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domingo, 27 de febrero de 2022

CAMBIO CLIMÁTICO : Cazadores de grillos

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., en la república africana de Uganda, florece un negocio de la caza y venta de grillos de matorral conocéfalos, conocidos como saltamontes o nsenene, que constituye una fuente de proteínas clave a los mercados de Uganda.
NATIONAL  GEOGRAPHIC: narra .- "Los «visitantes», como los llaman en el lugar, se congregan en enormes enjambres para aparearse y alimentarse tras las lluvias de otoño y primavera, y es cuando cientos de personas de todo el país salen a recolectarlos. Salados y fritos, en Uganda se consideran un manjar; se venden a menos de dos euros el saco en mercados, paradas de taxi y puestos de carretera. («A vosotros os gusta comer palomitas de maíz cuando miráis una peli, ¿verdad? Pues yo pico nsenene», me dice alguien).

Es noviembre de 2020, y en Harugongo deberían estar en plena campaña otoñal. Cuenta la leyenda que estos insectos proceden de la luna, y esta noche hay luna llena. Sin embargo, «no tenemos ni uno –dice Islam–. ¿Dónde se han metido?».

Ricos en proteínas, hierro, zinc y otros minerales esenciales, los grillos de matorral, y los insectos comestibles en general, han sido promovidos por la FAO como una de las «fuentes de alimentos del futuro», clave para lograr la seguridad alimentaria, paliar el hambre y prevenir la desnutrición. Y esto es importante en países como Uganda, donde casi un tercio de la población infantil sufre retrasos del crecimiento y la mitad de los menores de cinco años y un tercio de las mujeres padecen anemia...."   ......siga leyendo................


Los recolectores de estos insectos saltarines suministran una fuente de proteína clave a los mercados de Uganda. Pero la sobreexplotación y el cambio climático podrían poner en jaque este alimento del futuro.


Un joven escucha el zumbido de las alas de los insectos y el ruido que generan sus cuerpos al chocar con las planchas de metal corrugado que conforman las paredes de una macrotrampa.

Atraídos por las luces ultrabrillantes y sedados con humo, los enjambres de grillos de matorral caen en los bidones. Estos insectos son un aperitivo muy apreciado, pero la creciente demanda y la pérdida de hábitat están reduciendo sus poblaciones.

Foto: Jasper Doest

Es una noche fría, y un fuerte viento sopla en lo alto de una colina del sudoeste de Uganda.

Mapa ubicación Harugongo, Uganda.

Mapa: NGM Maps
El viento sacude las planchas metálicas de uno por dos metros que conforman las paredes inclinadas de la gigantesca trampa para insectos. A unos metros de distancia ruge un generador diésel que alimenta una bombilla de 400 vatios situada en el centro. La luz resulta cegadora a ojos humanos, pero es un imán para Ruspolia differens. En Uganda los llaman «saltamontes» o nsenene, pero en realidad son grillos de matorral conocéfalos.
Al pie de las planchas aguardan, vacíos, decenas de bidones. Muy pronto, confía Kiggundu Islam, presidente de la asociación local de recolectores de grillos, contendrán millones de estos insectos de casi ocho centímetros de longitud.


Una velocidad de obturación lenta permite al fotógrafo captar los movimientos de los grillos de matorral conocéfalos, conocidos en Uganda como «saltamontes» o nsenene.

Conforme el número de estos insectos mengua, el desarrollo de técnicas de cría en cautividad podría mejorar la seguridad alimentaria, crear nuevas fuentes de ingresos para los campesinos y proteger las poblaciones silvestres de esta especie.

Foto: Jasper Doest

Los «visitantes», como los llaman en el lugar, se congregan en enormes enjambres para aparearse y alimentarse tras las lluvias de otoño y primavera, y es cuando cientos de personas de todo el país salen a recolectarlos. Salados y fritos, en Uganda se consideran un manjar; se venden a menos de dos euros el saco en mercados, paradas de taxi y puestos de carretera. («A vosotros os gusta comer palomitas de maíz cuando miráis una peli, ¿verdad? Pues yo pico nsenene», me dice alguien).

Es noviembre de 2020, y en Harugongo deberían estar en plena campaña otoñal. Cuenta la leyenda que estos insectos proceden de la luna, y esta noche hay luna llena. Sin embargo, «no tenemos ni uno –dice Islam–. ¿Dónde se han metido?».

Ricos en proteínas, hierro, zinc y otros minerales esenciales, los grillos de matorral, y los insectos comestibles en general, han sido promovidos por la FAO como una de las «fuentes de alimentos del futuro», clave para lograr la seguridad alimentaria, paliar el hambre y prevenir la desnutrición. Y esto es importante en países como Uganda, donde casi un tercio de la población infantil sufre retrasos del crecimiento y la mitad de los menores de cinco años y un tercio de las mujeres padecen anemia.


