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domingo, 27 de noviembre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXV.- Monkik, con sus ideas creativas, ahora piensa en establecer talleres de orfebres, alfareros y otros artesanos en los dominios de la vivienda; el hijo del líder Siekik demostró poseer los mismos dotes de su padre...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; en el nacimiento del Señorío, de lo que ahora conocemos como: Señor de Sipán, que calculamos se inició aproximadamente el año 125 d.C., dentro de la zona que ahora conocemos como región Lambayeque, en el pueblo de Sipán; en aquellos tiempos las tribus de origen Moche, eran nómades (grupos errantes), con diferentes dialectos, que se unían por la lengua hablada. Justamente, en los dominios de la vivienda bajo el mando del joven líder Siekik, se había establecido una tribu con su liderazgo, que comenzó a dominar a la tierra con una agricultura próspera que le permitía mantener a su población y comercializar los excedentes mediante el sistema del trueque; uno de los pilares de esta organización constituyó, que el joven líder Siekik se rodeó de lugartenientes que destacaban tanto en la guerra como en las labores civiles que adelantaba la civilización, destacando como uno de los grandes pensadores Monkik, quien era un políglota, dominando hasta siete dialectos, que le permitía comunicarse con casi todas las tribus vecinas... ..sigamos el relato.................


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven Siekik, quien era un visionario adelantado a su época, quien se convirtió en líder nato e indiscutible en el nacimiento del Señorío; quien tuvo, que enfrentarse contra muchas tribus vecinas y belicosas, quienes ambicionaban su prosperidad agrícola; este logro del dominio de la naturaleza, no llegó por "milagro", sino por el arduo trabajo del cultivos de terrenos que eran eriazos, aún en condiciones adversas por que no existía una infraestructura, que permita lograr prósperas cosechas, que él si lo logró con el duro trabajo de sus habitantes.
Los peores enemigos que se enfrentaba Siekik, después de las tribus invasoras, eran los elementos de la naturaleza, tales como la sobrecarga de las lluvias copiosas que inundaban la tierra agrícola y después empezaba una larga sequía que diezmaba la incipiente agricultura, eran los adversarios implacables.
Justamente Monkik, más conocido como el "Pedagogo", por su arte de enseñar y aportar muchas iniciativas; él era consciente del peligro constante de los dominios de la  vivienda, de las invasiones de las tribus nómadas, quienes codiciaban la producción agrícola, ya que estos errantes no cultivaban la tierra y padecían hambre.
Por lo que, el genio creativo de Monkik, se le ocurrió visitar a las tribus vecinas, algunas de ellas muy belicosas y les propuso elaborar bloques de arcilla (adobes) a cambio de productos comestibles; él, tuvo un rotundo éxito por que le aceptaron su propuesta de fabricar adobes, que serán sellados con una marca en cada adobe para reconocer la procedencia del producto y establecer el canje del trueque.
Esta brillante iniciativa de Monkik, fue aprobada por el joven líder Siekik, quien justamente visitaba los terrenos de Zankoc y que estaban en plenas cosechas.
Volviendo al relato, una de las tribus más belicosas, era conocida como fabricante del mejor adobe, ellos enviaron a 60 de sus hombres cargando el adobe, quienes recibieron como "pago" medio quipe de productos comestibles como yuca, camote y maní; pero, a estos cargadores les pareció muy poca la paga; quienes al regresar e informar a su jefe lo recibido por Monkik, y le pareció justa la recompensa y ordenó a otros 80 cargadores llevar el adobe, si se habían cuidado de marcar su producción, para seguir recibiendo su comida.
Seguramente, fueron unos 10,000 adobes que les demoró transportar entre 15 a 30 días  y ellos recibieron tantos quipes que sus almacenes estaban colmados, algo nunca visto antes en esta tribu, quienes padecían de hambre crónico, y ahora estando con la barriga llena, parece que se olvidaron de sus planes de invadir a la tribu que les dio tanta comida por su trabajo fabricando adobes.
Fue una acertada iniciativa de la genialidad que abundaba en el cerebro del pedagogo Monkik; pero, estas acciones no eran todas, se vienen más decisiones, que son urgentes para cubrir las necesidades del crecimiento del Señorío, que aún está en nacimiento.
Las otras tribus, siguiendo el ejemplo de la tribu belicosa, que asumieron el compromiso, también transportaron sus adobes y cada cual llevaban sus sellos, que les permitía distinguir el trabajo de acabado en la elaboración de los adobes y sobre todo para recibir la compensación; ya que en aquellos tiempos era el único material de construcción básico en la Civilización Moche, por la carencia de piedras o rocas, y tampoco existían artesanos picadores de rocas.
Sin embargo, como le anticipamos, el pedagogo Monkik, no se encimaba en el triunfo de sus logros, por que pasó por la mente de este "sabio", que los dijes de oro, plata y cobre, que en adelante serán prendas de uso obligatorio de los dignatarios, representando: búhos, o productos alimenticios como el maní; por lo que él, no quería depender de los comerciantes (mercaderes errantes) quienes ofrecían esos productos elaborados no por ellos, sino por artesanos, por lo que el pedagogo pensó que los dominios de la vivienda tenga sus propios talleres.
Igualmente, Monkik, observó con atención en las cocinas, que las ollas y los tiestos de arcilla sufrían muchas roturas y se partían con frecuencia, utensilios que eran básicos para la elaboración de los alimentos; quien al visitar las diferentes tribus, descubrió que algunas de ellas disponían de greda y arcilla de óptima calidad y se pueden transportar en quipes a un taller en los dominios de la vivienda, donde se probaría la resistencia al calentamiento de los fogones.
Monkik, conversó con la fabricantes de los adobes y fueron ellos. que le informaron sobre la tribu que dominaba el arte  de la cerámica, por lo que se puso en contacto con esos alfareros para con ellos establecer un taller en los dominios de la vivienda.
Monkik, también pensó, que siempre habrían guerras por las constantes invasiones, por lo que se instalaría un taller de fabricación y mantenimientos de armas, que en aquellos tiempos se usaban porras y escudos, armas decisivas en los combates, incluso analizó fabricar hondas y guaracas, que si bien no usaban en aquellos lugares, para las tribus de las alturas eran sus armas con las que combatían; además él pensaba en la defensa del guerreo con la protección de sus cuerpos como las corazas para amparar el pecho y la espalda del guerrero, que eran las zonas corporales muy vulnerables al ataque de las porras; estos artesanos serían lo que hoy llamados: armeros.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Sin embargo, el sueño dorado de Monkik, era conquistar los productos de la gran laguna azul (Océano Pacífico), los alimentos como el pescado seco y salado, era el único que llegaba por medio de los comerciantes, quienes les trajeron conchas de múltiples colores, de diferentes tamaños, (conchas de Spondylus), será un taller de artesanos quienes fabricarán pectorales para los altos dignatarios, igualmente necesitaba los pututos que también era de conchas como instrumentos musicales como los pututos; pues, era toda una diversidad de productos que se necesitaban elaborar.
