--- No, esos pocillos son de la sacerdotisa.
Mokumac, al escuchar la respuesta de su nuera, simplemente vació todo el contenido en el bacín, que no fue del agrado de su nuera, ya que la señora estaba enferma y necesitaba ingerir remedios, pero no le dijo nada, sólo se quedó callada, ella pensó: "...esos remedios le hubiesen ayudado mucho en su salud.."
Entonces, Mokumac viéndola muy hermosa a su nuera, que efectivamente el embarazo le hizo mucho bien en su estado físico que le habían engrosado sus caderas y tenía un crecimiento provocativo de los senos que siendo abultados levantaban el vestido, le dijo:
--- Nassanchak, estás una mujer hermosa, digna para mi hijo, te aconsejo que le des un hijo varón que él tanto quiere, creo que por segunda vez, obtendrás el favor de los dioses para que te empreñes con un hombre.
Que situaciones tan sentimentales se le presentan al joven líder, desde su madre convenciendo a su nuera y la sacerdotisa quien ya se declaró dispuesta acostarse de nuevo con él, pero lo que ninguna de las dos mujeres  sabían que el joven líder empreñó a una tercera  joven hermosa en los terrenos que fueron de Zankoc.......
Continuaremos..........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 7 de noviembre de 2021

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo CIII.- Siekik, al visitar los terrenos que fueron de la tribu de Chamasachok; encontró un cambio total que lo había transformado Monkik, quien le dio una clase magistral que fue bendecido por los dioses, haber engendrado dos hijas mujeres...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los : Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, estuvo trabajando muy empeñoso en el nacimiento del Señorío, siendo el responsable tenía que estar en todos los lugares, impartiendo órdenes, ya se inició la construcción del Gran Templo, dedicado a la veneración a los dioses; Renkik, logró conectarse con la tribu que elabora los bloques de arcilla (adobes), quienes  enviarán a 50 vasallos que trabajarán hasta que se termine la obra, que se será a largo plazo, a cambio esa tribu recibirá productos comestibles; al mismo tiempo Siekik, estuvo en el nacimiento de su primera hija de su pareja Nassanchak, demostrándole su cariño muy discreto; que todo indicaba, que para el joven líder no fue de su agrado; ya que él, esperaba un hijo varón, es necesario indicar que el joven líder tenía expectativas por el nacimiento de su primer hijo, él se sonrió, no hubo alguna manifestación de ese amor de ser un progenitor; luego del alumbramiento, él salió a cumplir sus obligaciones que faltaba quien atice la fogata del gran patio, ya que la sacerdotisa fue a descansar por que estaba próxima a parir.... sigamos el relato....


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Parece que el joven líder Siekik, cifraba la esperanza de que la sacerdotisa, le diera un hijo varón, él no estaba enojado contra su pareja Nassanchak, más bien consideraba que los dioses, así lo decidieron y estaba pensando hacer una ceremonia de agradecimiento e implorar que el próximo hijo sea un varón.
Pues, pasaron los días y se llegó a dos semanas y aparecieron los dolores de la barriga de la sacerdotisa Chosinik, quien finalmente estando sola y sin apoyo de ninguna de las mujeres, el único que estuvo presente fue Siekik; siendo aproximadamente las 03:00 horas de la madrugada, parió la sacerdotisa, siendo una vez más una robusta bebé, quien al verla una mujercita, le acarició sin mostrar ningún signo de afecto; él sufría una nueva decepción, ya que no nació el acariciado hijo varón.
Siekik, controlando sus instintos de mostrar su carácter rebelde por que los dioses no le dieron el hijo varón, sólo sonreía ante los que estaban con él, ya que nadie tenía la culpa, era obra de los dioses que probablemente le tenían reservada otra oportunidad de lograr el hijo varón.
Al día siguiente, con el regreso de Chamokik, quien le trajo novedades de los terrenos que controlaba Kamokac; donde la joven hermosa, ya había superado las náuseas de su embarazo, que le ayudaron las mujeres incluida  la pareja de Chamokik, ya mostraba los primeros signos de crecimiento de la barriga.
El carácter siempre amable del joven líder Siekik, varió mucho con el nacimiento de dos hijas mujeres, se transformó en un hombre callado, sólo se comunicaba con órdenes, no había esa armonía que le era como una característica de su comportamiento y eso fue notado por Chamokik, quien como su lugar teniente estaba presto a todas las decisiones del líder y buscó un lugar que estén solos y cuando lo logró, le dijo:
--- Oh Gran Líder, los vasallos y yo estamos preocupados por sus dolencias del espíritu, que usted está padeciendo, nadie de nosotros puede modificar las decisiones de los dioses, queremos verlo alegre y feliz, tal como siempre lo fue, quisiera saber que puedo hacer para lograr la recuperación de su carácter, todos rogamos a los dioses de restablecer su alegría de siempre. 
Siekik, recapacitó, levantando el brazo derecho, tocó el hombro izquierdo de Chamokik, y le dijo:
--- Chamokik, no sé por que los dioses me enviaron dos mujercitas, si lo que más se necesita son varones par hacer frente a los enemigos que abundan; pero no te preocupes seguiremos adelante.
En ese momento, Chamokik pensó en la joven hermosa de los terrenos donde lidera Kamokac  y le dijo: 
--- Oh Gran Líder, como la joven hermosa está preñada, es muy probable que los dioses le envíen un hijo varón, que será tan fuerte como usted, ahora le toca estar junto a sus hijas mujeres que son muy hermosas.