Los recolectores descargan de las bacas sacos de grillos de matorral vivos en el mercado de Katwe, en Kampala.

Los minoristas pujan a gritos para hacerse con el género; a veces el ganador revende porciones más pequeñas a la competencia para obtener el mayor beneficio posible. La escasez y la demanda creciente de estas delicias saladas y fritas han hecho que el negocio del nsenene sea cada vez más competitivo.

Foto: Jasper Doest
Pero lo que antes era en Uganda una recolección personal y a pequeña escala ha devenido en una actividad cada vez más mercantilizada, con macrotrampas instaladas en colinas y tejados que recogen toneladas de grillos de matorral para satisfacer una demanda al alza. Mientras, la disminución de las capturas sugiere que la especie está sobreexplotada, lo que se traduce en presiones para hacer la recolección de estos insectos más sostenible.


Muntadhar Nasif muestra los grillos que ha atrapado mientras ayudaba a un amigo recolector.

De niño los cogía, pero ahora tiene unos ingresos estables como guía turístico. Dice que el negocio del nsenene es arriesgado, porque los enjambres son más pequeños y menos fiables que antes.

Foto: Jasper Doest

Cuando Islam empezó a recolectar grillos en 2017, era solo para consumo de la familia. Recogían los que una luz de seguridad atraía hacia su casa. Pero la creciente demanda prometía unos buenos ingresos e Islam no tardó en instalar dos trampas comerciales. «Venían nsenene a montones», recuerda. «Teníamos muchos clientes que venían a por ellos. En una buena noche sacas hasta 400 sacos –de hasta 50 kilos cada uno– que luego vendemos en Kampala». Pero estos tres días en la colina de Harugongo no han dado frutos.

«La demanda de estos insectos se ha disparado –confirma Philip Nyeko, entomólogo de la Universidad Makerere, en Kampala–. Y la oferta, al ser estacional, no puede seguirle el ritmo».

Nyeko dirige un equipo de investigadores que está desarrollando un método de cría en cautividad de los grillos de matorral. El objetivo es aliviar la presión ejercida sobre las poblaciones silvestres, posibilitar que exista oferta de nsenene todo el año y proporcionar otra fuente de ingresos a los agricultores, cuyos cultivos están cada vez más amenazados por las graves sequías y las plagas.

Hasta hace poco apenas existía conocimiento científico sobre la biología, la ecología o el ciclo vital de estos insectos. «Si los sacas de su hábitat natural, ¿en qué condiciones los mantienes? ¿Dónde los metes?», se preguntaba Nyeko. ¿Qué temperatura prefieren? ¿Qué alimentos les van mejor? ¿Dónde desovan? Hubo que empezar de cero.


La expansión de la red eléctrica en Uganda ha provocado la proliferación de grandes trampas.

Los recolectores de insectos colocan postes de madera en los que instalan focos con bombillas de hasta 1.200 vatios, unas 20 veces más potentes que una bombilla doméstica. La luz atrae más grillos, pero también eleva el riesgo de sufrir quemaduras y daños oculares.

Foto: Jasper Doest

Es una mañana soleada en Katwe, un mercado de Kampala donde los puestecillos de madera flanquean una embarrada pista de tierra. Junto a cada puesto hay hombres y mujeres debajo de enormes sombrillas, aparentemente mano sobre mano. Entonces aparece un hombre con un saco de plástico lleno hasta la mitad de grillos. Los vendedores despiertan de su inactividad y lo rodean. ¿Cuánto pides? ¿Vas a traer más? El hombre es proveedor de grillos de matorral, pero hoy trae poco género, que lo compra el dueño de un puesto cercano. Los demás se alejan decepcionados, confiando en poder hacerse con la siguiente remesa.

El problema no es solo la sobreexplotación, dice Hajji Quraish Katongole, jefe de Old Masaka Basenene Association Limited, la organización nacional de recolectores que establece normas para esta actividad y lleva un registro de quienes la ejercen. «Dios ha bendecido a Uganda con un suelo fértil y un entorno favorable», dice, pero las talas forestales para dar paso a la caña de azúcar y la palma aceitera han destruido gran parte del hábitat del grillo de matorral. Y el cambio climático hace que las estaciones lluviosas sean imprevisibles, lo que repercute sobre la formación de enjambres.

«Si solo dependemos de la naturaleza, quizá no sea sostenible» para el futuro de la especie, declara Geoffrey Malinga, catedrático de la Universidad de Gulu, que ha firmado un acuerdo de colaboración con la Universidad Makerere y la Universidad de Copenhague para realizar los inminentes ensayos de campo del proyecto de cría en cautividad. Los grillos de matorral conocéfalos no pueden desaparecer bajo ningún concepto: constituyen una fuente de proteínas crucial para una parte de la población ugandesa, «sobre todo niños pobres que no pueden permitirse otras fuentes de proteína como la carne», explica Malinga.