Era de necesidad pública tejer pectorales para los altos dignatarios como el joven líder Siekik, ya que aún no existían, y tendrían que ser elaborados por los artesanos orfebres que serían las manos femeninas tejiendo hilos, eran las primeras corazas para la defensa en los combates y como adorno simbólico en las ceremonias de veneración a los dioses.
Estos productos como las conchas de spondylus eran traídos desde la gran laguna azul (Océano Pacífico), que no precisamente existían en la zona donde se pescaba sino que eran traídas de lejanos lugares del norte (de lo que ahora conocemos  como: Zona de Guayaquil), por los que tenían que pagar más productos comestibles, eran productos muy caros.
Por lo que Monkik, esperaba el retorno del joven líder Siekik, para organizar una expedición y viajar a las playas del gran laguna azul y ellos mismos adquieran esos productos y no depender de los intermediarios (mercaderes).
Monkik, tenía afición por la música y le gustaba mucho soplar el pututo era casi un entretenimiento; que cuando hizo el viaje de visita a las tribus vecinas, le permitió observar muchos avances, que aún contando con menos desarrollo que ellos, ya exhibían adornos en sus pechos en sus ceremonias religiosas; por lo que quedó grabado en su mente lo que haría con los artesanos que se establecerán en los dominios de la vivienda.
A Monkik, se le ocurrió una idea; por lo que fue al taller de las confecciones donde laboraban mujeres con los telares de cintura, allí laboraban hilanderas especialistas en confección hilos de diferentes espesor, desde gruesos hijos hasta los mas finos, dependiendo de la calidad de la fibra del algodón; por lo que él pensó que esos hilos muy finos  serán usados para elaborar adornos que llevarán incrustaciones y dijes de oro y plata; él hizo para el trabajo y preguntó a las mujeres, si ellas podían elaborar los adornos que llevarán las corazas, ellas le contestaron que si lo harán, pero no sabían como hacerlo.
Con esas inquietudes; por lo que Monkik, sabía que la única opción era traer a los artesanos de las tribus, quienes enseñarían a las mujeres el arte del uso de los metales como el oro y la plata en las incrustaciones; él se dijo: "Ahora que estamos en paz, será posible reclutar artesanos para que vengan a trabajar aquí.." (dominios de la vivienda).
Monkik, gracias a su vasta inteligencia que le era super desarrollada y quien pensaba como muy adelantado a su época y le abundan las ideas creativas, que los usarán  en al transformación total del Señorío en nacimiento, como ya se vivían tiempos de paz con los vecinos, por lo que toda la masa de la población que fueron reclutados para la guerra, ahora se convertirán en trabajadores de los talleres que se instalarán y otros como agricultores, que tanto se necesitaban para la construcción de canales de regadío y así ganar nuevos terrenos cultivables.
Mientras tanto, en los terrenos de lo que fue Zankoc, el joven líder Siekik, después de estar presente en las cosechas que fueron óptimas, se decidió regresar a los dominios de la vivienda con 160 guerreros cargados de quipes con productos comestibles, que esta fructífera cosecha fueron los méritos para el responsable Kamokac, quien demostró ser un gran líder, tanto en la guerra como en la dirección de las actividades agrícolas, todos los agricultores le reconocían su capacidad de dirigir y lograr tanta producción que nunca antes se pudo, algo parecido cuando vivía Zankoc.
Siekik, eligió la noche para el retorno, por que era más fresco para soportar la carga en los hombros de los guerreros y por su natural seguridad.
Siekik, antes de salir, hizo un cambio en la educación de su hijo, quien en adelante nunca estará separado y compartirá juegos con los otros niños, si recibirá educación para ir forjando en él dotes de un líder; al siguiente día el niño fue llevado al salón de juegos de los otros niños, hubo curiosidad entre ellos, por que recién lo conocían y él a ellos, y como eran niños de edades parecidas rápidamente hubo empatía entre ellos, y se notó claramente una novedad el hijo del líder demostró tener cualidades diferentes a los otros niños, es decir sobresalía, quien impuso su carácter fuerte y su habilidad para los juegos y su fuerza en la lucha para los juegos; pues, era un niño que nació para ser un líder.
Kamokac, había asignado a un agricultor como el encargado de dirigir y cuidar a los niños por sus dotes de pedagogo, era el responsable del salón de los juegos, que fue construido por Kamokac, éste "maestro" observó claramente que el hijo del líder era un niño dotado en todo, este agricultor que hacía las veces de un "educador", se quedó asombrado de las capacidades del niño, que rápidamente aprendía y se imponía como un líder del grupo que se le asignaba.
Al anochecer llegaron su madre Nahamok y la instructora, quienes fueron encargadas por el joven líder Siekik de criar y educar a su hijo en las mejores condiciones; pero, sin privilegios, él será siempre u niño más en los juegos con sus compañeros, por lo que el instructor dirigiéndose a Nachamok, le dijo:
--- Mujer, su hijo ha demostrado ser un líder, tiene rapidez en el aprendizaje y se impone en los juegos, goza de una fuerza corporal de ser muy fuerte, siendo su primer día se impuso a todos los demás niños en los juegos que se impartieron.
Nachamok, miró a la instructora que estaba a su costado, a su hijo que estaba junto a ella y le contestó:
--- Instructor, el niño recién salió del templo donde él nació y se crio sólo y si tiene esos dotes son herencia de su padre el gran Líder Siekik.....
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 6 de noviembre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXIII.- Siekik y Kamokac, enfrentaron y batieron en el lado Este obteniendo una contunde victoria contra una tribu invasora; después hubo diálogo sobre la crianza del hijo del líder...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, estaba de visita en los terrenos que fueron de Zankoc, que tenía como responsable a Kamokac; además, allí vivía y trabajaba Nachamok concubina del joven líder que le dio el hijo varón; durante la noche él compartió la cama y cumplió con su relación marital, el niño durmió en cama diferente, el joven líder después se quedó profundamente dormido, que no escuchó bullicios en el exterior del templo; pero, en la madrugada Nachamok, escuchó nuevamente movilización de guerreros, ella despertó al líder, quien se levantó y salió, afuera fue informado que Kamokac, estaba batiéndose contra una tribu invasora en las planicies del Este; por lo que él y parte de los vigilantes del templo llegaron al campo de la pelea, él arengó a sus guerreros a combatir y derrotar al enemigo... ..sigamos el relato...