Siekik, con el consuelo que le dio Chamokik, pensó que era cierto que su hijo varón nacería fuera de los terrenos de la vivienda, por que así lo decidieron los dioses y mostrando una sonrisa, le contestó:
--- Muchas gracias Chamokik por tu apoyo; tienes razón, por un momento olvidé a la joven hermosa, que fue ella quien me pidió empreñarse siendo yo el padre de su bebé, que con la venia de los dioses será el hijo varón que se necesita para gobernar estos terrenos.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder, quería distraerse y salir del círculo de la vivienda, y que mejor lugar que visitar los terrenos que fueron de la tribu de Chamasachok; por lo que fue hasta Chamokik y le dijo:
--- Chamokik, alista un grupo de 50 guerreros para ir a visitar a los terrenos donde lidera Monkik.
Chamokik, convocó a un grupo de guerreros que fueron los 50 solicitados y más los 10 que eran los guarda espaldas del líder, quienes salieron al día siguiente en la madrugada, para no despertar sospechas de las tribus vecinas que podrían detectarlos cuando transitaban por las planicies.
Después de un largo trayecto, llegaron aproximadamente a las 07:00 horas de la mañana, los recibió el mismo Monkik; quien había transformado totalmente los terrenos cultivados, llenos de sembradíos y con cosechas previstas en los próximos días, igualmente aprovechando que era un políglota, él unió un contingente de guerreros de diversas tribus, quienes vigilaban los límites, no hubieron más enfrentamientos, se afianzaron los lazos de amistad con las  tribus rivereñas, especialmente de las nacientes del agua, que se construyó un canal donde no se desperdicia el líquido elemento.
Estando en esos terrenos que eran fértiles, se había establecida una comunicación fluida con los comerciantes, quienes también traían novedades de trabajos de metales; justo lo que el joven líder quería establecer un taller en la vivienda, él se puso en contacto con el orfebre que estaba en el grupo y le dijo:
--- Hombre, quiero establecer un taller de elaboración del oro, la plata y el cobre, por que estamos iniciando la construcción del templo y necesitamos joyas y dijes para los dioses, pero no tenemos los metales, te propongo trabajar en la vivienda para preparar a un grupo de vasallos que se dediquen en forma permanente para elaborar collares, corazas, pectorales, cetros, anillos y otros dijes.
El maestro conocedor y fabricante, le contestó:
--- Oh Gran Líder, aprecio su interés de elaborar dijes de los metales, tengo en mi tribu muchos vasallos que aprendieron el arte de alear los metales, yo si conozco la vivienda, iré con ellos para instalar el taller, nuestro trabajo será un trueque, nosotros entregamos el trabajo a cambio de productos comestibles.
Siekik, aceptó el trato con el maestro de los orfebres, él siguió caminando por los terrenos en que se había aprovechado todo lo disponible de las tierras, como ya había madurado algunos productos, se dispuso la cosecha de maíz, yucas, camotes y frejoles.
El ambiente humano laboral se notaba de estar contentos, por que se comía dos veces al día, nadie padecía de enfermedades y todos cooperaban en la producción de los terrenos, sobre todo la mejoría de todo esto fue posible gracias a Monkik, quien era muy querido.
Después de siete días, se procedió a cosechar maíz, frejoles y maní, se destinó a los almacenes para la alimentación del Asentamiento y una tercer parte sobrante para ser transportada a la vivienda que será cargada por 20 guerreros con sus quipes al hombro.
Siekik, dispuso que Monkik continúe como líder de los terrenos, por que estaba haciendo un excelente trabajo; si le afectó mucho cuando se enteró de la muerte del señor Chonkik.
Siekik, también felicitó a Monkik por establecer el taller de alfarería para la elaboración de ollas y cántaros, que eran vasijas indispensables para preparar y cocinar los alimentos del asentamiento y que parte de esa producción se destinará para la vivienda.
Monkik, quien era un pedagogo autodidacta, felicitó al joven líder al enterarse que fue padre de 2 hijas mujeres y le mencionó que era una dicha de los dioses al enviar mujeres al mundo como símbolo de la fertilidad en la Tierra, y que debía agradecer al Infinito Celestial, haberle otorgado el don paternal de engendrar dos hijas mujeres.
Las palabras de Monkik, cambiaron por completo el carácter huraño, que mostraba el joven líder, quien volvió a ser el mismo líder alegre y ágil de pensamiento en sus decisiones, todos notaron el cambio que repercutió favorablemente en el desarrollo de las actividades del naciente Señorío.
Monkik, quien no se perdía ningún detalle de la recepción; había hecho cazar 4 venados que siempre entraban a los terrenos cultivados, les tendieron una trampa y cayeron cazando a los cuatro rumiantes, que coincidía con el día que retornaba el líder y destino la carne para hacer un festín de despedida en su honor, todo había sido preparado cuidadosamente, por lo que la comida vespertina se programó para después del inicio del anochecer, que siempre se servía a las 17:00 horas aproximadamente, ya todo listo se le invitó al salón al joven líder Siekik, a Chamokik y el mismo Monkik, ya ellos sentados aparecieron un grupo de bellas cocineras portando mates llenos de comida con carnes que no era usual, por ser el ágape de despedida, a medida que comían aparecieron de nuevo las jóvenes mujeres portando pocillos de chicha fermentada de maíz que ofrecieron al líder y sus acompañantes...................
Continuaremos........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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