Namuna Mzee recoge nsenene de una planta de maíz.

A diferencia de sus parientes las langostas –cuyas plagas arruinan cosechas y medios de subsistencia en toda el África oriental—, estos grillos no suelen ser tan destructivos en Uganda, donde generan empleo a recolectores y vendedores. El cambio climático ha hecho que se intensifiquen las plagas de langostas, y en cambio supone una amenaza para el grillo de matorral, cuyo ciclo vital está íntimamente ligado a unas estaciones lluviosas estables.

Foto: Jasper Doest

En 2019, tras ocho años de experimentos, Nyeko y sus colaboradores descifraron el secreto para criarlos en cautividad: jaulas de malla metálica y plexiglás, una variedad de cereales como alimento y arena húmeda. El siguiente paso eran los ensayos de campo. La pandemia retrasó los planes de implantar un proyecto piloto con agricultores en 2020, pero está previsto que se lance a principios de 2022. Los investigadores han seleccionado para participar en él a 99 poblaciones del distrito central de Mityana, pensando en que eso sea el germen de algo mayor.

«Nosotros formamos a esos agricultores y ellos a su vez formarán a otros», dice Malinga.


Esta vista aérea de las trampas muestra cómo cooperan los recolectores entre sí para aumentar la luminosidad y el calor, y atraer de este modo más grillos de matorral.

Hace décadas la gente los atrapaba con sábanas para consumo familiar, pero el auge de los nsenene ha convertido su recolección en un negocio, lo que ha dado lugar a la proliferación de macrotrampas como estas.

Foto: Jasper Doest

También planean probar de introducir nsenene en las gachas que comen los niños en la escuela.

En la colina de Harugongo, Islam ha regresado. Una careta, perneras y mangas largas protegen a este hombre enjuto y de voz grave de la intensa luz de la trampa... y del doloroso contacto de los escarabajos errantes de fuego. La temporada de otoño de 2021 ha comenzado hace unos días y ha recogido tres sacos, dos menos que el año anterior en las mismas fechas. Como otros colegas, ha pedido préstamos para aguantar en el negocio y le preocupa su devolución. «Ahora tendremos que buscar un plan B –dice–. Habrá que encontrar otra fuente de ingresos que no sean los "saltamontes"».

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La periodista Halima Athumani está afincada en Uganda. Este es su primer artículo para la revista. Jasper Doest centra su trabajo en explorar la relación entre la naturaleza y el ser humano.

Este artículo pertenece al número de Marzo de 2022 de la revista National Geographic.

Consumo de insectos, una alternativa más ecológica

MÁS INFORMACIÓN

CONSUMO DE INSECTOS, EL FUTURO DE LA ALIMENTACIÓN


NATIONAL GEOGRAPHIC
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

viernes, 10 de noviembre de 2017

NATURALEZA : GORILAS .- SIMIOS .- PRIMATES .- NATIONAL GEOGRAPHIC .- Gorilas .-

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., el primate Gorila, que la ciencia  conoce como Gorilla, que comparte entre el 97 al 98% de genes con el ser humano, está en extinción, tan solo tres países africanos: Uganda, Ruanda y República Democrática del Congo, cobijan el 100% de existencias, que son tan reducidas de apenas 880 ejemplares,
La ciencia ha clasificado como Gorila de Montaña(Gorilla beringei beringei), Gorila de Tierras Bajas (Gorilla beringei graueri), es un primate perseguido por la caza furtiva, aunque parezca contradictorio, la naturaleza también ha sido un enemigo natural del Gorila, ya que el virus del Ébola cuando estaba en su máximo apogeo en el África, mató más de 5,000 gorilas. Lamentablemente el hombre como siempre destruyendo su hábitat, le ha reducido tanto sus áreas naturales,  que ya hay choques entre el hombre y el Gorila en las tierras agrícolas.
El Gorila macho adulto; a los 12 años de edad; tiene una característica, le nacen cabellos plateados, solamente en la espalda,  que en adelante es  llamado "Espalda Plateada", que le dan poder para convertirse en un reproductor del clan que generalmente son de 4 a 9 miembros.
Este artículo ha sido preparado gracias a la Revista  National Geographic, que los invito a leer .

http://www.nationalgeographic.com.es/buscador/?q=gorilas
https://es.wikipedia.org/wiki/Gorilla
http://www.nationalgeographic.com.es/animales/gorilas/fotos
http://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/grandes-reportajes/los-ultimos-gorilas-de-ruanda-2_9071