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

El joven líder Siekik, al llegar al campo del combate, los encontró a sus guerreros al mando de Kamokac, que estaban estancados peleando contra una tribu invasora; alarmado por este peligroso atoro, él ordenó a sus guerreros atacar, quienes se sintieron arengados y envalentonándose con la presencia de su líder y se armó un duro combate cuerpo a cuerpo y sus guerreros unidos comenzaron a avanzar rompiéndose la fortaleza enemiga, aún era compacta, ellos eran muchos más que los defensores por lo que Siekik, se abrió al lado derecho, cediendo parte del terreno al enemigo.
Eran sus clásicas tácticas del joven líder Siekik, que engañaba a los atacantes y cayeron en la trampa al aflojar su fortaleza que se les hacía imbatibles, quienes al dispersarse permitieron a Siekik atacar desde su flanco al debilitado costado invasor.
El joven líder Siekik, y sus guerreros abrieron un claro en la formación de los invasores, e ingresaron a esa fortaleza, casi era un ataque suicida; pero, Siekik sabía lo que hacía, quien luchaba con su porra contra dos o tres invasores al mismo tiempo y todos caían muertos o heridos, por sus poderosos ataques.
Sin embargo, al calor del combate Siekik y sus guerreros, se vieron rodeados de enemigos, pues era la trampa que seguía su curso, quien derribando enemigos acompañado de sus defensores destruyeron a los rivales que no pudieron resistir a la embestida y lo que parecía un avance enemigo, se convirtió en una matanza de invasores que mermaban su poderío y caían.
El avance de Siekik, era incontenible, que lo que fue una fortaleza de los enemigos fue destruida, gracias a Kamokac y sus guerreros que avanzaron por el otro flanco.
Kamokac, hizo la táctica de ataque horizontal, abriendo a sus guerreros que engañosamente los enemigos creyeron avanzar y fueron batidos, ya se notaba en el camino bultos de hombres muertos o heridos fuera de combate; pero, no eran los defensores sino los invasores, quienes al verse perdidos intentaron huir.
Sin embargo, el joven líder Siekik, había avanzado tanto que llegó a la retaguardia del enemigo y desde allí, era él quien rodeó, quedando envueltos los invasores que aún combatían y empezó la matanza definitiva, era cruento el combate, que aquella noche oscura cuando empezó el combate, ya se notaba en el horizonte la claridad, pero en el campo de la pelea sólo se escuchaban alaridos, gemidos y gritos de los moribundos.
Llegó el momento decisivo, que para los invasores era luchar o morir que aún se mantenían en pie, ya ellos perdieron el vigor de la lucha y eran fáciles víctimas de los poderosos ataques de las porras que destruían sus cabezas, ellos desesperados no podían huir, sólo la opción era combatir hasta morir.
Cuando, finalmente se encontraron Siekik y Kamokac, sin ningún enemigo para batir, sólo habían cadáveres amontonados sobre el suelo; era horroroso observar esa cruel matanza, que Siekik, estaba obligado por su experiencia acumulada, para él no era posible que queden testigos enemigos, había que exterminarlos a todos.
Siekik y Kamokac, unidos lograron una victoria contundente contra los intentos de la tribu invasora, que acechaba a las prósperas tierras cultivadas, también fue una enseñanza para Kamokac, que cuando se batía con un invasor había que exterminarlo, ya que los sobrevivientes que huyen, regresan con tantos intentos y siempre hay que estar alerta con vigilancia constante.
Ya amaneció, siendo las 06:00 horas del nuevo día, era una victoria para Siekik y muerte en combate para los invasores, que esta vez no se conocía su origen, como nadie quedó vivo, tampoco su dialecto.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Siekik, ordenó un conteo, y si hubieron 22 guerreros heridos, algunos graves con lesiones profundas en los brazos, espalda, pecho; pero, ninguno era mortal; en el bando invasor sólo un montón de cadáveres, que según como se hizo la suma eran cuatro veces la suma de dos manos, se llegó a sumar 40 combatientes invasores.
Siekik, le dolía en el alma, observar a sus guerreros lesionados, algunos se quejaban por el dolor; por lo que ordenó cargarlos en hombros por los guerreros ilesos hasta el lugar de vigilancia, por que allí los esperaban los curanderos con sus remedios desinfectantes.
Siekik, decidió abandonar a los muertos invasores, sin darles sepultura, por que ya aprendió que de esa labor se encargaba la naturaleza mediante las fieras depredadoras y las aves carroñeras, era una acción cruel, pero no había otra opción.
Todos los guerreros retornaron a los terrenos, en el asentamiento los agricultores esperaban la primera comida y luego partir a sus tareas agrícolas, si se comentaba sobre el combate que se tuvo en las planicies donde ellos no participaron, por que fueron los visitantes quienes defendieron esos terrenos.
Siekik, regresó al templo, ya Nachamok se había levantado y trabajaba en las cocinas, su hijo ya estaba siendo atendido por la moza encargada, hubo un saludo de padre a hijo, no era abrazo, por que no se usaba ese símbolo de afecto, el padre le puso sus manos sobre los hombros del niño.
Después, Siekik salió del templo y se unió a Kamokac, quien lo invitó al taller de confecciones; allí la instructora era la responsable, hubo un encuentro muy sentimental, por que ella era quien se sentía enamorada del joven líder dio un largo suspiro al verlo, pero no hubo otra manifestación; como ella era tejedora se había confeccionado una bata que se ajustaba por la cintura con un lazo, vaya que al caer la bata dejaba ver unos pronunciados glúteos que sobresalían, que el joven líder lo observó con atención y tal vez con deseos libidinosos, pero eso fue todo, en aquellos tiempos no habían caricias ni abrazos; él por respeto a la madre de hijo no podía tener otra concubina en esa zona.
Entonces, hubo diálogo, por que él, quería agradecerle de alguna manera su apoyo a la crianza de su hijo, ya que él, las impulsó a ella y Nachamok la crianza de su hijo y le dijo:
--- Mujer, estuve en el templo donde mi hijo crece y tiene el cuidado de una moza, y lo está haciendo bien, tu la escogiste y su trabajo es excelente, yo vi a mi hijo que ha crecido, sólo te pido que le permitas libertad y se una a otros niños.
Kamokac, quien escuchaba con atención el diálogo de Siekik con la instructora; justamente él, había establecido una construcción donde todos los niños se junten para jueguen entre ellos, sin distinción de privilegios, quien intervino y le dijo:
--- Oh Gran Líder, yo construí una sala donde estarán todos los niños, que nacieron desde que estoy aquí, todos ellos juegan, pero su hijo aún no participa, considerando que debe estar sólo.......
Siekik, interrumpiéndolo, le replicó:
--- Kamokac, es un error separar a mi hijo de los demás niños, él es parte de estos terrenos, y desde hoy estará todos los días con esos niños, no hay ningún privilegio, ya que todos son hijos de guerreros.
La instructora, si tenía pensado que el niño cuando cumpla unos años más de edad, será preparado por instructores en el uso de las armas y tal vez identificar alguna habilidad propia de su persona.
Además, la instructora tenía el compromiso con su propia tierra, sabia que allí nació el hijo varón que tanto buscó el joven líder, y será educado para ser un líder igual o mejor que su padre, ella que aún no siendo la madre asumió el reto de formar un gran guerrero; ya olvidó las discrepancias con Nachamok, ahora ambas serán las educadoras del nuevo líder (heredero de Siekik).
Entonces, ella le dijo:
--- Oh Gran Líder, como responsable junto a la madre Nachamok, hemos pensado que su hijo cuando tenga edad y que pueda soportar el peso de la porra, será instruido en su manejo, también él puede saber otras cosas, que nosotros identificaremos, si le aseguro que su preparación será en el arte de la guerra, por que siendo su hijo, ha heredado seguir su ejemplo, ya estoy buscando a los dos guerreros que se encargará de su entrenamiento, ellos serán seleccionados por mi persona, por que yo también aprendí a pelear contra rivales.
Kamokac, escuchó con atención a la instructora y cuando terminó de hablar, le dijo:
--- Mujer, tengo responsabilidad de la producción de estos terrenos y la defensa contra el ingreso de las tribus invasoras, y me alegro mucho que hayas pensado en la instrucción del hijo del gran líder; pues, como él lo ordenó, todos nuestros hijos, recibirán entrenamiento junto al hijo del líder, él no estará separado, sino se acostumbrará estar con niños de su propia edad y ambos escogeremos a los instructores que se encargarán de enseñar el arte del manejo de las armas a los niños.
Siekik, que escuchó a los líderes, que estaban en el centro de discusión por su hijo, les respondió:
--- Líderes,  tanto tu mujer como tu Kamokac, ustedes son los responsables de la defensa y producción de estos terrenos y también de la crianza de los niños; yo estoy de acuerdo, que mi hijo estará con otros niños y juntos serán entrenados, esa es mi decisión.
Kamokac y la instructora se rieron entre ellos, y no comentaron la orden del joven líder; Siekik, abandonó el taller de confecciones, no sin antes hacer una venia de agradecimiento a la instructora........
Continuaremos.....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui.

domingo, 30 de octubre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo .- CXXXII.- Siekik, llegó a los terrenos de Zankoc, allí se encontró con el responsable Kamokac, compartieron la comida, quien le informó que hubo una pelea contra una tribu invasora, quienes al ver morir dos jefes huyeron; esos mismos regresaron y estaban peleando en las planicies...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder, llegó a los terrenos que fueron de Zankoc, allí fue recibido por el responsable Kamokac, y como llegaron justo en el reparto de la segunda comida; se ordenó a las cocineras preparar más comida para los recién llegados, Siekik, pidió a Kamokac llevarlo al templo donde se encontró con su hijo, quien era cuidado por una mujer escogida por la instructora; mientras su madre Nachamok, trabajaba en las cocinas, hubo un encuentro muy cordial entre padre e hijo; quien al ver a su hijo, le puso las manos sobre los hombros como un saludo.... ...sigamos el relato.............


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
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Kamokac, quien como responsable de los terrenos que fueron de Zankoc, había establecido una próspera agricultura, que ofrecía productos comestibles para los propios habitantes del Asentamiento y el remanente era llevado a los dominios de la vivienda; la producción agrícola era la única actividad económica fundamental en aquellos tiempos, que mediante el trueque se intercambiaron productos entre las tribus, que eran ayudados mediante el comercio que lo ejecutaban comerciantes, quienes ambulaban de tribu en tribu ofreciendo sus productos o comprando otros y así venderlos en la siguiente tribu.
Volviendo al relato, el joven líder Siekik, tuvo que esperar su turno hasta que preparen la comida, ya que él, no admitía privilegios; las cocineras se esmeraron en sus preparativos culinarios, que les demandó un tiempo de aproximadamente dos horas; siendo un poco más de las 19:00 horas, se sirvió la comida, justamente fue Nachamok, quien salió de la cocina portando una lapa llena de mates de comida que le ofreció al líder y le dijo:
--- Oh Gran Líder, le hemos preparado esta comida, que fue mi elección escoger lo que usted necesita comer para recuperar sus fuerzas corporales.
Siekik, observando a la joven que era la madre de su hijo, y como ella era hermosa, le pareció que aumentó su belleza, le hizo la venia aceptando la comida la recibió con una sonrisa, y ella haciendo la venia de sumisión se retiró.
Kamokac, estaba siempre al lado del líder, él también recibió su comida; ambos líderes comenzaron a comer, que les permitía reparar las fuerzas perdidas en el trabajo y que se hizo extensiva a los 50 guerreros que acompañaron a Siekik.
Mientras comían, Siekik y Kamokac, ellos entablaron una larga conversación sobre las labranzas de los terrenos; pero, el responsable no le informaba sobre el choque con una tribu invasora, o tal vez no lo consideraba importante, pero Siekik, si le preguntó:
--- Kamokac, dime no has sido visitado por tribus invasoras, por que ellos no cesan en visitarnos y todos siempre llegan haciendo la guerra.
Ante la pregunta de Siekik, recién recordó Kamokac que hubo un conato contra una tribu invasora y le respondió:
--- Oh Gran Líder, si tuve una pelea contra una tribu invasora en el Este, ellos venían del Cruce los Caminos; nosotros nos anticipamos y nos encontramos en las planicies, sólo peleamos por un breve tiempo, ellos huyeron al ver caer y que murieron dos de sus jefes en combate.
Siekik al escuchar a Kamokac, si le preocupó, que la mayoría de los invasores huyeron; para él, esta actitud significaba que regresarán y le dijo:
--- Kamokac, si permitiste que huyan esos invasores, significa que ellos represarán, tenemos que estar listos para cualquier invasión; si me preocupa, que ellos aprendieron sobre nuestra defensa y el próximo ataque lo harán con información de exploradores, quienes pueden llegar como comerciantes, o simplemente como expulsados de otros tribus buscando trabajo.
Pero, Kamokac, le respondió:
--- Oh Gran Líder, si pensé en lo que usted me está indicando; por que tengo vigilantes en los puntos que los invasores suelen ingresar; además, no aceptamos a ningún extraño, y los comerciantes que nos visitan, ya los conozco, ya que por mucho tiempo, ellos traen y llevan productos, no se preocupe, mis vigilantes están allí noche y día y los rotamos entre los agricultores, que los entrenamos, quienes se han convertido en grandes guerreros.
Ya que era la hora de acostarse, llegó Nachamok, ahora se encontraron solos con Siekik, ambos ingresaron al templo, allí estaba el hijo, cuya cuidadora se retiraba dejando a la madre con el hijo.
Ellos se acostaron, en una cama y el niño ocupó otra cama, era un reencuentro con la joven hermosa tal como él la conoció, que ahora fue la única que le dio el hijo varón.
Como medida de seguridad, establecida por Kamokac, él ordenó que guerreros en suma de dos manos, (10 hombres) protegerán los exteriores del templo, quienes vigilarán hasta el amanecer; ya se temía algún ataque sorpresivo, por que el líder caminó durante el día, en el trayecto desde los terrenos de Tankik hasta los terrenos de Zankoc, era muy probable que ellos pudieron ser observados por vigilantes de tribus invasores que siempre estaban al acecho.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Siekik, estaba completamente agotado, se acostó con su pareja, cumplió con las relaciones maritales y rápidamente concilió con el sueño, que fue profundo, ya que no había descansado por 48 horas seguidas, que se estuvo muy ocupado en combates con las tribus sureñas.
Todo siguió, en tranquilidad, pero a la media noche, hubo bullicio en los exteriores del templo, con movimiento de guerreros, al menos así lo percibió Nachamok, ya que ella se despertó, no el joven Siekik quien roncaba su merecido descanso; poco después llegó el silencio que permitió a Nachamok dormir con tranquilidad.
Pero, nuevamente en la madrugada, se escucharon movimientos de guerreros; además, se oían gritos que despertaron a Nachamok, quien observó que su pareja en la cama seguía roncando plácidamente, ella se levantó, se acercó a la puerta, que había sido atrancada, retiró el madero, por que aumentaron los gritos, pero ella no pudo abrir la puerta.
Nachamok, regresó a la cama y su líder seguía dormido, no tuvo otra opción que despertarlo, por que todo indicaba que en los exteriores corrían actos peligrosos, quien al sentir interrumpido su sueño, se levantó impulsado y se puso de pie, y como estaba completamente oscuro, él vio un bulto que era su compañera, quien rápidamente reaccionó y le dijo:
--- Oh Gran Líder, afuera se escuchan movimientos de guerreros y además escuché gritos, nuestra puerta está atrancada por afuera, ya intenté abrirla pero no pude.
Siekik, que se calmó al escuchar a su compañera, que estuvo a punto de darle un golpe que él percibió por la oscuridad, como un enemigo le respondió:
--- Nachamok, no te preocupes, saldré por la puerta trasera y averiguaré sobre esos movimientos, tu acuéstate y descansa y el niño debe seguir durmiendo.
Siekik, se cambió de su bata y vistió la ropa de líder, sin encender el mechero, se aproximó a tientas a la puerta trasera, que también tenía una tranca interior, la retiró, abrió la puerta y salió, comprobó que efectivamente si hubo movimientos de guerreros y eran los suyos, quienes ya se habían levantado, pero ya no había nadie, todo era silencio; por allí aparecieron los vigilantes del templo, uno de ellos que si conocía al líder, le dijo:
--- Oh Gran Líder, en el Este, los vigilantes detectaron movimientos de invasores, quienes dejaron a uno de ellos y los demás fueron como exploradores para saber quienes eran los invasores; pero, el vigilante que se quedó sólo escuchó el alarido de sus compañeros, por lo que corrió a informar al líder Kamokac, quien al mando de sus guerreros fue al encuentro contra los invasores.
Siekik, muy preocupado, que se venía otra pelea contra invasores y sin sus guerreros que atinadamente los llevó Kamokac, quien tampoco podía ir sólo en terrenos aún oscuros, ya que la madrugada todavía llegada aproximadamente a las 04:00 horas, él pensó un instante y decidió ir para ayudar a su aliado Kamokac y le dijo:
--- Guerrero, ¿Cuántos son ustedes?
El vigilante, le contestó:
--- Somos la suma de dos manos.
Ellos eran 10 hombres.
Entonces, Siekik, les dijo:
--- Que se queden dos vigilantes custodiando el templo y con el resto nos vamos a luchar junto a Kamokac.
Siekik, acompañado de 8 guerreros, se fueron al lugar de la contienda, ellos llegaron al emplazamiento donde solían estar los vigilantes del Este, no encontraron a nadie, si se escuchaban los gritos y alaridos en las planicies, por lo que el joven líder, dijo:
--- Guerreros,  acompáñenme hasta el lugar de la pelea, todos tenemos nuestras porras y pelearemos.
Pero, uno de los guerreros, recordó que en esos mismos campos una víbora atacó al líder, que estuvo grave por varios días y le dijo:
--- Oh Gran Líder, nosotros  esperaremos al líder Kamakoc derrote a esos invasores, además, esos chopes de plantas están llenas de víboras y usted sufrió un ataque de una de ellas.
Siekik, recordó que efectivamente estuvo muy grave por la mordedura de una serpiente; funcionó el instinto de supervivencia y el joven líder se detuvo en seco y retrocedió al lugar del paradero de lo vigilantes, y desde allí observaba a las planicies, pero le llegó el cargo de conciencia de no estar ayudando a su aliado Kamokac.
Él, esperó por unos minutos, pero su espíritu guerrero no lo podía amilanar por evitar la posible mordedura de una culebra, y dirigiéndose al guerrero con quien se entendía por el mismo dialecto, le dijo:
--- Guerrero, nuestro líder Kamokac, está sólo, tenemos que ayudarlo, que importan las culebras, tu sigue adelante yo te seguiré y vamos en este momento a pelear.
Los ahora nueve hombres se dirigieron al campo del combate, donde el responsable Kamokac se batía contra una tribu desconocida, hasta ese momento la pelea se mantenía pareja sin avance en ambos bandos, que al llegar Siekik con los pocos refuerzos, aún así gritó:
--- ¡¡¡¡ Guerreros avance y ataquen !!!!
Fue el espaldarazo y oportuno que necesitaban sus guerreros....................
Continuaremos......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 23 de octubre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CXXXI.- Siekik, después del conteo, él comprobó que murieron 16 guerreros defensores y hubo 30 heridos; los invasores murieron todos que sumó unos 300 cadáveres, al culminar el entierro y comer, Siekik fue a los terrenos de Zankoc..

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, en compañía de su lugarteniente Chamokik y un contingente de unos 150 guerreros defensores, hicieron frente a una poderosa tribu invasora que venían desde el Sur; ellos pretendieron adueñarse por la fuerza de la producción agrícola muy próspera de los terrenos de Siekik...  ..sigamos el relato...  