Se calcula que apenas quedan unos pocos cientos de gorilas en todo el mundo. Estos enormes primates –los más grandes del mundo– habitan en reducidas zonas de África central están en grave peligro de extinción. Los machos pueden llegar a medir 1,80 metros y pesar más de 200 kilos. Usan los brazos para caminar, pues son más largos que sus piernas, y cuentan con pulgares oponibles en ambas extremidades. 
Son herbívoros y tienen una esperanza de vida de entre 30 y 50 años. La gestación de las hembras dura 8 meses y las crías viven junto a la madre durante los primeros 3 o 4 años. Los ejemplares con la espalda plateada son los machos dominantes y pueden llegar a ser agresivos si se sienten amenazados. Se trata de uno de los primates más cercanos al ser humano y se le considera un animal muy inteligente, capaz de usar diferentes herramientas para conseguir sus objetivos.

La buena vida
Fotografía ganadora en la categoría: Fotógrafo joven del año.
Después de una caminata de tres horas a través del bosque del Parque Nacional Odzala-Kokoua, Daniël finalmente alcanzó a una familia de gorilas. En este convincente retrato de Caco, un joven gorila de nueve años, Daniël capturó la conexión entre estos simios salvajes y el bosque del que dependen. "Espero crear conciencia sobre los gorilas en peligro", dice Daniël.
La deforestación, la caza furtiva y enfermedades como el ébola han reducido drásticamente la población de gorilas occidentales de las tierras bajas durante los últimos 25 años. Ahora están en peligro crítico: al ritmo actual, el 80% de la población se perderá en tres generaciones. Esta imagen muestra cómo debería ser: un gorila relajado que disfruta de una merienda en una densa selva.
Foto: Daniël Nelson / Wildlife Photographer of the Year 2017

Los ojos tristes de Sandra
La tristeza se refleja en los ojos de Sandra, la orangután que podemos observar a través de las rejas de recinto en el que habita.
16 de mayo de 2017.
Foto: AP / Natacha Pisarenko

"Brown-Eyed Beauty"
Categoría: Sustanaible Travel
 Esta fotografía fue tomada durante una visita al Parque Nacional del Bosque Impenetrable, en Uganda. Después de aproximadamente hora y media caminando por el bosque, tuvimos la suerte de poder ver estos magníficos animales de cerca. Esta foto es la de una gorila hembra disfrutando de una comida de mediodía. De su especie, el gorila de montaña, quedan menos de 1000 ejemplares en todo el mundo.
Foto: Lynda Hanwella / Smithsonian Photo Contest

Gorilla gorilla
Foto: AP/ Ty Wright
El que vemos en esta fotografía tomada el 22 de diciembre de 2016 en el Parque Zoológico de Ohio es Colo. Este gorila occidental, Gorilla gorilla, venido al mundo el 22 de diciembre de 1956 fue el primer ejemplar de la especie nacido en cautividad. En la imagen podemos observarlo con una gorra calada a la cabeza durante la celebración de su sexagésimo cumpleaños. Se trata del gorila más longevo jamás criado en cautividad.
Según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, (IUCN), pese a ser el occidental la especie más numerosa de las dos conocidas de gorilas, en el transcurso de las últimas 3 generaciones, sus poblaciones han disminuido en más de un 80%, encontrándose en la actualidad en peligro crítico de extinción. Entre las causas que propician su declive se encuentran la caza furtiva, la propagación de graves enfermedades como el Ébola, que afectan a estos grandes primates, así como la degradación y fragmentación de su hábitat debido a causas humanas o al cambio climático.

Parque Nacional de los Volcanes de Ruanda
El continente africano esconde este pequeño tesoro paisajístico en cuyos límites se encuentran cinco de los ocho volcanes de las montañas Virunga (Karisimbi, Bisoke, Muhabura, Gahinga y Sabyinyo). El parque es conocido por ser un refugio para el gorila de montaña con más de 300 ejemplares en la actualidad y por ser el lugar donde la conocida naturalista Dian Fossey pasó 20 años viviendo y trabajando con los gorilas y organizando campañas de protección. Limita con el Parque Nacional Virunga de la República Democrática del Congo y el Parque Nacional del Gorila de Mgahinga de Uganda.
Visit Rwanda

Jane Goodall
Jane Goodal ha sido considerada una de las científicas que más impacto ha producido en la ciencia durante el siglo XX. En la imagen podemos verla durante su visita a Budapest en 2008 para supervisar las obras de reconstrucción del zoológico de la ciudad húngara.
Foto: AP