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

En los inicios de los primeros siglos de nuestra era, todo lo que ahora conocemos como los valles de Chancay, Motupe, Lambayeque, La Leche, Olmos y otros, recién estaban siendo poblados con pequeños asentamientos humanos, por tribus que luchaban contra los elementos de la naturaleza; ellos eran azotados por lluvias copiosas que inundaban todo lo que hoy conocemos como la Corriente del Niño, este fenómeno era como un cataclismo, por que las inundaciones destruían la incipiente infraestructura agrícola, arrasando con los cultivos; posteriormente  llegaba el periodo de una prolongada sequía de 5 a 7 años.
Los asentamientos humanos, no eran estables, se movían en distintas direcciones buscando comida; por lo que los terrenos cultivados  de Siekik, despertaba codicia a las tribus vecinas, que no tenían producción por que no sabían cultivar la tierra.
Siekik, construyó canales de irrigación que le permitía cultivar sus terrenos, aún en tiempos de sequía, algo que no hacían sus vecinos.
La furia de los elementos, era cruel, que muchos residentes en precarias condiciones de vida, quienes al perder todo, se convertían en tribus errantes, que merodeaban a las tribus que se volvían sedentarias como era el caso de Siekik, que prosperaba la  agricultura, todo se hizo con mucho esfuerzo, lucha permanente contra los elementos y las invasiones de las tribus errantes.
El señorío en nacimiento del Señor de Sipán, tal como lo conocemos ahora; nació gracias a la visión de una familia, cuya cabeza era el señor Chonkik, su esposa Mokumac y su hijo Siekik, a ellos se unió la familia de Renkik, luego fueron sometidos los Monkik, siguieron los Zankoc, continuaron con los Chamasachok; con todos ellos se convirtieron en los primeros habitantes organizados; nuestro relato aún está en los inicios, todo estaba construyéndose, gracias a la capacidad luchadora del joven Siekik, que con visión hacia el futuro y se ha rodeado de ayudantes leales, con quienes está luchando para formar el Señorío, que desde el principio no era una tarea fácil.
Siekik, todo lo está construyendo desde los cimientos; la lucha emprendedora no es solamente contra los elementos de la naturaleza, sin contra la codicia de las tribus vecinas que quieren apropiarse del progreso de los terrenos que él controlaba y cultivaba.
Volviendo al relato, Siekik y Chamokik, ellos se tomaron un descanso después de vencer a la tribu invasora del Sur, se inició un diálogo entre ellos, fue Chamokik, quien le dijo:
--- Oh Gran Líder, hubo un momento en plena pelea, que el jefe de los invasores, nos pidió una tregua, reconociendo su derrota, yo si le avisé a usted y como no me contestó, seguimos en la lucha, que esta vez fue cruenta, ellos (invasores) mostraron que eran grandes guerreros, pero nosotros adivinamos su ataque, que ya lo estábamos esperando, que tuvimos que hacer mucha pelea para vencerlos.
Siekik, escuchó tantos gritos de los invasores, que no logró distinguir ese llamado del jefe invasor, que sin proponérselo él, peleó con un combatiente que opuso valiente defensa y lucharon por un tiempo de igual a igual; era una lucha encarnizada cuerpo a cuerpo, con alguien totalmente diferente en ataque y defensa; que Siekik, tuvo que aplicar toda su experiencia para vencerlo y le contestó:
--- Chamokik, no te escuché por que estaba en plena pelea, que nada detenía el ataque; pero, si noté, que me tocó pelear contra el jefe por su valiente defensa, lo vencí gracias a la larga experiencia, por que terminé totalmente agotado, era una pelea que uno de los dos debía ganar, no había otra opción y yo tuve la suerte de triunfar.
Chamokik, estaba preocupado por los defensores y le dijo:
--- Oh Gran Líder, esperamos que el dios de los rayos dorados (El Sol) salga, para enterrar a los muertos; ahora nuestros guerreros defensores, están completamente agotados y aún no sabemos cuantos de ellos murieron en la pelea, si todos demostraron valentía y se enfrentaron con coraje y decisión ante unos combatientes, fornidos y combativos.
Siekik, al escuchar muertos, era lo que no gustaba oír, él sufría cuando sus guerreros morían en combate, pero así eran los efectos de la guerra: morir o vivir en el campo de la batalla.
Entonces, repentinamente apareció la diosa de los rayos de plata (La Luna), su iluminación era menguante, por lo débil que alumbraba; aún así si era una ayuda para aclarar un poco la oscura noche.
Ya todos los guerreros sobrevivientes se repusieron del cansancio, por lo que Siekik, ordenó chequear a los guerreros vivos y los que murieron en combate; los curanderos seguían atendiendo a los heridos, y lo que nadie quería observar, era contar a los que murieron, eran los momentos más dramáticos y dolorosos.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Por lo que aprovechando la escasa luz lunar, se hizo el conteo y se comprobó que muchos defensores fueron heridos y según los curanderos no eran graves; pero, si se comentaba con profundo dolor que murieron 16 defensores y los heridos fueron 30 hombres, por lo que ellos fueron evacuados a la loma, que era un lugar limpio y seco, para aplicarles el tratamiento de las hierbas que eran unos ungüentos de hojas molidas como pomadas y cremas.
En el trajín desaparecieron los frágiles rayos de la diosa (La Luna) y llegó el amanecer, y recién se hizo el conteo en el bando enemigo, los muertos sureños sumaban algo más de 300, fue una masacre, por que estaban amontonados; por lo que era mucho trabajo, enterrar a tanto intruso.
Siekik, comenzó a mover a los muertos, para identificar al que probablemente fue el jefe, si lo encontró que su cuerpo había sido cubierto con cuerpos de sus combatientes encima; lo distinguió por que cuando lucharon llevaba una muñequera que brillaba aún en la noche oscura cuando peleaba como un haz de luz; él fue un hombre fornido y con mucha cicatrices en los brazos, en pecho y las piernas, eran las muestras de las heridas por sus constantes luchas que protagonizó.
En seguida, Siekik ordenó cargar a los defensores muertos para enterrarlos en los terrenos de Tankik, y contra toda costumbre abandonó a los cadáveres de los invasores, que no serán enterrados, ya los animales depredadores y los carroñeros se encargarán de ellos.
Las primeras horas de la mañana avanzaban, ellos decidieron regresar con el ánimo victorioso, rápidamente llegaron a los terrenos de Tankik, ya encontraron que las mujeres preparaban la comida, se dispuso que sea para todos los guerreros que llegaron junto con Siekik.
Después de la comida, Siekik ordenó que sean sepultados en el panteón los guerreros que murieron en la lucha contra la tribu invasora sureña; si hubo una novedad, los cadáveres fueron envueltos en mantas y con su arma que pelearon, la porra.
Siekik, trató de ocultar su rostro muy compungido, que le brotaron unas lágrimas, algo inaudito, por que él tenía un carácter muy fuerte y no se inmutaba ante sentimientos de dolor; parece que tuvo fuertes emociones, por la pena que le afligía la muerte de sus guerreros que a muchos de ellos los conocía y tenía razón con  esos sentimientos encontrados.
Siekik, le costó muy esfuerzo rodearse de guerreros defensores, dada la dispersión de muchas tribus con dialectos diferentes, y admiraba el trabajo de Renkik que desplegaba en su entrenamiento; perder un sólo guerrero guerrero era doloroso como si fuese parte de la familia.
Era, él, el que más sufría por la muerte de sus guerreros en combate; después de las dolorosas ceremonias para el entierro de los guerreros; el líder ordenó a Chamokik, que los guerreros que no fueron heridos carguen productos comestibles para llevarlos al dominio de la vivienda y él eligió a 50 guerreros y con ellos decidió ir a los terrenos de Zankoc.
Siendo, aproximadamente las 17:00 horas del día; Siekik y sus guerreros llegaron a los terrenos que fueron de Zankoc, ellos estaban por la entrada del bosque, allí encontraron a un grupo de vigilantes, algunos de ellos ya los conocía y les preguntó por novedades, ellos le informaron que hubo un intento de invasión por el Este, que era la frontera con el Cruce de los Caminos, muy frecuentado por tribus invasoras, que ya conocía Siekik, incluso peleó en ese sector.
Siekik y sus guerreros cruzaron los terrenos, que los apreciaba muy bien cultivados, ya salían a sus casas los agricultores, coincidiendo con la hora de la última comida.
Ellos avanzaron y se mezclaron con los agricultores, al llegar al patio del Asentamiento, se encontró con Kamokac, quien era el responsable del Asentamiento, fue un encuentro cordial de intercambio de sonrisas, quien le dio la bienvenida y se expresó:
--- Oh Gran Líder, ha llegado usted a la hora de la comida, ordenaré a las cocineras agregar y preparar más para todos los guerreros que lo han acompañado.
En aquellos tiempos, no se usaba el abrazos como símbolo de recibimiento al alguien importante que llegaba y al mismo tiempo cuando se le despedía; sólo había la venía de sumisión y una sonrisa, los guerreros recién llegados, eran hombres entrenados para el trabajo, quienes se acomidieron a cargar los quipes que los agricultores llevaban a los almacenes.
Entonces, Siekik, preguntó a Kamokac, sobre Nachamok y su hijo, quien ya tenía una edad de 5 años y meses más; el responsable le dijo:
--- Nachamok, trabaja en la cocina y su hijo juega en el templo, allí lo cuida una mujer, quien además hace la limpieza; ella fue escogida por la instructora, estamos en tiempos de cosechas, los almacenes están llenos de productos, y estamos preparando quipes para cargar y llegar a los dominios de la vivienda y como usted llegó, tengo productos para cargar a todos los guerreros que lo acompañan.
Siekik, quería ver a su hijo y le contestó:
--- Kamokac, acompáñame al templo, quiero ver a mi hijo.
Ellos llegaron al templo y allí encontraron al niño jugando con su cuidadora, si hubo un encuentro de padre e hijo, quien le puso las manos sobre los hombros.......................
Continuaremos...........................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 25 de septiembre de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN : Capítulo CXXVII.- Siekik, con su objetivo máximo de construir el gran templo, tuvo un plan de preparar a los sacerdotes y sacerdotisas que se harán cargo de las celebraciones y ritos para venerar a los dioses, al mismo tiempo hay la amenaza por lo que se prepara para hacer frente a una tribu invasora....

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; el joven líder Siekik, atinó en su percepción de convocar al gran pedagogo Monkik, que era el líder encargado en la tribu Chamasachok, que la transformó en zona productiva, quien tenía dotes natos de un pedagogo en el manejo y enseñanza de los dialectos, él dominaba siete de ellos y entendía muchos más, que si se diferenciaban por la fonética, no existía gramática por desconocer la escritura, todos eran de uso oral, lo cierto que Monkik, también era instructor, constructor, agricultor, arquitecto y maestro de enseñanza; en aquellos tiempos del nacimiento de las culturas humanas en el valle de Lambayeque, era un privilegio contar con gente inteligente. El objetivo de Siekik, era la construcción del gran templo, por lo que Monkik, ya realizó las medidas, cuyas dimensiones eran gigantes, por lo que la construcción será por etapas con prolongada dinámica en el tiempo, si ya se tenía claro,  que el gran templo tendría tres partes: El panteón donde se enterrarán a los líderes, la parte central más alta construida en muchas plataformas comunicadas con escaleras y peldaños, que será para las ceremonias y ritos y la última parte que serán edificaciones administrativas a cargo de los sacerdotes y sacerdotisas que serán encomendados en la preparación de los ritos, sacrificios de animales y humanos, vestimentas y artesanía para la fabricación de la indumentaria que vestirán los líderes en las ceremonias de veneración a los dioses.... sigamos el relato....