Gorila occidental de llanura, Zoo de Cincinnati
Unas manos humanas alzan esta cría de gorila de cinco semanas, abandonada por su madre en un zoo de Texas. El zoo de Cincinnati utilizó diez madres adoptivas humanas para alimentar, abrazar y acarrear el bebé hasta que fue adoptada por una de las hembras de gorila del zoo.
Gorilla Gorilla 
Estado de conservación: en peligro crítico
Foto: Joel Sartore

UGANDA: Joven gorila de montaña, Parque de la Selva Impenetrable de Bwindi, Uganda
Atento a los visitantes humanos, un joven gorila de montaña se abraza a su madre en el Parque de la Selva Impenetrable de Bwindi. Cuando se inauguró en 1991, los lugareños lamentaron perder acceso al bosque, donde recolectaban miel y madera. Hoy el parque comparte con ellos los ingresos que aportan las visitas guiadas para ver a los gorilas, una pequeña victoria en el interminable conflicto del Rift por el espacio habitable.
3 de noviembre de 2011

Gorilas a dieta
Las enfermedades coronarias no afectan sólo a los humanos. Son también la primera causa de muerte entre los gorilas machos de los zoológicos, y los científicos quieren saber por qué. ¿La obesidad? Tal vez. Elena Hoellein Less, del zoo Metroparks de Cleveland, piensa que la dieta podría ser la causa, y se propone demostrarlo en un estudio realizado en diversos zoos. Less alimenta a sus gorilas Bebac y Mokolo con un menú que imita el que comerían en estado salvaje, prácticamente vegetariano. La nueva dieta, rica en verduras, se inspira en una alimentación humana especialmente indicada para cardiopatías. A juzgar por los 30 kilos que ha perdido cada gorila, no es para tomárselo a la ligera. –Catherine Zuckerman
Foto: Sue Ogrocki/Gtres


Los últimos gorilas de Ruanda

Durante una estancia en Ruanda, el fotoperiodista español Alfons Rodríquez viaja a los montes Virunga tras el rastro de las diezmadas poblaciones de gorila de montaña.

Los últimos gorilas de Ruanda
Una hembra adulta de gorila de montaña (Gorilla beringei beringei) del grupo Amahoro descansa entre la vegetación de las laderas del volcán Visoke, en el Parque Nacional de los Volcanes, en Ruanda.
Foto: Alfons Rodríguez

Los últimos gorilas de Ruanda
Ubumwe es el macho alfa del grupo Amahoro. En un solo día, un espalda plateada puede llegar a ingerir hasta 30 kilos de comida. Los grupos llegan a desplazarse decenas de kilómetros en una jornada, en busca de alimento o de un lugar donde pasar la noche.
Foto: Alfons Rodríguez

Los últimos gorilas de Ruanda
Las siluetas cónicas de los volcanes Muhabura, de 4.127 metros de altitud, y Gahinga, de 3.474, recortan el cielo de los montes Virunga, hábitat de los gorilas de montaña.
alfonsrodriguez.com
Foto: Alfons Rodríguez

Los últimos gorilas de Ruanda
El ejército vigila el Parque Nacional de los Volcanes. Los furtivos y los grupos rebeldes del conflicto congoleño siguen siendo una amenaza para los gorilas.
alfonsrodriguez.com
Foto: Alfons Rodríguez

Los últimos gorilas de Ruanda
Unos niños recolectan madera para cocinar y calentar los hogares cerca de la ciudad de Musanze, junto al parque nacional protegido. En un territorio que ha sido compartido desde tiempos ancestrales por gorilas y seres humanos, el equilibrio entre las necesidades básicas de unos y otros no es nada fácil de mantener.
alfonsrodriguez.com
Foto: Alfons Rodríguez

Los últimos gorilas de Ruanda
Una de las hembras adultas del grupo Amahoro sostiene en brazos a su cría, que ha nacido hace apenas 48 horas. Los gorilas tienen a lo largo de su vida un promedio de cinco crías, el 30 % de las cuales no superará los 3,5 años de vida.
alfonsrodriguez.com
Foto: Alfons Rodríguez

Los últimos gorilas de Ruanda
El ejército vigila el Parque Nacional de los Volcanes, frecuentado por turistas e investigadores a la búsqueda del casi extinto gorila de montaña. Los furtivos y los grupos rebeldes del conflicto congolés siguen siendo una amenaza.
Foto: Alfons Rodríguez

Los últimos gorilas de Ruanda
La región aledaña al Parque Nacional de los Volcanes está altamente poblada y cultivada, lo que supone una amenaza grave para el hábitat de los gorilas.
Foto: Alfons Rodríguez

Los últimos gorilas de Ruanda
Los rangers tienen un papel primordial en la conservación y proteción del hábitat de los gorilas. Patrullan la jungla continuamente en busca de trampas y de cazadores furtivos, además de acompañar a los visitantes en sus expediciones.
Foto: Alfons Rodríguez

Los últimos gorilas de Ruanda
Una familia de Gorilas avanza en fila india a través de la espesa vegetación del cráter del volcán Visoke.  Los grupos llegan a desplazarse decenas de kilómetros en un solo día, en busca de alimento o de un lugar donde pasar la noche.
Foto: Alfons Rodríguez
8 de mayo de 2015
Laia, un nuevo simio extinguido ilumina la senda evolutiva de nuestros ancestros
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Laia, un nuevo simio extinguido ilumina la senda evolutiva de nuestros ancestros

Los rangers del Parque Nacional de los Volcanes, en las montañas Virunga de Ruanda, ya me habían advertido. Tal vez fuese la niebla, el escozor de las ortigas que salpicaban la espesa vegetación o las varias horas que llevaba subiendo y bajando por las laderas enfangadas del volcán Visoke, de 3.711 metros de altitud. Estos factores, junto con la excitación, provocaron el embotamiento de mi mente y el consiguiente olvido del consejo. O quizá fue que aquel resultó ser uno de los encuentros más intensos que haya experimentado en la vida, sin más explicación. Me quedé absorto, sin capacidad de reacción. Me habían prevenido de que si un macho alfa de gorila de montaña (Gorilla beringei beringei) –un espalda plateada– me miraba, no debía sostener el contacto visual bajo ningún concepto. Eso suponía una provocación para el líder del grupo, un desafío que podía acabar con una poderosa carga ofensiva sobre la amenaza, es decir, yo.

Pero lo hice, nuestras miradas se cruzaron y no logré bajar, en actitud sumisa, la mía. En apenas unos instantes vi mi origen y el de toda la especie humana en aquella faz negra y achatada. Contemplé con absoluta claridad el camino recorrido. Nuestra naturaleza más genuina se reflejaba en aquellos expresivos ojos de color ámbar. El enorme gorila se levantó y pasó lentamente a menos de un metro de mí, pero se limitó a mirarme de reojo con indiferencia. No hice ni una sola foto. Estaba paralizado, y además hubiera supuesto una falta de respeto hacia aquel ser inmenso y poderoso, aunque frágil y vulnerable. Aquel era un reino erigido entre volcanes, y Ubumwe –así se llamaba el gorila– era su rey.

Una experiencia vital

Días antes en Musanze, en el norte del país, Jordi Galbany, primatólogo español vinculado a la Universidad George Washington y que actualmente trabaja en la Fundación Dian Fossey (en estas mismas selvas fue donde Fossey desarrolló su trabajo de campo y también donde fue asesinada) me había hablado acerca de la experiencia vital que suponía un encuentro con aquellas criaturas tan cercanas a los humanos. Los estudios que se realizan hoy en la fundación, en los que Galbany trabaja desde 2013, arrojan multitud de datos, no solo sobre esta especie y las medidas que deberían tomarse para garantizar su preservación sino también sobre nuestra propia evolución. La investigación de Galbany consiste, en líneas generales, en la medición de los gorilas para establecer la curva y la tasa de crecimiento en los ejemplares más jóvenes.

Mi trabajo en la zona de los Grandes Lagos para cubrir los conflictos, las crisis humanitarias y otros acontecimientos terribles que han asolado la región, como el genocidio entre hutus y tutsis, había despertado mi interés por saber cómo afectaba todo aquello a los últimos gorilas de montaña. La estancia en Ruanda suponía una buena ocasión para conocer la labor de quienes conviven a diario con el problema de los furtivos: los rangers. La caza ilegal se alimenta de la necesidad de aquellos que lo han perdido todo a causa de tanto conflicto y precariedad. Es una consecuencia directa.
El censo de gorilas está en un punto de no retorno. Su hábitat es cada día más reducido

Hoy solo unos 880 gorilas de montaña sobreviven en este reducto repartido entre tres países: Ruanda, República Democrática del Congo y Uganda. Otro de los graves problemas que están llevando a la extinción a esta especie es la alta densidad de población de la región y la consiguiente sobreexplotación agrícola. El censo de gorilas está en un punto de no retorno. Su hábitat es cada día más reducido y su desaparición, casi segura. Solo queda luchar a contracorriente y utilizar métodos desesperados, como, por ejemplo, las visitas de los turistas. Los visitantes, en grupos reducidos y controlados, aportan dólares que podrían preservar el ecosistema de la expansión agrícola y la caza furtiva. Pero también traen enfermedades que afectan a los primates. Ya existen lugares (en Ruanda aún no) donde se obliga a los visitantes a llevar mascarillas cuando entran en su entorno.