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik,  detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
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Volviendo al relato: Siekik, abandonó el terraplén y se fue al gran patio y llegó a la fogata, donde la sacerdotisa Chosinik la atizaba y le dijo:
--- Chosinik, cuando estuviste acompañando a Zankoc, parece que él estuvo estableciendo a grupo de sacerdotisas y concubinas, dime: ¿Quién te enseñó para celebrar ceremonias y venerar a los dioses?
Chosinik, muy sorprendida por la pregunta del joven líder, que casi no la entendió bien la intención que el pretendía ella le conteste; pero, si algo se dio cuenta, que él estaba interesado en un grupo de sacerdotisas y le contestó:
--- Oh Gran Líder, el otro líder Zankoc no le interesaban las sacerdotisas para el templo, sino mujeres doncellas (vírgenes) como sus concubinas, tuve la suerte de ser la preferida, que lo acompañé por más tiempo a ese líder, pero nunca fui una sacerdotisa, si aprendí fue por una mujer de mayor edad que fue la constructora de ese templo, ella dirigió a los hombres, yo era una niña y me interesé en ser una sacerdotisa.
Siekik, un poco confundido por la respuesta de Chosinik, le replicó:
--- Chosinik, yo no necesito concubinas, sino un grupo de mujeres y hombres que se encarguen de las ceremonias para los ritos a los dioses y creo que tu podrías ser la instructora.
En esos momentos llegó Renkik al patio, quien buscaba unas herramientas, el joven líder al verlo lo llamó y le dijo:
--- Renkik, necesito establecer una grupo de sacerdotisas y sacerdotes para la veneración de los dioses, que hay que prepararlos, y creo que tus cuatro hijas, serán las primeros en la orientación que les brinde Chosinik, y tus tres hijos hombres serán los acólitos o sacerdotes, quienes como encargados actuarán en la preparación de las ceremonias para la veneración a los dioses, cuando hayamos culminado la construcción del gran templo.
Cuando terminaba de informar manifestando sus intenciones a Renkik, apareció Monkik y pasó por la mente de Siekik, quien se dijo: "Monkik, será el instructor para la preparación de los sacerdotes"; por lo que él convocó a los tres: Chosinik, Renkik y Monkik, se sentaron en el corredor y les dijo:
--- Líderes, estamos empeñados en la construcción del gran templo, pero no tenemos a las personas que se harán cargo; por lo que acabo de consultar a Renkik que sus hijas serán las primeras sacerdotisas y los tres varones los sacerdotes.
Y dirigiéndose a Monkik, le dijo:
--- Monkik, tu seguirás dirigiendo la construcción del gran templo y también harás la preparación de las personas que se encargarán del funcionamiento, por lo que en los momentos que no dirijas las construcciones, aquí en el patio enseñarás a los jóvenes y a las niñas los modales y maneras de los ritos y tendrás el apoyo de Chosinik, quien es la única sacerdotisa que vino de otra tribu.
Monkik, siempre previsor y organizador neto, le contestó:
--- Oh Gran Líder, , apruebo su brillante idea de preparar a las sacerdotisas y sacerdotes, sugiero la construcción de un aposento donde permanecerán los jóvenes que se les enseñará los modales para la preparación de los ritos, y me parece brillante que sea la familia del líder Renkik, quienes se constituirán en ser los primeros, y atendiendo a su orden, me haré cargo de la enseñanza, que tranquilamente se pueden hacer las dos cosas, mientras dirijo la construcción del gran templo.


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
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Renkik, estaba feliz que sus hijos sean los escogidos para establecer la casta religiosa del señorío en nacimiento y le dijo:
--- Oh Gran Líder, acepto su determinación y celebro con regocijo que mis hijos sean elegidos para ser los sacerdotes, me encargaré de la construcción del aposento donde ellos recibirán las enseñanzas del pedagogo Monkik.
Intervino, Chosinik, quien por ahora hacía las veces de sacerdotisa y dijo:
--- Oh Gran Líder, usted siempre actúa con visión al futuro, y no pierde ningún detalle, yo me ofrezco en ser la colaboradora del líder Monkik y enseñaremos a los jóvenes los modales para la preparación de los ritos para la veneración de los dioses.
Siekik, sabía que Chosinik, no se quedaría afuera, ya que por voluntad de él, ella está como sacerdotisa, cuya experiencia era necesaria para la preparación de los jóvenes y le contestó:
--- Tu ayuda es indispensable Chosinik, serás la instructora que colaborarás con Monkik.
Pero, parece que Monkik, no fue de su agrado la intromisión de Chosinik, quien sólo la miró pero no expresó nada, que si fue notado por el joven líder, quien no quería desavenencias entre ellos y dirigiéndose al pedagogo, le preguntó:
--- Monkik, parece que no te gustó que Chosinik sea tu colaboradora, dime: ¿Por qué no estás de acuerdo?
Monkik, nunca tuvo simpatía por ella, y como corrían los comentarios que Chosinik fue concubina del joven líder y tuvo una hija mujer de él, y murió de una rara enfermedad, por lo que era una mujer de mala sombra para él, no pura, pero tampoco podía rechazarla y sólo contestó así:
--- Oh Gran Líder,  sus órdenes se cumplen y la sacerdotisa Chosinik será la instructora tal como usted lo ordenó.
Pasaron cinco años, durante los cuales se acentuó la autoridad de Siekik como líder nato absoluto,  quien maduraba con rapidez dirigiendo el señorío, que aún se consideraba en nacimiento, el joven líder viajó con constancia al Asentamiento Zankoc, ya que allí vivía Nachamok, que se convirtió en su concubina preferida, quien parió el hijo varón que será el heredero, quien iba creciendo con rapidez; ya se había constituido una casta de privilegios a sugerencias e implementación de Monkik, que se constituyó en el máximo instructor de la marcha del señorío.
Durante este lapso de tiempo, si aumentaron las rivalidades con tribus invasoras que se controló con mano dura, quienes pretendían los terrenos y la producción agrícola que tuvo que enfrentar el joven líder.
Justamente en aquel día que estamos relatando, en la zona que fue de Tankik, corrió el rumor, que una tribu muy poderosa desde el Sur, venía a invadir, por que ellos sufrían una hambruna y no querían negociar con productos, sino usurpar y tomar por la fuerza los terrenos del señorío en nacimiento.
Siekik, consciente que el avance en la producción de sus tierras, se hacia con mucho trabajo y dedicación de los líderes encargados, y esto originaba la codicia de los vecinos, por lo que tuvo que organizar un ejército de guerreros que se adiestraban constantemente en el uso de las armas y sobretodo en aprender estrategias para atacar antes que el enemigo lo haga, aquella noche (esta noche) el joven líder en compañía de su lugarteniente Chamokik al mando de 250 guerreros, salieron de los límites  de los terrenos de Tankik y avanzaron por las planicies arenosas hasta una loma que ofrecía vistosidad por los cuatro puntos cardinales (era mirador natural).
La noche era oscura, por lo que para no crear la penumbra de siluetas en el horizonte que puedan ser detectadas por el enemigo, se guardó absoluto silencio y todos los combatientes se tumbaron al suelo y no aparecía ninguna silueta.
Chamokik y un grupo de 20 guerreros especialmente entrenados, avanzaron a la cima de la loma, lo hicieron serpenteando sobre el suelo, quienes al llegar pudieron detectar que desde el sur avanzaban una fila indeterminable de luces a donde estaban ellos, eran los invasores y ya estaban bastante cerca.
Chamokik, completamente alarmado, regresó al emplazamiento de Siekik y en voz bajo la dijo:
--- Oh Gran Líder, vienen muchos guerreros con mecheros en manos, lo que si me parece extraño, que si son atacantes, no tomaron en cuenta que exponiéndose con luces  podrían ser detectados y atacados por los defensores.
Siekik, si tenía una respuesta para las conjeturas de Chamokik, le contestó:
--- Chamokik, ellos se han creado la fama, que donde atacan nadie les puede hacer frente, y que si han decidido atacarnos, lo harán con todas las ventajas de su poderoso ejército, ellos son muy soberbios; nunca hemos peleado contra una tribu desconocida de esa naturaleza, ellos si son mentados por los vecinos, desde tres temporadas de cosechas (tres años) escuché que existían ellos y su poderoso ataque según dicen diezman al enemigo y cargan con los sobrevivientes como prisioneros que nunca más se sabe de ellos; esa información la dieron un grupo de comerciantes que llegaron a Zankoc; pues, no les tememos, nos preparemos y les demostraremos quien manda en esta comarca........
Continuaremos.....................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 6 de marzo de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SÍPÁN : Capítulo CXX.- Chamokik, después de un tiempo que permaneció en los terrenos bajo control de la instructora; él decidió regresar a los dominios de la vivienda, donde fue recibido por el líder Siekik; quien le rindió honores como un héroe...

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los: Orígenes del Señor de Sipán; los líderes: Chamokik, Kamokac y la instructora unidos se enfrentaron a una tribu invasora, que había acampado en el Cruce de los caminos; en principio hubo un desacuerdo entre Chamokik y Kamokac, para atacar a la tribu invasora; que terminaron juntos peleando contra el invasor, cuyo líder murió con la cabeza destrozada por manos de Chamokik; el saldo de combate fue 65 invasores muertos, con tan sólo 5 muertos de las fuerzas de Chamokik.... ..sigamos el relato...................