Dian Fossey vislumbró el porvenir incierto de los gorilas hace más de tres décadas. «Cuando te das cuenta del valor de la vida –dejó escrito en la última página de su diario–, te preocupas menos por discutir sobre el pasado y te centras más en la conservación para el futuro.» Sus últimas palabras están más llenas de vida que nunca.
 
Tras el rastro de los gorilas
Cuando se hace un recuento de gorilas de montaña, hay que intentar evitar a los propios animales. Con esta premisa en mente, la primatóloga Martha Robbins y otros 71 científicos emprendieron el último censo de esta especie amenazada. «No queremos encontrarnos con gorilas no habituados porque para ellos resulta muy estresante», explica Robbins. En lugar de localizar a los individuos, el equipo se basó
en indicios tales como excrementos, nidos y rastros para calcular el número de gorilas existentes en los montes Virunga, en el corazón del África ecuatorial, uno de los dos únicos territorios donde habitan estos grandes simios.
Un censo efectuado en 2006 concluyó que quedaban 680 ejemplares, distribuidos entre esta área y el Parque Nacional Impenetrable de Bwindi. El censo de 2010 en Virunga, al que se añadirá un estudio en Bwindi el próximo año, permitirá establecer cuántos gorilas sobreviven tras años de caza furtiva, deforestación y conflictos políticos. También se espera que el análisis de las muestras fecales ofrezca nuevos datos sobre la diversidad genética y el estado de salud de estos esquivos animales.  —Catherine Barker
Foto: Imagebroker / Konrad Wothe
24 de noviembre de 2010

RÍO CONGO. fondo09marzo2013
El vasto río Congo, que comprende numerosos canales grandes y pequeños, ha sido una barrera infranqueable para los bonobos y sus parientes más cercanos. Los chimpancés y los gorilas viven únicamente en la orilla derecha, y los bonobos, solo en la izquierda.  
Publicado en marzo de 2013
2 de abril de 2013
National Geographic
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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domingo, 13 de noviembre de 2016

ESA : Virunga Mountains .- Montañas Virunga

http://www.esa.int/spaceinimages/Images/2016/11/Virunga_Mountains

Virunga Mountains

Details

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  • Title Virunga Mountains
  • Released 11/11/2016 10:00 am
  • Copyright contains modified Copernicus Sentinel data (2016), processed by ESA
  • Description
    This Sentinel-1 radar composite image features the Virunga Mountains in East Africa: a chain of volcanoes stretching across Rwanda’s northern border with Uganda and east into the Democratic Republic of the Congo.
    While most are dormant, two of the eight volcanoes are active, with the most recent eruptions in 2006 and 2010.
    The mountains are on the Albertine Rift, where the Somali Plate is splitting away from the rest of the African continent. The area is one of Africa’s most biologically diverse regions, but high human population density, poverty and conflict pose a challenge to conservation. Across the mountain range, however, a series of national parks has been established to protect the fauna and flora.
    In this image, we can easily identify the delineation between the protected and non-protected lands – the green, orange and yellow dots indicate changes in the surface of non-protected lands between the radar scans that make up this composite image. These changes are primarily in vegetation as the land surrounding the mountains is blanketed with agricultural plots.
    In particular, we can see the grid-like pattern of agriculture is visible in the green and yellow square at the centre of the image.
    This image is featured on the Earth from Space video programme
  • Id 368326


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ESA
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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jueves, 18 de febrero de 2016

NSF : National Science Foundation issues call for Zika virus proposals .- Fundación Nacional de Ciencia emite convocatoria de propuestas de virus Zika

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., El dengue, la fiebre amarilla, encefalitis japonesa, el virus del Nilo Occidental - y ahora Zika. Es nuestra interacción con el medio ambiente de alguna manera responsable del aumento en la incidencia de estas enfermedades?
A través de una carta Estimado colega (DCL), la Fundación Nacional de Ciencia (NSF) de la División de Biología Ambiental Ecología y Evolución del Programa de Enfermedades Infecciosas (EEID) está aceptando propuestas de investigación sobre Zika que se ocupan de la dinámica de transmisión del virus ecológicos.
"Zika es una amenaza seria y único para la salud pública", dice James Olds, NSF director adjunto de Ciencias Biológicas. "También es el último ejemplo de un surgimiento continuo de enfermedades infecciosas para las que necesitamos una mejor comprensión de la ecología y la evolución."
More information......
http://www.nsf.gov/news/news_summ.jsp?cntn_id=137621&WT.mc_id=USNSF_51&WT.mc_ev=click

Funding to address ecological transmission dynamics of the virus

An Aedes aegypti mosquito
Aedes aegypti mosquito carried the Zika virus from Africa to South and Central America.
Credit and Larger Version
February 10, 2016
Dengue, yellow fever, Japanese encephalitis, West Nile virus -- and now Zika. Is our interaction with the environment somehow responsible for the increase in incidence of these diseases?
Through a Dear Colleague Letter (DCL), the National Science Foundation (NSF) Division of Environmental Biology's Ecology and Evolution of Infectious Diseases (EEID) Program is accepting research proposals on Zika that address the ecological transmission dynamics of the virus.
"Zika is a serious and unique threat to public health," says James Olds, NSF assistant director for Biological Sciences. "It is also the latest example of an ongoing emergence of infectious diseases for which we need a better understanding of their ecology and evolution."
 
Zika outbreak spreading
 
Discovered in Uganda in 1947, Zika has been documented since the 1950s along an equatorial belt from Africa to Asia.
In 2014, the virus spread eastward to French Polynesia, and in 2015 to Mexico, Central America, the Caribbean, and South America, where the outbreak continues.
Zika is transmitted to humans through the bite of an infected Aedes aegypti mosquito. Because these mosquitoes are found throughout the world, it’s likely that outbreaks will spread to new countries, scientists say.
The illness Zika causes is similar to a mild form of dengue fever; it can't yet be prevented by drugs or vaccines.
The most common symptoms of Zika are fever, rash, joint pain, and conjunctivitis ("pink eye"). The illness usually lasts from several days to a week.
However, Zika virus can be spread from a pregnant woman to her unborn baby, and is suspected of causing birth defects. It may also be responsible for neurologic conditions in infected adults, including cases of Guillain-Barre syndrome, muscle weakness as a result of damage to the nervous system.
 
Predictive models and principles of transmission dynamics
 
NSF's EEID Program funds the development and testing of predictive models and discovery of the principles governing the transmission dynamics of infectious diseases such as Zika.
Zika project questions may include, but are not limited to:
  • Which non-human species are hosts of Zika virus? In what frequency and spatial distribution does the virus occur?
  • What is the rate at which Zika virus is transmitted between these vectors/carriers and humans?
  • What is the rate at which Zika virus is spreading on a regional-to-continental scale, and can this spread be modeled and predicted?
  • Can mathematical models of Zika virus transmission dynamics and spatial spread be developed to incorporate the effects of vector control methods?
 
How to submit an NSF EEID Zika proposal
 
NSF proposals may be submitted through one of two routes: as part of the annual call for EEID proposals or as a RAPID proposal (Grant Proposal Guide, Chapter II.D.1).
Before submission of a RAPID proposal, interested researchers should send a one-page summary of the project to zika@nsf.gov. The summary should include a statement of how the results of this research would be used to affect management of, or policies concerning, the spread of Zika virus within the next 12 months.
Projects with a more extended timeline should be submitted to the next EEID deadline.
Proposals that deal with disease etiology, pathophysiology, transmission from mother to fetus, transmission through sexual contact, development of diagnostics, or development of vaccines are not appropriate for submission to the NSF EEID program.
The National Institute of Allergy and Infectious Diseases has also published a notice of interest for research on Zika virus. Proposals on these topics, as well as the others addressed in that notice, should be directed to that agency.
-NSF-
Media Contacts Cheryl Dybas, NSF, (703) 292-7734, cdybas@nsf.gov
Related WebsitesNSF Special Report: Ecology and Evolution of Infectious Diseases:
 http://www.nsf.gov/news/special_reports/ecoinf/
NSF News: To slow the spread of infectious diseases, NSF, NIH, USDA support new research:
 https://www.nsf.gov/news/news_summ.jsp?cntn_id=136044
NSF EEID Discovery Article Series:
The National Science Foundation (NSF) is an independent federal agency that supports fundamental research and education across all fields of science and engineering. In fiscal year (FY) 2016, its budget is $7.5 billion. NSF funds reach all 50 states through grants to nearly 2,000 colleges, universities and other institutions. Each year, NSF receives more than 48,000 competitive proposals for funding and makes about 12,000 new funding awards. NSF also awards about $626 million in professional and service contracts yearly.
Useful NSF Web Sites:
NSF Home Page:
 http://www.nsf.gov/news/
For the News Media:
 http://www.nsf.gov/news/newsroom.jsp
Science and Engineering Statistics:
Transmission electron micrograph (TEM) of the Zika virus.
Transmission electron micrograph (TEM) of the Zika virus.
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Map showing regions of the world where the Zika virus is currently active, as of Feb. 3, 2016.
Map showing regions of the world where the Zika virus is currently active, as of Feb. 3, 2016.
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world map showing the spread of Zika virus
Zika: It arrived in Central and South America via Africa and Asia, then French Polynesia.
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person spraying insect repellant on hands
Use of insect repellant is advisable in several regions, scientists say.
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Mosquito trap showing an insect inside
Mosquito traps are common in locales such as Mexico City.
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The National Science Foundation (NSF)
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui
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