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
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El cruento combate, estuvo parejo entre los guerreros de Chamokik contra el líder invasor, incluso en algunos momentos el líder Chamokik, tuvo que ceder terreno y retroceder por la abrumadora fuerza invasora; pero, que en aquellos instantes llegaron los guerreros al mando de Kamokac y se sumó los guerreros de la instructora; después del combate con la contundente victoria para Chamokik, éste hizo las paces con Kamokac, pero si le hizo la pregunta:
--- Kamokac, podrías decirme: ¿Por qué me hiciste pelear contra el líder invasor?
Kamokac, sonriendo, le contestó:
--- Oh Gran Líder Chamokik, nosotros queríamos disfrutar de la guerra, que usted como gran guerrero impone al enemigo.
Chamokik, soltó una carcajada, se acercó a Kamokac, le dio unas palmadas en la espalda y dio por terminada la discusión entre líderes del mismo bando.
Fue la instructora, quien sorprendió a todos, que supo empoderarse como toda una lideresa, que combatió de igual a igual como los hombres; una vez más ellos comprobaron que el joven líder Siekik, no se equivocó a impulsarla como responsable de los terrenos, que si lo estaba haciendo muy bien y se ganó el respeto de todos.
Chamokik, en acto de respeto a los defensores, ordenó a los guerreros sepultar a sus muertos que fueron 5 y curar a los heridos, y dejar los muertos enemigos en el lugar que murieron para que sean recogidos por los suyos, después de las ceremonias todos regresaron a los terrenos con el honor de la victoria.
Chamokik, como encargado por Siekik, para combatir a los invasores; después de la victoria, se quedó por varios días, vigilando los límites de los terrenos al Este, por si haya una respuesta de una nueva invasión, pero no llegó nadie.
Chamokik, había adquirido experiencia en múltiples combates y dejó pasar tres días, y ordenó a un grupo de exploradores ir hasta el Cruce de los caminos para observar el movimiento de los invasores; ellos llegaron y no encontraron los muertos, se presumía que los recogieron los suyos; lo que si fue novedad, el regreso de los mercaderes, que llenaron las viviendas, nadie se explica donde estuvieron los comerciantes cuando llegaron los invasores.
Chamokik, conversó con la instructora como la responsable, para celebrar la victoria contra los invasores, que constituía en una invocación al dios de los rayos dorados (El Sol), por haber sido testigo del combate y que se servirá una ración especial a todos los guerreros y moradores durante la noche.
La instructora, que ya era vista como una heroína por los habitantes, ella fue a las cocinas y ordenó a las mujeres preparar comida especial para todo el Asentamiento, que se servirá después de la invocación a los dioses.
En efecto, siendo las 17:00 horas del día, que coincidía con la segunda comida; los líderes Chamokik, Kamokac, se reunieron en la puerta exterior del templo, donde se preparó un proscenio y con la presencia de los guerreros que se batieron contra los invasores, llevaron a la instructora que ya era una sacerdotisa por decisión del líder Siekik, ella subió al proscenio y levantando las manos al firmamento, invocó:
--- "Oh Gran Dios de los rayos dorados (El Sol), estamos felices por habernos permitido lograr la victoria contra las tribus invasoras, te suplicamos que nos guíes con tus poderosos rayos, todas las veces que intenten atacarnos, te ofrezco la sangre de dos venados, que fueron sacrificado en tu honor".
El bajó el cuerpo y en cuclillas, metió las manos a una batea llena de sangre, se untó las dos manos y se levantó y agregó su invocación:
--- "Oh Dios de los rayos dorados, es la última vez, que se tomó animales de tu creación, ya que la próxima vez, será la sangre de los prisioneros, que te será ofrecida para lograr el honor de tu poder."


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
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Chamokik y Kamokac, se miraron entre ellos, al escuchar la invocación de agradecimiento al dios (El Sol), por parte de la instructora; aún ellos no habían ofrecido sangre humana.
La sacerdotisa que era la instructora, ordenó desde su ubicación, se sirva la comida; ella se bajó del atrio hizo una venia de sumisión a los líderes, e ingresó al templo, allí estaba Nachamok dando de lactar al hijo y le dijo:
--- Nachamok, a partir de mañana irás a tu vivienda que se construyó especialmente para ti, por ser la madre del hijo del líder; pero, siempre estarás en el templo en todas las ceremonias, por que el niño observará todo culto en honor a los dioses, hoy recibirás una comida especial en agradecimiento a los dioses, que ellos te llenarán de alegría por haber anticipado que tribus invasoras nos atacarían, fuiste la mensajera en avisarnos y los derrotamos.
La comelona, fue festejada y disfrutada por los moradores del Asentamiento, naturalmente hubo congoja de parte de algunos de ellos por la muerte de los cinco guerreros.
Chamokik, haciendo honor de ser lugarteniente del líder Siekik, ya había enviado a dos guerreros para avisarle que el triunfo fue contundente.
Kamokac, regresó a los terrenos que fueron de Tankik, por que aún tenía mucho trabajo que realizar en esos terrenos.
Después de 30 días, Chamokik decidió regresar a los dominios de la vivienda con 70 guerreros cargados de productos comestibles, con el compromiso que le hizo a la instructora, que en cuanto lleguen, los vasallos regresarán a sus terrenos.
Kamokac, que había empezado el ordenamiento y distribución de los cultivos en los terrenos que fueron de Tankik, ya había logrado el cultivo completo de lo disponible en tierras, como él ya cumplió sus tareas encomendadas por el líder Siekik, delegando la responsabilidad a un líder por sector de cada terreno cultivado, por lo que  decidió regresar a su antiguo trabajo, en los terrenos que ahora respondía la instructora; pero, antes él tuvo que ir a los dominios de la vivienda, allí encontró al líder Siekik y le dijo:
--- Oh Gran Líder, ya cumplí con el trabajo que me destinó, todos los terrenos están cultivados o se esta haciendo, hay muchos sectores propicios para iniciar las cosechas, y encomendé a un agricultor como responsable del cultivo yo regresaré a mi anterior trabajo.
Siekik, quien sabía que Kamokac, hizo un excelente trabajo, le contestó:
--- Kamokac, hiciste un excelente trabajo, por que había muchos terrenos desocupados, y siendo de producción no se podía desperdiciar, hay cultivos que sólo siembran allí como las calabazas (zapallos), un producto muy cotizado y buscado; pues, puedes regresar cuando lo creas conveniente.
Kamokac, hizo la venia de sumisión y retornó a los terrenos, él conocía los cultivos que no se sembraban en los terrenos que fueron de Zankoc y eran los productos como las calabazas, zapallos y zambumbas que fueron transportados por 40 agricultores, uno por hombre por ser de volumen y pesados; él llegó un atardecer cuando se estaba sirviendo la segunda comida, todos los moradores viendo regresar a su líder cargado de comida, ellos se alegraron, algunos de ellos regocijados por los zapallos y zambumbas, igualmente a las calabazas usadas como cántaros para cargar los líquidos, otros se atrevieron a tocarlos cuando pasaban los guerreros cargados hacia los almacenes. 
Chomokik, igualmente fue recibido como un héroe en los dominios de la vivienda, encabezado por el líder Siekik que lo esperaba en el gran patio; la fogata había sido atizada con grandes llamas, era una acción de importancia por la sacerdotisa Chosinik.
Entonces, mientras Chamokik, dispuso el ingreso de los cargadores a los almacenes, él se dirigió donde los esperaban un grupo de 20 guerreros formando un callejón humano, por donde ingresó Chamokik y fue al atrio de la fogata y allí fue recibido por Siekik, Renkik y la sacerdotisa Chosinik, empezaron a sonar los golpes de un tambor, quien al estar frente al líder, éste levantó sus brazos con puño cerrado y los extendió hacia Chamokik, quien correspondió de la misma manera y chocaron los puños cerrados.
El líder Siekik, con una sonrisa de satisfacción, le dijo:
--- Gran Líder Chamokik, recibimos las buenas noticias suyas del triunfo contra los invasores, la decisión de enfrentarlos en el lugar donde ellos acamparon, fue un acto que sólo los líderes observados y aplaudidos por los dioses son capaces de hacer, cuyo resultado fue la victoria, vamos agradecer al dios de los rayos dorados (El Sol) con la sangre de los venados, pero si será la última vez, ya que en adelante se ofrecerá la sangre de los vencidos.
Siekik, en seguida invitó a subir al atrio a Chamokik y él lo siguió, estando juntos; fue Siekik quien levantó los brazos al firmamento invocando:
--- "Oh Dios de los Rayos Dorados (El Sol), te ofrecemos nuestra ofrenda en presencia del líder que logró la victoria ante el enemigo; sólo, por esta vez te ofrecemos sangre de venados; te invocamos dios poderoso que con tus rayos nos ayudes a defendernos de las tribus invasoras, ya estamos iniciando la construcción del gran templo en tu honor".
Después de la invocación el joven líder, se inclinó hasta la batea, se untó las manos con la sangre de los venados, lo mismo hizo Chamokik, ambos se levantaron y Siekik, agregó:
--- "Oh dios de los rayos dorados, acepta esta sangre como un agasajo que te ofrecemos para que siempre nos protejas de los ataques enemigos, el fuego está encendido todos los tiempos como símbolo a tu poder; desde tu poderoso reino celestial inunda como lo haces todos los días a nuestros terrenos para que no falte la comida para todos nosotros".
En seguida, Siekik bajó la cerviz (agachado) y con sus manos sobre las rodillas en dirección al dios de los rayos dorados, y terminó la ceremonia de bienvenida a Chamokik ................
Continuaremos.......................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

domingo, 20 de febrero de 2022

ORÍGENES DEL SEÑOR DE SIPÁN: Capítulo CVXIII.- Las tribus invasoras llegaron al Cruce de los Caminos, los exploradores detectaron sus movimientos; al recibir la información Chamokik; decidió atacar en ese lugar, pero Kamokac estuvo en desacuerdo......

Hola amigos: A VUELO DE UN QUINDE EL BLOG., continuando con el relato de los : Orígenes del Señor de Sipán; Nachamok, quien se fugó de los terrenos ahora responsabilidad de la instructora, por que esta mujer le hacía la vida imposible; ella llegó a la tribu de su origen, pero ya no la recibieron como suya, ella siguió caminando y llegó a terrenos de una tribu guerrera, pero de inferior cultura, donde ella destacó enseñándoles el arte de los tejidos; pero, un jefe quiso usarla como prenda para obligar a su líder (Siekik) hacer la guerra en los terrenos de esta tribu; como ella oyó todo este plan, por la noche volvió a huir, esta vez de regreso a casa; en el trayecto se topó con 10 comerciantes que ella los identificó en el acto como gente amiga, ellos aún no la reconocían que justamente fueron enviados a buscarla... ..sigamos el relato................


Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue:  El Señor Chonkik, detrás de él, está su hijo Siekik, y al fondo su esposa Mokumac; y naturalmente  un perro sin pelo, que se convirtió en compañero de los antiguos habitantes de la costa norte; ellos son los personajes que darán el nacimiento al relato en ficción de la Historia: 
Orígenes del Señor de Sipán; que se sustenta con la presencia de Chonkik I.
Derechos de Autor : Resolución Nro. 1328- 2020/DDA-INDECOPI y del Certificado de Partida Registral N° 1134-2020/DDA- INDECOPI, de fecha 16 de diciembre de 2020
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Nachamok, ya estaba arrepentida por haber huido de los terrenos que controla instructora, esta vez tuvo que huir de una tribu que quería la guerra contra su líder (Siekik), y justo ella iba ser la presa para halar al guerrero; gracias a sus oídos pudo detectar las intenciones del jefe; ella al huir esta vez de regreso a casa, ya en una planicie encontró gente conocida, era para ella como resucitar; para ventaja de ella fue que tenia bien desarrollada la percepción de sus sentidos y reconocimiento de las personas, que detectó en el acto a un grupo de 10 comerciantes que justamente ellos estaban tras sus pasos, por que los envió la instructora para ubicarla y regresarla a casa; ellos le siguieron los pasos y lo hacían muy bien; pero, ahora ella ya está de vuelta, todos regresaron y les tomó un tiempo de dos días hasta que ya están en casa.
Nachamok, fue recibida por la instructora, quien arrepentida de su mal trato, hubo perdón entre ellas, con la promesa que en adelante todo será armonía y le reasignó el trabajo de los ovillos; pero para Nachamok no le fastidiaban los trabajos sea la cocina o donde quieran enviarla, ella huyó por el odio de la instructora; pero, felizmente ya se perdonaron, el bebé cada vez más robusto, la instructora lo tomó en sus brazos quien si lo quería, y el bebé no la miraba como extraña, más bien la quería y sonreía cuando ella lo tenía en sus brazos; detalle que lo notó Nachamok que lo consideró como una señal de suerte para el bebé.
Pero, la semilla de la guerra, ya había sido sembrada; por que el líder de la tribu guerrera donde estuvo Nachamok, había planeado una invasión a los terrenos de Zankoc, ahora controlados por la instructora; ella desconocía de esta invasión, fue cuando conversó con Nachamok, quien le avisó que llegaría una invasión a los terrenos.
Entonces, la instructora sabiendo que la invasión seria por el Este, de inmediato se reunió con los agricultores para formar un contingente de 120 hombres, pero no todos tenían armas, por que de ellos 80 acompañaron a Siekik y se llevaron las armas.
Era urgente, prepararse para luchar contra la invasión; la instructora recién estaba experimentando lo que hacen los líderes; por lo que pidió a un vasallo que vaya de inmediato al bosque de las entrada (Sur) y que ellos elijan a un guerrero que vaya a los terrenos donde estaban Kamokac y el líder Siekik para que les avisen, que los terrenos controlados por ella pueden ser invadidos en cualquier momento de las próximas noches.
El vasallo llegó a los terrenos que fueron de Tankik, allí encontró al líder Kamokac, quien recibió la valiosa información, él si tenía armas pero no tantos guerreros, por lo que envió a otro guerrero a los dominios de la vivienda por los 80 guerreros que deben regresar de inmediato para defender a los terrenos ahora controlados por la instructora.
Chamokik, recibió al vasallo, él comunicó al líder Siekik, quien al enterarse de la grave noticia, dispuso de inmediato que los guerreros sean comandados por Chamokik; con la orden avanzó tan rápido como pudo y llegó a los terrenos de Tankik, allí estaba Kamokac que reclutó 40 guerreros y con armas, ambos emprendieron la ruta hacia los terrenos en peligro de invasión.
Ellos llegaron esa misma tarde, ya siendo las 18:00 horas, ya la noche cubría los campos con la oscuridad.
La instructora, quien comandaba a los hombres que sumaban unos 120, pero casi el 50% no tenían armas; Kamokac, conocedor del lugar y los límites de los terrenos, invitó a Chamokik seguirlo, en poco tiempo encontraron el contingente al mando de la instructora; quien mismo comandante se había posesionado en un lugar alto, desde el cual daría las órdenes del combate.

Aquí en la imagen observamos una recreación de lo que fue el joven Siekik, hijo único del líder Chonkik I., se aprecia claramente que el joven tenía el porte, la talla y la pasta para ser el sucesor de lo que estaba construyendo su padre: El Nacimiento de un gran señorío. 
Imagen: Archivos del Blog: A Vuelo de un Quinde.

Pero, Chamokik, recordó que los invasores no son tan ingenuos, y nunca atacan de frente, el lugar donde ellos presumen que los están esperando; para lo cual él calculó la cantidad de guerreros disponibles que sumados eran 240 hombres, por lo que se reunió con Kamokac y la instructora y les dijo:
--- Las tribus invasoras que vienen desde el Este nunca atacan de frente, eso lo sabes Kamokac que ya te batiste con ellos, tenemos que dividir a los guerreros, dejaremos aquí 50 hombres, enviaremos al Noreste 100 guerreros que yo los comandaré y 90 al Sureste que los comandará Kamokac, la instructora nos espera aquí.
No fue del agrado de la instructora quedarse a la defensiva y en reserva, por que ella había entrenado el uso de la porra y se vistió con pectorales (coraza) para batirse contra el enemigo y reclamó así:
--- Oh Gran Líder Chamokik, no puedo quedarme de lado, yo estoy capacitada para pelear.
Chamokik, sonriendo le respondió:
--- No estás de lado instructora, estarás al frente y con tan sólo 50 guerreros, por que no sabemos que punto escogerán los invasores; si puedes adelantar escogiendo a 10 guerreros que conozcan las planicies para que exploren la zona y desde su ubicación puedan observar el movimiento de los invasores y con esa información nos prepararemos para enfrentarlos.
La instructora, muy contenta por que le estaban dando la oportunidad de aportar información, ella seleccionó a 10 hombres que si conocían las planicies y les dio las instrucciones para otear desde lejos y escondidos los movimientos de los invasores.
Mientras tanto, en los terrenos de las tribus invasoras, aún no había tomado la decisión de invadir, pero ellos eran imprevisibles, por que hubo un desconcierto que desde sus narices fugó la mujer tejedora; pero, repentinamente el jefe que la quería como su presa, decidió salir esa misma noche con 80 guerreros para invadir los terrenos de Zankoc, ya hacía mucho tiempo que ellos no vinieron por esos lugares, pero esta vez decidió por que tenía una deuda pendiente de venganza, por que Zankoc le robó a su hermana y la retuvo por un tiempo y la devolvió a su tribu, esa humillación se paga con la muerte.
Pero, este hombre no sabía, que hacía mucho tiempo ya no existía Zankoc, sino que el nuevo líder era Siekik; pero ya nada detenía el eminente ataque por que ellos estaban escasos de productos comestibles.
El jefe invasor, en su marcha encontró a otras tribus invasoras que eran sus aliadas y que se le unieron y logró formar un contingente de 180 guerreros, que según él, serán suficientes para vencer a Zankoc; cosas del destino él no sabía que ya lo estaban esperando nuevos líderes más fuertes y astutos que el finado Zankoc.
Los invasores avanzaron rápidamente, para llegar al Cruce de los Caminos y desde allí planear el ataque, llegaron justo a las 03:00 horas de la madrugada, ellos sabían el transcurso del tiempo por que una ave nocturna les cantaba; quienes al llegar no encontraron a los comerciantes, todas las chozas estaban vacías, las tomaron para descansar, ya que el ataque lo harían la siguiente noche.
Los exploradores de la instructora caminaron toda la planicie y no encontraron nada, llegaron a las 02:00 horas al Cruce de los Caminos, todo estaba desierto, ellos iban a pernoctar en las chozas, pero el líder del grupo ordenó descansar a la intemperie y tumbados sobre el suelo a una distancia de unos 100 metros y poco tiempo después  cuando ellos descansaban, llegaron los invasores, desde su ubicación observaron al gran cantidad de guerreros, quienes tomaron las viviendas de los comerciantes.
El líder de los exploradores, ordenó a uno de ellos, dar el aviso que los invasores acamparon en el Cruce de los Caminos.
Chamokik, conocedor de las artes de la guerra, quien al conocer que los invasores descasaban en el Cruce de los caminos, llamó a Kamokac y le dijo:
--- Kamokac, tenemos en lapa a los invasores, ellos están descansando en el Cruce de los caminos, vamos por ellos, tal como estamos esparcidos atravesaremos las planicies y llegaremos en las primeras horas de la mañana, ellos jamás pensarán que serán atacados de día claro, tenemos que llegar reptando para que ellos no nos detecten.
Kamokac, quien ya tuvo experiencia contra tribus invasoras y los atacó por la retaguardia y los venció, le replicó así:
--- Oh Gran Líder Chamokik, el tiempo no está en nuestro favor, llegaremos cuando seremos observados por los invasores y nos esperarán, no habrá sorpresa de ataque, que ellos serán los defensores del terreno.
Pero, Chamokik, pensaba que no hay mejor defensa que el ataque al enemigo, le contestó:
---Kamokac, hoy yo atacaré y no mañana, si quieres sígueme................
Continuaremos...................
Guillermo Gonzalo Sánchez Achutegui

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